“Con poco dinero, lograr mucho”, el plan del diario Taz para Cuba.

Hace algunos días publiqué un artículo bajo el título “Periodismo de Barrio”: Una idea muy buena y fructifera, a primera vista”, con la intención de dar mi opinión acerca de una actividad pública realizada en Berlín con diez periodistas cubanos que habían participado en un Workshop organizado por la Fundación Panter del periódico TAZ.

Antes de hacerlo público se lo envié a la responsable del proyecto “Periodismo de Barrio”,Elaine Díaz Rodriguez, que había participado en el panel en representación de ese grupo de cubanos, y a quien había conocido en Berlín. Mi objetivo era intercambiar opiniones y esclarecer algunos puntos. En mi intervención en la actividad había manifestado mi preocupación por el hecho de que los jóvenes periodistas regresaran a Cuba con una idea edulcorada de lo que es el periodismo no solo en Alemania sino también en Europa. Quería evitar al mismo tiempo cualquier tipo de mal entendido.

No fue jamás mi intención trasmitir una una imagen negativa del trabajo realizado en Berlín por parte de esos cubanos. No obstante, me daba la impresión de que no tenían idea de las verdaderas intenciones de ese Workshop, al que sus anfritiones habían difrazado de “intercambio”.

Elaine no respondió a mi llamado. Esperé cuatro días antes de publicarlo. Lo que vino después es ya conocido. A través de su perfil de Facebook y otros sitios se desató una campana de injurias y calumnias, contra mí persona por haber escrito el artículo y contra Iroel Sanchez por haberlo publicado en su blog. Elaine me acusó practicamente de mentiroso, tergiversador y calumniador.

No me explico cómo fue capáz de hacerlo si ella sabía que yo no había mentido, sobre todo lo que respecta a la entrevista que ella había dado al periódico Taz. Como se lo demostré en detalle en uno de mis mensajes a Elaine que ella no ha publicado.

Tanto Elaine como sus anfritiones en Berlín han tratado de negar desde un inicio todo tipo de vínculo entre Reporteros Sin Fronteras y el Workshop.

Por esta razón pongo a consideración de ustedes el Informe de rendición de cuentas de la Fundación Panter a sus miembros que se puede ver en internet en formato PDF. En el mismo se aclaran en detalles las verdaderas intenciones de la Fundación Panter y el periódico TAZ.

Bajo el título “Con poco dinero, lograr mucho: Ahora Cuba” la señora Konny Gellenbeck, miembro de la directiva de la Fundación nos explica claramente cuál es el objetivo de ese tipo de Workshop y cuáles instituciones cooperan para lograr los mismos.

“…si el presidente de Cuba y el de Estados Unidos se dan la mano, eso constituye para los periodistas cubanos, una señal para arrancar” escribe la señora Konny Gellenbeck, miembro de la directiva de la Fundación Panter a sus miembros.

“…si el presidente de Cuba y el de Estados Unidos se dan la mano, eso constituye para los periodistas cubanos, una señal para arrancar” escribe la señora Konny Gellenbeck, miembro de la directiva de la Fundación Panter a sus miembros.

Fíjense, por favor, en los países a los que están dirigidos este tipo de proyectos. El texto se puede encontrar en la página 37 y 38 de dicho documento:

http://download.taz.de/Mitgliederinfo25_web.pdf

Con poco dinero, lograr mucho-ahora Cuba”

En la la foto que lo acompaña se puede ver al presidente Raúl Castro y Barack Obama dándose la mano en la VII Cumbre de las Américas en Panamá.

El texto dice:

Una foto recorre el mundo y a nosotros nos electrificó, porque la Fundación Panter está por el diálogo y el entendimiento, y si el presidente de Cuba y el de Estados Unidos se dan la mano, eso constituye para los periodistas cubanos, una señal para arrancar.

Para dar inicio a un proyecto en ese sentido la Fundación Panter invitó a diez periodistas cubanos para participar en un Worshop en Berlín.

Además de representantes de los medios tradicionales pudimos lograr invitar a representantes del “periodismo emergente. Periodistas que con sus proyectos sociales lograron desarrollarse dentro del marco político de las las leyes que controlan los medios de comunicación en Cuba.

Desde el 2013 nuestra fundación ha desarrollado este tipo de proyecto con mucho éxito. Cerca de 150 periodistas de Rusia, Ucrania, República de Moldavia, Georgia,Armenia, Azherbaizhan y Mianmar han participado como invitados.

“El objetivo del Workshop es el de trasmitirles a los invitados, que provienen de países donde la diversidad periodística y la libertad de prensa se encuentran amenazadas, los conocimientos acerca del funcionamiento de los medios de difusión y las condiciones de trabajo del periodismo en Alemania”.

Después la señora Gellenbeck se refiere a Reporteros sin Fronteras: “En Reporteros Sin Fronteras tenemos un socio de gran experiencia”. Luego hace un llamado para recaudar fondos.

En la página 38 de ese informe se detallan los proyectos que han sido financiados por la Fundación Panter: Dos Workshops de ONGs, tres Workshops para jóvenes interesados en el periodismo, una pasantía, un Club de los miércoles mensual, un Workshop Armenia/Turquía, dos Workshops con países de Europa del Este, el Premio Taz, un Cuba Workshop y el proyecto Refugium.

Según este documento los proyectos internacionales se realizan en cooperación con: “El Ministerio de Relaciones Exteriores (Auswärtigen Amt), la Fundación Zeit, la Fundación Marion Dönhoff, el German Marshall Fond y Reporteros Sin Fronteras.”

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Resulta increíble que un periódico que se presenta a sí mismo como de izquierda liberal coopere con Reporteros Sin Fronteras, una organización de difusa reputación a la que diversos medios y organizaciones acusan de estar a sueldo de la CIA. Uno de sus fundadores, Robert Menard, acusado de ser agente de la CIA, es actualmente el alcalde de la localidad de Béziers por el partido nacionalista conservador Frente Nacional, comandado por Jean Marine Le Pen.

Saque usted sus propias conclusiones.

Cuba: Silvio Rodríguez denuncia trabas burocráticas

 

Silvio Rodríguez

Silvio Rodríguez

Por Iroel Sánchez

Silvio Rodríguez ha publicado en su blog Segunda cita un estremecedor llamado que duele y como él dice, averguenza, el corazón de un revolucionario.

Denuncia Silvio que razones burocráticas ponen el peligro el funcionamiento de los Estudios Abdala, un proyecto que él y Fidel impulsaron para dotar a Cuba de la más avanzada tecnología en materia de grabaciones musicales y que implicó además el aporte de Chucho Valdés e Irakere, Luis Eduardo Aute, Chico Buarque D’Hollanda, Fito Páez y el Grupo Diákara. 

Antes de reproducir aquí lo escrito por el autor de Ojalá, como los malinformadores de siempre ya están mintiendo, poniéndolo como propietario de unos estudios que contribuyó a construir altruistamente con los ingresos de su trabajo pero de los que no es dueño, y enfrentando a Silvio, no a la indolencia atrincherada en la insensibilidad de los burócratas, sino al gobierno cubano, quiero dar testimonio de su afán colaborativo y desinteresado con las instituciones en bien de su pueblo y la cultura de su país.

Trabajando yo en el Insituto Cubano del Libro (ICL), recibí una solicitud de Silvio para sostener una reunión de trabajo en la sede del ICL. Minutos antes de la hora acordada se desató un temporal que inundó buena parte de La Habana, Silvio llamó desde el vehículo para decir que estaba en la Avenida del Puerto, a unos cien metros del Palacio del Segundo Cabo, sede entonces del ICL, y acordamos esperaría a que escampara. 

Pero al poco rato apareció absolutamente empapado, al extremo que hubo que facilitarle un pulóver para que se cambiara. Traía protegido bajo la ropa un bellísimo libro de boleros que le habían regalado en República Dominicana con la idea de hacer un proyecto similar en Cuba. En la conversación Silvio fue entusiasmándose y el libro creció y creció alimentado por su bondad hasta transformarse en una compilación de la canción en Cuba para la que aportó los nombres del editor, el diseñador y los investigadores para redactar los capítulos correspondientes a los distintos períodos. Planteó que Ojalá -o sea, él- financiaría la impresión de lujo que requería el libro y pagaría el trabajo editorial y el de los investigadores, lo coeditaría junto con una editorial del ICL y se entregarían ejemplares para cada biblioteca pública y escuela de música del país.

Yo, abrumado, le pregunté: “Silvio, tú tienes los recursos financieros para hacer el libro, tienes la idea, Ojalá tiene un sello editorial y nadie posee mayor poder de convocatoria para atraer a las personas que deben participar, ¿para qué vienes a verme?”, y el respondió como una flecha: “Porque yo quiero hacerlo con la institución”. 

Tiempo después, a raíz de uno de los conciertos que hace por los barrios más humildes de Cuba, lo volví a ver empapado, cantando para el pueblo, y le recordé aquella ocasión. Él me habló con el mismo entusiasmo:  “No vas a creer cuando veas como está quedando el libro…” 

Creo muchos debemos aprender de su voluntad de hacer y aportar a cambio de nada, la misma que le lleva de barrio en barrio, ilumina lecturas siempre inquietantes desdeSegunda cita y lo hace irritarse cuando las cosas no marchan como debe ser.  Y por eso, merece ser difundido, escuchado y atendido con el máximo de los respetos. 

Abdala de nuevo sin corriente 

Los estudios Abdala en estos momentos están sin electricidad. Segunda vez en unos pocos meses.

La Empresa Eléctrica ha decidido suspenderle el servicio por falta de pago.

Abdala no puede pagar porque desde hace ocho meses está en proceso de traslado al Ministerio de Cultura, trámite que no acaba de concretarse por razones ignotas.

Hace unos días un viceministro de cultura dijo que no puede pagar la deuda eléctrica de Abdala porque las empresas deben pagar sus propias deudas.

Los estudios estaban funcionando y han tenido que parar. A partir del próximo lunes hay contratos para servicios que pueden reportarle a nuestro país unos cuantos miles. Abdala no podrá aportarlos por esta situación. Tampoco podrá pagar sus deudas y, por supuesto, seguirá deteriorándose como empresa.

Parece “un plan del enemigo”, pero no es la CIA.

Abdala, que fue un proyecto aprobado y supervisado por el Comandante en Jefe Fidel Castro, agoniza con la complacencia de muchos funcionarios que conocen su situación y no hacen nada.

Algunos de estos funcionarios de Cultura nunca perdonaron la existencia de Abdala. En vez de ver a estos estudios como un aporte a la Cultura, sintieron que se hacían para poner en evidencia su incompetencia. Los que piensan así no son músicos, y si alguno lo fue dejó de razonar como tal.

Llevo mucho tocando puertas que no se abren y hablando a oídos que no escuchan. No crean que no siento vergüenza de confesar esto públicamente. Pero más vergüenza me va a dar cuando vea los estudios en ruinas.

Comentario publicado en la misma entrada el 23 de agosto de 2014, 12:57: Últimas noticia sobre Abdala

 
La dirección de los Estudios ha tratado de ponerse en contacto reiteradamente con el encargado de la Oficina del Historiador, lugar al que Abdala pertenece todavía, pero no le responden.

Al menos dos viceministros de Cultura también han sido llamados por teléfono y tampoco contestan.

Abdala se encuentra funcionando con la planta eléctrica. Los 200 litros de combustible para echarla a andar los puso de su bolsillo el saxofonista César López (contribuyente original a Abdala, cuando estaba en Irakere).

En estos momentos Elíades Ochoa está ensayando para grabar el lunes con las personas que vienen del exterior (si la planta eléctrica aguanta).

( Tomado del blog La Pupila insomne ) 

Silvio Rodríguez y el “asilo en Chile”

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Por Silvio Rodríguez.

Estoy aquí en Chile (donde según medios locales ha solicitado asilo, Nota del Editor) muy ansioso porque lleguen las 9 para irme a Ojalá a seguir mezclando y poniendo voces a Amoríos (no es el Ojalá de La Habana, es otro Ojalá que tengo aquí, con la misma gente que el de allá). No sólo me traje Ojalá. Me traje a mi familia, mi casa, mis tres perros, mi gato y mi cotorra.

Me traje mis calles y mis árboles, mis pájaros, mis vecinos, las cabras que pastan en el solar de enfrene, las gallinas que comen de lo que pica el pollo por los alrededores. Me traje La Habana, San Antonio, Jibacoa, Holguín, Nicaro (sé que si agarro la central llego allá). Me traje a los 5, a la preocupación de Tony por un nido de palomas que sólo ve en el instante en que pasa por cierto lugar

Me traje la Revolución cubana. Prepárate Chile, que vamos a empezar de abajo hacia arriba, con una canción dedicada a Miguel Enriquez y otra al Che Guevara. Por ahí nos pasaremos a la otra Patagonia y rumbo norte. Hasta la Bahía de Hudson no paramos. Cuando menos lo esperen los convido a comer arroz frito en en Nuevayol.

Tomado del blog Cubano en Primer Plano

Entrevista a Silvio Rodríguez: “Aspiro a un socialismo más democrático y participativo”

“Aspiro a un socialismo cada vez más democrático y participativo. Aspiro a ver pronto esa reforma migratoria que se anuncia. Seguro no va a ser perfecta y deberá sufrir modificaciones, pero lo que no empieza no puede progresar. Es muy doloroso que haya tanta gente queriendo regresar a su país y que no pueda. Eso me parece inadmisible. Igualmente lo pienso de los que se quieren ir y no pueden. Aspiro a que todos los cubanos tengamos los mismos derechos, mucho más si los ganamos trabajando y aportando con amor a nuestro país. Soy consciente de que hemos avanzado en estos sentidos, pero no está de más seguir aspirando a que nadie sea discriminado por sus ideas, por sus sentimientos, creencias, color o preferencia sexual. Aspiro a que maduremos y seamos más comprensivos y permisivos. Aspiro a que todos adquiramos cada vez más conciencia ecológica, que aprendamos a respetar la naturaleza. Es un desastre como quedan las playas cuando acaba el verano. También creo que las autoridades deben ser más pedagógicas y cuidadosas, y que deben velar por esto y ser más severas con las agresiones a la naturaleza y a los bienes colectivos… Creo que si dentro de un rato me preguntas, alargaré la lista de mis aspiraciones”. Por Ramón Barreras Ferrá Bastaron un mensaje y algunos recuerdos para que Silvio Rodríguez, el conocido cantautor cubano, accediera gentilmente y con prontitud a esta entrevista exclusiva para Trabajadores digital. Entre los más recientes reconocimientos otorgados a él está el Premio del Barrio, concedido por los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), sobre la base de su acercamiento artístico a la población que reside en los barrios periféricos de la capital del país, la gira por los centros penitenciarios del país, su extraordinaria brillantez creativa e interpretativa y su fidelidad a la Revolución y al pueblo cubano. Mario Benedetti expresó sobre ti: “Quizá el secreto resida en que siempre transmite una gran sinceridad, una honestidad a toda prueba, un no aparentar lo que no es…”. ¿Cómo consideras esa apreciación a la luz del tiempo? “Recuerdo que José Antonio Méndez también decía que la canción debía estar hecha con sinceridad. Pues a mi me parece que la sinceridad, el honesto deseo de hacer algo y de hacerlo, además, bien hecho, es lo que convalida cualquier acto, más allá de que sea o no un acto artístico. A cualquier forma de trabajo o de relación humana se le podría aplicar”. ¿Cuáles recuerdos no puedes apartar de los inicios, aquellos tiempos fundacionales de la Nueva Trova, con incomprensiones y compresiones? “Me son inolvidables mis encuentros con diferentes compañeros de trova, porque de aquel conocimiento salió el espíritu generacional. A Vicente lo conocí en la secundaria básica, cuando ninguno de los dos tocábamos guitarra, y desde entonces hemos sido amigos. Recuerdo cuando me desmovilicé de las FAR y en el Festival de Varadero de 1967 conocí a Martín Rojas y a Eduardo Ramos, dos jóvenes mucho más avanzados que yo en la guitarra (por entonces yo era prácticamente un principiante). A Noel Nicola lo conocí cuando el grupo de Senén Suárez le estaba grabando ‘El tiempo y yo’, una bella canción de juventud. También recuerdo cuando Omara me presentó a Pablo Milanés, por quien sentí una admiración inmediata, por esa gran musicalidad que siempre lo ha caracterizado”. En el 1994 escribiste la canción ¿Por qué?, en la cual afirmas: “Siempre no ha de haber un mundo en división”. ¿Qué te sugiere esa afirmación hoy? “Bueno, aquella era la afirmación de un joven, inspirado por un proceso revolucionario que también era joven. Era como una doble carga positiva. Teníamos la vida por delante y, como todo joven, estábamos ‘comiéndonos el mundo’. Esa es la función de los jóvenes, la fuerza, el optimismo. Y la función de los que ya no somos jóvenes es poner nuestra experiencia a su servicio, para que puedan llegar más lejos que nosotros”. Unos te consideran brillante y grande, pero muy sencillo (entre quienes me cuento), otros te valoran como demasiado fuerte, duro, serio… ¿Cómo te vez a ti mismo y ante los demás? “Yo me veo normal, no me veo especial en ningún sentido. Siempre he dicho que soy el hijo de Dagoberto y Argelia, cosa que me parece suficiente”. Cantor, músico, poeta… ¿Cuál sería la definición exacta? “Los oficios que me han dado de comer fueron el de dibujante y el de trovador. Tuve que hacer otras labores cuando era casi un niño, como dependiente o cantinero, pero esas no las cuento porque no necesitaban estudio y rigor”. ¿Compromisos presentes y futuros? “Ahora en septiembre continuaremos haciendo conciertos por los barrios más necesitados. Ya hicimos 16 y nos quedan unos cuantos más en La Habana. Después quiero irme a algunos lugares fuera de la capital, a hacer lo mismo en barrios necesitados de algunas ciudades y pueblos del país. En noviembre haré tres conciertos en Argentina y uno en Uruguay. Estoy haciendo las canciones para el largometraje ‘Meñique’, de Ernesto Padrón. En general sigo haciendo canciones. Y letras sin música. Y músicas sin letras. Me gustaría que me alcanzara el tiempo para hacer otra gira por las prisiones. A ver si logro que eso se sistematice, que es lo que siempre he pretendido”. ¿Qué valoración tienes de la amistad? “No soy tan radical como Martí, que, según unos versos, ponía a un lado el amor por un amigo. Bueno, esos versos hablan de su vida, que fue muy corta y entregada Yo tengo un gran concepto de la amistad, tan alto que ni siquiera necesito que se den cuenta”. Te presentaste recientemente en los Estados Unidos y Puerto Rico. ¿Cómo valoras ese hecho, a partir sobre todo de las diferencias políticas que nos han marcado durante tantos años? “Llevaban 30 años sin darme visa. Para mi lo más impresionante fue que fueron conciertos apenas divulgados y sin embargo con una extraordinaria respuesta de público. La gente se pasaba la noticia por Internet. Y que maravilloso ver a tantos compatriotas, además desbordados de cariño. En el teatro Gibson, de Los Ángeles, un lugar de proporciones colosales, alguien gritó de pronto: ‘¡Silvio, y esto fue sin propaganda! ¡Si lo llegan a anunciar imagínate!’. En Oakland estuvimos en el fabuloso teatro Paramount, de estilo Art Decó. Fue uno de mis conciertos que mejor ha sonado, porque las condiciones acústicas son excepcionales. Y, por supuesto, lo dos Carnegie Hall que hicimos en Nueva York, llenos de un público entusiasta, que hasta cierto punto rompía con la etiqueta de una sala tan importante. En el segundo concierto tuvimos el honor de que fuera Pete Seeger, una leyenda viva de la canción que ya debe tener 92 años. Esa gira la empezamos por Puerto Rico, con un calor humano enorme, por la identidad que tenemos con ese pueblo. Lo cierto es que toda la gira fue muy emotiva y gratificante”. En el programa Entre dos que se quieran…, afirmaste: “No veo a Cuba como a un altar, ni como una catedral a la que uno va”. ¿Catedral, templo, nación, país, patria, raíz…? “Nacer es algo que nadie escoge, como tampoco dónde. Pero una vez que ocurre, las circunstancias, la historia, la cultura de donde naciste te envuelven y se convierten en tus causas y tus azares. La vida es, por momentos, una afinidad con todo eso y en otros momentos una verdadera lucha”. Te has pronunciado sobre la posibilidad y necesidad de cambios en Cuba, dentro del propio proceso revolucionario. ¿Cómo aprecias, desde tu punto de vista, el futuro de nuestro país? “Aspiro a un socialismo cada vez más democrático y participativo. Aspiro a ver pronto esa reforma migratoria que se anuncia. Seguro no va a ser perfecta y deberá sufrir modificaciones, pero lo que no empieza no puede progresar. Es muy doloroso que haya tanta gente queriendo regresar a su país y que no pueda. Eso me parece inadmisible. Igualmente lo pienso de los que se quieren ir y no pueden. Aspiro a que todos los cubanos tengamos los mismos derechos, mucho más si los ganamos trabajando y aportando con amor a nuestro país. Soy consciente de que hemos avanzado en estos sentidos, pero no está de más seguir aspirando a que nadie sea discriminado por sus ideas, por sus sentimientos, creencias, color o preferencia sexual. Aspiro a que maduremos y seamos más comprensivos y permisivos. Aspiro a que todos adquiramos cada vez más conciencia ecológica, que aprendamos a respetar la naturaleza. Es un desastre como quedan las playas cuando acaba el verano. También creo que las autoridades deben ser más pedagógicas y cuidadosas, y que deben velar por esto y ser más severas con las agresiones a la naturaleza y a los bienes colectivos… Creo que si dentro de un rato me preguntas, alargaré la lista de mis aspiraciones”. Tomado de Cubasí

Discurso de Bruno Rodríguez Parrilla, Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba en la sesión especial del Consejo de Seguridad sobre Haití. Nueva York, 6 de abril del 2011.

Señor Presidente de la República de Colombia y del Consejo de Seguridad, Juan Manuel Santos:

Señor Presidente de la República de Haití, René García Preval:

Hace apenas un año, más de 150 gobiernos y otros actores internacionales nos comprometimos en la sede de esta Organización a prestar una cooperación sustancial para la recuperación y la reconstrucción de Haití tras el desastre provocado por el terremoto del 12 de enero de ese año. En términos declarativos, fue una muestra encomiable de solidaridad.

Los montos comprometidos de 9 mil millones de dólares para la reconstrucción, de los cuales 5 mil se desembolsarían en los primeros dos años, más los valiosos ofrecimientos adicionales en especie, aunque fueran insuficientes, reflejaban una voluntad innegable de cooperar. El principio declarado de canalizar esta ayuda con pleno apego a las prioridades del Gobierno haitiano, de forma que fortaleciera la autoridad del Estado, entrañaba un respeto universal a la soberanía de ese sufrido país y a las prerrogativas de sus autoridades gubernamentales.

Parecía existir una voluntad universal de prestar asistencia a esa nación heroica, la primera en romper el yugo colonial y en abolir la esclavitud en el hemisferio americano.

Desafortunadamente, lo ocurrido desde entonces no ha sido consistente con el espíritu que primó en aquella conferencia del 31 de marzo de 2010. Sin embargo, muchos de los autoproclamados “principales donantes” continúan dedicando exorbitantes recursos a la guerra y a la intervención militar.

Los montos de ayuda financiera y material comprometidos, aunque insuficientes frente a la magnitud del problema, no se han desembolsado. No se ha respetado la voluntad del Gobierno haitiano, ni se ha prestado atención a sus prioridades. La reconstrucción de Haití, con la cual todos nos comprometimos, es una tarea pendiente.

En los meses posteriores al terrible sismo, Haití parecía ser despedazada por los gobiernos de los países más poderosos e industrializados que distribuían sus ayudas, de manera arbitraria y arrogante, mediante sus voraces compañías y algunas de sus más ricas Organizaciones No Gubernamentales.

Hasta hoy, continúa prevaleciendo la canalización de fondos y recursos fuera de los programas y el control del Gobierno haitiano, lo que conduce al despilfarro, la corrupción y la satisfacción de intereses muy marginales o selectivos.

Cuba comparte las preocupaciones expresadas por los Jefes de Gobierno de CARICOM en el Comunicado emitido por su Reunión Inter-sesional del pasado 26 de febrero, cuando se refirieron, con sentido crítico, al Fondo de Recuperación, a la Comisión Interina de Recuperación de Haití, a sus métodos de trabajo, al necesario respeto a las prioridades del gobierno haitiano y al flujo insuficiente de los recursos comprometidos.

Señor Presidente:

Cuba ha concentrado sus esfuerzos en el área que más impacto puede lograr, la salud pública, elemento clave de la sostenibilidad y la estabilidad social de Haití.

En plena coordinación con la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, y bajo las indicaciones y prioridades del gobierno haitiano, hemos trabajado sin descanso en la puesta en marcha de un programa de reconstrucción del sistema nacional de salud, cuya esencia radica en satisfacer las necesidades sanitarias del 75% de la población más necesitada, con un mínimo de gastos.

Desde el 12 de enero de 2010 hasta hoy, han sido atendidos casi 2 millones de pacientes, se han realizado más de 36 mil intervenciones quirúrgicas y casi 8500 partos. Más de 465 mil pacientes han recibido tratamientos de rehabilitación.

Se prestan servicios en 23 hospitales comunitarios de referencia, 30 salas de rehabilitación, 13 centros de salud, 2 posiciones quirúrgicas oftalmológicas y en el Laboratorio de Salud Pública. En los 10 Departamentos del país, se desarrolla un Programa Integral de Higiene y Epidemiología.

El programa de cooperación impulsado por Cuba cuenta hoy con 1 117 colaboradores de la salud, de ellos 923 son cubanos y 194 de varios países graduados en Cuba.

Los recursos aportados solidaria y generosamente por el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, han sido esenciales. Con Brasil, hemos trabajado también estrechamente mediante un Acuerdo Tripartito con Haití.

Cuba ha recibido también el respaldo de varios países para la ejecución de este programa de salud. Namibia, Noruega, Sudáfrica, Australia y España han aportado, junto a grupos de donantes individuales, algo más de 3,5 millones de dólares.

Estamos dispuestos a trabajar con todo país u organización que, de manera estrictamente humanitaria, con respeto y en plena coordinación con el gobierno haitiano, tenga la voluntad de participar en la reconstrucción y desarrollo de su sistema de salud.

Simultáneamente, los médicos cubanos han enfrentado una grave epidemia de cólera. Para ese fin se establecieron 67 unidades, en las que se han atendido más de 73 mil pacientes, la tercera parte de todos los casos de cólera vistos en el país. De ellos, sólo fallecieron 272 personas, para una tasa de letalidad de 0.37 %, inferior en 5 veces a la del resto de las instituciones presentes en Haití. Ello ha requerido abnegación y espíritu de sacrificio para atender a los pacientes, sobretodo en horas nocturnas. En los últimos 77 días consecutivos, nuestro personal de medicina y enfermería no ha tenido fallecidos de cólera.

Una nueva experiencia fue la creación de los Grupos de Pesquisa Activa “Subcomuna Adentro”, que permitió estudiar a casi 1 millón 700 mil personas que viven en comunidades sin acceso a los servicios de salud, y diagnosticar a más de 5 300 casos de cólera en sus propios domicilios.

Traigo estos datos, con toda la modestia de nuestro pueblo, solo para argumentar con ejemplos prácticos, nuestra convicción de que lo que requiere Haití es una ayuda sustancial y desinteresada, estrechamente coordinada con su Gobierno, que contribuya a su desarrollo y a superar las inmensas dificultades y disparidades socioeconómicas que afectan al país e impiden la estabilidad y el progreso de su pueblo.

Señor Presidente:

Haití no precisa de una fuerza de ocupación, no es, ni puede convertirse en un protectorado de las Naciones Unidas.

El papel de Naciones Unidas es apoyar al Gobierno y al pueblo haitianos en la consolidación de su soberanía y autodeterminación. Las fuerzas de la MINUSTAH han estado en ese país para un mandato muy específico de promoción de la estabilidad, que debió y debe respetarse con rigurosidad. La MINUSTAH no tiene prerrogativas políticas para inmiscuirse en asuntos internos que solo competen a los haitianos ni debe hacerlo. No puede aceptarse que sea partícipe de las opciones electorales o que presione a las autoridades soberanas en un sentido u otro. Tampoco tiene ninguna autoridad para hablar a nombre de Haití.

Cuba tiene el firme convencimiento de que la situación humanitaria de Haití no es un tema que competa al Consejo de Seguridad sino a la Asamblea General de quien usurpa frecuentemente sus facultades. No es esta una cuestión que amenace la paz y la seguridad internacionales, ni que se resuelva con fuerzas militares concebidas para operaciones de mantenimiento de la paz. Son conocidas también las serias consecuencias de las omisiones, los excesos, los dobles raseros y los procedimientos antidemocráticos que padece este Consejo.

Los problemas de esa hermana nación son, en lo esencial, provocados por siglos de saqueo colonial y neocolonial, por el subdesarrollo, por la imposición de una de las dictaduras más largas y sangrientas que vivió nuestra región y por la intervención extranjera.

El derecho inalienable del pueblo haitiano a la independencia y la autodeterminación debiera ser, al fin, respetado.

Haití necesita recursos para la reconstrucción y recursos para el desarrollo. Requiere compromiso humanitario y no injerencia ni manipulación política. Hace falta un mínimo de generosidad en vez de tanto egoísmo.

Muchas gracias

http://america.cubaminrex.cu/DiscursosIntervenciones/Articulos/Bruno/2011/2011-04-06.html

Silvio responde a los jóvenes de Cubadebate: “Mi suerte histórica está echada”

La idea de la entrevista nació el día en que un dedo mal puesto en una tecla eliminó el nombre del autor de una crónica dedicada al concierto de Silvio Rodríguez en el barrio habanero de La Hata. “¿Quién es ‘el prófugo de la esperanza’?”, preguntó Silvio, aludiendo al título de la nota periodística. El nombre de Carlos Manuel fue restablecido en la web por uno de sus compañeros, estudiantes de tercer año de Periodismo de la Universidad de La Habana que escriben, publican y arman Cubadebate. No se había refrescado la pantalla todavía cuando el plan ya estaba en pie: dos o tres preguntas cada uno, incluyendo las de Rubén, el benjamín, que está terminando el 12 grado y es de los que más horas le dedica a esta web. No sucede algo así por casualidad. Los estudiantes tienen entre 17 y 21 años. Los editores algo más de 40. Las noticias que pescamos, los videos que sugerimos, las fotos que aquí cada uno elige gravitan hacia todas las direcciones e intereses posibles. Sin embargo, hemos descubierto que hay un puente donde siempre nos encontramos sin que nadie se ponga previamente de acuerdo: la música de Silvio, los ecos que de él llegan, su blog por el que casi todos comenzamos la búsqueda informativa. “¿Cómo puedes algo así?”, le preguntaba la editora al autor de ‘El necio’ cuando ya estaba desatada la conspiración de la entrevista colectiva. “Pues me saco la lengua todos los días, ante el espejo, y a veces hasta me pego un poco. No te lo recomiendo pero funciona. Quiero decir, como conexión, porque es lo mismo que hacía a los 17. Otra buena es escuchar a Violeta Parra. Bueno, algún día me cuentas de las tuyas…”, reaccionó él. No hay manera de saber qué tiempo pasan frente al espejo Mónica, Rubén, Rafael, David y Carlos Manuel, pero sí cuánto duró el envío de sus preguntas. En un pestañazo también Cubadebate recibió las respuestas. Rubén Sánchez, estudiante de preuniversitario -Es conocida su identificación con el pensamiento de José Martí: ¿Cómo ve usted las ideas del Maestro a la luz de los actuales desafíos que enfrenta Cuba? -Lo difícil de la senda de cambios que afortunadamente hemos comenzado a transitar, no son en sí los cambios, sino lo que pueden demorarse por las trampas burocráticas y otras dilaciones. Yo no veo, como temen algunos, que se esté soltando al lobo para que haga de las suyas, sino que estamos regresando a la cordura de aspirar al progreso, colectiva e individualmente, a través de la dignidad del trabajo. Tú dirás: “¿Y eso qué tiene que ver con Martí?”. Pues si el pragmatismo del mundo actual nos arroja a la cara lo quimérico de pretender un “hombre nuevo”, yo veo en eso razones para retomar la aspiración que él sintetizó con la palabra “Homagno”. Por eso no dudo que de la tierra en silencio una hermosa voz conteste a quienes deseamos escucharla. -El 26 de Julio del pasado año, varios artistas e intelectuales cubanos, entre ellos usted, asistieron a un encuentro con Fidel. Luego, publicó varias fotos como testimonio de ese momento: ¿Cómo fue para Silvio Rodríguez reencontrarse después de tanto tiempo con Fidel? -Fue una experiencia insólita, gratificante. Yo no tenía idea de que iba a volver a tener la oportunidad de estar cerca de Fidel, y cuando nos saludamos incluso me hizo un comentario sobre mi reciente visita a los Estados Unidos. “Te diste gusto por allá”, me dijo. Aquel día, más que nada, fue la gran satisfacción de verlo con capacidad de seguir aportándonos, como siempre. Ahora recuerdo que aquella mañana fue también especial porque fue la última vez que pude saludar a Lucius Walker, que como siempre iba al frente de un grupo de “Pastores por la paz”. Las fotos fueron muy bien recibidas, cosa que me alegró. Las hice con un zoom y sin flash, para no molestar. -Desde hace algún tiempo usted mantiene un blog, a partir del cual se ha insertado en el debate de ideas en Internet. Tras esa experiencia, ¿Cómo cree que se puede utilizar un espacio como este en defensa de ese “cúmulo de verdades que caben en el ala de un colibrí”? -Primero debo aclarar que Segunda cita se ha ido construyendo con las aportaciones de todos los que participamos en el blog. La concurrencia ha sido mi ayudante. Yo empecé el blog sin un propósito definido, como ya he dicho. No me pasó por la mente que pudiera formar parte de debate alguno. Después la vida se fue manifestando múltiple y vigorosa, como es ella. El blog a veces toma impulso y se me hace difícil seguirlo. Otras se ralentiza y logro colar, sugerir algo así como un estado personal de cosas. Pero un blog participativo es la antítesis de la asepsia. Se parece a la teoría de la mariposa (o del colibrí): allá se mueve un ala y por aquí todo tiembla, se desvanece, recomienza. Rafael González Escalona, estudiante de Periodismo -Recientemente Joaquín Sabina, abrió un blog, tal como hizo usted hace unos meses, ¿considera que los cantautores han descubierto un nuevo espacio para “cantar” sus verdades? -No sabía eso. Me parece muy bien que Joaquín abra un blog, que en definitiva es un medio actual de comunicación. No hace mucho alguien nos mandó un enlace con el blog de Ismael Serrano, del que tampoco estaba enterado. Me parece que Pedrito Guerra también tiene el suyo. Yo no conocía esas experiencias y mucho menos he hablado con ellos al respecto. Así que cuando los vea les voy a preguntar cómo lo ven, para podérselo contar a ustedes. -Más allá de las explícita evocación musical, ¿cuáles son los puntos de contacto entre dos canciones como El necio y Sea señora? -El necio es una canción rebelde, incluso con lo que defiende. Surgió en un momento extremo, muy definitorio -el derrumbe del campo socialista- y quizá por eso el bosque no deja que se le vean algunos árboles… Sea señora es un poco al revés: una canción francamente autocrítica que, sin embargo, cierra filas. Es autocrítica porque sin excusas pide cambios. Es reafirmativa porque convoca a la evolución sin perder de vista a Martí y a Maceo, figuras raigales de nuestra libertad como Nación. Pero el principal punto de contacto de estas dos canciones es que las hizo la misma persona, en el mismo lugar de La Tierra. – En Reino de todavía usted menciona que “nadie sabe que cosa es el comunismo”, en una época que podía ser considerada una frase casi sacrílega. En la actualidad, varios años después, nuestros líderes se han expresado de igual forma, ¿se considera Silvio profeta? -La verdad es que pude haberla escrito mucho antes. Pero estoy seguro de que en 1994 todos los líderes comunistas del mundo tenían tantas dudas como yo, si no es que más. Puede que les faltara la guitarra. David Vázquez Abella, estudiante de Periodismo -Usted en varias ocasiones se ha expresado a favor de la causa de los Cinco Héroes, ¿ha tenido algún contacto personal con ellos? De ser así, ¿cómo valora esa experiencia? -Cuando estuve en los Estados Unidos, en 2010, hablé por teléfono con tres de ellos. Saliendo de San Francisco recibí la llamada de Antonio Guerrero. La de Rene González Sehwerert me llegó cuando me desplazaba entre un laberinto de coches por Los Ángeles. La voz de Fernando González me sorprendió en una esquina de la playa Santa Mónica. Las tres llamadas fueron breves pero intensas. Ellos expresaban gratitud porque en cada concierto les estábamos dedicando una canción. A mi me resultaba paradójico que ellos nos dieran gracias cuando nosotros no teníamos cómo pagar su sacrificio. – ¿Qué reconoce en los jóvenes actuales del Silvio iconoclasta de los sesenta, en qué se reconoce en esta juventud? ¿Contra qué arremetería el flaco que compuso Resumen de noticias en esta Cuba del siglo XXI? -Me reconozco sobre todo en algunos raperos contestatarios, por lo desafiantes, como yo fui en ciertos momentos en que me sentí perseguido. Por otra parte, puede que los años me hayan agregado algo de sobrepeso, pero creo que mis ideas siguen tan esbeltas como fui; por eso, a la vez que canto contra los prejuicios y a favor de la amplitud de miras, arremeto contra la ausencia de compromiso, contra la materialización vulgar y contra el sálvese el que pueda. Carlos Manuel Álvarez, estudiante de Periodismo -Cuál es el riesgo, artísticamente hablando, de un disco como Segunda Cita, tan centrado en la realidad nacional. ¿Pudiéramos decir que el éxito o el fracaso de la obra -en términos de trascendencia- depende del éxito o el fracaso de un proyecto social como el cubano? -Una vez dije que si la Revolución caía, yo caería con ella. Eso lo mantengo porque una parte esencial de mis canciones tuvo una inspiración revolucionaria. Hay que comprender que transcurrí de niño a hombre en la primera década del proceso. Y que casi desde que empecé a cantar lo hice expresando mi realidad, de la que fui partícipe como persona, tratando siempre de no quedarme en lo superficial. Fue mi manera de entender el compromiso con la partecita de mundo que me tocaba y con el resto del planeta, que también se hacía sentir, y mucho. Hay un arco que va desde “Mientras tanto”, donde anuncio cómo va a ser mi canto, hasta “Sea señora”, donde reclamo evolución, sin R, pero consecuente con nuestra Historia. En esa trayectoria mi suerte histórica está echada. Espero que quede algo para mi suerte artística. -Todo buen poeta es ficticio. Todo buen poeta roza con la ubicuidad. Parece haber un Silvio para cada momento. Un Silvio que tiende la mano a la hora de definiciones amorosas, de definiciones políticas, de definiciones ante el tiempo, ante la muerte. ¿Cómo se definiría el Silvio hombre, el sujeto imperfecto, ante cada uno de estos escollos? -Whitman decía que se celebraba y se cantaba a sí mismo. Salvando la insondable distancia, yo he conseguido cantarme a mí mismo, pero cuando he tratado de celebrarme ha sido como el aliento en un cristal. Quizá eso explique que tenga pocas canciones hechas desde la plenitud. Hace años solía decir que cuando era feliz no hacía canciones porque el goce no me dejaba. Era cierto. Profundizando un poco podría agregar que hasta sentía pudor de ser feliz, cuando ocurría. En “Pequeña serenata diurna” lo solucioné pidiendo excusas, pero fue un recurso que sólo pude usar una vez, como le pasó a Agatha Christie con “El asesinato de Roger Ackroyd”. -A través de su blog, muchos jóvenes latinoamericanos han confesado descubrir, por ejemplo, a Villena y a Eliseo Diego. ¿Hubo tal intención desde un inicio; el propósito, digamos, de abrir un espacio en el universo digital para la obra de grandes poetas cubanos? ¿A qué cree Silvio Rodríguez que se deba su vigencia, su popularidad dentro de la juventud hispanoamericana? -Yo sólo he ido poniendo referencias personales en el blog, textos con los que me identifico. También he solicitado colaboraciones y algunos me han complacido, otros no (al menos todavía). El caso de Rubén y de Eliseo es porque son poetas -personas- que me acompañan desde hace hace mucho tiempo. El garbo de la poesía de Rubén me dejó resonancias. El susurro revelador de Eliseo me enseñó otro mundo. No son los únicos citados. También hay cantores de diferentes tiempos y países. Hago enlaces con artículos diversos, unos de actualidad, otros científicos. Pero el curso del blog, su pulso, lo ha ido conformando la participación de personas que he conocido en ese medio, algunos prácticamente anónimos. A veces mi papel ha sido el de un interpretador que acude a las respuestas que le ofrecen su formación y su memoria. Sentir y actuar en sintonía con esa onda colectiva es parte de lo especial que ha tenido Segunda cita. Mónica Rivero, estudiante de Periodismo -¿Qué gana el arte cuando sale de los espacios concebidos para él? -Hay que tener claro que una cosa es crear espacios para el arte y otra, muy diferente, es condenar el arte a la rigidez de los espacios. Yo creo que el arte, donde quiera que se manifieste, crea su propio espacio y cumple su función. -¿Dónde y a quién hay que cantarle hoy en Cuba? -Se puede cantar en la calle, en los parques, en las plazas, en las peñas, en los teatros; se puede cantar en las prisiones, en las escuelas, en los hospitales, en los centros de trabajos, en las unidades militares; se puede cantar cortando las verduras y limpiando la casa. O sea, en casi todas partes, si se desea, se puede cantar. Donde único no hay que cantar es donde moleste. Tenemos que aprender a respetar el silencio ajeno. -En su opinión, ¿dónde se ubica la frontera entre lo culto y lo popular? ¿Existe tal frontera, o lo describirías de otra forma? -La buena música no tiene fronteras ni clase preferente. Los conceptos de culto y de popular nacieron de la sostenibilidad económica del arte. La música, como hoy se conoce, empezó a organizarse en el medioevo, subvencionada por las iglesias, donde además se enseñaba. Después, para satisfacción de soberanos y sus cortes, se fueron creando diversas formaciones orquestales. Fue cuando el mecenazgo de la nobleza mantuvo a virtuosos y compositores. Esto se refleja en la película “Amadeus”, que sin embargo no explica como un genio como Mozart, para tocar en los palacios, tenía que vestir librea y comer en la cocina, con los criados. El ballet y la ópera fueron convirtiéndose en instituciones de élite en la medida en que fueron necesitando mantener compañías de músicos, cantantes, bailarines, escenógrafos, escritores y empleados, lo que sólo podía ser sostenido con altos precios que pagaban los pudientes. En muchos países estas colosales instituciones han sido asumidas por el Estado, que debe seguir cobrando caro para paliar los enormes gastos que implica el llamado gran arte. De la exclusividad económica surgió la idea de que había un arte culto, protegido, bien pagado, y otro silvestre y popular, menor, que crecía como la verdolaga. Hoy día está claro que puede haber músicos con más formación académica que otros y que, igualmente, hay grandes músicos empíricos. Hoy día está claro que la música sencillamente es buena o es mala. Para mí, Hórowitz era el Tata Güines del piano. Y a Pancho Amat lo considero el Segovia del tres (y cuidado con eso). -¿Cuánto le debe su obra a las vivencias de su juventud en los barrios de La Habana? -Supongo que más o menos lo mismo que le debe a mi niñez, al río Arigüanabo, a los montes que envuelven San Antonio. Igualmente le debe mucho a mis años de soledad como recluta; a mis meses de aventura marina con los pescadores y al año que pasé en la guerra de Angola. En esta suerte de bestiario son inexcusables las generosas musas femeninas. La verdad es que la deuda de mi canción es infinita. domingo 13 de febrero de 2011

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