VII Cumbre de las Américas: Bajo la Guerra de baja intensidad

Cumbre-de-las-Américas-Panamá

Por Stella Calloni

Ante la presencia en Panamá en el marco de la VII Cumbre de las Américas del terrorista Félix Rodríguez Mendigutía, responsable del asesinato del líder revolucionario Ernesto CHE Guevara, cuando estaba herido y prisionero en una escuelita rural en La Higuera Bolivia, llamo a los integrantes del Club Argentino de Periodistas amigos de Cuba a repudiar esta maniobra de provocación que ofende a toda la región.

Este “cubano- americano” de Miami, agente de la CIA estadounidense, es también responsable de crímenes de lesa humanidad acompañando a siniestras dictaduras en la región. La convocatoria dentro del marco oficial de la Cumbre a un foro de las llamadas “Sociedad Civil”, es simplemente una trampa para llevar a Panamá a una serie de Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) creadas, financiadas, asesoradas por la CIA estadounidense, responsables de maniobras golpistas y golpes de Estado contra los gobiernos elegidos democráticamente en la región.

Ante esta situación debemos unimos a todas las voces que se han levantado en las últimas horas contra esta farsa de “sociedades civiles” de las cuales se retiraron ayer las delegaciones cubanas y venezolanas, y que intenta debatir temas claves como Derechos Humanos –Democracia y libre expresión”

Precisamente los representantes de estas “sociedades civiles” convocadas por la OEA son los violadores de los derechos humanos y de los pueblos, de la democracia verdadera, de la libre expresión de las mayorías que no tienen voz, son estos engendros de una falsa Sociedad Civil los que realizan toda clase de maniobras para desacreditar a los gobiernos más respetados de la región, facilitando el golpismo “blando” aparentemente, pero tan destructor y mortal como cualquier golpe de Estado.

Han llegado a Panamá montados en la farsa de Sociedades Civiles, cuando en realidad forman parte del la guerra psicológica destinada a derribar gobiernos, y a sostener el terrorismo mediático que se aplica a todos los gobiernos que no se sometan a los mandatos del poder hegemónico.

¿Y qué es sino una provocación que hayan traído en su caballo de Troya nada menos que a terroristas mercenarios, como Félix Rodríguez y otros lo que afrentan y ofende a las verdaderas sociedades de nuestra región.?

Sin olvidar que en noviembre del año 2000 en un encuentro similar la X Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno realizada en Panamá descubrió que varios compañeros de Félix Rodríguez, ligados a la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA) e integrantes de grupos terroristas, intentaban asesinar al entonces presidente Fidel Castro Ruzx, y se estima al presidente de Venezuela en esos momentos Hugo Chávez Frías, durante un acto en la Universidad de Panamá, lo que hubiera dejado además centenares de víctimas.

Terroristas como Luis Posadas Carriles, responsable entre otros graves atentados y crímenes en toda la región, del realizado contra un avión de Cubana Aviación al salir de Barbados y que costó la vida a 73 personas en octubre de 1976 , Guillermo Novo Sampoll, también entre otros atentados el que costó la vida a Orlando Letelier y su secretaria Ronny Moffit (hiriendo gravemente al esposo de esta Michael Moffit), ambos estadounidenses, en Washington DC en septiembre de 1976 y luego integrando la Operación Cóndor coordinadora criminal de las dictaduras del Cono Sur en los años 70 y principio de los 80 , Pedro Remón Rodríguez, Gaspar Jiménez Escobedo otros con un historial de terror asombroso, responsables de crímenes y atentados en distintos países, fueron detenidos en Panamá con explosivos suficientes para los magnicidos propuestos como objetivo y para una verdadera masacre.

Fue el propio Fidel Castro quien hizo una detallada denuncia que permitió la detención de los criminales, indultados por decreato por la ex presidente panameña Mireya Moscoso el 25 de agosto de 2004 unos días antes de dejar el gobierno en ese país, el día 31 del mismo año. Fue a pedido de altas autoridades de inteligencia de Estados Unidos y se conoció después que recibió un “pago” muy especial por parte de esos grupos cubano americanos. El terror seguía siendo amparado por Washington y sus cómplices locales.

De la misma manera durante la IV Cumbre Iberomaeicana , celebrada en Cartagena de Indias (Colombia)los días 14 y 15 de junio de 1994, estuvieron a punto de disparar contra Fidel Castro cuando recorría la ciudad vieja en una caravana de coches tirados por caballos, que organizaron los anfuitrioenes . “Gabriel García Márquez viajaba junto a mí en ese recorrido.Habría tenido yo, en ese caso, el honor de morir con tan lúcido escritor” relató en su momento FIdel Castro.

Fueron los mismos de la FNCA que planearon e intentaron otro atentado en la isla Margarita durante la VII Cumbre, (8 y 9 noviembre 1997) cuando la guardia costera de Estados Unidos capturó una embarcación, cerca de Puerto Rico, pensando que llevaba drogas y encontraron un pequeño arsenal entre los cuales había dos fusiles semiautomáticos calibre 50, mirilla telescópica (infrarojos) un alcance de mil 500 metros, que podían ser disparado de día y de noche, en lo que iba a ser un atentado también en esa cumbre.

Mencionado esto a grandes rasgos porque hay mucho mñás para contar en hechos similares en varias Cumbres, la pregunta inevitable es ¿cómo las autoridades panameñas, los equipos de seguridad de la CIA y otros que trabajan activamente en estas Cumbres y más cuando llega un presidente de Estados Unidos, y prácticamente convierten a la sede en un terreno de seguridad con toda clase de armas de última generación, permitir al ingreso no sólo de un terrorista como Félix Rodríguez muy conocido en Centroamérica y en el mundo, sino de otros por lo menos dos decenas de activistas del terror?

¿Cómo pueden pasar por el ojo de aguja de la Organización de Estados Americanos semejantes personajes?.

Además de ser un peligro grave para los jefes de Estado de nuestra región, en este caso nadie ignora que con el intento de normalizar relaciones diplomáticas (aunque con escollos que Washington no parece dispuesto a eliminar) el presidente Barack Obama también está en la mira de estos grupos terroristas de Miami y de los fundamentalistas republicanos y y también demócratas que están super- activos en estos momentos.

De hecho la invitación a la cumbre dentro de esta oficialmentre del Foro de las Sociedades Civiles, también ha servido para montar una serie de provocaciones, a cuyo amparo, los golpistas de la región se convierten en las supuestas víctimas de los gobiernos a los que intentan derrocar, o que derrocaron en su momento en los primeros golpes que lograron instalar, (Honduras 2009 y Paraguay 2012), entre otra serie que fracasaron en otros países, pero dejaron muerte y destrucción en pleno siglo XXI ., Golpismo financiado y dirigido desde Estados Unidos y que suman víctima al verdadero genocidio latinoamericano-caribeño del siglo XX.

No podemos dejar pasar una situación semejante sin una reacción colectiva que indique al menos que sabemos de que se trata la guerra sucia, la guerra sicológica, la guerra contrainsurgente que nos azota en estos tiempos, bajo diversas modalidades.Esto se ha evidenciado como pocas veces antes en esta Cumbre, que debía servir para avanzar en diálogos y retirar las amenazas sobre nuestro continente , espeiclamente la Orden Ejecutiva, que impuso Obama contra Venezuela y que fue rechazada masivamente en tiempos en que al fin vemos las primeras luces altas hacia un período de emancipación, que nos hemos ganado con grandes sacrificio.

Tenemos el derecho humanitario y de los pueblos a recuperar nuestra independencia definitiva, sin la cual las democracias están y estarán siempre bajo amenaza. Llamo a los compañeros de CAPAC a reclamar ante la brutal provocación, donde esas fuerzas terroristas intentaron incluso rendir homenaje nada menos que a José Martí. Llegamos a un punto sin retroceso.

Cuba: ¿Es pacífica la “disidencia” cubana?

Por: Iroel Sánchez

rodiles-con-mccain2Siguiendo la huella de una noticia sobre cómo los poderosos se organizan para la guerra y la represión se pueden encontrar sorpresas muy interesantes en relación con Cuba.

Las características de las personas que Estados Unidos financia para promover un cambio de régimen” en Cuba han sido descritas con bastante exactitud por los diplomáticos norteamericanos. Uno de los jefes de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana -Jonathan Farrar- lo escribió en un cable secreto que luego reveló Wikileaks. Farrar se queja de la energía que los “disidentes” gastan “en serrucharse el piso los unos a los otros”, y de que si “la búsqueda de recursos es su principal preocupación, la segunda más importante parece ser limitar o marginar las actividades de sus antiguos aliados de manera de reservarse el poder y el acceso a los escasos recursos”. Más recientemente, el diario The New York Times ha calificado en un editorial a estas mismas personas como “charlatanes y ladrones”.

No debe extrañar entonces que entre “charlatanes y ladrones” las disputas por el dinero o las visas que otorga EE.UU. produzcan incidentes violentos que han llegado a ocurrir incluso en las cercanías de la propia Sección de Interes de EE.UU. en Cuba y  también en casas de los propios personajes que Washington aúpa. En un notorio ejemplo de su amor a la paz, Guillermo Fariñas, el protagonista del ¿último? de estos incidentes no ha vacilado en retratarse con el conocido terrorista Luis Posada Carriles.

El disidente Guillermo Fariñas junto Luis Posada Carriles -autor del crimen de Barbados- y el también terrorista Hubert Matos

El disidente Guillermo Fariñas junto Luis Posada Carriles -autor del crimen de Barbados- y el también terrorista Hubert Matos

Pero lo más insólito es que una de las personas que los medios de comunicación presentan como “disidencia pacífica” aparezca en un evento protagonizado por ministros de Defensa de países miembros de la OTAN y sus aliados, y los medios que los han fabricado callen su presencia allí.

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Participantes en el Halifax Security Forum

Ninguno de esos medios de comunicación se ha hecho eco de la participación del “disidente” Antonio Rodiles en la lista de participantes del “International Security Fórum” de Halifax. Según el diario español ABC -siempre atento a los llamados disidentes cubanos- al evento de Halifax que concluyó el pasado 24 de noviembre asistieron “alrededor de 300 responsables de la política de defensa y expertos internacionales en seguridad de 50 países” pero no menciona a Rodiles.

La lista publicada en la web del evento incluye, junto a órganos encubiertos de la política exterior estadounidense como Freedom House y Google ideas, a gente tan pacifista como:

  • Irakli Alasania, Former Minister of Defense Ministry of Defense, Georgia
  • John Allen Presidential Envoy for the Global Coalition Against ISIL United States Department of State
  • James Appathurai Deputy Assistant Secretary General for Political Affairs and Security Policy North Atlantic Treaty Organization
  • Baek Seung-Joo Vice Minister of National Defense Ministry of National Defense, Republic of Korea
  • John Baird Minister of Foreign Affairs Department of Foreign Affairs, Trade and Development Canada
  • James Baker Principal Deputy Director, Joint Staff Strategic Plans and Policy and Strategist to the Chairman United States Department of Defense
  • Ehud Barak  Former Prime Minister and Former Minister of Defense Israel
  • Peter Bates Canadian Political Advisor to the Commander North American Aerospace Defense Command
  • Ralf Brauksiepe Parliamentary State Secretary Federal Ministry of Defense, Germany
  • Christian Brose National Security Advisor Senator John McCain
  • Gerry Brownlee Minister of Defence Ministry of Defence, New Zealand
  • Arnd Busche Executive Officer Ministry of Defense, Germany
  • Scott Carpenter Deputy Director Google Ideas
  • Blaise Cathcart Judge Advocate General Canadian Armed Forces
  • Rebecca Chavez Deputy Assistant Secretary of Defense for Western Hemisphere Affairs
    United States Department of Defense
  • Karen Courington National Security Policy Advisor
  • Arnaud Danjean Member of the Subcommittee on Security and Defense European Parliament
  • Philippe Errera  Undersecretary for Policy and Director of Strategic Affairs
    Ministry of Defense, France
  • Pierre Espérance Executive Director National Human Rights Defense Network
  • Richard Fadden Deputy Minister of National Defence Department of National Defence, Canada
  • Michael Fallon Secretary of State for Defence Ministry of Defence, United Kingdom
  • Jan Havránek Head of Defence Advisors Permanent Delegation of the Czech Republic to NATO
  • Shawn Heritage Executive Assistant to Commander National Security Agency
  • Michelle Howard Vice Chief of Naval Operations Office of the Chief of Naval Operations
  • Charles Jacoby Commander United States Northern Command and North American Aerospace Defense Command
  • John Kelly Commander, United States Southern Command and Representative; Commandant of the United States Marines
  • Yoji Koda Vice Admiral (Ret.) Japan Maritime Self-Defense Force
  • David Kramer President Freedom House
  • Thomas Lawson Chief of the Defence Staff Canadian Armed Forces
  • Gal Luft Co-Director Institute for the Analysis of Global Security
  • Merle Maigre Security Policy Advisor to the President Office of the President, Republic of Estonia
  • John McCain Senator United States
  • Rob Nicholson Minister of National Defence Department of National Defence, Canada
  • Mark Norman Commander of the Royal Canadian Navy Royal Canadian Navy
  • Michael Rogers Commander, United States Cyber Command; Director, National Security Agency/Chief, Central Security Service

Para variar, desde el evento se publicó en Twitter la foto de Rodiles con el Senador John McCain, creador de los terroristas del Estado Islámico e impulsor de las llamadas revoluciones de colores en la Europa del Este y las ex repúblicas soviéticas.

El “disidente” Antonio Rodiles junto al senador estadounidense John McCain en el “International Security Fórum” de Halifax

El “disidente” Antonio Rodiles junto al senador estadounidense John McCain en el “International Security Fórum” de Halifax

John McCain junto a terrodristas sirios.

John McCain junto a terrodristas sirios.

Un artículo aparecido hace algunos meses vinculaba a Rodiles con intentos de boicotear la próxima Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en Costa Rica que en su  edición de La Habana declaró a Latinoamérica “Zona de Paz”. Es lógico que los perros ladren a la luna, lo insólito es que lo hagan disfrazados palomas.

( Tomado del blog La Pupila Insomne )

Francisco Flores, a la cárcel

Francisco Flores

Francisco Flores

Por Ángel Bravo

Fue en noviembre del año 2000 en Panamá, bajo la presidencia de Mireya Moscoso que tuvo lugar la X Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. Eran todavía tiempos en los cuales la mayor parte de los presidentes de los países de América Latina eran siervos fieles del Imperio estadounidense. En medio de ese contexto -y desde 1959- Cuba se mantenía libre, independiente y soberana. Su presencia en las Cumbres era la del “patito feo” o del “aguafiestas”. Aunque el Imperio intentó de muchas formas aislar a la Isla, sin embargo la relación de Cuba con los pueblos de América Latina y el mundo siempre fue estrecha; no importaba lo que dijeran o hicieran sus gobernantes, lo que interesaba era el despertar de los pueblos inspirados en el proceso revolucionario cubano. El grito convertido en proyecto era: ¡si Cuba pudo nosotros también podemos!

Es historia conocida que en aquellos años varios presidentes de países latinoamericanos para congraciarse con el amo del norte debían asumir actitudes hostiles contra el gobierno cubano. La difamación y la mentira engalanaban sus poses; a más calumnia, más dólares. Todos esos personajes de conductas rastreras y miserables hoy forman parte de tristes recuerdo en el basurero de la historia.

Fue ahí en Panamá -previo al inicio de la Cumbre- que el Comandante Fidel Castro, en el hotel Caesar Park denunció en conferencia de prensa la existencia de un plan dirigido porLuis Posada Carriles para atentar contra la vida del presidente cubano y su delegación. Gracias a la Dirección de Inteligencia de Cuba se pudo descubrir e impedir el criminal plan (capturando a los terroristas), de lo contrario, hoy todavía estuviéramos lamentando los hechos. La incapacidad y/o complicidad del gobierno de Mireya Moscoso quedó en entredicho.

Corrían los años noventa y el pueblo cubano enfrentaba titánicamente el llamado Periodo Especial. En esas condiciones el Imperio creía que la Revolución tenía los días contados. Para desestimular el turismo y crear descontento y pavor en la población cubana, los grupos terroristas de Miami aceleraban sus acciones contra Cuba (población, instalaciones y dirigentes). El monstruo del terrorismo latinoamericano Posada Carriles se conducía a sus anchas en El Salvador; salía y entraba del país a vista y paciencia de las autoridades. Y desde ahí operaba enviando terroristas a Cuba. Aunque el prontuario criminal de Posada Carriles era de conocimiento internacional y el gobierno de Cuba le había informado al gobierno salvadoreño detalles de sus movimientos y dónde vivía, éste seguía actuando sin que las autoridades lo detuvieran. En ese entonces (1999), Francisco Flores miembro del ultraderechista partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) cuna de los escuadrones de la muerte, acababa de asumir la presidencia.

En la resolución final de la Cumbre el presidente Francisco Flores apoyado por el gobierno de España pretendía aprobar una propuesta donde se condenaba exclusivamente el terrorismo de ETA. Cuba se opuso porque dejaba por fuera otros tipos de terrorismo como el que comete Israel contra Palestina y el terrorismo de Estado ejercido por el gobierno de los Estado Unidos contra Cuba.

Luego de algunos altercados, el Comandante señaló que los planes terroristas contra él y contra la delegación cubana no solamente provenían de Miami, sino también desde suelo salvadoreño, donde radicaba Posada Carriles y cuyas autoridades tenían conocimiento. La reacción del cachorro amamantado por el Imperio no se hizo esperar, y tratando de evadir su complicidad, trató de presentarse como hombre probo, intachable y de manos limpias, y acusó a Fidel de haber apoyado a la guerrilla salvadoreña. Hecho que Fidel nunca negó, sino más bien dijo no sentirse arrepentido. Francisco Flores creía que había descubierto el “agua tibia”; no sabía que esa era una característica de la naturaleza de la Revolución Cubana: el internacionalismo solidario por la liberación de otros pueblos del mundo. Lo que en realidad Francisco Flores había descubierto ese día, era su propia ignorancia.

Gracias a su necedad, “valentía” y desvergüenza en la Cumbre, el cachorrito del Imperio fue condecorado por la mafia miamense. Esta vez, el nene había sido atrevido, porque balbuceo incoherencias delante del Comandante. La historia que vino después es conocida; confabulaciones entre Mireya Moscoso, Francisco Flores y la mafia miamense, particularmente la Fundación Nacional Cubano Americana, para que hoy el criminal Posada Carriles se pasee libre en las calles de Miami.

Francisco Flores al igual que Álvaro Uribe, es el tipo de ídolos que construye y adora el llamado “exilio” cubano. Esas son las figurillas que apoyan, usan y cuando ya no les sirve las desechan. Hoy la estatuilla “Paco” Flores está recluida en una celda de la División Antinarcóticos (DAN) de la Policía Nacional Civil (PNC) en El Salvador. La Fiscalía lo acusó de desviar al menos $15 millones a sus cuentas o de terceros. El dinero procedía de donaciones del gobierno de Taiwán para obras sociales, en el periodo que él era presidente. La acusación formal es por tres delitos: peculado, enriquecimiento ilícito y desobediencia de particulares. De ser hallado culpable pagaría una pena aproximada de 23 años (10 años por delito de peculado; 10 años por enriquecimiento ilícito y 3 años por desobediencia de particulares).

Para entender mejor el comportamiento de Francisco Flores, hay que indicar que éste no solamente  era un mimado de la mafia de Miami, sino también de George W. Bush y de José María Aznar. Además fue el primer presidente en reconocer el gobierno golpista de “Carmona el breve”, en abril de 2002 en Venezuela. Es el mismo que envió tropas salvadoreñas a Irak, en apoyo a Washington.

Ese es el “exilio” cubano, que cada vez que escoge un líder, resulta ser un delincuente, lavador de dinero y ladrón, y que al final termina en la cárcel. Después de lo sucedido en Panamá la mafia de Miami no sabía dónde construirle una estatua por faltarle el respeto a Fidel y faltar a la verdad.

¿Qué dicen ahora sus amigos de la Fundación Nacional Cubano Americana? ¿Qué dice al respecto el asesino Posada Carriles? ¿Qué opina su amiga Mireya Moscoso? ¿Por qué no salen en su defensa?

Miami: El atentado terrorista de Coral Gable: Ros-Lehtinen tan callada como el FBI

    JEAN-GUY ALLARD

Si se podía prever que el FBI iba a dilatar su investigación sobre el atentado contra la agencia de viajes Airline Brokers, ocurrida el día del aniversario de la muerte de Orlando Bosch, podría sorprender que la congresista Ileana Ros-Lehtinen, conocida por su histeria, no dijo ni una palabra sobre el tema; salvo si se considera que está tan ligada al terrorismo contra Cuba que se ganó un escaño en Washington gracias a Bosch y aceptó presidir un comité de apoyo a Luis Posada Carriles.

La relación de la bruja del Capitolio con la mafia terrorista cubanoamericana “la condena” a callarse la boca.

El silencio del Buró Federal de Investigaciones (FBI) no tiene por qué sorprender. El FBI del sur de la Florida tiene una larga tradición de colaboración con la mafia cubanoamericana ilustrada por su agente de elite George Kyszinski — quien entregó a Posada Carriles, el 24 de marzo de 1986, el informe secreto de una investigación sobre sus actividades de narcotraficante en El Salvador—, además de la destrucción en agosto del 2003 del expediente de ese mismo personaje, guardado en la caja fuerte del FBI de Miami, cuando la justicia panameña se lo reclamaba.

Los terroristas de Miami “no son una prioridad” para el FBI, afirmaba hace unos años Judy Orihuela, portavoz del FBI en Miami, en una entrevista publicada por el Sun-Sentinel, y todo indica que el actual jefe de la oficina local, John Gillies, nacido en Chicago, la ciudad del mítico gángster Al Capone, se alineó con esa misma orientación.

NADA apareció en la prensa local que pudiera indicar alguna evolución de la investigación de la policía federal en este caso de terrorismo dirigido contra Airline Brokers, una empresa que contrató la Arquidiócesis de Miami para el transporte de 300 personas del sur de la Florida a la Isla a finales de marzo, para la visita papal a Cuba.

Más sospechoso aún, en el caso de este incendio fulgurante que transformó las oficinas de la firma en ceniza en cuestión de minutos, aunque se dijo que había sido deliberado y que los perros adiestrados detectaron olor a combustible, ningún órgano de prensa hizo referencia a un acto de terrorismo. Ni se pronunció una palabra, de la misma forma que en Miami no se reconoce el pasado terrorista de Posada Carriles, un agente de la CIA protegido desde las más altas esferas de Washington por elementos mafiosos asociados a los servicios de Inteligencia.

En cuanto a la presidenta del Comité de Relaciones Exteriores del Congreso de Estados Unidos, Ileana Ros-Lehtinen, eminencia del Partido Republicano en la Cámara de Representantes, su relación sulfurosa con la mafia terrorista cubanoamericana la condena a callarse la boca.

Ileana Ros-Lehtinen fue la más ruidosa partidaria de la liberación de Orlando Bosch en 1989, cuando el pediatra asesino, después de comprar su liberación en Venezuela, fue encerrado en las celdas de los servicios de inmigración. Con la asesoría de Otto Reich, usó a fondo la campaña a favor del terrorista más peligroso del continente para lograr su elección ese mismo año al Capitolio.

Ros-Lehtinen también ha defendido al terrorista Valentín Hernández, condenado por asesinar a otro delincuente, Luciano Nieves, de la misma forma que reclama la liberación de Eduardo Arocena, jefe del grupo Omega 7, autor de numerosos asesinatos y atentados.

Pero lo más escandaloso de todo es ciertamente que es “presidenta de honor” del “Fondo Legal Luis Posada Carriles” que permite al terrorista rodearse de los más famosos abogados mafiosos de Miami.

Ros Lehtinen es la politiquera que juró inscribir a Venezuela en la lista de “países patrocinadores del terrorismo” del Departamento de Estado, a pesar de su vinculación con Alejandro Peña Esclusa, líder fascista enjuiciado por terrorismo en Caracas, y con varios terroristas venezolanos, entre los cuales figuran José Colina —asilado en Miami con la complacencia del Departamento de Estado—, y Raúl Díaz Peña —condenado por ataques con explosivo C-4 a dos embajadas en el 2003.

¡Qué casualidad!: El municipio de Miami donde ocurrió la agresión contra la empresa que ofrece transporte aéreo hacia Cuba a los cubanoamericanos deseosos de viajar a la tierra que los vio nacer, tiene como alcalde desde el año pasado a James Cason, un ex jefe de la Sección de Intereses Norteamericanos en La Habana.

Ex periodista del New York Times: #Posada Carriles admitió orgulloso ser autor de explosiones en #Cuba

El terrorista, agente de la Central de Inteligencia Americana (CIA) de 1964 a 1976, no está acusado por ese caso sino por presuntamente “mentir” en solicitud de asilo político a EEUU

El Paso (EEUU) / Ann Louis Bardach, ex periodista del diario The New York Times, concluyó hoy su testimonio en el juicio contra el terrorista Luis Posada Carriles, y en la jornada se produjo un cruce de acusaciones entre ella y la defensa del exiliado.

Bardach, quien se quejó en varias ocasiones de haber sido llamada a declarar como periodista, bajó del estrado visiblemente afectada, abrazó a su esposo y rompió en llanto.

La reportera fue citada a declarar por orden del tribunal acerca de una entrevista que sostuvo en 1998 con el enemigo acérrimo del ex mandatario de Cuba, Fidel Castro, y que los fiscales federales sostienen que aceptó haber participado en las explosiones ocurridas en diversos destinos turísticos de Cuba en 1997.

Posada Carriles, quien trabajó bajo sueldo para la Central de Inteligencia Americana (CIA) de 1964 a 1976, no está acusado por ese caso, sino por presuntamente “mentir” en solicitud de asilo político cuando aseguró no haber pedido a otra persona trasladar artefactos explosivos a Cuba.

Testimonios que no convienen:

Arturo Hernández, abogado defensor del terrorista, insistió en cuestionar la veracidad de Bardach, quien señaló que “El señor Posada admitió, orgullosamente, haber sido el autor de las explosiones en Cuba el año anterior (en 1997)”.

Se refirió a un extracto de la entrevista en la que ella pregunta a Posada si está orgulloso de los resultados y él contesta “sí”.

“Usted lo dijo, no él”, increpó levantando la voz el abogado.

La periodista sostuvo en todo momento que a través de sus respuestas el cubanovenezolano admitió estar orgulloso del resultado de las explosiones, así como de ser el autor de un fax firmado por “Solo” que hace referencia a la necesidad de publicitar lo ocurrido “en la discoteca” y en el que se habla del envío de fondos desde Nueva Jersey a Guatemala.

Indicó que su entrevistado se veía a sí mismo como un “luchador” por la libertad de Cuba.

Durante el interrogatorio en el juicio, los ánimos se caldearon y se registró un intercambio de acusaciones entre el defensor y la periodista.

“Señor Hernández, usted está seleccionando de aquí y allá palabras y sacándolas de contexto”, acusó Bardach cuando el abogado la interrogaba sobre una parte de la entrevista en la que Posada Carriles decía no conocer a Raúl Cruz León, detenido como responsable de algunas de estas explosiones en La Habana.

La periodista insistía en que si bien él dijo no conocerlo y no haber hablado con él, también señaló que alguien más lo había contratado.

“Lo que usted dice es incorrecto, es una desviación de la verdad y es vergonzoso que lo haga”, acusó la periodista al abogado, a quien pidió dejara de gritarle.

El abogado dijo que si ella sostenía que los periodistas obtenían información y no la desechaban, entonces dónde estaban las grabaciones originales de la entrevista con su cliente de 1998.

Bardach indicó que Posada Carriles aceptó la entrevista para atraer publicidad a los sucesos.

“Y lo logró, obtuvo portada en una edición de domingo en The New York Times, no podía pedir más”, dijo.

La entrevista fue publicada en julio de 1998.

“Está usted hablando de hace 13 años, ¿cuándo me iba a imaginar que mi historia iba a provocar una acusación en tribunales federales, o que se ordenara, a uno de los periódicos más importantes del mundo, entregar los audios?”, acotó la reportera.

Posada Carriles afronta solamente cargos de perjurio y fraude por presuntamente mentir en sus solicitudes de asilo político y ciudadanía estadounidense. La justicia norteamericana ha evitado levantarle cargos por terrorismo, así como tampoco ha cumplido con la ley internacional en cuanto a la solicitud de extradición que ha tramitado Venezuela.

(EFE/VTV)

#Miami: Diario de El Paso: Un caballero en el estrado



Por José Pertierra*

Febrero 22, 2011.  El Paso,Texas.-  A las 9:00 de la mañana en punto, entró la Jueza Kathleen Cardone a la sala judicial.  Su último encuentro con los abogados y fiscales había sido hace exactamente una semana, cuando suspendió el juicio para poder “deliberar con calma” sobre si concedía la petición del abogado de Luis Posada Carriles para anular el proceso o, por lo menos, desestimar los tres primeros cargos de la Causa: los que tienen que ver con las declaraciones falsas del acusado sobre las bombas en La Habana en 1997.

La tensión pesaba sobre todos en la Corte.  La Jueza Cardone saludó secamente a los abogados, y el fiscal Timothy J. Reardon III se paró y-como hace siempre- le ofreció los buenos días.  ”El gobierno está listo para el juicio”, anunció Reardon sabiendo que la jueza tenía aún que decidir precisamente la cuestión de la viabilidad de un juicio.  El abogado defensor, Arturo Hernández, entonces le extendió un optimista saludo a la jueza. 

LA DECISION DE LA JUEZA CARDONE

“La Corte quiere dirigirse a la moción del abogado defensor de anular el caso y a su petición de desestimar los cargos números 1, 2 y 3 de la Causa”, dijo la Jueza Cardone y sacó un papel en el cual había escrito su decisión para leerla sin equivocarse.

La disyuntiva legal deriva de la queja del abogado Hernández que la fiscalía no compartió con la defensa dentro del plazo que le había impuesto la jueza algunos documentos.  Específicamente, dijo Hernández en una moción que presentó el 11 de febrero, la fiscalía no compartió unos escritos que supuestamente muestran que el testigo Roberto Hernández Caballero está parcializado contra Posada Carriles y acostumbra a falsificar evidencia.

También que una secretaria en Guatemala, Cecilia Canel, hizo unas declaraciones anteriormente que exculparían a Posada Carriles de responsabilidad por las bombas que estallaron en La Habana en 1997 y que existen dos informes del FBI que del mismo modo lo eximen de culpabilidad.

Como prólogo a su decisión, la Jueza Cardone leyó en alta voz parte de la petición de Arturo Hernández y concluyó que las acusaciones del abogado defensor son ciertas. Es más, dijo la jueza, “si la defensa no se hubiera percatado de que esos documentos existían, la fiscalía probablemente no los hubiera divulgado”.

“Yo he reflexionado largo y tendido sobre esto”, dijo la Jueza Cardone mientras que miraba a los fiscales.  ”Es cierto que se dilataron en divulgar los documentos, pero de todos modos voy a denegar las mociones”, anunció, dejando caer un “por este momento”.  Es decir, subrayó que existe la posibilidad de que conceda la moción en el futuro si se entera de alguna otra violación.

Es difícil desestimar un caso por este tipo de violación, salvo que la jueza concluya que la infracción haya socavado la defensa.  Aquí no hay evidencia de semejante cosa, y por eso la Jueza Cardone no pudo desestimar el caso.  ”¿Algo más antes que convoque al jurado?”, preguntó la jueza.  Arturo Hernández quien aparentaba esta mañana mucha confianza de que su moción estaba ganada, respondió con un huraño “no”.  Ni siquiera, lo adornó con la frase “Su Señoría”, como acostumbra siempre llamar a la jueza.

ENTRA EL JURADO

Escuchamos tres fuertes toques del mazo. El guardia abrió la puerta lateral de la sala y los integrantes del jurado desfilaron a sus asientos.  Ninguno tiene la menor idea del por qué tuvieron un receso de tantos días.  Esa información no es compartida con el jurado.

“Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que usted estuvo aquí”, le dijo el fiscal Reardon al testigo. “Háganos el favor de darle a los caballeros y las damas del jurado su nombre y apellido”.  Con esa pregunta, Reardon reanudó el interrogatorio de Roberto Hernández Caballero, que la jueza había suspendido hace varios días.  El investigador cubano vestía hoy un traje verde claro, con una camisa negra que combinaba con una corbata negra.  La última vez que la Jueza Cardone lo dejó testificar fue hace trece días.

LA PELOTA DEL PRESIDENTE KENNEDY Y LA IRONIA HISTÓRICA

El fiscal es un veterano litigante del Departamento de Justicia.  Su padre, Timothy J. Reardon Jr., era íntimo amigo del Presidente John F. Kennedy y uno de sus más cercanos asistentes en la Casa Blanca.  Los dos Reardons jugaban fútbol americano en Hyannis Port con la familia Kennedy, y en la despedida de duelo de Reardon padre, en el año 1993, el Senador Edward M. Kennedy contó de la vez que el joven Reardon interceptó un balón lanzado por el recién electo Presidente Kennedy en el año 1960.  El padre le pidió a su hijo que le devolviera la pelota al Presidente, porque “uno jamás debe interceptar un pase del Presidente electo de los Estados Unidos”.

Ahora el niño que le interceptó el balón al Presidente John F. Kennedy, es un experimentado fiscal de la Sección Antiterrorista del Departamento de Justicia, cuya responsabilidad es procesar a un ex agente de la CIA que ha sido uno de los autores intelectuales del terrorismo contra Cuba durante últimos cincuenta años.  Un terrorismo que fue creado y dirigido desde los Estados Unidos.  Y amparado por Washington.

Es una gran ironía histórica que sea Timothy J. Reardon III el que está ahora dirigiendo el caso contra Luis Posada Carriles, y  que lo esté haciendo con la colaboración de un testigo de la contrainteligencia cubana y documentos preparados por peritos de la Isla.

Como me dijo el historiador Peter Kornbluh, “después de Playa Girón, los Kennedys desataron una ola de exiliados violentos contra Cuba a través de la Operación Mangosta y otras acciones autónomas”. Mangosta fue una operación encubierta cuyo propósito era destruir a la Revolución cubana.  Sus planes incluían el asesinato del Presidente Fidel Castro y otros dirigente, a través del uso del sabotaje. El terrorismo fue un instrumento de una guerra no declarada por Estados Unidos contra Cuba.

El encargado de la Operación Mangosta era el entonces Fiscal General de la República, Robert F. Kennedy, del mismo Departamento de Justicia donde ahora trabaja Timothy J. Reardon III.  Sin embargo, la tarea del Departamento de Justicia hoy en El Paso es diferente a la que tuvo en los años 60.  En vez de enviar ataques terroristas contra la isla, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos colabora con el gobierno cubano para procesar a uno de los autores más conocido de la guerra sucia contra Cuba.  Un hombre que fue reclutado, entrenado y pagado por la CIA para realizar sus violentas actividades delictivas.

LAS BOMBAS

Esta mañana, Reardon le mostró al inspector cubano, Roberto Hernández Caballero, varias fotografías de lugares en Cuba donde estallaron una serie de bombas en 1997: los hoteles Copacabana, Chateau Miramar Tritón, y el restaurante La Bodeguita del Medio.  Hace dos semanas el inspector había identificado fotos similares sobre las bombas que estallaron en el Meliá Cohiba, el Capri y el Hotel Nacional.  El jurado escuchó atentamente al inspector cubano describir las fotos que veían claramente en los monitores personales situados a la par de sus asientos.

“Ahí se ve el bar del lobby del Copacabana, donde toda la parte derecha fue destruida por el artefacto explosivo”, dijo el inspector. ”Esa mancha de sangre en el suelo es de la persona que resultó herida y posteriormente murió por las heridas que sufrió por la explosión”, señaló el testigo.

El abogado de Posada Carriles se opuso a esa respuesta.  ”El testigo no es competente para opinar sobre la causa de la muerte del fallecido”, dijo el abogado.  El abogado defensor no quiere que el jurado se entere de que a Fabio Di Celmo lo mató una esquirla, lanzada por la explosión, que le cortó la yugular y causó que se desangrara.  Que esa bomba la puso un salvadoreño llamado Raúl Cruz León, a instancias de Francisco Chávez Abarca bajo la dirección de Luis Posada Carriles.  Todo esto lo sabemos, porque tanto Cruz León como Chávez Abarca confesaron, y Posada Carriles alardeó de su autoría intelectual al New York Times el año siguiente durante una entrevista en Aruba.  Cruz León confesó que llego al hotel Copacabana el 4 de septiembre de 1997 alrededor de las diez y treinta de la mañana, se sentó en el lobby-bar y pidió una cerveza “Bucanero”, antes de irse al baño a ensamblar y activar el artefacto explosivo que depositó en un cenicero de pie, metálico, que estaba situado en la esquina derecha de la barra.  Cuando terminó de tomarse la cerveza, se retiró del hotel dejando la bomba que cobró la vida a Fabio Di Celmo.

“¿A qué distancia de la sangre estuvo el foco del artefacto explosivo?”, preguntó Reardon.  ”Solamente 5 ó 6 metros”, respondió el inspector.   La fiscalía no le preguntó, y el jurado no se enteró de que el Hotel sufrió también roturas de cristales, del falso techo, de las luminarias, los muebles y el piso del bar.  Los daños fueron tasados en $16,700.60 pesos cubanos, más tres mil dólares estadounidenses.

“¿A cuántos lugares de los sucesos de explosiones fue usted el 4 de septiembre de 1997?”, preguntó el fiscal.  ”A tres en la mañana, y uno más por la noche. Cuatro en total”, contestó el testigo. Ese día, estallaron bombas en el Copacabana, el Chateau Miramar, el Tritón y finalmente, en la Bodeguita del Medio.

Daños en el Hotel Tritón 

Con la ayuda de unas fotos, el testigo le describió al jurado la destrucción en el Chateau Miramar.  Estando ahí, explotó otro artefacto en el Hotel Tritón, a solo 3000 metros del Chateau Miramar.  ”En cinco minutos llegué”, dijo el testigo.

“Cuando llegué al Tritón”, le expresó el Teniente Coronel Hernández Caballero al jurado, “ya había un grupo de expertos en el lugar.  Se pudo apreciar consternación y alarma entre los huéspedes y empleados del hotel.  También se pudo apreciar donde ocurrió  la explosión”.  El testigo observó que ocurrieron tres explosiones consecutivas en breve lapso de tiempo.

Mientras testificaba el inspector cubano, el abogado de Posada Carriles, masticaba la pata de sus espejuelos y miraba al jurado detenidamente.  Como si estuviera tratando de leerle la mente.  Los integrantes del jurado ni cuenta se dieron, porque estaban concentrados en el testimonio de Roberto Hernández Caballero. Reardon le mostró foto tras foto al testigo.

“Ahí se ve una de las vigas de aluminio que fue lanzada violentamente y terminó en la pared del lobby del Tritón”, señaló el testigo.  ”Esta otra muestra el espaldar del sofá que fue lanzado 15 a 20 metros por la fuerza de la explosión: cayó en el entrepiso del hotel”, añadió.  No le preguntaron al testigo, pero la investigación cubana estableció que el Tritón sufrió daños de rotura de cristales en el lobby, vidrieras y puertas, del falso techo, de las lámparas y los muebles.  Las pérdidas fueron tasadas en 3,661.00 dólares, más 2,700 pesos.  Cruz León colocó la bomba del Tritón entre las macetas que estaban detrás del sofá, cerca de unos niños españoles.  Uno de ellos, de solamente 14 años, le alertó al custodio, quien inmediatamente evacuó a los niños y a los demás que estaban en el lobby.  No dio tiempo para desactivar el explosivo.  Sin embargo, gracias al niñito español no hubo heridos o muertos en el Tritón.

De nada de esto se enteró el jurado, porque no es parte de este caso contra Posada Carriles.  En El Paso, solamente lo juzgan por mentiroso, no por asesino.  Cuando Hernández Caballero tuvo ante sí una nueva imagen del Tritón, comentó en tono seguro que “esta es una foto momentos antes de que explotó la bomba. Allí estaban unos niños . . . .”  Ahí se quejó el abogado de Posada Carriles y logró que la Jueza Cardone no permitiera que el testigo cubano le explicara al jurado todo lo sucedido en el Tritón aquel 4 de septiembre de 1997. Cruz León confesó posteriormente haber escuchado la explosión del Tritón desde el taxi en el cual se montó minutos antes de que estallara la bomba.  Eso tampoco lo sabe el jurado de El Paso.

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La cuarta bomba del 4 de septiembre de 1997 estalló en el Restaurante La Bodeguita del Medio, situado en el casco histórico de La Habana Vieja.   ”Es posiblemente el restaurante más famoso de Cuba”, le dijo el inspector cubano a los integrantes del jurado que lo escuchaban atentamente.  ”La explosión fue alrededor de las 11:50 de la noche”, dijo Hernández Caballero.  ”Yo llegué a eso de la 1:00 de la mañana”.

Reardon mostró varias fotos de La Bodeguita.  ”Este es el área del restaurante donde estalló el artefacto explosivo”, señalando el Bar Terraza, ubicado en la segunda planta.

Aunque el jurado de El Paso no se enterará, el pueblo cubano sabe que Cruz León confesó haber colocado la bomba detrás de un equipo de refrigeración en la segunda planta del restaurante, en la tarde del 4 de septiembre de 1997, después de haber pedido un asado y unas bebidas.  Confesó haber programado el artefacto explosivo para que estallara aproximadamente siete u ocho horas después. Reardon le mostró al inspector cubano otra fotografía del restaurante.  ”Este es el cráter que causado por la explosión”, dijo el testigo.  ”Una losa cayó sobre unos turistas mexicanos que estaban comiendo abajo y los lesionó”.

El sistema judicial estadounidense no le dio a Hernández Caballero la oportunidad de contar que el turista mexicano, Marco Polo Soriano Villa, sufrió un trauma craneal.  Juan José Huerta Lluviano, otro turista mexicano, sufrió una conmoción cerebral leve y una herida epicraneal interparietal de un centímetro.  Y que Ramón Soriano Ledesma, Octavio Soriano Ledesma y Nicolás Rodríguez Valdés también resultaron heridos a causa de la explosión.  El propósito del testimonio de Roberto Hernández Caballero en El Paso es simplemente establecer que ocurrieron explosiones en La Habana en el año 1997.  No más.  Establecida la meta, el fiscal Timothy J. Reardon III concluyó el interrogatorio.

SE AGITA POSADA CARRILES

Durante la pausa, se levantó Posada Carriles para preguntarle con nerviosismo a uno de sus abogados, Felipe Millán, cuándo se supone vendrá a testificar “la Bardach” (Ann Louise Bardach, la periodista del New York Times, ante quien alardeó ser el autor intelectual de las explosiones de 1997 en La Habana).  También le preguntó a Millán sobre “María Elvira Salazar”, una periodista de la televisión de Miami que también lo entrevistó al respecto. A ella Posada le dijo: “No tengo remordimiento ninguno, y acepto mi responsabilidad histórica.  Que me llamen lo que quieran llamarme.  La única opción que tenemos los cubanos es combatir a un régimen violento, con la violencia“.

Posada Carriles también se alborotó al escuchar el testimonio de Roberto Hernández Caballero y dijo en un momento en que el testigo describía la destrucción que había dejado una de las bombas: “Está loco”

EL CONTRAINTERROGATORIO

Arturo Hernández, abogado principal de Luis Posada Carriles, se acercó al podio y comenzó el contrainterrogatorio en tono solemne.  Le preguntó al testigo su nombre, lugar de nacimiento (Matanzas) y su profesión.  Pero la furia del abogado miamense no tardó en brotar. ”¿Para quién trabaja usted?”, preguntó.  ”¿No es cierto que usted trabaja para el régimen de Castro?”

“Trabajo para el gobierno de Cuba.  El Ministerio del Interior.  La Dirección Criminal de Investigaciones y Operaciones, Departamento de Delitos contra la Seguridad del Estado”, dijo calmadamente el Teniente Coronel Roberto Hernández Caballero. ”¿No es cierto que usted trabaja para la contrainteligencia?”, planteó el abogado de Posada Carriles -como si eso de por sí fuese un delito.  ”Sí”, dijo el testigo, “trabajo investigando los delitos que atentan contra la Seguridad del Estado cubano, pero soy principalmente un investigador”.

“Durante un juicio en la ciudad de Tampa en 1997, a usted le preguntaron si trabajaba para el DGCI: ¿cierto?”, preguntó el abogado.  ”Sí.  Trabajo para la Dirección de Contrainteligencia”, respondió Hernández Caballero.  ”Pero no soy un experto de la contrainteligencia.  Investigo los hechos después que han ocurrido crímenes”.  ”Pero ahora usted no nos dijo que trabajaba para la DGCI”, le dijo el abogado de Posada Carriles acusatoriamente al testigo.  ”Nadie me preguntó”, respondió Hernández Caballero. En ese momento, el abogado defensor sacó de la manga la trampa que le tenía guardada al testigo cubano.

“¿No recuerda usted que en el 2001 usted testificó en Miami en el caso de los Cinco espías cubanos y dijo que nunca había trabajado para el DGI?”.   El abogado pensó que el testigo había testificado de forma contradictoria.  Aseguró que primero había dicho que era de la contrainteligencia y cuatro años más tarde que no. Roberto Hernández Caballero se sonrió, tomó un poco de agua y lo saboreó antes de responder.  ”No trabajo para el DGI.  Una cosa no tiene que ver con la otra”, contestó amablemente.

El abogado de Miami obviamente no sabía que una cosa es la DGCI (la contrainteligencia) y la otra es la DGI (la inteligencia).  Son diferentes instituciones en Cuba, con diferentes estructuras.  Hernández Caballero trabaja para una, pero no para la otra. Hernández Caballero fue el único testigo cubano que testificó en el caso de los Cinco en Miami.  René González Sehwerert lo describió como “un caballero en el estrado”.  Y así fue también aquí en El Paso.

VILLA MARISTA

El abogado de Posada Carriles entonces sacó el tema de Villa Marista.  Pidió interrogar a Hernández Caballero sobre ese centro de investigación.  Para que el abogado defensor argumentara sin que lo escuchara el jurado, la Jueza Cardone despidió al jurado y también al testigo por unos 20 minutos. ”Voy a establecer que este testigo tiene como misión investigar para que el régimen tiránico de Castro pueda seguir existiendo”, dijo el abogado de Posada Carriles.  ”El gobierno quiere embaucar al jurado cuando lo trata de presentar como un policía o un investigador”, continuó.  ”Esta persona falsifica documentos”, afirmó sin pruebas.  ”El propósito de los servicios de inteligencia de Castro es asesinar o encarcelar a Luis Posada Carriles”, alegó casi gritando.  ”Esa es la voluntad del tirano”.

La jueza entonces le dio la palabra a Reardon, pero inmediatamente trató de quitársela.  Reardon comenzó diciendo que el abogado de Posada Carriles estaba tratando de colar por la puerta trasera lo que no había podido colar por la delantera.  La referencia era a una decisión de hace varias semanas en la cual la jueza había prohibido que el abogado defensor convirtiera este caso en una juicio contra Cuba, para desviar la atención de Posada Carriles.  La Jueza Cardone no dejó que Reardon terminara su argumento.

“Su Señoría”, insistió un ya muy irritado Reardon.  ”Usted le ha dado todas las oportunidades posibles al abogado defensor para que haga sus argumentos.  ¿Puede extenderme la misma oportunidad a mí?  Esta corte ha sido muy liberal con el acusado, pero tiene que establecer límites. La defensa se ha pasado y está ahora confundiendo al jurado”, dijo Reardon.

El abogado de Posada Carriles siempre insiste en la última palabra y aquí la logró nuevamente.  ”La DGI y la DGCI (parece que el abogado al fin comprendió que son diferentes instituciones) han orquestado asesinatos extraterritoriales en los Estados Unidos y alrededor del mundo”.

Después de escuchar al abogado de Posada Carriles, la Jueza Cardone dijo que aunque este caso no es contra Cuba, ella permitirá que Arturo Hernández indague sobre la parcialidad del testigo contra Posada Carriles”, insinuando que permitirá preguntas y acusaciones contra Cuba.  ”Esto es simplemente una manera de generar la lástima del jurado hacia el acusado”, dijo Reardon muy irritado.

EL RESPETO

La Jueza convocó nuevamente al jurado en ese momento.  ”¿Es usted un comunista?”, espetó el abogado de Posada Carriles, como si le estuviera insinuando que es un pervertido sexual.    ”¿No es cierto que usted falsifica evidencia?¿Sabe usted la posición de Cuba sobre el derivo de los aviones de Hermanos al Rescate? ¿No es cierto que el régimen de Castro apadrina al terrorismo?”  Estas y otras preguntas incendiarias les hizo el abogado de Posada Carriles al testigo.  ”Estas preguntas envenenan al jurado”, le dijo Reardon a la Jueza Cardone.  ”No”, le contestó la jueza.  ”Usted puede proceder con sus preguntas, Sr. Hernández”.

El inspector cubano respondió a todas, sin perturbarse.  ”Sí, soy miembro del Partido Comunista. No, no he falsificado evidencia. No conozco los detalles de la posición oficial de Cuba sobre el derrivo de las aeronaves de Hermanos al Rescate. No, Cuba no apadrina ni apoya al terrorismo”.

Mañana el abogado de Posada Carriles continuará su contrainterrogatorio.  Hoy no pudo anotar puntos contra el testimonio del Teniente Coronel Roberto Hernández Caballero.  Se encontró con un investigador profesional que le respondió respetuosamente, a pesar de las irrespetuosas preguntas que le lanzó el abogado de Luis Posada Carriles.

*José Pertierra es abogado y tiene su bufete en Washington DC. Representa a Venezuela en el caso de extradición de Luis Posada Carriles.

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