Mensaje de Fidel a Nicolás Maduro

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Fidel Castro y Nicolás Maduro. Foto: Archivo de Cubadebate / Estudios Revolución

Querido Nicolás:

Me uno a la opinión unánime de los que te han felicitado por tu brillante y valiente discurso la noche del 6 de diciembre, apenas se conoció el veredicto de las urnas.

En la historia del mundo, el más alto nivel de gloria política que podía alcanzar un revolucionario correspondió al ilustre combatiente venezolano y Libertador de América, Simón Bolívar, cuyo nombre no pertenece ya solo a ese hermano país, sino a todos los pueblos de América Latina.

Otro oficial venezolano de pura estirpe, Hugo Chávez, lo comprendió, admiró y luchó por sus ideas hasta el último minuto de su vida. Desde niño, cuando asistía a la escuela primaria, en la patria donde los herederos pobres de Bolívar tenían también que trabajar para ayudar al sustento familiar, desarrolló el espíritu en que se forjó el Libertador de América.

Los millones de niños y jóvenes que hoy asisten a la mayor y más moderna cadena de escuelas públicas en el mundo son los de Venezuela. Otro tanto puede decirse de su red de centros de asistencia médica y atención a la salud de un pueblo valiente, pero empobrecido a causa de siglos de saqueo por parte de la metrópoli española, y más tarde por las grandes transnacionales que extrajeron de sus entrañas, durante más de cien años, lo mejor del inmenso caudal de petróleo con que la naturaleza dotó a ese país.

La historia debe dejar también constancia de que los trabajadores existen y son los que hacen posible el disfrute de los alimentos más nutritivos, las medicinas, la educación, la seguridad, la vivienda y la solidaridad del mundo. Pueden también, si lo desean, preguntarle a la oligarquía: ¿saben todo eso?

Los revolucionarios cubanos —a pocas millas de Estados Unidos, que siempre soñó con apoderarse de Cuba para convertirla en un híbrido de casino con prostíbulo, como modo de vida para los hijos de José Martí— no renunciarán jamás a su plena independencia y al respeto total de su dignidad. Estoy seguro de que solo con la paz para todos los pueblos de la Tierra y el derecho a convertir en propiedad común los recursos naturales del planeta, así como las ciencias y tecnologías creadas por el ser humano para beneficio de todos sus habitantes, se podrá preservar la vida humana en la Tierra. Si la humanidad prosigue su camino por los senderos de la explotación y continúa el saqueo de sus recursos por las transnacionales y los bancos imperialistas, los representantes de los Estados que se reunieron en París, sacarán las conclusiones pertinentes.

La seguridad no existe hoy ya para nadie. Son nueve los Estados que cuentan con armas nucleares, uno de ellos, Estados Unidos, lanzó dos bombas que mataron a cientos de miles de personas en solo tres días, y causaron daños físicos y psíquicos a millones de personas indefensas.

La República Popular China y Rusia conocen mucho mejor que Estados Unidos los problemas del mundo, porque tuvieron que soportar las terribles guerras que les impuso el egoísmo ciego del fascismo. No albergo dudas que por su tradición histórica y su propia experiencia revolucionaria harán el máximo esfuerzo por evitar una guerra y contribuir al desarrollo pacífico de Venezuela, América Latina, Asia y África.

Fraternalmente,

Fidel Castro Ruz

Diciembre 10 de 2015

6 y 42 p.m.

Once detenidos en Venezuela por drogas en avión de Air France

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(PL) Las investigaciones por la droga ocupada en París, Francia, tras ser transportada en una nave de Air France muestran hoy en Venezuela el arresto de 11 personas, presuntamente vinculadas en esta acción de narcotráfico.

Según el ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, las medidas de detención se adoptaron como resultado de las pesquisas para determinar los procedimientos utilizados para introducir en el avión mil 382 kilogramos de cocaína en 31 maletas.

Entre las personas apresadas figuran ocho funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) que se desempeñaban en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar en el momento de la partida de la nave.

Los equipos de trabajo integrados por expertos del Ministerio Publico, el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y diversos organismos de seguridad evalúan las posibles opciones que emplearon los implicados para el trasiego de la droga.

El titular de Relaciones Interiores, Miguel Rodríguez, detalló que se estudian las operaciones registradas en el centro de comando y control del aeropuerto, donde se lleva a cabo el monitoreo de las cámaras de circuito cerrado de televisión.

Cifras de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA) muestran que en el 2013 se han incautado en el país mas de 37 toneladas de sustancias ilícitas.

Cabe mencionar que desde hace siete años Venezuela ha sido reconocida como un país libre de cultivos ilícitos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En el balance del actual año destaca en el país la detención de mas de seis mil 400 personas vinculadas a delitos relacionados con el narcotráfico.

Hugo Chávez: Fue sin duda el dirigente político más célebre de su tiempo

Por: Ignacio Ramonet

“Como en sí mismo al fin la eternidad lo cambia” (1), Hugo Chávez, fallecido el pasado 5 de marzo en plena gloria política, se reúne a partir de ahora y para siempre, en el imaginario de los humildes de América Latina, a la pequeña cohorte de los grandes defensores de la causa de los pueblos: Emiliano Zapata, Che Guevara, Salvador Allende…

Fue sin duda el dirigente político más célebre de su tiempo. Lo cual no significa que su pensamiento y su obra hayan sido reconocidos. Porque fue también el líder más odiosamente atacado y satanizado por los grandes medios de comunicación dominantes. Si su trayectoria política, desde que llegó al poder en Venezuela en 1999, ha sido relativamente bien estudiada, no ocurre lo mismo con los periodos anteriores de su primera vida. ¿Cómo surge Chávez? ¿Dónde se formó?¿Qué influencias recibió? ¿Cuándo decidió conquistar el poder? Estos aspectos de su epifanía, es lo que quisiéramos recordar aquí.

En un principio, nada deparaba a Hugo Chávez su destino tan singular. En efecto, vino al mundo en el seno de una familia muy pobre en lo más recóndito del “lejano oeste” venezolano, en Sabaneta, un pequeño pueblo de los Llanos, esas llanuras infinitas que se extienden hasta el pie de los Andes. Cuando nació, en 1954, sus padres no habían cumplido veinte años. Maestros interinos en una aldea perdida, mal pagados, tuvieron que confiar a sus dos primeros hijos (Hugo y su hermano mayor Adán) a la abuela paterna de los niños. Rosa Inés, mestiza afroindígena, los crió hasta la edad de quince años. Persona muy inteligente, muy pedagoga, dotada de una notable sensatez y desbordante de amor, esta abuela ejerció una influencia determinante en la educación del pequeño Hugo.

A las afueras del pueblo, Rosa habitaba una casa amerindia de suelo de tierra, muros de adobe y cubierta de hojas de palma. Sin agua corriente, ni electricidad. Desprovista de recursos pecuniarios, vivía de la venta de unos pasteles que ella misma elaboraba con las frutas de su pequeño jardín. De tal modo que, desde su temprana infancia, Hugo aprendió a trabajar la tierra, podar las plantas, cultivar el maíz, cosechar los frutos, ocuparse de los animales… Se impregnó del saber agrícola ancestral de Rosa Inés. Participaba en todas las tareas del hogar, iba a por agua, barría la casa, ayudaba a hacer los pasteles… Y, desde que tuvo siete u ocho años, fue a venderlos recorriendo las calles de Sabaneta, pregonando a las salidas del cine, la gallera, el juego de bolos y el mercado…

Este pueblo, “cuatro calles de tierra –contará Chávez–, que, en invierno, se transformaban en lodazales apocalípticos” (2)– representaba, para el joven Hugo, todo un mundo. Con sus jerarquías sociales: los “ricos” vivían en la parte inferior de la ciudad en edificios de piedra de varias plantas; los pobres en la ladera de la colina en cabañas cubiertas de paja. Con sus diferencias étnicas y de clase: las familias de origen europeo (italianos, españoles, portugueses) poseían los principales comercios así como las escasas industrias (serrerías), mientras que los mestizos constituían la masa de la mano de obra.

Su primer día de escuela se quedó grabado para siempre en la memoria de este “poquita cosa” (3) venezolano: fue expulsado por llevar alpargatas de cáñamo y no zapatos de cuero como correspondía… Pero supo tomarse la revancha. Su abuela le había enseñado a leer y a escribir. Y, muy rápidamente, se impuso como el mejor alumno del grupo escolar, convirtiéndose en el ojito derecho de las maestras. Hasta tal punto que, durante una visita solemne del obispo de la región, los docentes lo eligieron para que leyese la alocución de bienvenida al prelado. Su primer discurso público…

También le habló mucho su abuela de historia. Incluso le mostró sus vestigios en Sabaneta: el gran árbol centenario a la sombra del cual Simón Bolívar descansó antes de su hazaña del Paso de los Andes en 1819; y las calles donde todavía resonaba el galope de los fieros jinetes de Ezequiel Zamora cuando pasaron por allí rumbo a la batalla de Santa Inés en 1859. Así, el pequeño Hugo creció con el culto a estas dos personalidades: el Libertador, padre de la independencia; y el héroe de las “guerras federales”, defensor de una reforma agraria radical a favor de los campesinos pobres cuyo grito de guerra era: “¡Tierra y hombres libres!” Además, Chávez conocerá que uno de sus antepasados participó en esa famosa batalla y que el abuelo de su madre, el coronel Pedro Pérez Delgado, alias Maisanta, muerto en prisión en 1924, fue un guerrillero muy popular en la región, una especie de Robín de los Bosques que despojaba a los ricos para abastecer a los pobres.

No hay determinismo social automático. Y Hugo Chávez, con esta misma infancia, hubiese podido tener un destino totalmente distinto. Pero ocurrió que, desde muy pequeño, su abuela le inculcó fuertes valores humanos (solidaridad, ayuda mutua, honestidad, justicia). Y le transmitió lo que podríamos llamar un poderoso sentimiento de pertenencia de clase: “Siempre supe dónde estaban mis raíces –dirá Chávez–, en las profundidades del mundo popular; de ahí vengo. Nunca lo olvidé” (4).

Cuando ingresa en el instituto, el joven Hugo abandona Sabaneta y se instala en Barinas, capital del Estado del mismo nombre. Nos hallamos en 1966, la guerra de Vietnam está en la portada de todos los periódicos y Che Guevara va a morir pronto en Bolivia. En Venezuela, donde la democracia se restableció en 1958, también abundan las guerrillas; numerosos jóvenes se unen a la lucha armada. Pero Chávez es un adolescente que no se interesa por la política. En esa época, sus tres ardientes pasiones son: los estudios, el béisbol y las chicas.

Fue un bachiller brillante, sobre todo en las asignaturas de ciencias (matemáticas, física, química). Le encantaba dar clases de recuperación a sus compañeros menos capacitados. A lo largo del tiempo, irá adquiriendo un gran prestigio en el instituto debido a sus buenas notas y a su sentido de la camaradería. Las diferentes organizaciones políticas del instituto –entre las que se hallaba la de su propio hermano Adán, militante de extrema izquierda– se peleaban por incorporarlo. Pero Chávez sólo pensaba en el béisbol. Estaba literalmente obsesionado por ese deporte. Fue un temible “pitcher” (lanzador) zurdo, y participó con éxito en los campeonatos escolares. Hasta la prensa local hablaba de él, de sus éxitos deportivos. Lo que confortaba su aura personal.

Durante estos años de instituto, su personalidad se consolidó, se afirmó. Era una persona segura de sí misma, se expresaba bien en público, manejaba el humor y se sentía cómodo en todas partes. Se convirtió en lo que llamamos un “líder natural”, primero de la clase y excelente en deportes. Como deseaba ser un profesional del béisbol, una vez obtenido su bachillerato, optó por pasar el examen de ingreso a la Academia Militar, porque allí estaban los mejores entrenadores del país. Aprobó. Y así fue como, en 1971, aquel joven procedente de tan lejana provincia llegó a Caracas, capital tan futurista y aterradora a sus ojos como la Metrópolis de Fritz Lang.

Las cuestiones militares le apasionaron de inmediato. Se olvidó del béisbol. Chávez se entregó en cuerpo y alma a los estudios militares. Éstos acababan de ser modificados. Ahora la Academia sólo admitía a bachilleres. El cuerpo profesoral también se había renovado. Enseñaban allí los oficiales superiores considerados “menos seguros” o “más progresistas” por las autoridades que se negaban a colocar tropas bajo sus órdenes… pero que no dudaban en confiarles la formación de los futuros oficiales… Desde 1958, después de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez, los principales partidos –en particular Acción Democrática (socialdemócrata) y Copei (democracia cristiana)– habían establecido un acuerdo entre sí, el pacto de Punto Fijo, y se habían repartido el poder alternativamente. La corrupción era general. En 1962, estallaron dos rebeliones de oficiales, aliados a organizaciones de extrema izquierda, en Puerto Cabello y en Carúpano. Otros militares se unieron a las diversas guerrillas en las montañas. La represión fue atroz. Las ejecuciones sumarias, la tortura y las “desapariciones” se volvieron moneda corriente. La presencia de representantes de Estados Unidos era muy ostensible, no sólo en los sitios petroleros, sino en el seno mismo del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. También la Central Intelligence Agency (CIA) envió allí a varios agentes y ayudó a perseguir a los insurgentes.

Chávez absorbió literalmente la enseñanza teórica que recibió en la Academia. Uno de sus profesores, el general Pérez Arcáis, gran especialista en Ezequiel Zamora, ejerció en él una influencia determinante. Lo educó al bolivarianismo. Chávez leyó toda la obra de Bolívar. La aprendió de memoria. Era capaz de reproducir detalladamente, sobre un mapa, con los ojos cerrados, la estrategia de cada una de sus batallas. También leyó a Simón Rodríguez, el maestro enciclopedista de Bolívar. Y pronto desarrolló su tesis de las “tres raíces”: Rodríguez, Bolívar y Zamora. De los textos políticos de estos tres autores venezolanos, extrajo las tesis de la independencia y de la soberanía; de la justicia social, de la inclusión, de la igualdad; y de la integración latinoamericana. Tesis que se convirtieron en los pilares principales de su proyecto político y social.

Chávez poseía una mente de científico y una memoria prodigiosa. No tardó en convertirse en uno de los mejores estudiantes y en el “líder” de los cadetes de la Academia. Leyó (a escondidas) a Marx, Lenin, Gramsci, Fanon, Guevara… Y se puso a frecuentar, fuera de la Academia, distintos círculos políticos de extrema izquierda: el Partido Comunista (PCV), La Causa R, el Movimiento Izquierda Revolucionaria (MIR), el Movimiento al Socialismo (MAS)… Se reunía clandestinamente con sus dirigentes. De nuevo, cada uno de ellos quiso incorporarlo a su organización, ya que el entrismo en las Fuerzas Armadas siempre fue una ambición izquierdista. Después de haber estudiado bien las rebeliones militares en Venezuela, Chávez se convenció de que era posible tomar el poder para acabar de una vez con la pobreza endémica. Pero el único modo de evitar las derivas “gorilistas” (dictaduras militares de derechas) consistía en forjar una alianza entre las fuerzas armadas y las organizaciones políticas de izquierdas. Esta será su idea matriz: la “unión cívico-militar”.

Examinó la experiencia en el poder de los militares revolucionarios de izquierdas en Latinoamérica, en particular: Jacobo Arbenz en Guatemala, Juan José Torres en Bolivia, Omar Torrijos en Panamá y Juan Velasco Alvarado en Perú. Se reunió con éste en Lima, durante un viaje de estudios, en 1974, y quedó fuertemente impresionado por él. Hasta el punto de que, veinticinco años después, una vez en el poder, hizo editar la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, aprobada por referéndum en 1999, en el mismo formato y color que el célebre “pequeño libro azul” de Velasco Alvarado…

Chávez había ingresado en la Academia Militar sin la menor cultura política, pero salió de ella cuatro años más tarde, en 1975, a la edad de 21 años, con una sola idea en la mente: terminar de una vez con aquel régimen injusto y corrupto, y refundar la República. A partir de ese momento, ya todo estaba muy claro. Tanto política como estratégicamente. Portaba en él el proyecto bolivariano de reconstrucción de Venezuela.

Pero su epifanía tendría aún que esperar veinticinco años. Veinticinco años de conspiraciones silenciosas en el seno de las Fuerzas Armadas. Y el efecto de cuatro acontecimientos decisivos: la gran revuelta popular –el “Caracazo”– contra la terapia de choque neoliberal en 1989 (5); el fracaso de la rebelión militar de 1992; la fecunda experiencia de dos años de cárcel, y el encuentro, en 1994, con Fidel Castro. A partir de ahí, su victoria electoral era ineluctable. Lo cual se verificará en diciembre de 1998. Porque, afirmaba Chávez citando a Victor Hugo, “no hay nada más poderoso en el mundo que una idea a la que le llegó su hora”.

(1) Verso de Stéphane Mallarmé, extraído de Le tombeau d’Edgar Poe (1877)
(2) Conversaciones con el autor.
(3) Cf. Alphonse Daudet, Poca cosa (1868), novela autobiográfica.
(4) Conversaciones con el autor.
(5) Dictada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) e impuesta por el presidente socialdemócrata Carlos Andrés Pérez, esta “terapia de choque” fue un verdadero plan de ajuste estructural que se tradujo en medidas de austeridad, un desmantelamiento del embrión del Estado del bienestar y el alza de los precios de los productos de primera necesidad. El 27 de febrero de 1989, la población de Caracas se sublevó. Fue la primera rebelión en el mundo contra las políticas neoliberales. El gobierno “socialista” recurrió al Ejército. La represión fue feroz: más de 3 000 muertos. Hugo Chávez dirá: “El pueblo se nos adelantó. Y el gobierno utilizó a los militares como si fuesen un Ejército de invasión del FMI contra nuestros propios ciudadanos.”

 

Cuba: Mensaje de Fidel Castro a Evo Morales

Querido Evo:

evo-fidel-y-chavez-muralHoy conmemoran ustedes el Día del Mar, en el que se rinde justo homenaje al valiente patriota boliviano Eduardo Abaroa Hidalgo, quien cayó combatiendo contra fuerzas invasoras incomparablemente superiores en número y entrenamiento. Tras el combate en el que perdió la vida, los jefes y soldados chilenos le rindieron honores.
La propia guerra entre dos Estados de similar cultura y origen, fue de nefastas consecuencias para dos pueblos de nuestro hemisferio, donde Simón Bolivar quiso crear “la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riqueza, que por su libertad y gloria”.
En las tierras arrebatadas a Bolivia siguiendo la línea trazada por las potencias coloniales, nuestras jóvenes naciones fueron despojadas de inmensos recursos. De las tierras arrebatadas a Bolivia, la burguesía y el imperialismo extraen cada año decenas de miles de millones de dólares. Sin cobre purificado es imposible hoy, y quizás durante muchos años, electrificar cualquier país; es decir, aplicar un requisito ineludible para el desarrollo. En la actualidad la producción de cobre rebasa los 5 millones de toneladas, con un valor total de 39 mil 500 millones de dólares.
Los pueblos de Europa conscientes y preocupados por la salud humana, se oponen fuertemente al consumo de los productos agrícolas genéticamente modificados. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, declaró en el discurso sobre el Estado de la Nación que Europa no puede prescindir de esos productos, y la amenaza con no suscribir un acuerdo de “Libre Comercio” que permita la unión entre las dos economías más grandes del planeta.
¿Qué lugar ocupará el resto de los países en el mundo, implicados en la pugna de intereses en un planeta globalizado donde el venenoso gas de esquisto, los productos agrícolas genéticamente modificados, las armas más sofisticadas y los delirantes viajes a planetas y lunas ocupan la mente de millones de personas inteligentes y capaces dedicadas a la investigación?
¿Habrá realmente tiempo para pensar en los problemas que nos esperan?
Que el pueblo de Bolivia, Evo, no se desanime por esto. Hay mucho que luchar todavía en tu maravilloso país; mucha quinua que sembrar, mucho alimento por producir, mucho empleo por crear y reuniones internacionales donde proclamar el derecho de Bolivia al mar, a sus productos y alimentos marinos, que le arrebataron a la fuerza cuando la privaron de 400 kilómetros de costa y 120 mil kilómetros cuadrados de territorio. Simón Bolivar no habría aceptado jamás que se privara a los quechuas, aymaras y demás habitantes de Bolivia, de tales derechos que le asignó El Libertador de América.
Hugo Chávez, su más brillante seguidor, que amaba profundamente a tu país, jamás se habría resignado a tan ignominioso destino.
Un fuerte abrazo.
Fidel Castro Ruz
Marzo 23 de 2013
3 y 40 p.m.

Muerte de Chávez, nacimiento del chavismo

Atilio Boron: “Lo que veo en el futuro es una consolidación del chavismo”

22 de marzo de 2013.- Entrevista de Juan Manuel Karg a Atilio Boron -Politólogo y Sociólogo argentino, Director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia (PLED)- sobre el legado que deja Chávez para Venezuela y América Latina, y las perspectivas de la Revolución Bolivariana de cara a la elección presidencial del 14 de Abril. La misma forma parte del dossier de la revista mensual de la organización MAREA Popular de Argentina, integrante de la Articulación de Movimientos Sociales hacia el ALBA.

Atilio Boron

Atilio Boron

Juan Manuel Karg: Antes que nada, ¿qué legado cree usted que nos deja Hugo Chávez a los pueblos de Nuestra América y en general a todos aquellos que buscamos el cambio social en Nuestra América?

Atilio Borón: Creo que en primer lugar nos deja como una gran herencia la reinstauración del socialismo como una alternativa de superación del capitalismo. Hasta que Chávez no lo proclamó en el Foro Social Mundial del 2005, en Porto Alegre, el socialismo había poco menos que desaparecido, enterrado por el derrumbe de la Unión Soviética, la caída de los mal llamados “socialismos reales” del Este europeo y la indefensión en la que había quedado Cuba producto del desplome de lo que muy laxamente podríamos caracterizar como el campo socialista. Lo cual hizo que durante quince o dieciséis años prácticamente no se hablara de socialismo. A Chávez le debemos que el concepto de socialismo se haya reintroducido en el léxico político, no sólo de América Latina y el Caribe, sino inclusive de Europa y Estados Unidos, por lo menos. Hasta podemos hablar de algunos países africanos y de Asia. Esta es una primera,  enorme, enorme contribución de Chávez.
La segunda es que Chávez dotó a la consigna de la unidad latinoamericana de un contenido concreto, no meramente retórico, que hizo que por primera vez en la historia de nuestros países apareciera en ciernes una conciencia latinoamericana real, no únicamente discursiva. La prédica latinoamericanista de Chávez empezó siendo muy abstracta, una apelación a la unidad que se remontaba a los escritos de Bolívar pero que no llegaba al presente. Más tarde, en cambio, esa convocatoria se fue llenando de contenidos concretos como la resistencia y la lucha contra el ALCA -que fue decisiva para América Latina-, el programa de Petrocaribe, la creación de Telesur, del Banco del Sur, de la Unasur, el Consejo Sudamericano de Defensa y la CELAC. Chávez tuvo el enorme mérito de bajar de una determinación abstracta, retórica, discursiva, a un conjunto de políticas concretas que le dieron a la consigna de la unidad latinoamericana una identidad y una unidad de propósito que no había tenido en el pasado.
JMK: Hay una noción que a nosotros nos interesa tomar de Chávez que es la noción de poder popular, a partir de la creación de los Consejos Comunales y otras formas de protagonismo social, porque entendemos que es una de las experiencias más avanzadas del continente y del mundo. ¿Usted qué piensa de esta noción, de las experiencias que pudo visitar y cuál cree que fue el papel que tuvo Chávez en este tema? Porque de algún modo él desde dentro del Estado fue un impulsor de la propia destrucción del Estado y del pasaje al poder popular.
AB: Primero me parece que el socialismo bolivariano es una propuesta muy innovadora. Pero es una propuesta que de todas maneras está recién en sus comienzos. Justamente el 20 de octubre del año pasado, en una de sus últimas reuniones con sus ministros, Chávez llamó mucho la atención sobre los desafíos y las dificultades en el desarrollo de las Comunas y los Consejos Comunales, a pesar de que en los papeles existe la creación de varios miles de experiencias que deberían ser el embrión de un futuro Estado socialista. De todas maneras hay un elemento alentador que es que una parte importante del presupuesto del Estado venezolano se procesa y se administra a través de las Comunas, lo cual es muy significativo. Pero estas Comunas están lejos de haberse consolidado, tienen todavía un trecho muy largo para recorrer. Hubo una decisión, en muchos casos tomada desde arriba por Chávez y por su equipo de gobierno, pero el funcionamiento de esas experiencias de base requiere un grado de una conciencia, una madurez revolucionaria y un grado de organización que no necesariamente existe en la sociedad venezolana, sobre todo en sus clases y capas populares.
JMK: Hay cierta creencia en algunos ámbitos de la militancia de que después del triunfo de 2005, cuando se frustró el ALCA, prácticamente se venció a Estados Unidos. Sin embargo usted expuso muchas veces que Estados Unidos sigue con bases militares en nuestro continente y que continúa con su política de injerencia. ¿Cómo queda América Latina sin ese hombre, que era el más antiimperialista de todos los presidentes?
AB: Yo creo que quedamos en una posición un poco debilitada, porque Chávez era el motor permanente de todas estas iniciativas, de manera tal que va a resultar difícil poder sustituirlo. Ahora, yo creo también que producto de la prédica y la práctica de Chávez durante tantos años se ha logrado plasmar una creciente coincidencia entre gobiernos de la región no todos los cuales tienen el mismo signo político. Por supuesto que pocos  gobernantes tienen la fuerza de voluntad y la claridad ideológica que tenía Chávez. Algo de eso podemos encontrar en Rafael Correa o en Evo Morales, no así en otros presidentes en donde la adhesión a los ideales bolivarianos es más vaga y difusa o, en algunos casos, abiertamente oportunista. Pese a ello y gracias a la incansable labor unitaria de Chávez en el momento actual se observa la coagulación de un consenso muy fuerte que yo no creo vaya a disolverse fácilmente. Creo que la agresividad del imperialismo norteamericano con sus 76 bases establecidas en la región hace que los países, aun aquellos gobernados por expresiones políticas de la derecha, no estén predispuestos a abandonar demasiado ligeramente una propuesta de carácter integracionista que bien podría ser la única alternativa a su fagocitación por los Estados Unidos. Nadie se va a ir de la Unasur  ahora que no está Chávez, ni tampoco creo yo que Venezuela se vaya a ir del Mercosur porque no esté Chávez.  Una tarea importante para nosotros es diferenciar el estilo de intervención de Chávez -producto de su excepcional carisma- de la orientación y contenidos de las políticas que el Estado bolivariano adoptó desde la llegada de Chávez al poder. Yo creo que esas políticas van a continuar con Nicolás Maduro, no tengo ninguna duda; sólo que el estilo de conducción va a cambiar. Entre otras cosas porque Chávez era un personaje único y dueño de un carisma intransferible, de forma tal que por más que se quiera, el estilo con el cual va a gestionar Nicolás Maduro, tanto en el plano nacional como el internacional, va a ser diferente al de Chávez.
JMK: Días atrás se presentó el comando de campaña de Capriles. Le pusieron de nombre Simón Bolívar. ¿Qué es lo que se juega el 14 de abril teniendo en cuenta que la nueva derecha latinoamericana muchas veces se intenta apropiar de los símbolos populares como el propio Simón Bolívar, contrariando totalmente su ideario?
AB: Bueno, creo que esta es una maniobra desesperada de Capriles. Los datos que tenemos hasta el momento muestran que Maduro tal vez lo derrote por una diferencia mayor que la que logró Chávez en su momento. Llamar Simón Bolívar a su comando de campaña es una maniobra similar a la que efectúa el exilio cubano que designa a sus engendros propagandísticos como Radio Martí o TV Martí. Tratan de apropiarse de los símbolos de la izquierda, en lo que es una expresión de la tremenda orfandad en la cual se encuentra esta gente. Necesitan desesperadamente encontrar un discurso que de alguna manera los haga aparecer como continuadores prolijos y no corruptos de la experiencia bolivariana, que ellos califican como despótica, y esto lo único que hace es demostrar su falta de ideas y de proyecto. O, “pensando mal”, que tienen un proyecto inconfesable y que por lo tanto no se atreven a someter a la luz pública. Quiero aclarar que en  Venezuela circulan informes que dicen que hay un plan para que Capriles pueda bajarse de los comicios antes de tiempo. Salió una nota muy interesante en el portal de noticias Aporrea.org que dice que hay un plan B por si los números de las encuestas demuestran que Capriles no crece y no puede recuperar los seis millones y medio de votos que sacó en las últimas elecciones. En ese caso probablemente se retiraría, pero para justificar su huida la ultraderecha no dudaría en enturbiar el clima preelectoral con sabotajes, disturbios o, inclusive, una matanza de sus propios seguidores a partir de la cual hacer una denuncia en contra del gobierno bolivariano acusándolo de falta de garantías, autoritarismo o de ser una pura y simple tiranía. De este modo pretenderían justificar un abandono de la competencia  electoral ante las perspectivas de una derrota muy cierta y muy grande. No sería la primera vez porque ya en 2005 boicotearon las elecciones para la Asamblea Nacional y ahora podrían reincidir en esa conducta.
JMK: Finalmente, ¿cuáles cree usted que son los principales desafíos del movimiento chavista ahora que el Comandante nos ha dejado? Mucho se ha dicho y escrito sobre el tema, ¿cuál es su punto de vista de cara al futuro?

AB: Yo lo que quisiera dejar bien claro en esta nota es que todo ese discurso que ha desarrollado la derecha y que reproduce ingenuamente la ultraizquierda argentina, en el sentido de que habría ya un poschavismo, es una interpretación que está totalmente equivocada. Por el contrario, yo creo que la muerte de Chávez lo que hace es inaugurar un chavismo, probablemente de muy larga duración. Más que pensar que con la muerte de Chávez se acaba el chavismo yo creo que es ahora cuando realmente empieza. Justamente estoy escribiendo algunas cosas de ese tipo, se los anticipo acá. Así como los asesinatos de Mahatma e Indira Gandhi no acabaron con la larga hegemonía del Partido del Congreso en la India; así como los asesinatos de todos los líderes de la Revolución mexicana no puso fin al impulso revolucionario (no olvidemos que el partido heredero de la Revolución, el PRI, terminó gobernando durante setenta años) y así como la muerte de Perón no acabó con el peronismo, yo creo que la muerte de Chávez lejos de poner un cierre al chavismo será la que le dará origen. Y la derecha en su desesperación actúa a partir de una tesis sociológicamente muy endeble del tipo:  “muerto el perro se acabó la rabia”. Endeble porque no alcanza a captar las raíces de masas, profundas y densas, del fenómeno chavista. Más que la emergencia de un nebuloso poschavismo lo que yo veo en el futuro es lo contrario: la consolidación del chavismo –tiene un mártir, una tradición, un proyecto y un poderoso movimiento social genuinamente popular- todo lo cual desencadenará la renovación de la ofensiva de los Estados Unidos para tratar de apoderarse de las riquezas de Venezuela. Como se demuestra en mi América Latina en la geopolítica del imperialismo  (Ediciones Luxemburg, 2012) Venezuela es hoy, según la OPEP, el país con las mayores reservas comprobadas de petróleo del mundo. Ya no es más Arabia Saudita. Es Venezuela. En consecuencia: lo que se viene es la consolidación del chavismo, y muy probablemente su radicalización (por aquello de que si una revolución no avanza termina por derrumbarse) y una exacerbación de la lucha de clases apelando ya a métodos muy violentos por parte de la derecha como pueden llegar a ser el boicot electoral o sabotajes, y una creciente probabilidad de que, en su desesperación para reordenar su patio trasero, Washington se decida a emplear  las bases militares instaladas en el área con distintas estrategias de intervención armada. O sea,  se está constituyendo un escenario muy complejo –que afectará no sólo a Venezuela sino a toda América del Sur- y en donde el chavismo lejos de desaparecer estaría iniciando una nueva etapa que, como producto de las condiciones bajo las cuales se desenvuelve el enfrentamiento clasista doméstico y la lucha antiimperialista, casi seguramente terminará siendo más radicalizada que la que conocimos en el  pasado.

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El rostro de Chávez sigue transmitiendo autoridad

FOTO: AP

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Por: Heilet Morales

“El rostro del presidente Hugo Chávez, el que vi ayer en el féretro, sigue transmitiendo autoridad. Firmeza. Y ante él sus miles de seguidores le continúan lanzando besos, lo bendicen, lloran y, con el alma desgarrada de dolor, unos le gritan: ¡Te amo!, otros, se persignan y lo bendicen.
La urna abierta hasta la mitad de su cuerpo deja ver sobre su torso una banda roja que en letras bordadas con hilos dorados forman la palabra ‘Milicia’, su última creación en el seno de su Fuerza Armada Nacional Bolivariana.
Su boina roja estaba impecable, ese símbolo que en la cabeza de Chávez recuerda al hombre del ‘por ahora’ el 4 de febrero del 1992.

Una bandera venezolana cubre la caja de madera flanqueada por una guardia de honor del Ejército, otro de la Armada, de la Aviación y de la Guardia Nacional que cada dos horas se cambian. A la cabeza del Presidente está una gran cruz dorada. A sus pies, una espada de oro, símbolo del Libertador Simón Bolívar. Una vela, a un costado, no para de titilar. El Gran Collar del Libertador, también se deja ver.
Solo dos segundos se le puede observar. Eso me bastó para despedirme. Le dije: ‘Dios te bendiga’, seguido de un ‘fue un placer compartir tu tiempo desde mi trinchera del periodismo’.
En su urna se le ve imponente. Está vestido de verde oliva, el traje de gala del Ejército y, aunque suene lugar común, parecía dormido, decían reiteradas veces los miles de personas que lo veían, como yo, por no más de dos segundos. Su rostro —muy conservado— reflejaba tranquilidad, a la vez parecía retar a sus seguidores a seguir en la batalla. Transmitía la autoridad de siempre.
La imagen del Presidente que vi ayer es prácticamente la misma de toda su vida. La que conocí en Doha (Qatar), en la cumbre de los suramericanos y los árabes del 2009; la del Chávez que respetó y miró al otro país, al de los pobres, al del Valle, al del 23 de Enero, al de Antímano, al de Caricuao y La Pastora.

El dolor se siente a flor de piel. El salón está a reventar. Las colas de quienes también entrarán, como pude hacerlo yo, son interminables. En ese ambiente de recogimiento, de respeto, frente al Presidente, el cansancio que se apodera de uno, luego de siete horas de esperar para poder verlo, se desvanece.
En todo ese tiempo previo, pude comprobar que Jorge Giordani tenía razón… el afecto del pueblo hacia su líder “Es, más que amor, frenesí”… así le dijo el ministro, en el 2009, al propio Jefe del Estado en una de las tantas campañas. Frenesí, sí, eso siente su pueblo hacia él. El cuerpo del Presidente estaba ayer rodeado del amor colectivo.
Al interior del Gran Salón Simón Bolívar, con frescos en sus altísimas paredes alusivos a las batallas independentistas, estaban dos frentes, yo entré por el derecho, el más cercano a una familia Chávez devastada por la pérdida del hombre que dio a conocer a su Barinas natal en el mundo entero. Del otro lado, del izquierdo, las delegaciones de más de 57 países, en un espacio en el que se respiraba solemnidad y un profundo olor a rosas esparcido a lo largo y ancho de ‘La Casa de los Sueños Azules’, la Academia Militar de Venezuela, como le llaman cada hombre en armas forjado en esos enormes espacios.
El bullicio de los miles de venezolanos que acompañaban durante horas solo para ver brevemente a su líder desaparece apenas se está cerca del Hall, donde dos cámaras fijas no pierden detalle de cada uno de los visitantes al acercarse al féretro.
Está absolutamente prohibido tomar fotografías del cuerpo, del cumplimiento de esta orden se encarga la Guardia de Honor Presidencial, la misma que el 13 de abril se subió en la azotea del Palacio Blanco, frente a Miraflores, para ondear la bandera de Venezuela cuando el golpe de abril estaba en sus estertores.
Este jueves, los hombres de boina roja, con la inscripción GDH velaban por la seguridad de todo lo que estuviera cerca de su Comandante Presidente.
Al salir del enorme salón, recorrí los pasillos de la Casa de los Sueños Azules, en cuyas enormes paredes banderas de Venezuela se intercambian con miles de mensajes que a las 6:35 pm, cuando culminó mi periplo, ya no se podían leer; era uno sobre otro: ‘Chávez te amo’, ‘Vivirás en nuestros corazones’, ‘Gracias por ser el Presidente de los pobres’, son solo algunos de los que alcancé a leer, y que me ayudaron a entender esa conexión de amor, fervor, a veces hasta irracional, entre el Presidente y su gente.

Ese mismo río humano que lo acompañó a lo largo de su vida política se volcó a la Capilla Ardiente de la Academia Militar. Entrar era una auténtica odisea, pero estar allí me permitió ir a la revolución por dentro.
Ayer Caracas comenzó, a diferencia de la víspera, con más movimiento en las calles. A las 9:00 am ya estaba en Fuerte Tiuna, gracias al tráfico capitalino.
El chavismo de a pie estaba rodeando a su líder, bajo un sol inclemente en Caracas. Los seguidores eran miles, las colas terminaban en parabanes dispuestos a pocos metros de las entradas al recinto, pero no se sabía dónde empezaban. Se solapaban unas con otras, era como ver al distribuidor La Araña, pero formado por seres humanos, como las carabobeñas Marlene Maceda y María Moncada, quienes vestidas de rojo me decían : ‘Tranquilo camarada, aquí o entramos todos o no entra nadie. Si nuestro comandante estuviera vivo esto no estaría así. Salimos a las 4:00 de la mañana y llegamos a las 10 (am) viene mucha gente’.

‘Disciplina camaradas, disciplina’ gritaba a todo pulmón José León, quien me contó que hasta debió tomar una lancha para salir de su Chuao natal.
El caos se apoderaba entonces de las inmediaciones de la Academia, donde a cada hora, y mientras esté el cuerpo allí, suena una salva en honor al Presidente. Escuché siete salvas antes de lograr entrar.
Las barandas no resistían la marea roja, vi cuerpos de mujeres, hombres y hasta niños pasar delante de mí agobiados por el calor.
‘Aguanten camaradas’, ‘aguanten’, gritaban todos y yo también a medida que la marea me acercaba a la entrada, Marlene y María soportaban buscando aire y protegiéndose con sus manos de la ola humana que iba y venía.
La presencia del vicepresidente Nicolás Maduro, montado en una plataforma, desató la euforia colectiva. Escoltado por representantes del que será su Gabinete, en carácter de Presidente encargado, Maduro miraba desde la explanada a El Valle, su parroquia natal que puede verse desde la Academia y trató de que se guardara la compostura. Al verle, la gente empezó a gritar: ‘Ese es mi gallo’, decía Marlene con su piel bronceada por el sol, ‘pero al que amo está allá’, me dijo mirándome a los ojos.
Estar entre aquella multitud era como entrar al ‘ardimiento’ del que siempre habló el Presidente, el ardimiento de la Revolución por dentro, un calor humano que ayer se sentía entre miles de personas con un solo objetivo: ver al Comandante Presidente”.

http://www.panorama.com.ve/

 

MENSAJE DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA HUGO CHÁVEZ FRÍAS A LA I CUMBRE DE LA COMUNIDAD DE ESTADOS LATINOAMERICANOS Y CARIBEÑOS

Hermanas y hermanos:

En nombre del Pueblo de Venezuela, reciban un fervoroso saludo bolivariano junto con el vivo testimonio de hermandad hacia cada uno de los Pueblos de la Patria Grande. En realidad y en verdad, lamento no poder acudir a esta cita en Santiago de Chile. Como es del conocimiento de todas y todos ustedes, desde diciembre del año pasado estoy batallando nuevamente por mi salud en la Cuba revolucionaria y hermana. Por eso, estas líneas son la manera de hacerme presente en esta Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños; son la manera de reafirmar, hoy más que nunca, el compromiso vivo y activo de Venezuela con la causa histórica de la Unión.

Imposible no sentir a Simón Bolívar palpitando entre nosotros en esta Cumbre de la Unidad. Imposible no evocar a Pablo Neruda, a Pablo de Chile y de América, en esta tierra y en este presente de Patria Grande del que estamos hechos:

Libertador, un mundo de paz nació en tus brazos./ La paz,el pan, el trigo de tu sangre nacieron,/ de nuestra joven  sangre venida de tu sangre/ saldrán paz, pan y trigo para el mundo que haremos.

Bolívar, siempre Bolívar. En este 2013 estamos conmemorando el Bicentenario de la Campaña Admirable: 200 años de aquella prodigiosa gesta bolivariana. El 14 de mayo de 1813 un Ejército de neogranadinos y venezolanos partió desde Cúcuta al mando del entonces Brigadier Simón Bolívar, avanzando con una prodigiosa rapidez, combatió y venció en Niquitao, Los Horcones y Taguanes para liberar el centro y el occidente de Venezuela, entrando triunfalmente el 6 de agosto de aquel año de gloria en Caracas. La victoria militar de los patriotas tuvo una trascendente consecuencia política: el nacimiento de la II República de Venezuela.

Por eso con un recuerdo vivo, quiero compartir con ustedes una certeza: gracias a la CELAC ya nos vamos pareciendo a todo lo que una vez fuimos y a todo lo que quisimos ser pero nos fue arrebatado; nos vamos pareciendo a la Pachamama,a la cintura cósmica del Sur, a la reina de las Naciones y la madre de las Repúblicas.

El espíritu de la unidad ha vuelto con toda su fuerza; es el espíritu de nuestros Libertadores y Libertadoras que ha reencarnado en los Pueblos de Nuestra América Latino Caribeña; es el espíritu en el que confluyen muchas voces para hablar con una sola voz. Fue el entrañable espíritu de la Cumbre de América Latina y del Caribe que le dio nacimiento a la CELAC en Caracas; es el entrañable espíritu de esta Cumbre en Santiago de Chile.

Desde aquel diciembre de 2011, cuando fundamos en Caracas la CELAC, los acontecimientos mundiales no han hecho más que ratificar la extraordinaria importancia del gran paso hacia adelante que dimos. Ahí está la crisis golpeando a EEUU y a Europa y arrojando a la miseria a miles de seres humanos. Miles de mujeres, hombres, niñas y niños han perdido sus casas, sus empleos, su seguridad social, sus más elementales derechos. Mientras que EEUU y Europa,parafraseo al eminente filósofo Ernesto Laclau, están cometiendo un suicidio colectivo, nosotros estamos capeando el temporal, y lo vamos a capear definitivamente. Somos, hoy por hoy, ejemplo para el mundo de unidad en la diversidad,en función de la justicia, el bienestar social y la felicidad.

A un año y casi dos meses de su constitución en Caracas, la CELAC ha sabido plantarse con un carácter y una personalidad bien definidas, lejos de cualquier dictamen o pretensión ajena a sus principios y postulados. Hoy más que nunca podemos decir que cuando afirmamos que hemos reemprendido real y verdaderamente El Camino De Nuestros Libertadores, lema que identifica a esta Comunidad, no estábamos haciendo una retórica y vana declaración. Ahora bien, tan trascendente lema exige que lo llenemos cada día de más y más contenido histórico, político, económico y social.

Por eso hoy ratificamos la denuncia y la condena del vergonzoso bloqueo imperial a la Cuba martiana y revolucionaria; la continua colonización y, ahora, la militarización progresiva de las Islas Malvinas, ambos hechos son violatorios de todas las resoluciones que ha emitido ONU para salvaguardar los derechos de los Pueblos cubano y argentino, pero sin voluntad alguna de parte de este organismo supranacional para hacerlas cumplir. La justicia está incontestablemente del lado de Cuba y de la Argentina. Si somos una Nación de Repúblicas, nuestra soberanía es la de toda la Patria Grande,  y debemos hacerla respetar.

Cuando resuena el fúnebre sonido de los tambores de la guerra en el mundo, cuánto valor tiene que los Estados de América Latina y el Caribe estemos creando una zona de paz donde se respete celosamente el derecho internacional y se reivindique la solución política y negociada de los conflictos.Tenemos el deber de anteponer a la lógica de la guerra una cultura de la paz, sustentada en la justicia y en la igualdad.

La CELAC es el proyecto de unión política, económica,cultural y social más importante de nuestra historia contemporánea. Tenemos todo el derecho de sentirnos orgullosos: la Nación de Repúblicas, como la llamaba el Libertador Simón Bolívar, ha comenzado a perfilarse como una hermosa y feliz realidad.

Cómo no recordar, otra vez, la voz de Neruda cuando nos dice desde su memorable poema  Alturas de Machu Picchu:  Sube a nacer conmigo, hermano. Subamos, hermanas y hermanos, porque ha llegado la hora de nacer de nuevo, con toda la memoria y todo el porvenir iluminando el presente.

Los sagrados propósitos, las relaciones fraternas, y los intereses comunes que unen entre sí a las Repúblicas de Nuestra América Latino Caribeña, tienen en la CELAC una base fundamental no sólo para garantizar la estabilidad de los Gobiernos que nuestros Pueblos se han dado, sino la soberanía y, digámoslo con Jorge Luis Borges, la perpetuidad de cada una de nuestras Patrias.

Largo y difícil ha sido nuestro común transitar desde que nos enfrentamos al imperio español en el siglo XIX. Y la lucha por la Independencia, la lucha que hoy continúa, estuvo ligada indisolublemente ligada, en el pensamiento y la acción de nuestros Libertadores y Libertadoras, a la lucha por la unidad; por la construcción de la Patria Grande sobre los más sólidos cimientos. Recordemos a Bolívar:  Una sola debe ser la patria de todos los americanos, ya que en todo hemos tenido una perfecta unidad. Pero las oligarquías le cerraron el paso al proyecto histórico unitario, y el costo todavía lo estamos pagando. Tiene razón el escritor argentino Norberto Galasso:  Lo que pudo ser la victoria de la Patria Grande se convirtió en las veinte derrotas de las patrias chicas. Esta historia no debe repetirse. Pongo toda mi convicción al reiterar unas palabras que dije en Caracas el histórico 2 de diciembre de 2011 al nacer la CELAC:  ¡O somos una Patria, o no seremos Patria! ¡O hacemos la única Patria Grande, o no habrá Patria para nadie en estas tierras!

Cómo no reconocernos en estas palabras que el Libertador Bernardo O’Higgins, el gran discípulo del inmenso Francisco de Miranda, le escribiera a Bolívar en 1818:  La causa que defiende Chile es la misma en que se hallan comprometidos Buenos Aires, la Nueva Granada, México y Venezuela, o, mejor diríamos, es la de todo el continente de Colombia.

Todo cuanto hagamos por la unidad no sólo estará justificado por la historia sino que además se convertirá en el más luminoso legado que podamos dejarles a las nuevas generaciones. Igualmente, estaremos honrando activamente la memoria de nuestros Libertadores y Libertadoras. En la CELAC, como quería Bolívar, hemos vuelto a ser una sola Patria.

Quiero evocar con ustedes unas palabras del sabio Andrés Bello, tan entrañablemente chileno como venezolano, quien no sólo fue el pionero del Derecho Internacional en Nuestra América, sino, también, el primer jurista en el mundo en darle cuerpo doctrinal a los organismos multilaterales de integración y unidad. Desde el siglo XIX, este gran forjador de nuestra Independencia intelectual nos sigue marcando el camino:  La tendencia del siglo que vivimos es a multiplicar los puntos de contacto entre los pueblos, a unirlos, a fraternizarlos, a hacer de todo el género humano una sola familia. Resistir esa tendencia es descender en la escala de la civilización. Mi convicción es que la tendencia del siglo XXI debe ser la misma que la enunciada, con tanta lucidez, por Bello.

La gran política tiene en la CELAC un sólido espacio para su realización. Se ha puesto elocuentemente de manifiesto que Nuestra América Latino Caribeña es capaz de verse y pensarse a sí misma y al mundo con plena autonomía, y de actuar conjuntamente.

La gran política supone un aprendizaje permanente: es aprender a convivir con nuestras diferencias, aceptarlas y procesarlas, buscando siempre la mejor manera de complementarnos. La gran política impide que la intriga nos divida. No olvidemos aquella dolorosa advertencia de Bolívar:  Más hace un intrigante en un día que cien hombres de bien en un mes.

Pero estoy persuadido de que, en esta hora estelar de nuestra historia, fracasarán quienes intenten desviarnos; que prevalecerá, lo digo con Bolívar, el bien inestimable de la unión; que el monroísmo desaparecerá definitivamente como instrumento de opresión, dominación y desunión en este lado del mundo.

Estas iluminadoras palabras, en una línea claramente bolivariana, del gran pensador argentino Jorge Abelardo Ramos en su Historia de la Nación Latinoamericana (1968), deben llamarnos a la reflexión: El subdesarrollo como dicen ahora los técnicos o científicos sociales, no posee un carácter puramente económico o productivo.Reviste un sentido intensamente histórico. Es el fruto de la fragmentación latinoamericana. Lo que ocurre, en síntesis, es que existe una cuestión nacional sin resolver.América Latina no se encuentra dividida porque es “subdesarrollada” sino que  es “subdesarrollada” porque está dividida. El subdesarrollo es hijo de la división, y, por eso mismo, es decisivo resolver la cuestión nacional nuestroamericana en los próximos años. Hoy contamos con todas las condiciones objetivas y subjetivas para hacerlo.

Queridos hermanos y hermanas:
Me voy a detener brevemente en algunos puntos de la agenda de la CELAC. Dejo otros por fuera para no alargar más este mensaje.

Pienso que es del todo decisivo darle el más riguroso cumplimiento a dos grandes compromisos sociales, incluidos dentro del Plan de Acción de Caracas, para que la CELAC tenga valor de existencia para nuestros Pueblos: hablo del desarrollo del Programa Latinoamericano y Caribeño de Alfabetización y del Programa Latinoamericano y Caribeño de Erradicación del Hambre.
La única respuesta a la crisis que han encontrado los países del Primer Mundo ha sido el recorte del gasto social y de la inversión pública. Desde la CELAC, nosotros podemos sostener el crecimiento económico con una fuerte inversión social, acordando una agenda común para la igualdad y para el reconocimiento al derecho universal que tiene cada uno de nuestros ciudadanos, sin exclusión, a recibir salud y educación gratuitas.
Igualmente, urge consensuar acuerdos que nos permitan crear y llevar adelante una agenda energética común.Contamos con una fortaleza, de entrada, para enfrentar el panorama extremo de un mundo donde las fuentes energéticas tienen sus días contados. Ingentes son los recursos de la región: sólo tenemos que crear políticas adecuadas que estén a la altura de los dones que la naturaleza nos ha prodigado. Allí está la experiencia exitosa de PETROCARIBE para demostrar que sí es posible construir una alianza energética con base en la reciprocidad.
Quiero parafrasear a Bolívar: lo que hemos hecho es apenas un preludio de la gran tarea a cumplir para consolidar a nuestra CELAC. Nunca antes habíamos contado con un escenario tan apropiado. Multipliquemos los efectos sensibles y los esfuerzos bien dirigidos,  lo digo con Bolívar, para convertir a la CELAC en centro de irradiación del nuevo sistema de unión de los países de América Latina y el Caribe.
Queridos Jefes de Estado y de Gobierno:
Nos hemos comprometido en darle todo el apoyo a Cuba que ocupa, a partir de esta Cumbre de Santiago, la Presidencia Pro Témpore de nuestra Comunidad. Es un acto de justicia luego de más 50 años de resistencia al criminal bloqueo imperial. América Latina y el Caribe le están diciendo a Estados Unidos con una sola voz que todos los intentos por aislar a Cuba han fracasado y fracasarán.
Quiso el azar, y así quedara en la historia, que precisamente el día de hoy,  en que Cuba asume la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, se conmemoren 160 años del nacimiento del apóstol de la independencia Cubana, y uno de los más grandes bolivarianos de todos los tiempos: José Martí.
Sus proféticas palabras aun resuenan: “pueblo y no pueblos,decimos de intento,  por no parecernos que hay más que uno del bravo a la Patagonia. Una ha de ser,  pues que lo es.  América,  aun cuando no quisiera serlo;  y los hermanos que pelean,  juntos al cabo de una colosal nación espiritual, se amarán luego.”
Ha llegado el tiempo de ese amor de Martí, de ese amor de Bolívar, el amor nuestroamericano.
Por eso, desde mi corazón bolivariano, hago votos por el rotundo éxito de esta Cumbre de la CELAC. Aquí en La Habana estaré pendiente de su desarrollo. Con toda la luz de la Patria Grande que irradia hoy con más fuerza en Santiago de Chile, vaya un infinito y fraterno abrazo para todas y todos.
                                                             Hugo Chávez Frías 
                Presidente de la República Bolivariana de Venezuela
                                                      Hasta la Victoria Siempre
                                          Que Viva la Unión de Nuestros Pueblos 
                                                              Que Viva la CELAC 

Presidente de Venezuela envió saludo a Fuerza Armada Bolivariana

El mandatario bolivariano transmitió a través de una carta «el renovado y fraterno testimonio de respeto gratitud y cariño del pueblo heróico de Simón Bolívar» a los militares venezolanos

El vicepresidente venezolano, Nicolás Maduro, leyó la carta enviada por el mandatario Hugo Chávez.

El vicepresidente venezolano, Nicolás Maduro, leyó la carta enviada por el mandatario Hugo Chávez.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, envió este viernes un mensaje de salutación a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), divulgado de forma simultánea en todas las regiones estratégicas de defensa integral en el país.

El Vicepresidente Ejecutivo, Nicolás Maduro, dio lectura este viernes desde Barcelona (estado Anzoátegui) a la comunicación del mandatario dirigida a los efectivos de la FANB, en una ceremonia que contó con la asistencia de los miembros del Gabinete.

En el mensaje, Chávez resaltó la función de quienes “encaran el espíritu libertario de la patria”, a los hombres y mujeres “que son el pueblo en armas”, en “posición de combate por la paz y el porvenir”.

De esa forma, indicó el presidente en su comunicación, queremos transmitirles “el renovado y fraterno” testimonio de respeto, admiración, gratitud y cariño del pueblo heroico de Simón Bolívar.

“Me ha tocado batallar nuevamente por la salud”, afirmó el estadista, para “seguir consagrándome por entero a la felicidad de Venezuela”.

“La razón por la que hoy tengamos Patria reside en el hecho de que el pueblo venezolano cuente con una Fuerza Armada Nacional Bolivariana realmente revolucionaria”, expresó.

“Aquí hay una revolución militar en marcha, debe ser permanente y no puede detenerse”, añadió el Jefe de Estado al desear felicidades a todos los combatientes de la FANB.

Tras concluir la lectura del mensaje, Maduro añadió que Chávez “es el Comandante en Jefe de una revolución verdadera, popular, antiimperialista y socialista”.

Venezuela: Imagen del rostro de El Libertador y Padre la Patria, Simón Bolívar (+ FOTOS)

Imagen del rostro de El Libertador y Padre la Patria, Simón Bolívar, obtenida a través de un proceso de reconstrucción facial en tercera dimensión.

 

Imagen del rostro de El Libertador y Padre la Patria, Simón Bolívar, obtenida a través de un proceso de reconstrucción facial en tercera dimensión.

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