ARTÍCULO DE FIDEL: Mandela ha muerto ¿Por qué ocultar la verdad sobre el Apartheid?

Por: Fidel Castro

Quizás el imperio creyó que nuestro pueblo no haría honor a su palabra cuando, en días inciertos del pasado siglo, afirmamos que si incluso la URSS desaparecía Cuba seguiría luchando.

La Segunda Guerra Mundial estalló cuando, el 1ro. de septiembre de 1939, el nazi-fascismo invadió Polonia y cayó como un rayo sobre el pueblo heroico de la URSS, que aportó 27 millones de vidas para preservar a la humanidad de aquella brutal matanza que puso fin a la vida de más de 50 millones de personas.

La guerra es, por otro lado, la única actividad a lo largo de la historia que el género humano nunca ha sido capaz de evitar; lo que llevó a Einstein a responder que no sabía cómo sería la Tercera Guerra Mundial, pero la Cuarta sería con palos y piedras.

Sumados los medios disponibles por las dos más poderosas potencias, Estados Unidos y Rusia, disponen de más de 20 000 —veinte mil— ojivas nucleares. La humanidad debiera conocer bien que, tres días después de la asunción de John F. Kennedy a la presidencia de su país, el 20 de enero de 1961, un bombardero B-52 de Estados Unidos, en vuelo de rutina, que transportaba dos bombas atómicas con una capacidad destructiva 260 veces superior a la utilizada en Hiroshima, sufrió un accidente que precipitó el aparato hacia tierra. En tales casos, equipos automáticos sofisticados aplican medidas que impiden el estallido de las bombas. La primera cayó a tierra sin riesgo alguno; la segunda, de los 4 mecanismos, tres fallaron, y el cuarto, en estado crítico, apenas funcionó; la bomba por puro azar no estalló.

Ningún acontecimiento presente o pasado que yo recuerde o haya oído mencionar, como la muerte de Mandela, impactó tanto a la opinión pública mundial; y no por sus riquezas, sino por la calidad humana y la nobleza de sus sentimientos e ideas.

A lo largo de la historia, hasta hace apenas un siglo y medio y antes de que las máquinas y robots, a un costo mínimo de energías, se ocuparan de nuestras modestas tareas, no existían ninguno de los fenómenos que hoy conmueven a la humanidad y rigen inexorablemente a cada una de las personas: hombres o mujeres, niños y ancianos, jóvenes y adultos, agricultores y obreros fabriles, manuales o intelectuales. La tendencia dominante es la de instalarse en las ciudades, donde la creación de empleos, transporte y condiciones elementales de vida, demandan enormes inversiones en detrimento de la producción alimentaria y otras formas de vida más razonables.

Tres potencias han hecho descender artefactos en la Luna de nuestro planeta. El mismo día en queNelson Mandela, envuelto en la bandera de su patria, fue inhumado en el patio de la humilde casa donde nació hace 95 años, un módulo sofisticado de la República Popular China descendía en un espacio iluminado de nuestra Luna. La coincidencia de ambos hechos fue absolutamente casual.

Millones de científicos investigan materias y radiaciones en la Tierra y el espacio; por ellos se conoce que Titán, una de las lunas de Saturno, acumuló 40 —cuarenta— veces más petróleo que el existente en nuestro planeta cuando comenzó la explotación de este hace apenas 125 años, y al ritmo actual de consumo durará apenas un siglo más.

Los fraternales sentimientos de hermandad profunda entre el pueblo cubano y la patria de Nelson Mandela nacieron de un hecho que ni siquiera ha sido mencionado, y de lo cual no habíamos dicho una palabra a lo largo de muchos años; Mandela, porque era un apóstol de la paz y no deseaba lastimar a nadie. Cuba, porque jamás realizó acción alguna en busca de gloria o prestigio.

Cuando la Revolución triunfó en Cuba fuimos solidarios con las colonias portuguesas en África, desde los primeros años; los Movimientos de Liberación en ese continente ponían en jaque al colonialismo y el imperialismo, luego de la Segunda Guerra Mundial y la liberación de la República Popular China —el país más poblado del mundo—, tras el triunfo glorioso de la Revolución Socialista Rusa.

Las revoluciones sociales conmovían los cimientos del viejo orden. Los pobladores del planeta, en 1960, alcanzaban ya los 3 mil millones de habitantes. Parejamente creció el poder de las grandes empresas transnacionales, casi todas en manos de Estados Unidos, cuya moneda, apoyada en el monopolio del oro y la industria intacta por la lejanía de los frentes de batalla, se hizo dueña de la economía mundial. Richard Nixon derogó unilateralmente el respaldo de su moneda en oro, y las empresas de su país se apoderaron de los principales recursos y materias primas del planeta, que adquirieron con papeles.

Hasta aquí no hay nada que no se conozca.

Pero, ¿por qué se pretende ocultar que el régimen del Apartheid, que tanto hizo sufrir al África e indignó a la inmensa mayoría de las naciones del mundo, era fruto de la Europa colonial y fue convertido en potencia nuclear por Estados Unidos e Israel, lo cual Cuba, un país que apoyaba las colonias portuguesas en África que luchaban por su independencia, condenó abiertamente?

Nuestro pueblo, que había sido cedido por España a Estados Unidos tras la heroica lucha durante más de 30 años, nunca se resignó al régimen esclavista que le impusieron durante casi 500 años.

De Namibia, ocupada por Sudáfrica, partieron en 1975 las tropas racistas apoyadas por tanques ligeros con cañones de 90 milímetros que penetraron más de mil kilómetros hasta las proximidades de Luanda, donde un Batallón de Tropas Especiales cubanas —enviadas por aire— y varias tripulaciones también cubanas de tanques soviéticos que estaban allí sin personal, las pudo contener. Eso ocurrió en noviembre de 1975, 13 años antes de la Batalla de Cuito Cuanavale.

Ya dije que nada hacíamos en busca de prestigio o beneficio alguno. Pero constituye un hecho muy real que Mandela fue un hombre íntegro, revolucionario profundo y radicalmente socialista, que con gran estoicismo soportó 27 años de encarcelamiento solitario. Yo no dejaba de admirar su honradez, su modestia y su enorme mérito.

Cuba cumplía sus deberes internacionalistas rigurosamente. Defendía puntos claves y entrenaba cada año a miles de combatientes angolanos en el manejo de las armas. La URSS suministraba el armamento. Sin embargo, en aquella época la idea del asesor principal por parte de los suministradores del equipo militar no la compartíamos. Miles de angolanos jóvenes y saludables ingresaban constantemente en las unidades de su incipiente ejército. El asesor principal no era, sin embargo, un Zhúkov, Rokossovski, Malinovsky u otros muchos que llenaron de gloria la estrategia militar soviética. Su idea obsesiva era enviar brigadas angolanas con las mejores armas al territorio donde supuestamente residía el gobierno tribal de Savimbi, un mercenario al servicio de Estados Unidos y Sudáfrica, que era como enviar las fuerzas que combatían en Stalingrado a la frontera de la España falangista que había enviado más de cien mil soldados a luchar contra la URSS. Ese año se estaba produciendo una operación de ese tipo.

El enemigo avanzaba tras las fuerzas de varias brigadas angolanas, golpeadas en las proximidades del objetivo adonde eran enviadas, a 1 500 kilómetros aproximadamente de Luanda. De allí venían perseguidas por las fuerzas sudafricanas en dirección a Cuito Cuanavale, antigua base militar de la OTAN, a unos 100 kilómetros de la primera Brigada de Tanques cubana.

En ese instante crítico el Presidente de Angola solicitó el apoyo de las tropas cubanas. El Jefe de nuestras fuerzas en el Sur, General Leopoldo Cintra Frías,  nos comunicó la solicitud, algo que solía ser habitual. Nuestra respuesta firme fue que prestaríamos ese apoyo si todas las fuerzas y equipos angolanos de ese frente se subordinaban al mando cubano en el Sur de Angola. Todo el mundo comprendía que nuestra solicitud era un requisito para convertir la antigua base en el campo ideal para golpear a las fuerzas racistas de Sudáfrica.

En menos de 24 horas llegó de Angola la respuesta positiva.

Se decidió el envío inmediato de una Brigada de Tanques cubana hacia ese punto. Varias más estaban en la misma línea hacia el Oeste. El obstáculo principal era el fango y la humedad de la tierra en época de lluvia, que había que revisar metro a metro contra minas antipersonales. A Cuito, fue enviado igualmente el personal para operar los tanques sin tripulación y los cañones que carecían de ellas.

La base estaba separada del territorio que se ubica al Este por el caudaloso y rápido río Cuito, sobre el que se sostenía un sólido puente. El ejército racista lo atacaba desesperadamente; un avión teleguiado repleto de explosivos lograron impactarlo sobre el puente e inutilizarlo. A los tanques angolanos en retirada que podían moverse se les cruzó por un punto más al Norte. Los que no estaban en condiciones adecuadas fueron enterrados, con sus armas apuntando hacia el Este; una densa faja de minas antipersonales y antitanques convirtieron la línea en una mortal trampa al otro lado del río. Cuando las fuerzas racistas reiniciaron el avance y chocaron contra aquella muralla, todas las piezas de artillería y los tanques de las brigadas revolucionarias disparaban desde sus puntos de ubicación en la zona de Cuito.

Un papel especial se reservó para los cazas Mig-23 que, a velocidad cercana a mil kilómetros por hora y a 100  —cien— metros de altura, eran capaces de distinguir si el personal artillero era negro o blanco, y disparaban incesantemente contra ellos.

Cuando el enemigo desgastado e inmovilizado inició la retirada, las fuerzas revolucionarias se prepararon para los combates finales.

Numerosas brigadas angolanas y cubanas se movieron a ritmo rápido y a distancia adecuada hacia el Oeste, donde estaban las únicas vías amplias por donde siempre los sudafricanos iniciaban sus acciones contra Angola. El aeropuerto sin embargo estaba aproximadamente a 300 —trescientos— kilómetros de la frontera con Namibia, ocupada totalmente por el ejército del Apartheid.

Mientras las tropas se reorganizaban y reequipaban se decidió con toda urgencia construir una pista de aterrizaje para los Mig-23. Nuestros pilotos estaban utilizando los equipos aéreos entregados por la URSS a Angola, cuyos pilotos no habían dispuesto del tiempo necesario para su adecuada instrucción. Varios equipos aéreos estaban descontados por bajas que a veces eran ocasionadas por nuestros propios artilleros u operadores de medios antiaéreos. Los sudafricanos ocupaban todavía una parte de la carretera principal que conduce desde el borde de la meseta angolana a Namibia. En los puentes sobre el caudaloso río Cunene, entre el Sur de Angola y el Norte de Namibia, comenzaron en ese lapso con el jueguito de sus disparos con cañones de 140 milímetros  que le daba a sus proyectiles un alcance cercano a los 40 kilómetros. El problema principal radicaba en el hecho de que los racistas sudafricanos poseían, según nuestros cálculos, entre 10 y 12 armas nucleares. Habían realizado pruebas incluso en los mares o en las áreas congeladas del Sur. El presidente Ronald Reagan lo había autorizado, y entre los equipos entregados por Israel estaba el dispositivo necesario para hacer estallar la carga nuclear. Nuestra respuesta fue organizar el personal en grupos de combate de no más de 1 000 —mil— hombres, que debían marchar de noche en una amplia extensión de terreno y dotados de carros de combate antiaéreos.

Las armas nucleares de Sudáfrica, según informes fidedignos, no podían ser cargadas por aviones Mirage, necesitaban bombarderos pesados tipo Canberra. Pero en cualquier caso la defensa antiaérea de nuestras fuerzas disponía de numerosos tipos de cohetes que podían golpear y destruir objetivos aéreos hasta decenas de kilómetros de nuestras tropas. Adicionalmente, una presa de 80 millones de metros cúbicos de agua situada en territorio angolano había sido ocupada y minada por combatientes cubanos y angolanos. El estallido de aquella presa hubiese sido equivalente a varias armas nucleares.

No obstante, una hidroeléctrica que usaba las fuertes corrientes del río Cunene, antes de llegar a la frontera con Namibia, estaba siendo utilizada por un destacamento del ejército sudafricano.

Cuando en el nuevo teatro de operaciones los racistas comenzaron a disparar los cañones de 140 milímetros, los Mig-23 golpearon fuertemente aquel destacamento de soldados blancos, y los sobrevivientes abandonaron el lugar dejando incluso algunos carteles críticos contra su propio mando. Tal era la situación cuando las fuerzas cubanas y angolanas avanzaban hacia las líneas enemigas.

Supe que Katiuska Blanco, autora de varios relatos históricos, junto a otros periodistas y reporteros gráficos, estaban allí. La situación era tensa pero nadie perdió la calma.

Fue entonces que llegaron noticias de que el enemigo estaba dispuesto a negociar. Se había logrado poner fin a la aventura imperialista y racista; en un continente que en 30 años tendrá una población superior a la de China e India juntas.

El papel de la delegación de Cuba, con motivo del fallecimiento de nuestro hermano y amigo Nelson Mandela, será inolvidable.

Felicito al compañero Raúl por su brillante desempeño y, en especial, por la firmeza y dignidad cuando con gesto amable pero firme saludó al jefe del gobierno de Estados Unidos y le dijo en inglés: “Señor presidente, yo soy Castro”.

Cuando mi propia salud puso límite a mi capacidad física, no vacilé un minuto en expresar mi criterio sobre quien a mi juicio podía asumir la responsabilidad. Una vida es un minuto en la historia de los pueblos, y pienso que quien asuma hoy tal responsabilidad requiere la experiencia y autoridad necesaria para optar ante un número creciente, casi infinito, de variantes.

El imperialismo siempre reservará varias cartas para doblegar a nuestra isla aunque tenga que despoblarla, privándola de hombres y mujeres jóvenes, ofreciéndole migajas de los bienes y recursos naturales que saquea al mundo.

Que hablen ahora los voceros del imperio sobre cómo y por qué surgió el Apartheid.

 

 

 

 

 

 

Fidel Castro Ruz
Diciembre 18 de 2013
8 y 35 p.m.

EEUU: De la mentira al mito: corrupción política, racismo y apatía cívica

¿Importancia de los hispanos en las elecciones presidenciales en los EEUU?

Por Pedro González Munné *  

Las elecciones presenciales, como todo el proceso político en los EEUU es un oneroso circo. Los candidatos se pasean por el inodoro multicolor de la televisión norteamericana, esparciendo discursos mendaces elaborados por puntillosos artífices de la publicidad, diseñando desde el color del maquillaje del personaje, hasta los biotipos y atuendos de las personas utilizadas en el trasfondo para el encuadre perfecto de la cámara.

Lo revelador es que el norteamericano promedio espera esto de sus candidatos y al mientras la alta definición de la televisión permite disfrutar en detalle de los macabros espectáculo de programas de violencia y crimen morbosamente elaborados, las pantallas se llenan de estas presentaciones con los cotidianos tratantes de ilusiones y sus morrales de promesas incumplidas.

Los números de las encuestas muestran hoy a los hispanos votando o prometiendo apoyar a un candidato y a otro, mientras en la realidad que de los más de 52 millones de hispanoparlantes en los EEUU contados por el Censo (1) –si contar otro 10% extra al menos de indocumentados-, menos de la mitad podemos votar, o sea 23.7 millones (2).

Lo grave no es eso, sino que solamente el 21%, o 10.9 millones, están inscritos para votar.
  En el 2010 apenas 6.6 millones votamos, lo cual implica solamente un 12.7% de la población de hispano parlantes que pudieran participar en el sufragio, o sea muchísimo menos que los negros y por supuesto, los blancos norteamericanos.
Otra parte de la tajada radica en que la inmensa mayoría de esos posibles votantes (75%) nacieron aquí, en los Estados Unidos, sobre todo en familias de origen mexicano, lo cual nos hace caer en otro aspecto del mito del votante hispano.
  Esta mayoría silenciosa (3) tan traída y llevada en las noticias, comentarios y barrajo de falacias de la prensa norteamericana se caracteriza por la indiferencia ante el proceso político, sobre todo tomando en cuenta de que la prioridad para un hispano en los EEUU es encontrar trabajo y mantener a su familia, uno de los retos mas importantes en estos momentos de crisis económica.
Encontrar un trabajo, poder estudiar, no ya al nivel universitario, sino un oficio bien pagado, se convierte en doblemente difícil cuando te apellidas González o Martínez. El racismo existe y es mucho más radical contra nosotros, las personas pardas (4), como nos calificara el viejo Bush, aquel Presidente que fuera de la CIA y trabajara con Richard Nixon –otro Presidente mentiroso que echaran de la Casa Blanca-, hablando de su propio nieto, hijo de mexicana.
Cifras recientes del Gobierno federal norteamericano declaran que el desempleo en este mes de Octubre supera el 12% entre los jovenes entre 18 a 29 años de edad y en los hispanos alcanza el 13.4%. Aparte de ello 1.7 millones de jóvenes adultos no se cuentan como desempleados por el Departamento de Trabajo federal, porque, sencillamente desistieron en su búsqueda de un empleo (5).
  Por lo tanto ¿qué interés puede nuestra gente en participar en un proceso político al cual no le ven beneficio inmediato para sus vidas?
Y esas las preocupaciones reales de la gente, lo cual ninguno de los candidatos ha respondido a satisfacción, apenas a unos días de las elecciones y luego de maratónicos espectáculos, en once meses de intenso proselitismo entre comunidades blancas y urbanas, media docena de debates republicanos, entre enero y junio, las dos grandes convenciones partidistas -demócrata y republicana-, y finalmente, los tres debates presidenciales entre Obama y Romney.
 En el caso de los cubanos es totalmente diferente, pues se declaran masivamente republicanos (70% de los votantes están registrados así en el municipio Miami-Dade, donde radica la mayoría, un 73%, o sea, 392,799 votantes), sobre todo las personas mayores, las cuales son el ganado electoral (6) del sur de la Florida.
Este grupo, controlado por una generación perversa, amputada por el bisturí del poder revolucionario cubano en los 60, implantada como cáncer malvado, con sus acólitos, gurús y putas en una ciénaga insalubre, con toda malicia bien lejos de las ciudades blancas de los Estados Unidos, en lo cual se conoció desde entonces como Mayami (7), implica gran parte de los 1,207,020 votantes inscritos, de los cuales son de origen latino el 52 por ciento.
  La mayoría cubanoamericanos y un gran pedazo de ellos el ganado electoral, integrado por pobres viejitos retirados nacidos en la isla, adoctrinados cotidianamente por la radio latina con el tema de Castro y Cuba, temerosos de perder su magra ayuda de Gobierno si no siguen las instrucciones de los sargentos políticos(8) que medran en sus barrios (9).
Un punto importante en este tema ha sido el crecimiento considerable de las llamadas boletas ausentes(10) en los últimos diez años, las cuales hoy suman 173,211. Diseñadas para las personas que por serios problemas personales o de enfermedad no podían acudir a las urnas el día de las elecciones, se han convertido en clave de la maquinaria política local, la cual las vende a los políticos a $50 por cabeza.
  Otro grupo importante de votos controlados son los viejos latinos, sobre todo cubanoamericanos que sobreviven en los comedores y centros de ancianos pobres, ubicados en su mayoría en las zonas depauperadas Pequeña Habana y Allapatah en la ciudad de Miami. Como dato significativo la hermana del actual alcalde del Condado [municipio] Miami-Dade, la señora María Cristina Penedo, controla 11 de estos centros de ancianos y su socia es Josefina Carbonell, quien fuera asistente del congresista federal Lincoln Díaz Balart, el cual renunciara recientemente, vinculado a un proceso de lavado de dinero de la droga (11).
  Solamente en Miami se dan estas componendas y todavía hay quien se asombra que salgan electos los mismos políticos corruptos que han destruido esta comunidad y cuyo caballo de batalla es mantener el embargo a Cuba para luego exprimir los fondos federales destinados a las llamadas organizaciones exiliadas por la libertad (12), las mismas que chantajean, aterrorizan y mantienen subyugado a esteganado electoral.
  A estos viejitos los transportan, si no votan con boletas ausentes por quien les dicen los sargentos políticos de barrio, en los ómnibus del sistema escolar local, les dan un refresco y un pan con algo, con una tarjeta con los números que tienen que ponchar en su boleta para elegir a quienes determina la maquinaria política local.
  Señores, esto es pura democracia representativa al estilo norteamericano, quien lo dude, que venga y lo vea (13).
 
 
Periodista cubano emigrado. Cuatro Premios Nacionales de Periodismo en Cuba, Vanguardia Nacional del Sindicato de los Trabajadores de la Cultura de Cuba. Seis libros publicados, uno en preparación.
Bibliografía utilizada:
 
1- Census Bureau Homepage, Varios en http://www.census.gov
2- Pew Hispanic Center, Varios, en http://www.pewhispanic.org
3- Gratius, Susana (2005). El factor hispano: los efectos de la inmigración latinoamericana a EEUU y España. En http://www.nuevamayoria.com
4- Groer, Anne (1988). Bush of His Grandkids: ‘The Little Brown Ones’ [Bush sobre sus nietos: Los pequeños pardos, (Trad. Del Autor)]. Agosto 17, 1988. En: Orlando Sentinel, Orlando FL. http://articles.orlandosentinel.com/1988-08-17/news/0060200254_1_jeb-bush-grandchildren-president-george-bush
5- PR Newswire. 12.0 Percent unemployment for young americans as presidential election nears [12.0% de Desempleo entre los Jóvenes norteamericanos mientras se acercan las elecciones presidenciales (Trad. Del Autor)]. http://money.msn.com/business-news/article.aspx?feed=PR&Date=20121102&ID=15748610&topic =TOPIC_ECONOMIC_INDICATORS&isub=3
6- González Munné, Pedro (2012). Ganado Electoral. en El Color de la Mentira. pp. 129-131. Ed. Letra Viva, Coral Gables, FL
7- González Munné, Pedro (2012). Los Sísifos de Miami en El Color de la Mentira. pp. 97-98. Ed. Letra Viva, Coral Gables, FL
8- Sargentos políticos es un concepto de personas que a nivel de barrio o comunidad se dedicaban en la época de la Cuba republicana (1902-1959), como parte de la corrupción política existente en el país a obtener votos sobre la base de coacción, promesas de favores o dinero [Nota del Autor].
9- Obra citada, ver 6.
10- Boletas ausentes [Absentee Ballots], son las boletas entregadas por correo o personalmente a los votantes que no pueden acudir a las urnas los días de votación, por estar ausentes de su residencia o tengan otra razón para no presentarse a la elección.  [Nota del Autor].
11- Obra citada, ver 6.
12- González Munné, Pedro (2004). Las 30 monedas del exilio en Rehenes del Odio. pp. 18-19. Ed. Letra Viva, Coral Gables, FL
13- Obra citada, ver 6.

Florida-EEUU: Otra raya para el tigre anti cubano

por Lázaro Fariñas*

El Congreso de los Estados Unidos está de mal en peor. De entrada, la opinión pública nacional tiene de él una pésima percepción. En cada una de las encuestas que se hacen en el territorio nacional, el nivel de aprobación sobre la labor del mismo anda por los pisos. Si mal andan los candidatos a la presidencia, muchísimo peor están los congresistas.

Tal parece, según se refleja en las encuestas, que los miembros del Congreso, en vez de admiración, dan asco. Los ciudadanos de este país sienten repugnancia de estos políticos que van a Washington a complacer corporaciones y a olvidarse del pueblo. Tan es así que esos personajes en su totalidad tienen solo el 9% de aprobación en las encuestas, mientras que 11 % de esos mismos ciudadanos aprueban la poligamia como algo moralmente aceptable.

Pero no solo eso, el 30% aprueba la pornografía. Es decir, que hay mas americanos que aprueban la pornografía y la poligamia que a sus representantes en la capital de la nación. Pero aún más, el 11 por ciento aprueba el comunismo, el 23 a los miserables banqueros que han hundido al país en el caos económico y hasta el 16 % no se disgustó con la BP por derramar toneladas de petróleo. Cuando tuvo que renunciar por el escándalo de Watergate, el presidente Richard Nixon tenía un nivel de aprobación del 23 por ciento.

La ignorancia y la mediocridad priman en ambas cámaras del Congreso. Hay congresistas ejerciendo hoy en día que, si le ponen un mapa en blanco de los Estados Unidos, son capaces de situar a San Luis en el Estado de California y que si los sacas de su demarcación, están más perdidos que un gallo en Paris. Lo malo no es que sean ignorantes, sino que se creen todo lo contrario. Son ignorantes pero no son bobos, son, como decíamos en criollo, unos bichos, hay que ver las habilidades que tienen para recaudar fondos para sus campañas electorales, en ese sentido son la candela.

Saben moverse muy bien entre los pocos electores que acuden a las urnas o votan ausente en las elecciones. Van a Washington y allí votan, a veces sin tan siquiera leerlo, por lo que le pongan delante de ellos o ellos le pongan delante a otros. Hoy votas por mí y yo mañana voto por ti.

Nosotros los cubanos tenemos una amplia representación de ignorantes allá en la capital. Ya tenemos seis, pero como decimos en Cuba, éramos pocos y parió Catana. Ahora vamos a tener siete, ya que en las primarias del partido Republicano de Texas salió elegido para aspirar al Senado Federal el abogado Ted Cruz, hijo de un emigrante cubano. Es el candidato del partido Republicano y eso le asegura el escaño, ya que, desde hace más de 20 años, los aspirantes de ese partido tienen asegurada esa bancada.

Cualquiera se puede preguntar de dónde salió este caballero al que hasta hace muy poco tiempo nadie conocía fuera de las fronteras del Estado de Texas. Pues bien, Mr. Cruz es hijo de Rafael Cruz, un cubano que emigró a los Estados Unidos en 1957 y de Eleonor Darragh, una norteamericana descendiente de irlandeses que nació en Delaware. Según una biografía nada oficial sobre Cruz, se afirma que su padre fue torturado por los esbirros del régimen de Batista y que por esa razón tuvo que emigrar a los Estados Unidos.

Ted Cruz tiene 42 años, es abogado graduado de la escuela de leyes de la Universidad de Harvard y hasta hace unos años, fungió como el Procurador General de Texas. Fue el primer ciudadano de origen latino en ocupar esa posición en aquel estado y el que más tiempo la ocupó, además de haber sido el Procurador General más joven que ha tenido este país.

Ted Cruz fue elegido en contra de la voluntad de los más poderosos personeros del partido Republicano de Texas, solamente con el empuje del Tea Party, del cual es miembro distinguido. El hombre, más conservador y reaccionario no puede ser, aunque sus credenciales académicas son impecables.

Así es que, con la llegada al Senado de los Estados Unidos de Mr. Cruz, el tigre del anti cubanismo en el Congreso tendrá, a partir del año que viene, una raya más. Me imagino que este hombre, hijo de un torturado de los esbirros batistianos en la década del cincuenta en Cuba, dentro de muy poco se estará abrazando con los herederos del dictador cubano en la colina de Washington, donde radica el Capitolio. El odio hacia Cuba los unirá en un abrazo fraterno. Con la llegada de Mr. Cruz, el agujero negro que han creado los anticubanos en el Congreso federal adquirirá nuevas y más amplias dimensiones


*Lázaro Fariñas: Periodista cubano radicado en la Ciudad de Miami, FL, EEUU… Colaborador del Diario cubano Juventud Rebelde… http://www.juventudrebelde.cu –digital@juventudrebelde.cu y de la Agencia de Contrainformacion ArgosIs-Internacional en la Red… http://www.argosisinternacional.com y otros medios importantes en la Red…

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Chile: Pinochet, la “Patria”, el saqueo, la traición y la herencia

Se hizo un homenaje al difunto ex dictador Augusto Pinochet, responsable principal de asesinatos, de persecuciones, de ejecutar las conspiraciones, de saquear las arcas públicas estatales a favor de minorías oligárquicas y de empresas extranjeras, a nombre de una llamada “Patria”, bajo supuestos “valores” y “nacionalismo”, enmarcadas en traiciones, fuerza bruta, masacres y dejando una herencia maldita para los derechos humanos, individuales y colectivos, para los bienes públicos y la naturaleza.

Que el Marxismo –leninismo, que el comunismo, que el ateísmo, que la inminente guerra civil, que por la patria, que por el intervencionismo soviético, que porque quieren de Chile una nueva Cuba, que por la economía del País, que por “upelientos” resentidos. Fueron diversas las versiones y expresiones montadas para justificar la intervención del estado a través de un golpe militar en medio de masacres y acciones genocidas y en medio de extensas cortinas desinformativas que a una gran parte de la población la insertaban en una burbuja desconectada de la realidad, enceguecida.

Agustín Edwards, dueño del Diario El Mercurio, según devela también el excelente documental “El diario de Agustín”, junto a otros sectores empresariales, hiper ideologizados, conspiraron para que Richard Nixon, la CIA y todo el aparato represivo y de inteligencia de Estados Unidos de la época intervinieran en Chile: Lo hicieron y pusieron a la cabeza a Augusto Pinochet Ugarte, con todos los poderes y atribuciones.

En este contexto, no es posible desprender el golpe de estado con los principales grupos económicos beneficiados de la dictadura militar, como tampoco la fortuna del dictador. Según el autor del Libro “Pinochet, el gran comisionista”, la riqueza del Dictador superó los 29 millones de dólares, pero hay voces que dicen que esta suma es muchísimo mayor: departamentos en Valparaíso, Reñaca, Iquique, Santiago, propiedades en el Molocoton, Parcelas en Quintero, autos, entre otros. ¿Fortunas propias que se ganan en una carrera militar y de servicio a la “patria”?

725 era el número de compañías en manos del Estado al momento del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. La mayor parte fue a parar a manos de grupos económicos altamente concentrados que la mayoría surgieron y se consolidaron en los primeros años de la dictadura y al menos se perdieron 2.500 millones de dólares, en cifras de la época, solamente en la transferencia a manos privadas de las 30 empresas más grandes. Estos montos, de acuerdo al porcentaje del PIB, corresponderían hoy a unos 6.000 millones de dólares, según señalaba un informe de diputados que fueron opositores a la dictadura y que recabaron información.

Varias de estas empresas recayeron en amistades cercanas e incluso parientes, como el yerno del dictador, con la empresa Soquimich que significó 261,9 millones de dólares menos que su valor real. Corfo, además, dejó de percibir 184 millones de dólares por la venta de la azucarera estatal Iansa. La generadora de electricidad Endesa representó una pérdida de 895,6 millones de dólares, otra generadora del mismo rubro, Chilgener (hoy Gener) de 171,1 millones de dólares, la distribuidora Chilectra de 96,4 millones de dólares y el Banco de Chile de 66,9 millones de dólares, dicta el informe parlamentario. Asimismo, se enajenaron 15.000 propiedades inmuebles de bienes nacionales, de los cuales 11.000 fueron a parar directamente a manos de privados. “Estamos hablando de cerca de ocho millones de hectáreas que estaban en manos del Estado, cerca de 20% se mantuvo en poder de campesinos, pero el resto fue transferido a otros privados”, explicaba el diputado Carlos Montes sobre este informe.

Por otra parte, más de 600 empresas privadas fueron cerradas durante la dictadura militar tendiente a privilegiar el monopolio sobre ciertas actividades a favor de grupos aliados o también llamados co gobernantes. Cierre de medios de comunicación, empresas de servicio, energía, entre otras. Finalmente, la imposición del modelo neoliberal impuso marcadamente una pirámide, la que post dictadura fue administrada por los gobiernos de la concertación y que arrojó, por ejemplo, que grupos o personas como “Luksic, Angelini, Matte, Paulmann y Piñera, gane lo mismo que un millón de chilenos” con fortunas acumuladas de manera absolutamente inmoral, en gran parte a costa de la depredación de industrias extractivas, energéticas o la banca.

Se ha dicho que parte de la fortuna de Pinochet se debería al tráfico de armamentos e incluso se ha tratado de vincularlo a narcotráfico, sin embargo, con la posibilidad de esto también, la relación más directa sería con grupos económicos privilegiados en el intervencionismo del fisco.

La estatal Endesa pasó a privatizarse y allí, los intereses de varios grupos económicos-políticos alineados con la dictadura pasaron a su vez a vincularse con la transnacional matriz en España. La misma, recibió el control de más del 80 % de las aguas de Chile. COPEC, el holding petrolero, conexa con empresas como Forestal Arauco y Celulosa Celco, pasó a las manos del empresario italiano Angelini. Grandes extensiones de tierras, muchas de las cuales eran de la reforma agraria de campesinos y comunidades, son traspasadas a favor de los grupos forestales, incluido los Matte con CMPC. Asimismo, con el cierre de numerosos medios de comunicación, Agustín Edwards se queda prácticamente con un monopolio, controlando la prensa escrita a través del mercurio y sus diarios conexos nacionales y regionales, convirtiéndose en el instrumento comunicacional de la dictadura y recibiendo fortunas de arcas públicas a costa del avisaje estatal. También, se puede señalar el paso de concesiones mineras a numerosas empresas extranjeras. Esto, como muestra un botón, es parte de un larguísimo etc. De saqueos en el País.

Acciones que han dejado en el presente que grupos económicos como los Matte, tengan como fortuna 10.500 millones de dólares, con más de 750.000 hectáreas con terrenos forestales; O que Angelini, con más de 1.000.000 de hectáreas de terreno para propósitos forestales tenga también una fortuna estratosférica. Paulmann, con más de 10.500 millones de dólares; O los Luksic, con sus empresas mineras o el Banco Chile con cerca de 20.000 millones. El mismo Presidente Sebastián Piñera, con 2.500 millones de dólares, todo esto, bajo una enorme desigualdad social en el País, riqueza desproporcionada y descarada, generadas bajo privilegios especiales, muchos de ellos otorgados por el Estado, con obtención de recursos de interés público y colectivo, es decir, como se dice “Para todos los chilenos y chilenas”, pero las empresas se la llevan sin ninguna retribución o con simples chauchas de aporte, en medio de un bloque político electoral binominal absolutamente corrompido (Alianza y Concertación).

La salida del Dictador

Pactos y diversos acuerdos establecidos entre militares, sectores político – empresariales de la ultra derecha chilena y la llamada concertación por la democracia generaron la salida “pacífica” del dictador a tal extremo, que la concertación de partidos por la democracia terminó administrando el modelo económico de La dictadura y continuando con los privilegios a los grupos económicos.

El actual Presidente de Chile, Sebastián Piñera, durante la campaña de 1988 del Sí y el No sobre la continuidad del Gobierno de Pinochet apareció manifestando su opción por el NO, tratando de vestirse en la gesta “democrática”. Era evidente que así sería para los grupos privilegiados por la dictadura. El modelo ya había sido impuesto, los monopolios ya habían sido instalados y mantener a Pinochet a la cabeza del estado era inviable ya que los distintos países calificados de “democráticos” y respetuosos de los derechos humanos no podían establecer relaciones comerciales – diplomáticas con una dictadura militar, que además tenía una larga lista de denuncias por masacres, entonces, había que sacar al dictador, en pacto, para que luego los diversos tratados comerciales bi o multilaterales sobre libre comercio se pudiesen liberar y establecer y así fue durante la concertación: ¿Miedo?, ¿sumisión?, ¿corrupción?

Cabe mencionar que Piñera, durante la dictadura militar, no solamente fue privilegiado, sino además obtuvo diversos niveles de proteccionismo. Documentos desclasificados de la CIA en Estados Unidos muestran no sólo el nivel de influencia y relación de su persona con la dictadura o a través de su hermano como ministro de estado o de su padre, que le dieron ventajas en sus proyecciones empresariales, sino además incluye una gestión de lobby del Embajador de Estados Unidos James Theberge con el Presidente de la Corte Suprema para ir en su favor e incluso, la de una operación de inteligencia que lo sacó del país mientras tenía orden de detención, sin perjuicio de que la investigación judicial concluyó con la condena de dos de los implicados en la estafa al Banco de Talca, mencionados también en los documentos, quienes pasaron una respetable temporada tras las rejas.

Esto explica el rol fundamental que tuvo Piñera para pedir el retorno del dictador que se encontraba en Inglaterra detenido por acciones de la justicia internacional, bajo las peticiones del Juez español Baltazar Garzón por delitos de lesa humanidad. Piñera decía que “No somos colonia de nadie”.

Finalmente, Pinochet retornó a Chile y murió postrado, claudicado, sancionado moralmente, pero, bajo una impunidad política y judicial otorgada por el pacto “Militar – político – empresarial y la concertación por la democracia”.

Los Valores, Principios y Creencias

Un grupo de personas se apostó al teatro Caupolicán de Santiago este 10 de Junio de 2012, para presenciar un documental en homenaje al ex Presidente de Chile, Augusto Pinochet Ugarte, mientras el senador de Renovación Nacional Carlos Kusche, señalaba a los medios de prensa: “El Presidente Pinochet merece más homenajes que la mayor parte de los presidentes que ha habido en Chile porque la obra que realizó es para bien”, mostrando los síntomas que aún quedan en el País.

Cuando vemos declaraciones de este tipo, en el marco de un acto de homenaje, en donde, la hermana del organizador del evento dice haber entrado en shock al enterarse de sus declaraciones negando violaciones a los Derechos Humanos, siendo ella misma víctima de la dictadura, cabe preguntarse frente a actitudes como estas ¿O son parte de una cadena de corrupción? o ¿es gente profundamente desinformada?

Cuando se escucha o se lee sobre los principios y valores de los militares sobre lealtad, justicia, verdad, honradez, rectitud, nobleza, valor, honor, patriotismo, o abnegación como servicio por sobre el interés particular, uno se pregunta ¿qué tienen que ver todos estos valores con el Dictador Augusto Pinochet Ugarte?

¿Es lealtad haber concedido la intervención extranjera de estados unidos y de haber gobernado para a favor de un grupúsculo? ¿Es honradez y rectitud haber gobernado y aparecer con una enorme fortuna mientras la gran mayoría de los habitantes en Chile lucha por sobrevivir? ¿Es verdad y honradez haber aparecido en bancos internacionales con un falso nombre como el de Daniel López? ¿Es patriotismo cuando bienes públicos y privados fueron traspasados a los intereses de empresas extranjeras para que exploten los recursos naturales y depreden la naturaleza sin ni un amor por el País? ¿Es actuar con justicia y nobleza en los asesinatos de miles de personas indefensas, seres humanos y “compatriotas”? ¿Pinochet representa esos valores militares que tanto se dicen?

No estuvieron en el acto los principales grupos económicos beneficiados por la dictadura, los que, gracias a la denominada acción de “gesta valerosa” de su dictador, obtuvieron el cúmulo de dinero y patrimonio que tienen en el presente, a costa de la cobardía bélica que causó un cúmulo de sangre, torturas, sufrimientos, dolores de miles de personas inocentes. No estuvieron, porque una vez más, con su soberbia inescrupulosa, no dan la cara.

Que las iglesias, que la cercanía con Dios, que los valores y principios cristianos, que lo apostólico y romano. ¿De qué creencia estamos hablando? Desde este sector dictatorial militar – civil, se han autodenominados “cristianos” y actúan en nombre de la “Patria” y de “Dios”; Y si tomamos esos mismos parámetros; Y si Jesucristo de Nazaret hubiese nacido en Chile, en algunos de los Pueblos, ya sea como Mapuche, Aymara , Quechua, Rapa Nui, Diaguita, Likanantay, Selknam, Kawashkar o chileno “criollo” ¿Habría estado de acuerdo con los asesinatos, torturas y desapariciones de seres humanos? ¿Habría obrado a favor de grupos ricos – oligárquicos, cuando su mensaje era a favor de los pobres y en contra del lucro y la acumulación material? ¿Se habría alineado con el imperio de Estados Unidos para instalar en Chile el neoliberalismo y dominación, cuando justamente su palabra se alzó contra otro imperio como fue el romano? ¿Habría avalado actividades industriales a costa de la depredación de la naturaleza, la contaminación, la sobre explotación y los impactos sociales y de la vida de numerosas personas rurales? ¿Se habría integrado a la secta “legionarios de cristo”, donde aparecen algunos de los mismos grupos de poder económico y militar? Al parecer hay una severa deformación de las creencias y las realidades.

La masacre estatal durante la dictadura Militar. Delitos de lesa Humanidad

El 11 de septiembre de 1973 se impone la dictadura militar encabezada por Pinochet con una junta militar de gobierno y detrás, el aparato represivo de estados unidos y grupos económicos chilenos y extranjeros hiper ideologizados, declarándose el estado de guerra interna en el país y este enemigo interno era lo socialista, lo comunista, el revolucionario, el subversivo, las expresiones sociales y en general cualquiera que representase una amenaza contra el “nuevo orden establecido”. Se declara así el Estado de Sitio en todo Chile y se prorroga hasta 1987. Esto significó la sustracción de la justicia y el traspaso a jurisdicción militar de tiempo de guerra el conocimiento y decisión de las causas por infracción a las normas del Estado de Sitio.

Bajo esta excusa el gobierno de Pinochet se dedicó a hacer detenciones que no atendían prácticamente ni a clase, estatus o razón social. Se calcula en más de 250.000 detenciones las realizadas los primeros días del golpe.

Ejecuciones sin previo aviso, desapariciones y muertos en falsos enfrentamientos, se volvieron prácticas habituales. La delación entre vecinos, colegas y otros fomentada por la Junta Militar, también llegó a constituir parte de la sociedad chilena en los inicios de la dictadura.

A comienzos de la dictadura, se disolvió el Congreso Nacional y el Tribunal Constitucional, los partidos de izquierda fueron considerados ilegales y disueltos. Otros partidos fueron considerados en receso, mientras que los Registros Electorales se incineraron y se cesaron las funciones de Alcaldes y Regidores.

El número oficial de víctimas de la dictadura militar chilena (1973-1990), bajo el comando de Augusto Pinochet, se estima en 40.280 personas, entre asesinados, desaparecidos y torturados. El dato consta en el nuevo informe oficial en 2011 de la Comisión Asesora para la Calificación de Presos, Desaparecidos, Ejecutados Políticos y Víctimas de Prisión Política y Tortura

Entre 1990 y 1991, la Comisión de Verdad y Reconciliación -más conocida como Comisión Rettig- reunió miles de testimonios y documentos sobre los muertos y desaparecidos. Su trabajo fue completado entre 2003 y 2004 por la Comisión sobre Prisión Política y Tortura -más conocida como Comisión Valech-, que conoció los relatos de las víctimas y los métodos que utilizaron los militares y agentes de la dictadura.

La Comisión Rettig estimó en 2.279 el número de muertos o desaparecidos, pero un tercer grupo de trabajo, la Comisión de Reparación y Justicia, añadió una nueva lista de 899 crímenes, que elevó la cifra final de víctimas a 3.197.

A su vez, en el informe elaborado por las Fuerzas Armadas, entregado a una Mesa de Diálogo cívico-militar que se reunió entre 1999 y 2001, figuraron 200 nombres de detenidos desaparecidos. Todos ellos fueron lanzados al Pacífico, a los ríos y los lagos de Chile o sepultados en lugares ignorados, sobre un total de 1.198 hombres y mujeres, publicaba laverdad.es.

Las principales cifras de estos informes arrojan que un 46 % aproximado de las víctimas asesinadas no tenía afiliación política y la mayoría de los ejecutados militantes, eran integrantes del Partido Socialista, del Movimiento de Izquierda y del Partido Comunista. Los sindicatos también sufrieron parecida suerte. Estos fueron unos de los principales blancos de la oleada inicial.

Por su parte, al menos 150 religiosos fueron obligados a salir del país en los primeros compases de la dictadura. Las iglesias unidas formaron grupos pro- defensa de los Derechos Humanos (Comité Pro-Paz) y su actuación en ocasiones llegó a enfurecer al propio gobierno.

Al final en 1975 está organización comandada por el Cardenal Silva es cerrada adoptando como motivo principal que es una organización por la cual los marxistas – leninistas crean problemas que perturban la tranquilidad nacional. En sus años de vida esta organización denuncio más de 6900 casos de persecución política además se asesoraron más de 6900 casos de exoneraciones.

Las persecuciones de religiosos se sucedieron y hubo muertes y torturas de sacerdotes laicos así como incendios de capillas. En 1974 los sacerdotes españoles Antonio Llido y Gerardo Poblete murieron a consecuencia de las torturas. El comité Pro-Paz del Cardenal Silva fue sustituido por la Vicaría de la Solidaridad creada por la Archidiócesis. Su labor de asesoramiento y de denuncias condujo a la persecución de los que trabajaban en ella.

Ante esto hubo grandes ejecuciones y secuestros masivos en el mundo del campesinado y comunitario. La persecución de dirigentes rurales iba paralela al desmantelamiento de la reforma agraria, traspasando tierras de campesinos y comunidades a intereses empresariales. Se estima en más de 120 las personas de origen Mapuche que fueron ejecutadas o desaparecidas.

Los Principales órganos de “inteligencia” que actuaron en esta política del terror eran: El Servicio de Inteligencia Militar. (S.I.M.), Servicio de Inteligencia Naval. (S.I.N.), El Servicio de Inteligencia de Carabineros. (S.I.CAR.), El servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea. (S.I.F.A.), La dirección Nacional de Inteligencia. (DI.NA.), El Comando Conjunto, La Central Nacional de Informaciones. (C.N.I.), La Dirección de Comunicaciones de Carabineros. (DI.COM.CAR), Comando de Vengadores de Mártires. (CO.VE.MA.). Varios de agentes de inteligencia post dictadura formaron empresas de seguridad, como Osepar, que colaboraron con empresas forestales chilenas, tema que fue atendido por un Grupo de Trabajo de la ONU sobre Mercenarios y Guardias Privados y que presentó su Informe de Mision a Chile, ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Marzo de 2008.

Frente a esto, más allá de un sentido ideológico “occidental”, se presenta este trabajo/opinión no como “compañero”, ni “correligionario”, ni “camarada”, y menos “compatriota” de nadie, sino de un humano y que por sentido común y de despertares, busca compartir información desde la comunicación social, la que en medio de las injusticias e inmoralidad, no aparece en los medios masivos empresariales e ideologizados.

Alfredo Seguel

Integrante del Colectivo Informativo Mapuexpress y del Grupo de trabajo por Derechos Colectivos

La Cumbre de las guayaberas #CumbreAméricas

Obama, el primer Presidente negro de Estados Unidos -sin dudas inteligente, bien instruido y buen comunicador-, hizo pensar a no poca gente que era un émulo de Abraham Lincoln y Martin Luther King.

Hace cinco siglos una Bula Papal, aplicando conceptos de la época, asignó alrededor de 40 millones de kilómetros cuadrados de tierra, aguas interiores y costas a dos pequeños y belicosos reinos de la península Ibérica.

Ingleses, franceses, holandeses y otros importantes Estados feudales fueron excluidos del reparto. Interminables guerras no tardaron en desatarse, millones de africanos fueron convertidos en esclavos a lo largo de cuatro siglos y las culturas autóctonas, algunas de ellas más avanzadas que las de la propia Europa, fueron deshechas.

Hace 64 años fue creada la repudiable OEA. No es posible pasar por alto el grotesco papel de esa institución. Un elevado número de personas, que tal vez sumen cientos de miles, fueron secuestradas, torturadas y desaparecidas como consecuencia de sus acuerdos para justificar el golpe contra las reformas de Jacobo Árbenz en Guatemala, organizado por la Agencia Central de Inteligencia yanki. Centroamérica y el Caribe, incluida la pequeña isla de Granada, fueron víctima de la furia intervencionista de Estados Unidos a través de la OEA.

Más grave todavía fue su nefasto papel en el ámbito de Suramérica.

El neoliberalismo, como doctrina oficial del imperialismo, cobró inusitada fuerza en la década del 70 cuando el Gobierno de Richard Nixon decidió frustrar el triunfo electoral de Salvador Allende en Chile. Una etapa verdaderamente siniestra en la historia de América Latina se iniciaba. Dos altos jefes de las Fuerzas Armadas chilenas, leales a la Constitución, fueron asesinados y Augusto Pinochet impuesto en la jefatura del Estado, tras una represión sin precedentes en la que numerosas personas seleccionadas fueron torturadas, asesinadas y desaparecidas.

La Constitución de Uruguay, un país que se había mantenido durante muchos años en el marco de la institucionalidad, fue barrida.

Los golpes militares y la represión se extendieron a casi todos los países vecinos. La línea de transporte aéreo cubana fue objeto de brutales sabotajes. Un avión fue destruido en pleno vuelo con todos sus pasajeros. Reagan liberó al autor más importante del monstruoso crimen de una prisión en Venezuela, y lo envió a El Salvador a organizar el intercambio de drogas por dinero para la guerra sucia contra Nicaragua, que costó decenas de miles de muertos y mutilados.

Bush padre y Bush hijo, protegieron y exoneraron de culpa a los implicados en estos crímenes. Sería interminable la lista de fechorías y actos terroristas cometidos contra las actividades económicas de Cuba a lo largo de medio siglo.

Hoy, viernes 13, escuché valientes palabras pronunciadas por varios de los oradores que intervinieron en la reunión de cancilleres de la llamada Cumbre de Cartagena. El tema de los derechos soberanos de Argentina sobre las Malvinas -cuya economía es brutalmente golpeada al privarla de los valiosos recursos energéticos y marítimos de esas islas-, fue abordado con firmeza. El canciller venezolano Nicolás Maduro, al finalizar la reunión de hoy, declaró con profunda ironía que “del Consenso de Washington se pasó al Consenso sin Washington”.

Ahora tenemos la Cumbre de las guayaberas. El río Yayabo y su nombre indio, totalmente reivindicado, pasarán a la historia.

Fidel Castro Ruz

Abril 13 de 2012

9 y 40 p.m.

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