30 verdades que el pueblo de EE.UU. debe conocer

tv-martiLa incapacidad de los republicanos, mayoritarios en la cámara de Representantes, y los demócratas, que controlan el Senado y la Casa Blanca, para llegar a un acuerdo sobre una ley de presupuesto, ha provocado una paralización parcial del Estado Federal. Cientos de miles de funcionarios fueron obligados a tomar licencia sin sueldo, mientras el gobierno estadounidense mantiene intacto el financiamiento al proyecto anticubano de Radio y TV Martí. ¿Qué hace la excepción?.

Para explicarlo, a continuación exponemos 30 verdades que el pueblo de EE.UU. debe conocer:

1. Radio y Televisión Martí han costado más de 600 millones de dólares a los contribuyentes norteamericanos.

2. El presupuesto federal contempla más de 30 millones de dólares anuales para la Oficina de Transmisiones hacia Cuba, a cargo de Radio y TV Martí.

3. Sólo el funcionamiento de TV Martí, que no se ve en Cuba, les ha costado a los ciudadanos de Estados Unidos más de 20 millones de dólares por año en impuestos.

4. Ese dinero en realidad beneficia a elementos de la mafia anticubana, incluidos congresistas de origen cubano.

5. Congresistas y especialistas norteamericanos en la materia, reclaman la desconexión de la emisora y reconocen que el presupuesto federal para las transmisiones de Radio Y TV Martí es un despilfarro.

6. Un estudio realizado en el 2009 por la Oficina de Fiscalización del Gobierno (GAO), el brazo investigador del Congreso de EE.UU., indica que todavía no está claro si hay cubanos que escuchen o vean las transmisiones de Radio y Televisión Martí.

7. La mal llamada Radio Martí, aprobada como un servicio de la Voz de América (VOA), contraviene la propia ley norteamericana.

8. Por sus características, su sistema de corresponsales, su estructura interna, sus horas de transmisión, el contenido y desarrollo de su programación, se comporta no como un servicio adjunto a otra emisora, sino como una poderosa estación radial destinada a la desestabilización en Cuba.

9. A través de la Oficina de transmisiones a Cuba (Office of Cuba Broadcasting), – agencia Federal, subordinada a la Junta de Gobernadores sobre Transmisiones – y de otras agencias, se realizaron pagos ilegales a 44 periodistas de Miami durante los años 1998 a 2002, que escribieron, publicaron o reportaron en los medios de prensa miamense, artículos y reportajes hostiles y discriminatorios sobre Cuba y los Cinco antiterroristas cubanos prisioneros en cárceles de Estados Unidos.

10. La recepción en Cuba de Radio y TV Martí es prácticamente cero.

11. Agencias de prensa como la AP y el periódico The New York Times, que en nada simpatizan con la Revolución Cubana, se han hecho eco de declaraciones de congresistas y especialistas en la materia que reclaman la desconexión de las emisoras.

12. El 27 de marzo de 1990 comenzó la agresión televisiva al ponerse en servicio un transmisor de televisión a bordo de un aerostato cautivo a 3 000 metros de altura en uno de los cayos al sur del estado de la Florida, para cubrir el occidente del país, fundamentalmente la capital cubana.

13. Una nueva modalidad de las transmisiones de televisión se produce el 20 de mayo del 2003, y luego a partir del 21 de agosto del 2004, al emplearse una aeronave militar del tipo EC-130J, perteneciente al Comando Solo de una Unidad de Guerra Psicológica de las Fuerzas Armadas de ese país.

14. En el 2005 el huracán Dennis desapareció el globo cautivo ubicado a 10 mil pies de altura en Cudjoe Key, desde donde se transmitía Televisión Martí.

15. A partir de agosto del 2006, las transmisiones de televisión se realizaron utilizando un bimotor Gulfstream G-1 alquilado a una empresa aérea.

16. El pasado 4 de septiembre, The Washington Post, publicó una noticia que da a conocer que el avión utilizado en las transmisiones de la televisión anticubana, se encuentra estacionado en un campo de aviación en la zona rural de Georgia, y paga a un contratista 79 500 dólares al año para su custodia.

17. Son estrechos los vínculos de la emisora del gobierno de los Estados Unidos, Radio Martí, con los grupúsculos contrarrevolucionarios radicados en la isla.

18. En Radio Martí, los actos de corrupción, fraudes, nepotismo y amiguismo no han cesado en los últimos tiempos.

19. La programación de Radio y TV Martí es de mala calidad estética y ética, donde predomina la mentira, las groserías; con frecuencia es prejuiciada y no satisface las normas periodísticas.

20. La oficina del senador demócrata por Wisconsin, Russ Feingold, reconoció que “el presupuesto federal para las transmisiones de Radio y TV Martí es un despilfarro”.

21. El representante William Delahunt, demócrata por Massachussets, declaró hace unos años: “Los reto a encontrar a alguien que haya visto TV Martí. Es una estación de televisión sin audiencia”.

22. Desde territorio de Estados Unidos se transmite semanalmente hacia Cuba más de 2 mil horas de radio y televisión por 30 diferentes frecuencias.

23. Baste recordar que en el año 2009 se produjo una escalada en las transmisiones ilegales, que alcanzó una cifra de 2 087,5 horas, provocando interferencias a las estaciones cubanas.

24. La emisión de señales de televisión hacia Cuba desde territorio norteamericano, ha sido una verdadera guerra en los órdenes técnico, diplomático y de inteligencia.

25. Se ha neutralizado la señal de TV Martí en sus distintas variantes.

26. Durante casi 30 años el gobierno de Estados Unidos y la contrarrevolución han tratado de imponer al Estado cubano su doctrina de dominación utilizando Radio Martí.

27. La televisión Martí daña y viola los principios generales del derecho internacional y de los medios de difusión masiva, las regulaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones y del Derecho Espacial.

28. Cuba está en la obligación y el derecho de denunciar estos actos ilegales en el marco de diversos escenarios multilaterales, defender la soberanía de su pueblo, que incluye el disfrute sin interferencias de las frecuencias radiales y televisivas que le corresponden, con sujeción a las normas y regulaciones del derecho internacional.

29. Cuba ha denunciado reiteradamente las interferencias que se producen al sistema de radiodifusión cubano como resultado de las transmisiones ilegales desde territorio norteamericano.

30. Durante la administración de Obama nada ha cambiado en la proyección y aplicación de una política exterior hegemónica que pretende destruir a la Revolución Cubana.

Como combate e investiga EE.UU. las irregularidades sobre sus visas en Cuba

Departamento de Estado

Departamento de Estado

“El Departamento de Estado y la Sección de Intereses toman muy en serio estas acusaciones de corrupción, porque tenemos cero tolerancia para estos fraudes” reportan que ha afirmado el vocero del Departamento de Estado William Ostyck sobre las denuncias de irregularidades en el proceso de otorgamiento de visas a ciudadanos cubanos en la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba.

Y casualmente, ahora mismo tienen una oportunidad para demostrarlo. La fuente no es un medio cubano, sino el sitio en Internet de Radio y TV Martí, dependencia oficial del gobierno de Estados Unidos destinada a transmitir hacia Cuba al costo de treinta millones de dólares anuales, publica un affair alrededor de las llamadas Damas de Blanco y la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba que, de ser consecuente con sus afirmaciones, el Departamento de Estado debe investigar:

La líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, declinó responder en detalle a las críticas sobre favoritismo y falta de espacio para el debate dentro de la organización, que motivaron la salida de 19 integrantes del grupo el martes 18 de junio en la provincia de Santiago de Cuba.

“Ellas se fueron por no cumplir el reglamento”, dijo Soler por teléfono a Martínoticias.com desde La Habana el miércoles. “El reglamento dice que quien le falte el respeto a la líder, provincial o nacional, incumple el reglamento”, agregó.

Soler se refirió vagamente a problemas de “celos y acusaciones infundadas” en la delegación de las Damas de Blanco en Santiago de Cuba, pero se negó a aclarar las causas concretas del conflicto.

“No tengo que darle cuenta a ningún medio de prensa de los problemas internos de la organización, las Damas de Blanco somos una organización democrática”, respondió enfática.

Martinocias.com logró entrevistar a seis de las Damas de Blanco involucradas en el conflicto, algunas de las cuales participaron en una reunión celebrada el jueves de la semana pasada en Santiago de Cuba bajo la dirección de Soler, para conocer el problema.

Adriana Núñez Pascual, dijo que Soler llamó por teléfono a la Oficina de Refugiados de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, para comunicarle los nombres de las 19 personas que salieron de la organización, para que no pudieran pedir visas a nombre de las Damas de Blanco.

“Delante de mí Berta Soler llamó a la Oficina de Intereses para leer la lista con los nombres”, dijo Adriana Núñez Pascual. “Yo pienso que ella hizo eso con el objetivo de que las Damas de Blanco que hemos socilitado visas fuéramos denegadas”, opinó.

La infomación agrega que “Soler colgó el teléfono cuando Martinoticias.com le preguntó sobre la llamada para verificar la información” y que “un funcionario de la Sección de Intereses en La Habana dijo: “no tenemos información sobre esa llamada”. “No comentamos sobre temas relacionados con asuntos migratorios””

Más allá de las denuncias de corrupción al interior de estas “Damas”, su funcionamiento paramilitar y su subordinación al gobierno de Estados Unidos que estos hechos confirman, me pregunto si es así como combate e investiga EE.UU. las irregularidades sobre sus visas en Cuba.

http://lapupilainsomne.wordpress.com/

Miami tampoco cree en lágrimas

Edmundo García*

Era algo que conocía pero no había comentado por pudor; sin embargo, la periodista Rouslyn Navia Jordán lo hizo público el pasado miércoles 29 de febrero en un artículo para el periódico matancero Girón, titulado “Susana Pérez en los Estados Unidos ¿Una historia de sueños logrados?”. La periodista se refiere a la amarga entrevista que la actriz cubana ofreció a la mal llamada emisora Radio Martí a comienzos de año. No me voy a extender sobre su contenido pues lo ha resumido de forma inmejorable. Solamente quiero recordar que Susana Pérez dice que extraña a su público cubano en la isla, su presencia en la Televisión Cubana y el teatro de buena calidad, donde no hay que decir palabrotas o desnudarse por capricho del mercado sino por exigencias del arte.

Pero Susana Pérez no es la única figura de primera línea de la cultura cubana que se ve obligada a trabajar fuera de su especialidad artística en Miami; o dentro de la misma, pero en niveles inferiores a los que merece, tanto por trayectoria como por nivel de competencia. Si es que en Miami puede hablarse siquiera de una competencia capitalista según estándares norteamericanos nacionales.

Susana Pérez declara a dicha emisora que estaba administrando una clínica de belleza. Cualquiera puede verla además fuera de horarios de programación regular recomendando cirugías e implantes para mantener un rostro hermoso y otras vanidades. Administrar y anunciar no tiene nada de malo; lo peligroso es, como le dijo Manolín a Carlos Manuel cuando este abrió una discoteca (que al final cerró casi de inmediato), que los artistas no nacieron para eso, ni vinieron al mundo, y se supone que tampoco a Miami, para que solo ocasionalmente se ocuparan de su arte.

Excepto un caso que conozco bien, el del actor Reinaldo Miravalles y su esposa, que llegaron a Miami en busca de calor familiar porque aquí reside su único hijo, el resto se quedó fuera de Cuba confiando en que alcanzarían la cima del “star sistem” de los EE.UU. Esa es la verdad. Una verdad que más temprano que tarde se les convierte en una pesadilla difícil de reconocer y aceptar.

La misma Susana Pérez confiesa que en sus años en Miami ha trabajado en una sola obra que le interesó artísticamente. Se refiere a “Conversación en la casa Stein sobre el ausente señor von Goethe”, que ya había hecho en Cuba siempre a teatro lleno y que a pesar de la buena voluntad de producirla en Miami, tampoco encontró en esta ciudad un público preparado para apreciarla en su justo valor. En Miami, a pesar de las buenas intenciones, acaba imponiéndose el mal gusto y la chapucería.

Decenas de valores de la cultura cubana y otros muy conocidos en los medios de difusión, han visto minimizadas sus expectativas profesionales. Entre las figuras populares y famosas en los medios cubanos que han llegado a Miami y conocido una experiencia como la de Susana se encuentra Mirta Medina, quien tuvo que poner y trabajar un pequeño cabaret restaurante que también cerró. El gran actor Reinaldo Miravalles ha laborado como sereno o CVP en mercados de Miami y la vedette Annia Linares maneja una pequeña peluquería para perros. Cualquiera podría decir que eso no es ningún problema, que todo trabajo si es honesto es bueno. Y es verdad, pero sucede que eso solo lo dicen aquí de dientes para afuera. En Miami existe una discriminación clasista impuesta por la vieja burguesía antipatriótica cubana, que se burla en cada banquete en el Biltmore y el Big Five de los traspiés de los llegados en los últimos tiempos. No entienden, y de paso se mofan, de la música y el arte que traen los artistas formados en la isla. En el fondo creen que donde mejor deberíamos estar es cuidando perros o vigilando a los rateros en los mercados. Pueden decir otra cosa, pero eso es lo que creen y confiesan en sus grupos.

Cuando algunos de esos artistas o celebridades formadas en la Cuba revolucionaria han logrado algún trabajo en su área profesional, muchas veces ha sido denigrante. El gran actor Carlos Cruz ha tenido papeles menores en la televisión local de Miami donde se le ha visto repetir sin ganas los diálogos más ridículos, y su verdadero sustento ha sido el trabajo en un concesionario que revende autos usados. Orlando Casín, que ya apenas sale en pantalla, desempeñó personajes mal concebidos que no merecían una sola gota de su talento. Y por lo mismo han pasado otros más jóvenes que una vez triunfaron en Cuba e incluso en países de Latinoamérica y que cuando vienen a Miami se opacan o naufragan. Pienso en los actores Lily Rentería, Eduardo Antonio y hasta en el muy conocido Francisco Gattorno; los tres han sido profesionales estelares en Cuba, México, Colombia y Venezuela, mientras en Miami han hecho arte, si acaso, de forma irregular.

En enero del 2009, en la reunión de La Nación y la Emigración celebrada en el Palacio de las Convenciones de La Habana, tuve la oportunidad de decir que un artista jamás estaría completo si no cuenta por el apoyo de su pueblo y las instituciones de su país; en este caso Cuba, porque cubanos son todos los que he mencionado y otros más.

Cubano sin país que lo represente y público nacional que lo respalde es hoy, por ejemplo, el guitarrista y compositor Osvaldo Rodríguez, que después de marcar con sus canciones épocas enteras de la vida cubana ha terminado cantando sus boleros en pequeños restaurantes de Hialeah; ni siquiera los más establecidos le contratan. Como lo ha hecho también el gran arreglista y guitarrista Martin Rojas, al que ya apenas lo solicitan para las escasas inauguraciones de las galerías de la calle ocho de Miami.

Todas estas dificultades las reconoció Manolín “El médico de la salsa” en la entrevista que me concedió en diciembre del 2004. Manolín le entró en grande a Miami, pero solo fue un buen momento, el deslumbre. Después, cuando bajó la ola, se inventó varias formas de regresar con éxito a la ciudad, pero le ha sido imposible recuperar la altura perdida aquí. Lo mismo le sucedió al salsero Carlos Manuel, quien aparece en la televisión de Miami de vez en cuando y se contrata para reuniones sociales donde ofrece un producto de poco vuelo artístico para la calidad de su voz, y dudosa cuantía económica. Isaac Delgado lo ha hecho con más cuidado; se ha ido a vivir a Tampa y no ha roto los lazos con Cuba; pero lo que es en Miami, Isaac Delgado no ha podido sonar como esperaba hacerlo; como lo había hecho en la isla. Albita Rodríguez, de quien decían sería la sucesora de la legendaria Celina González, y el trovador Donato Poveda, tienen que producirse sus propios discos sin apoyo ni disquera que les represente; lo que implica no entrar en los grandes circuitos de distribución y que apenas se radie su música. Un virtuoso ex Irakere como Carlos Averhoff casi ha desaparecido de la vida artística de Miami; dicen que se ocupa en dar clases. José Ramón Urbay y Marlene Urbay trabajan dos veces al año en una pequeña camerata y apenas consiguen fondos para sostenerlo. Y el maestro Hugo Marcos nunca más, como antes, ha cantado en una ópera, dedicándose a la enseñanza.

Dos cineastas cubanos, Orlando Rojas y Sergio Giral, han sobrevivido en Miami con dificultades; filmando cortometrajes para proyectos mediocres y trabajos de publicidad, haciendo la corte a artistas y críticos principiantes, respondiendo a periodistas aficionados al arte y enrolándose en tertulias de poca monta. Una Primera Bailarina del Ballet Nacional de Cuba como Rosario Suárez, La Charín, que recorrió como estrella los principales escenarios del mundo, no ha logrado en Miami conseguir respaldo para muchos de los proyectos que ha concebido, viéndose precisada a fundar academias de baile que, como es lógico, una artista sobre calificada para esa tarea como ella no puede hacer sino de forma excelente.

Los artistas plásticos no han tenido diferente suerte. El caso más significativo es el de José Bedia. Por su talento y consistencia artística José Bedia merecía estar ya en los primeros circuitos del arte contemporáneo mundial, junto a los grandes de verdad; pero como decía, le falta tener un pueblo base por detrás de su obra y unas instituciones nacionales que le sostengan, respalden y amplifiquen. A otros antes que a Bedia les pasó lo mismo. El maestro y pintor vanguardista José María Mijares, sin que pueda decirse que murió en la pobreza, pasó momentos muy difíciles y solo en una etapa tardía salió a flote gracias al dinamismo de su última esposa. En momentos críticos, los dibujos de Mijares llegaron a venderse en Miami a precios ridículos, para poder sostenerse. El también maestro Cundo Bermúdez, cuyo voluminoso catálogo se exhibe con orgullo en salones de la ciudad, vino a disfrutar con demora de cierta comodidad económica y verdadero triunfo artístico. Ninguno de los dos pudo ver el reconocimiento nacional e internacional del que gozaron sus contemporáneos en Cuba.

Todo esto es mucho más difícil aún en el caso de un arte más complicado para comercializar como es la literatura. Pero no solo se trata de un problema de éxito económico y dinero; autores cubanos de la magnitud intelectual de Enrique Labrador Ruiz, Lidia Cabrera y Manuel Moreno Fraginals tampoco produjeron fuera de la isla lo mejor de sus obras; pudiera hasta decirse que tampoco agregaron algo fundamental a lo que habían hecho en Cuba. Como pasó con Guillermo Cabrera Infante, quien ya tenía listo Tres tristes tigres; o con el propio Reinaldo Arenas, que en Cuba escribió obras consistentes como El Mundo Alucinante y Otra vez el mar. Tampoco Heberto Padilla pudo vivir como poeta después que salió de Cuba; dio clases, impartió conferencias y escribió recuerdos; pero poeta, poeta de verdad, fue en Cuba.

No quisiera dejar de mencionar tampoco al gran coreógrafo y maestro de Danza Contemporánea Víctor Cuéllar, cuya vida acabó de forma trágica. El coreógrafo de El Pájaro Dorado y Fausto terminó en Miami montando espectáculos de poco calado para clubes de fin de semana. Sin considerar lo político, hay que recordar que el músico y trompetista Arturo Sandoval, que en una curva de la vida montó sin éxito un club restaurante en Miami Beach que tuvo que cerrar, empezó a servir música por encargo desde Los Ángeles. Ni Arturo Sandoval ni Paquito de Rivera dan ya, como en Cuba, conciertos multitudinarios ni hacen giras extensas.

A pesar de todo lo anterior soy optimista. Confío en que los que no han tenido posiciones abyectas contra Cuba y su pueblo puedan despejar el camino y lleguen a reencontrarse con su público natural y las instituciones culturales adecuadas; que con renovado esplendor se vuelvan a proyectar desde Cuba porque Miami, como Moscú, tampoco cree en lágrimas, y ellos lo saben.

Próximamente les hablaré de un tema parecido. Y es que junto a la docena de peloteros cubanos que han triunfado en las grandes ligas y que diariamente la prensa preponderante en Miami cubre y celebra, existen muchos, pero muchísimos otros peloteros cubanos que no han podido llegar y que andan trabados por ahí, por República Dominicana y otros sitios difíciles que les han hecho perder hasta las ganas de hablar de pelota. Igual que los tantos médicos cubanos que sobreviven en trabajos que nada tienen que ver con su carrera, como poner latas en un supermercado, esperando la oportunidad de un día hacerse enfermeros porque no pueden revalidar su título. Pero eso, como les dije, lo trataré en otra ocasión.

* Edmundo García periodista cubano independiente residente en EE.UU., conductor del programa “La Noche se Mueve”.

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