Cuba-USA: ¿Relaciones o aberraciones diplomáticas?

Por: Por Arthur González

A Cuban flag and an American flag stand in the press room during the second day of talks between U.S. and Cuban officials, in Havana, Cuba, Thursday, Jan. 22, 2015. The United States and Cuba are trying to eliminate obstacles to normalized ties as the highest-level U.S. delegation to the communist island in more than three decades holds a second day of talks with Cuban officials. (AP Photo/Ramon Espinosa)

A Cuban flag and an American flag stand in the press room during the second day of talks between U.S. and Cuban officials, in Havana, Cuba, Thursday, Jan. 22, 2015. The United States and Cuba are trying to eliminate obstacles to normalized ties as the highest-level U.S. delegation to the communist island in more than three decades holds a second day of talks with Cuban officials. (AP Photo/Ramon Espinosa)

El 17 de diciembre del 2014 entró en la historia como el día en que Estados Unidos reconoció el fracaso de su política contra la Revolución cubana.

Barack Obama fue preciso al explicar su decisión de restablecer las relaciones diplomáticas, porque se requería cambiar la táctica para lograr los objetivos de destruir el socialismo cubano, denominándola como “un enfoque anticuado”.Para no dejar dudas de que las campañas mediáticas de tergiversación sobre el proceso revolucionario cubano y las acciones de subversión continuaban, subrayó:
“…podemos hacer más para apoyar al pueblo cubano y promover nuestros valores a través del compromiso”.

“…ningún cubano debe ser víctima de acoso, arresto o golpizas, solo por ejercer el derecho universal de hacer que su voz se escuche, y continuaremos apoyando la sociedad civil”.
“…los trabajadores cubanos deben tener la libertad de crear sus sindicatos”.
“Exhortamos a Cuba a desencadenar el potencial de 11 millones de cubanos poniendo fin a restricciones innecesarias en sus actividades políticas, sociales y económicas”.
“…insistiremos en que la sociedad civil se nos una, para que sean los ciudadanos y no solo los líderes, los que conformen nuestro futuro”.

¿Podrán dos países fomentar una relación armónica con esas proyecciones?

A pesar del “enfoque anticuado”, las medidas tomadas después de ese histórico discurso se mantienen.

El 25 de marzo 2015, la Subsecretaria Roberta Jacobson, dijo que el Presidente solicitó al Congreso 2 mil millones de dólares para Latinoamérica y de esa suma 53,5 millones se destinarán para la Iniciativa Regional de Seguridad (CBSI) y una buena cantidad será empleada en programas de promoción de “la libertad de prensa y los derechos humanos” en Cuba, Venezuela, Ecuador, Nicaragua.

En abril la organización World Learning Inc., con sede en Washington, abrió la convocatoria de un nuevo “Programa de Liderazgo de Verano” durante cuatro semanas en Estados Unidos, para jóvenes cubanos de 16 a 18 años.

En junio se anuncia que el presupuesto de 20 millones de dólares anuales para las acciones de subversión en la isla, se incrementará en 10 millones adicionales.

Radio y TV Martí recibieron 27 millones de dólares, a sabiendas de que no se escuchan ni ven en el archipiélago cubano.

La atención a la contrarrevolución, creada por la CIA desde 1961 según documentos secretos hoy desclasificados, es idéntica a la de de todos estos años. Los cursos para entrenarla y el abastecimiento no cambiarán, según aseguró Roberta Jacobson.

Las matrices de opinión contra la imagen de Cuba se refuerzan por el propio Presidente en su discurso del 17.12.2014, cuando expresó: “los cubanos no deben ser víctimas de acoso, arresto o golpizas, solo por ejercer el derecho universal de hacer que su voz se escuche”; matriz de opinión que persisten en mantener para que el mundo se crea la falacia de que existe un gobierno que coarta la libertad de pensamiento.

Lo mismo hace con el inventado “racismo” que sufren los negros y mestizos, en su fallido intento por dividir la sociedad cubana.

El pasado 21 de mayo, Josh Earnest, vocero de la Casa Blanca, declaró ante la prensa extranjera: “Estados Unidos cambiaba sus métodos pero no sus objetivos” y definió los tipos de cambio que les gustarían ver en Cuba.

Un elemento clave en la política de ahogamiento a la Revolución es su guerra económica, la cual sigue sin moverse hacia su plena eliminación, lo que hace recordar al Sub Secretario de Estado en 1964, George W. Ball, cuando expuso al embajador del Reino Unido, David Ormsby Gore: “…las sanciones económicas contra Cuba son la única arma […] para crear las condiciones de aprieto que finalmente puedan provocar la eliminación del régimen comunista”.

Esa reunión pretendía presionar al Gobierno Británico para que cortara todo comercio con Cuba, como ejecutaron antes con Canadá, Japón, Francia, Italia, España y Alemania.

Hoy la guerra sicológica es similar que cuando fue reforzada por la administración de Lyndon Johnson, recogido en el memorando secreto del Sub Secretario de Estado, G.W. Ball, al Presidente, el 6 de febrero de 1964.

En su propuesta número decimoquinta sugería: Continuar “el empleo discreto de la prensa”, con la publicación de trabajos donde se expongan los rigurosos controles de Washington sobre las compañías comerciales que se relacionen con la Isla, dejando entre ver que serían incluidas en la lista negra y fuertemente sancionadas.

Si se releen los acuerdos del acta final de la IX Reunión de Cancilleres de la OEA, celebrada el 26 de julio de 1964, se observa que las sanciones impuestas bajo presiones del Departamento de Estado, tenían el interés de que “…el pueblo cubano, pueda con su propio esfuerzo y en un futuro próximo, librarse de la tiranía del comunismo que lo oprime…”

La vida dice que pocas serán las transformaciones en la política yanqui y los cubanos demostrarán cuan preparados están para enfrentarlas y no dejarse engañar con el pretexto de que: “Estados Unidos no desea echar por tierra los logros de la Revolución y los apoyarán en un régimen post Castro”, como plasmaron en el documento presentado por el Consejo de Planificación Política del Departamento de Estado el 15 de julio de 1968, sobre la política nacional hacia Cuba.

No se pueden olvidar las ideas de José Martí cuando alertó:
“La libertad cuesta muy cara, y es necesario, o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a comprarla por su precio”.

Tomado de El Heraldo Cubano

Emisora SiriusXM Radio se convirtió en la primera de EE.UU. en transmitir en directo desde Cuba

LaHAbana

La emisora SiriusXM Radio se convirtió en la primera de Estados Unidos en transmitir un programa en directo desde Cuba en más de medio siglo, como parte del histórico deshielo entre los dos países, anunciaron este sábado el conductor del espacio y un medio local.

“Es emocionante escuchar directamente las voces de Cuba por primera vez en décadas”, dijo durante la transmisión el conductor del programa, Joe Madison, también conocido activista por los derechos civiles en Estados Unidos, reseñó el portal de noticias Cubadebate.

“La difusión desde Cuba es un momento histórico y estoy encantado de compartir con los oyentes de SiriusXM en este punto crucial en una nueva era para Cuba, y en sus relaciones con nuestro país”, añadió Madison, quien conduce el programa “Joe Madison The Black Eagle” (Joe Madison, El águila negra).

Cubadebate (www.cubadebate.cu) destacó que el programa fue transmitido el jueves desde los estudios de Radio Taino, en La Habana, y que Madison tuvo como invitados a personalidades “del mundo de la academia, la cultura, el entretenimiento y al activismo social”, entre ellos el veterano columnista estadounidense DeWayne Wickham.

El sitio web precisó que Madison y su equipo realizan una visita de “siete días” a Cuba, durante la cual “se reunirán con funcionarios del gobierno”, recorrerán lugares históricos y visitarán “una obra turística en construcción”.

Fundada en Washington en 1990, SiriusXM Radio es una planta que transmite programas sobre todos los géneros musicales, espectáculos deportivos en vivo y noticias, “sin anuncios publicitarios”, según su página en internet (www.siriusxm.com).

Desde que Cuba y Estados Unidos iniciaron en diciembre pasado un proceso de restablecimiento de sus relaciones diplomáticas, rotas en 1961, estrellas del ámbito musical, del deporte y la televisión estadounidense han visitado la isla, entre ellos el comediante Conan O’Brien, quien grabó en febrero un programa especial sobre “la vida cotidiana” de los cubanos que fue transmitido por la red de cable TBS.

El programa de O’Brien, una de las máximas celebridades de la televisión norteamericana, fue uno de los primeros de su tipo enteramente filmado en la isla comunista en décadas.

F/La Jornada

TV Martí miente

El bloqueo de la señal es tan eficaz que no conozco a nadie en Cuba que haya logrado sintonizar alguna vez TV Martí

El bloqueo de la señal es tan eficaz que no conozco a nadie en Cuba que haya logrado sintonizar alguna vez TV Martí

La semana pasada se inició en la isla una campaña para bajar los precios de Internet y de inmediato Radio y TV Martí –medios del gobierno de EEUU que trasmiten propaganda hacia Cuba– anunciaron que utilizarían las redes para enviar sus mensajes.

Dicen que los extremos se tocan y se retroalimentan. La noticia debe de haber puesto muy alegres a quienes, dentro de la isla, buscaban argumentos para frenar la apertura de Internet. Ahora ya pueden negarse apelando legítima defensa.

Radio y TV Martí aseguran que más de 3 millones de personas ven sus programas dentro de la isla, sin sonrojarse afirman que los sigue 1 de cada 4 cubanos. Sus cálculos parecen los de Vivir del cuento, me refiero al más popular programa humorístico nacional.

Yo debo de tener muy mala suerte porque no conozco a nadie que vea Tv Martí. Incluso quienes me han confesado que son consumidores de otras publicaciones del exilio anticastrista, aseguran que nunca han tenido acceso a los programas de esa televisora.

Hasta el opositor Amador Blanco, de la provincia de las Villas, afirmó al periódico El Nuevo Herald de Miami que “nosotros no hemos visto nunca la televisión Martí. Si alguien le dice que se ve, es falso. La audiencia de Radio Martí también es mínima”..

El verdadero protagonista en Cuba

El-PaqueteLo que la gente en Cuba espera realmente cada semana es la nueva edición del “paquete”, una recopilación de películas, series, páginas de internet y documentales que se elabora con materiales bajados de la red o de las antenas satelitales de TV.

El paquete es una iniciativa de los cuentapropistas, los materiales se bajan clandestinamente en aquellos lugares donde hay buen ancho de banda y también en los que copian la programación de las televisoras estadounidenses para emitirla por los canales locales.

Se lo venden a los “paqueteros” y estos conforman un material al que le incluyen videoclips caseros de músicos nacionales y publicidad de los negocios privados que están surgiendo en Cuba. Más tarde lo revenden a cientos de miles de familias cubanas por 1 o 2 dólares.

El fenómeno es tan potente que el gobierno estudia la posibilidad de elaborar una versión “oficial”, controlando los contenidos. Mientras el periódico de la disidencia interna, “14 y ½”, intenta colarse en los “paquetes” para tener difusión informativa.

Pero será difícil que algún “paquetero” acepte incrustar el medio opositor en su edición porque todos saben que en Cuba mezclar los negocios con la disidencia no es rentable, más aún cuando la procedencia de sus insumos es de dudosa legalidad.

Las paradojas de Cuba

A los políticos de uno y otro lado les cuesta entender y aceptar el éxito del “paquete”. Una razón podría ser que no está diseñado siguiendo patrones ideológicos sino teniendo en cuenta los gustos y las necesidades de la gente.

El radicalismo de unos nutre el de los otros. Y, en medio de ellos Cuba, una nación a la que no dejan avanzar al ritmo que podría

El radicalismo de unos nutre el de los otros. Y, en medio de ellos Cuba, una nación a la que no dejan avanzar al ritmo que podría

Es una paradoja que un solo “paquetero”, con una inversión de un par de miles de dólares tenga más difusión que Radio y TV Martí, donde trabajan un centenar de empleados y reciben del gobierno de los EEUU un presupuesto anual de U$D 26,3 millones.

Para justificar semejante gasto necesitan maquillar las magras cifras de audiencia, mientras buscan desesperadamente otras vías de aumentar su influencia, aprovechando cualquier apertura que haya en Cuba llámese teléfonos móviles, internet o redes sociales.

En tanto, en la isla ya se inició una campaña contra quienes desarrollan de forma independiente actividades de Internet. Hay hasta programas de TV que muestran la captura de una red de “peligrosos” informáticos que cometieron el delito de trabajar por cuenta propia.

Así el radicalismo de unos nutre el de los otros. Y, en medio de ellos, una nación a la que no dejan avanzar al ritmo que podría. Como explica la editora de Cubadebate, Rosa Miriam Elizalde, “en un mundo que va a alta velocidad, no podemos seguir con coches de caballo”.

( Tomado de Cartas desde Cuba )

Historia: La primera señal de la radio cubana

A Luis Casas Romero, (1882-1950), mambí y músico camagüeyano, que en aquella época se desempeñaba como teniente y subdirector de la Banda del Estado Mayor del Ejército, le corresponde el mérito de haber sido el fundador de la radio en Cuba.

Siempre interesado en los fenómenos eléctricos vinculados con la música, en unión de su hijo Luis, se dio a la compleja tarea de construir un equipo emisor de señales sonoras.

En 1920 su sueño se hizo realidad al instalar la planta de radioaficionados Q2LC, en la Ciudad de La Habana, y posteriormente, el 22 de agosto de 1922 realiza las primeras transmisiones, en la banda de los 370 metros, aunque la inauguración oficial fue el 16 de abril de 1923.

Alrededor de las nueve de la noche la emisora ponía su señal en el aire con una llamada de atención interpretada por el propio Luis Casas Romero, seguida de un efecto que indicaba el tic-tac de un reloj. A las nueve se escuchaba el tradicional cañonazo de la fortaleza de La Cabaña.

A esa hora, Luis Casas interpretó un acorde en la pequeña corneta y transmitió: Son las 9 en punto.

Después ofreció un boletín sobre el estado del tiempo, que devino el primer noticiario radial del país. Es, además, la primera emisora que puso su señal en el éter desde suelo cubano dando la hora con el cañonazo de las 9 y el parte del Observatorio Nacional de forma regular.

La emisora 2LC, a medida que pasaba el tiempo, fue perfeccionando su programación, y estuvo dirigida no sólo a los aficionados radioemisores sino también al naciente público oyente

El 10 de octubre de 1922, se inauguró oficialmente en la ciudad de La Habana la PWX, propiedad de la “Cuban Telephone Company”; primera emisora en territorio cubano con estudios, transmisores, equipamiento técnico y personal profesional.

Desde el Palacio Presidencial, salió al aire con el Himno Nacional Cubano, interpretado por la orquesta que dirigía el Maestro Luis Casas Romero.

No cabe dudas que este camagüeyano fue el primer cubano que operó una planta de radio, con una programación “estable y sistemática”, a partir del mes de agosto de 1922.

Y la ciudad de Camaguey, cuna del mambí Luis Casas Romero, tampoco se quedó atrás, porque el 16 de enero del año 1924 transmitió, oficialmente, desde el hotel Plaza, la primera radioemisora agramontina: la 7 A Z, que constituyó todo un acontecimiento cultural y técnico.

http://lecturas.cibercuba.com/

Cuba: Mercenarios juegan con la muerte de Payá

Este es un video que muestra cómo algunos opositores (mercenarios) trataron de realizar una provocación durante los funerales de Payá, fallecido en un accidente automovilístico en Cuba.

El corresponsal, en un supuesto contacto con Radio Martí, miente sobre lo ocurrido y son las propias imágenes las encargadas de desacreditarlo.

Fueron detenidos varios opositores, entre ellos Guillermo Fariñas, un olvidado disidente que aprovecha toda oportunidad para buscar visibilidad en los monopolios internacionales de información.

Esos mismos monopolios, sobre todo de Miami, dijeron que Fariñas había sido golpeado, pero la propia prensa internacional se encargó de mostrarlo vivito y coleando con su muleta.

(Tomado del blog de Yohandry.com)

Radio Martí: contra Cuba y contra EE.UU.

Por Omar Pérez Salomón

Recientemente el sitio CubamoneyProject publicó en 813 páginas, el listado de los “periodistas y colaboradores” contratados entre 2003 y 2010 por la Oficina de Transmisiones hacia Cuba (OCB por sus siglas en inglés), para realizar labores de propaganda contra la Isla, desde las mal llamadas Radio y TV Martí.

Como antecedente, vale recordar que en septiembre de 2006 se dio a conocer por Oscar Corral en el diario The Miami Herald, que medio centenar de periodistas de distintos medios locales de Miami recibían dinero de Radio y TV Martí desde octubre del año 2001, al aparecer en la nómina de la Oficina de Transmisiones hacia Cuba del gobierno estadounidense.
Ya en ese entonces, el coro mediático era bien variado en cuanto a voces, aunque con la misma gastada melodía de la propaganda anticubana, pues a los periodistas vinculados al Herald  como Pablo Alfonso, Wilfredo Cancio, Olga O’Connor y Carlos Alberto Montaner, se añadían otros de diferentes medios, entre ellos, Juan Manuel Cao y Miguel Cosío del Canal 41, Ninoska Pérez, de Radio Mambí, así como otros muchos reporteros que laboraban en el Diario de Las Américas y las emisoras Telemundo y Univisión. Los periodistas que llegaron a cobrar las más altas cantidades eran Pablo Alfonso, acumuló pagos por unos 175 mil dólares, Olga Connor, quien cobró 71 mil dólares  y Wilfredo Cancio Isla, que cobró 15 mil dólares entre 2001 y 2006.
Tres de los periodistas de El Nuevo Herald resultaron despedidos por este hecho; pero al poco tiempo fueron reintegrados a sus empleos por la presión de la mafia cubanoamericana de Miami.
En esta ocasión, al ver la lista de CubamoneyProject, lo que más llama la atención es que varios de los implicados en el escándalo citado, continuaron recibiendo dinero de la OCB, desafiando la ley federal que prohíbe terminantemente influir con propaganda oficial en la opinión pública de los Estados Unidos y vulnerando principios de la profesión como la imparcialidad y la objetividad.
En tal grado de degeneración ética se encuentran los reporteros Pablo Alfonso, Olga O’Connor, Juan Manuel Cao, Miguel Cosío y otros, que se enbolsillaron nuevamente, según consta en CubamoneyProject, varios miles de dólares a partir del 2007.
Para colmo, en la emisora anticubana los actos de corrupción, fraudes, nepotismo y amiguismo no han cesado en los últimos tiempos y prevalece, una programación de mala calidad estética y ética, donde señorean la mentira, las groserías y el derroche del dinero de los contribuyentes norteamericanos, consumiendo más de 600 millones de dólares desde su creación. Hasta congresistas y especialistas norteamericanos en la materia, reclaman la desconexión de la emisora y reconocen que el presupuesto federal para las transmisiones de TV y Radio Martí es un despilfarro.
No por gusto, el conocido Council on Hemispheric Affairs (COHA) reclamó eliminar  del presupuesto federal los 30 millones de dólares que recibe anualmente de los contribuyentes norteamericanos la OCB, que opera Radio y TV Martí. Es un negocio que no sólo opera contra Cuba sino contra la legislación y la economía de Estados Unidos.
Tomado de la Pupila Insomne
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