Cuba: Etecsa, entre gatos y ratones

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Por Lilibeth Alfonso

Mira que el cubano tiene preocupaciones. Mira que suben los precios de los alimentos, que la carne de cerdo se encarama a los 25 pesos, que el arroz a veces se pierde, que algunos servicios básicos ahora se tambalean por la sequía, pero a la hora de criticar, casi todos la emprendemos con otra cosa, por ejemplo, con Etecsa.

A veces sin razón, otras con ella, el caso es que la única empresa de telecomunicaciones de Cuba es uno de los blancos de burlas en este país nuestro tan entregado al choteo que, en su tiempo, definió tan bien el intelectual Jorge Mañach.

En la calle, circulan chistes relacionados con la inestabilidad de sus servicios como aquel que identifica sus siglas como Estamos Tratando de Establecer Comunicaciones Sin Apuro, la ineficiencia del servicio NAUTA de correo electrónico en los móviles, con el que sería conveniente convocar a la muerte, y muchos más con los altos precios de las llamadas celulares y, últimamente, de la navegación en internet.

No siempre somos justos. En los últimos años, Etecsa es de las empresas con mayor y más estable crecimiento. Ha logrado pagar salarios respaldados por productividad que triplican el medio provincial, y en cuestiones de condiciones laborales y medios de protección es también puntera.

Pero para afuera, el panorama cambia. Lo que se percibe no es lo mismo que lo que hay, en parte por una política de información institucional que no ha favorecido que el público común conozca sus avances y, sobre todo, sus estrategias de crecimiento.

Los cambios de manos de sus inversores, por ejemplo, se saben pero no se confirman. Y así ha pasado con muchos otros temas.

También se le critica con razón. Durante mucho tiempo, por ejemplo, vendió miles de líneas pero muy pocos celulares, algo que viene arreglando –y a medias- solo en los últimos meses.

Y con los nuevos servicios, que tratan de montar a Cuba en el progreso en cuanto a las comunicaciones inalámbricas, sobre todo, a través del móvil, ha tenido que sortear o sufrir no pocos problemas.

El servicio NAUTA, que trajo para muchos la alegría de poder conectarse a internet y, para muchos más, de tener correo electrónico @nauta.cu en los celulares, y poder revisar desde casa, en cualquier sitio donde haya cobertura…, a la postre ha traído más de un dolor de cabeza.

Trabajadores de la empresa aseguran que NAUTA se lanzó por el compromiso de hacerlo pero sin toda la preparación necesaria, pero la dirección de la empresa no se ha molestado en dar explicaciones.

Lo que sí es cierto es que NAUTA levanta miles de quejas, formuladas o no oficialmente. Desde su instalación en los teléfonos, que muchas veces tienen que ser configurados por particulares pues los trabajadores de Etecsa desconocen cómo hacerlo, debido a la gran cantidad de modelos y marcas de teléfonos que circulan hoy en Cuba y a la propia incapacidad para actualizarse, hasta su inestabilidad.

NAUTA, para colmo, es muy vulnerable. En Guantánamo, y no somos los únicos, no hace mucho se destapó un fraude con el wi fi instalado en uno de los hoteles de la ciudad.

Después de meses en los que, por un CUC pagado por detrás del mostrador a un trabajador de la instalación turística, decenas de personas se conectaban a toda hora, y a la vista pública, la cosa explotó y el encausado fue hecho prisionero y juzgado por actividad económica ilícita.

Ahora, con la instalación de salas de navegación con tecnología wi fi en áreas públicas, el fenómeno reaparece aunque, en medios de comunicación televisivos, llegó a anunciarse que se trabajaba en una nueva versión de NAUTA más resistente al fraude, y a la creación de servidores para compartir el servicio en específico.

Al parecer, crear un servidor en un móvil o una pc portátil y compartir Wi fi es bastante fácil. También es alentado. De hecho, la página CUBANET, que se autodefine como Medio independiente desde 1994, con abierto contenido antigubernamental, publicó el pasado 8 de julio un material en forma de manual para hacerlo, bajo el título Entérate cómo compartir el costo del acceso a Internet en los nuevos servicios Wi-fi de Etecsa.

Un wi fi que, por cierto, funciona en Guantánamo desde los primeros días de julio aunque nadie haya hecho alguna declaración, de modo que la gente se conecta pero sin saber si están probando o es el servicio definitivo.

El asunto es que, por 20 pesos o un CUC, si vas en las noches o cayendo la tarde al parque José Martí, con una laptop o celular y preguntas a otros cargados con dispositivos similares, seguramente alguno te dará la seña para que te conectes a un mejor precio que el ofertado por Etecsa, la hora de navegación por 2 CUC, y a una velocidad aceptable.

El asunto es que cuando el fraude coja más ala, los que disciplinadamente pagan su tarjeta en la empresa, serán los afectados.

Otra de las últimas buenas noticias, la transferencia de saldo, también pasó por sus momentos difíciles, lo que fue denunciado por algunos blogueros y sufrido por varias personas cercanas.

Son tantos los traspiés que cualquiera pensaría que el problema de Etecsa es que quiere, como se dice en buen cubano, estirar la sábana hasta donde no da, asumiendo servicios que su tecnología actual, afectada severamente por el bloqueo y políticas inversionistas bastante mediocres, no es capaz de sostener.

Y, para colmo, ahora le ha dado por desmentir documentos en vez de contrarrestar las bolas o las supuestas bolas con suficiente información sobre lo que existe y lo que está en proyecto.

La excusa, puertas adentro, es no levantar demasiadas expectativas –tan así que el anuncio del acuerdo con un proveedor de telefonía estadounidense para realizar llamadas directas entre los dos países no pudo ser más insípido.

Y uno, si se pone a pensar en los últimos tropezones, hasta los entiende.

Intercambio entre delegaciones de Cuba y EE.UU. sobre el sector de las telecomunicaciones

Nota de prensa de la Sección de Intereses de Cuba en Washington

Nota de prensa de la Sección de Intereses de Cuba en Washington

Entre el 24 y el 26 de marzo de 2015, se encuentra de visita en Cuba una delegación del gobierno estadounidense, presidida por el embajador Daniel Sepúlveda, subsecretario adjunto de Estado y coordinador para la Política Internacional de las Comunicaciones y la Información de los Estados Unidos, e integrada por funcionarios de los Departamentos de Estado y Comercio, y de la Comisión Federal de Comunicaciones, para intercambiar con autoridades cubanas sobre telecomunicaciones.

Los visitantes fueron recibidos por el viceministro del Ministerio de Comunicaciones, Jorge Luis Perdomo Di-Lella, acompañado por funcionarios de este organismo y de los Ministerios de Relaciones Exteriores y del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera.

Durante el encuentro, la parte cubana brindó a los visitantes estadounidenses información sobre la política de informatización y ciberseguridad del país. También se intercambió acerca del alcance de las nuevas regulaciones emitidas por el Gobierno de Estados Unidos para implementar las modificaciones a la aplicación del bloqueo en materia de telecomunicaciones y las restricciones que aún se mantienen en vigor, que impiden una relación normal entre ambos países en esta esfera.

La delegación estadounidense fue recibida además en los Ministerios de Relaciones Exteriores y del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, y visitó la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, ETECSA; la Universidad de las Ciencias Informáticas, UCI; y el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría, ISPJAE.

Dirección de Comunicación Institucional

Ministerio de Comunicaciones

La Habana, 25 de marzo de 2015

Estados Unidos flexibiliza restricciones para viajar y hacer negocios en Cuba

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El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció nuevas enmiendas a las restricciones diplomáticas y económicas hacia Cuba que entrarán en vigencia este viernes, según un comunicado de prensa.

Los cambios afectarán los viajes, la regulación de las importaciones, los servicios financieros, y el crecimiento de la pequeña empresa.

Las nuevas reglas permitirán a los turistas adquirir más productos y utilizar sus tarjetas. Las compañías de telecomunicaciones no tendrán limitaciones para prestar servicios. También se podrá enviar más dinero.

De esta manera, la normalización de relaciones entre Estados Unidos y Cuba da un paso más. Las modificaciones facilitarán el viaje de estadounidenses que cumplan con los requisitos establecidos por 12 categorías que permiten viajar, solo que ahora que ahora no tendrán que solicitar licencia previa.

También se levantarán las restricciones que pesaba sobre la cantidad de dinero que podrá gastar un estadounidense en la isla y podrá ingresar a su país hasta 400 dólares en bienes, no mas de 100 de ellos en tabaco y ron.

En adelante, los estadounidenses podrán pagar en Cuba con sus tarjetas de crédito y débito, prohibido hasta ahora y, además manejar fondos con instituciones bancarias de la isla.

Además se facilitará la operación de lineas aéreas mas allá de los operadores que ya prestan el servicio.  Se facilitará el acceso a equipos de comunicación, ya sean nuevos o usados.

Los anuncios serán explicados en detalle a las 10 de la mañana hora del este, y representan un profundo cambio en la relación bilteral, luego de los anuncios del 17 de dicembre sobre normalización de relaciones entre ambos países.

( Tomado de CNN en Español )

Cuba: Contarán con ocho dígitos teléfonos de la capital

etecsa_telefonoLa Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA S. A.), informa a la población que a partir del próximo 21 de febrero de 2015 en La Habana cambiarán a ocho dígitos los números telefónicos al incorporarse el código de la provincia.
En la una nota hecha pública en la factura telefónica correspondiente al mes de noviembre destaca que todos los usuarios de los diferentes municipios capitalinos deberán colocar el número 7 (código de la provincia) delante de los dígitos actuales, es decir, si hasta este momento fue 797 XXX, a partir de ese día será 7 797 XXX.
Subraya ETECSA que este cambio posibilitará la próxima unificación de la marcación nacional, en la cual se dispondrá de la bondad de que su número telefónico sea único en todo el territorio cubano, por lo que su marcación será igual, independientemente del lugar donde se origine  la llamada.
Con esta nueva medida no se afectan las llamadas que se realicen hacia los móviles, ni el acceso a los servicios especiales y de asistencia telefónica como el 105, 106, 112, 113, 118, entre otros.
Las personas que llamen desde otras provincias o desde el extranjero no tendrán ningún inconveniente con este cambio, pues el número de teléfono ahora tendrá incorporado el mismo dígito que antes era el código de la provincia, por lo que la marcación será igual como se hacia anteriormente.
ETECSA, precisa, que para mayor información pueden comunicarse con el servicio de Información Comercial marcando 118 y les ofrece disculpa por las molestias que esto pueda ocasionar.

( Tomado de la AIN )

Cuba, EE. UU. y los cables submarinos: la historia no contada

La historia de las telecomunicaciones entre Cuba y Estados Unidos data de inicios del siglo XX, pero después de 1959, la situación no ha mejorado mucho…

Por: OMAR PÉREZ SALOMÓN
Los cables submarinos entre los dos países fueron habituales por muchos años.

Los cables submarinos entre los dos países fueron habituales por muchos años.

Muchas personas desconocen que en el período de 1921 a 1989 entre Cuba y Estados Unidos se tendieron siete cables telefónicos con el fin de propiciar las comunicaciones entre ambos países. Tampoco se ha divulgado en la gran prensa internacional que a partir de 1959 las comunicaciones por cable fueron bloqueadas y no precisamente por el gobierno cubano, hasta el punto en que en 1986 se interrumpieron definitivamente.

En esa época comienzan a proliferar los cables de fibra óptica; pero a la mayor de las Antillas no le permiten conectarse con ninguno de las decenas de cables que pasan por sus alrededores.

En 1919, la Cuban Telephone y la American Telephone and Telegraph (AT&T), se asocian formalmente, a partes iguales, en la Cuban – American Telephone and Telegraph Company, una empresa cuyo principal objetivo declarado era establecer entre Cuba y los Estados Unidos un sistema de transmisión que permitiera interconectar las líneas telefónicas de larga distancia de los dos países.

Se colocaron tres cables entre La Habana y Cayo Hueso, con capacidad suficiente para transmitir simultáneamente un canal telefónico y al menos dos circuitos telegráficos dúplex. Esta labor demoró dos semanas y  se dio por concluida el 25 de febrero de 1921. De los tres cables, el más corto tenía una longitud de 185,8 km, mientras que las longitudes de los cables situados al este y al oeste del mismo eran de 194,6 km y 193,4 km, respectivamente.

Al inaugurarse oficialmente el servicio telefónico entre Cuba y los Estados Unidos, el 11 de abril de 1921, había casi 25 200 teléfonos instalados en La Habana, pero el servicio de larga distancia apenas estaba comenzando en el interior del territorio cubano. Este servicio mejoró considerablemente con la instalación de repetidores telefónicos en puntos estratégicos de la red nacional (Santo Domingo, Ciego de Ávila y Victoria de Las Tunas) a partir de 1921, lo que facilitó a los administradores de centrales azucareros y otros abonados del interior del país, la comunicación por teléfono con los Estados Unidos.

Teniendo en cuenta el rápido incremento del tráfico telefónico entre Cuba y los Estados Unidos en la segunda mitad de la década del 20, se tendió en el año 1930 un cuarto cable submarino de 206 kilómetros de longitud entre La Habana y Cayo Hueso, con capacidad para 7 canales telefónicos.

En 1950 se tendieron dos nuevos cables entre La Habana y Cayo Hueso (denominados No 5 y 6), con una longitud de 213 y 232 kilómetros, no sólo con miras a cubrir el incremento futuro del tráfico telefónico Cuba-Estados Unidos, sino también, para ensayar, en condiciones de explotación regular, el comportamiento de una nueva tecnología basada en el empleo de cables con repetidores sumergidos a grandes profundidades.

Cada cable incluía tres repetidores que permitían transmitir sin dificultad, entre ambos cables, 23 canales telefónicos y 24 canales telegráficos simplex. Incorporaban uniformemente espaciados, amplificadores flexibles, diseñados por los laboratorios Bell, a base de tubos electrónicos de larga duración, destinados a amplificar las señales en un solo sentido, de modo que cada conversación telefónica requería el uso simultáneo de ambos cables. La experiencia así adquirida resultó decisiva para el diseño definitivo de los primeros cables telefónicos transoceánicos que la AT&T y la British Post Office, trabajando de común acuerdo, tendieron en 1956 entre Terranova y Escocia.

En 1959 el servicio telefónico internacional de Cuba disponía del cable submarino (24 circuitos) y el sistema de transmisión troposférico (36 circuitos), y una pequeña cantidad de enlaces por ondas cortas, de muy baja calidad, lo que determinaba una dependencia absoluta de nuestro tráfico internacional de las condiciones y los intereses de las compañías norteamericanas que monopolizaban este servicio.

El bloqueo económico, comercial y tecnológico impuesto a la Revolución cubana desde el mismo año 1959, impidieron en todos estos años mejorar y ampliar los enlaces telefónicos por cable entre ambos países.

A finales de 1986 el gobierno norteamericano autorizó a la AT&T  a incrementar los circuitos con Cuba, que prácticamente eran los mismos existentes en 1959, pero sólo un incremento discreto de 12 circuitos anuales durante un período de 5 años hasta llegar a 60. En este mismo año se produjo una interrupción en aguas profundas del cable submarino, que ya había sufrido otras roturas anteriores, pero debido al alto costo que la reparación de esta última interrupción representaba, sus propietarios (AT&T e ITT), decidieron abandonarlo y transferir sus 24 circuitos al sistema troposférico también obsoleto, que a partir de ese instante se convirtió en la única vía existente entre los dos países, con una vida de uso de 29 años, período más que suficiente para haberlo sustituido. Este hecho limitó la posibilidad del incremento de circuitos, y en la práctica sólo se implementaron 24 circuitos de los 60 autorizados.

A partir de 1986 la AT&T comenzó a gestionar con el gobierno norteamericano la autorización para tender un cable submarino analógico entre los dos países que sustituiría el obsoleto sistema troposférico, susceptible de una interrupción total en cualquier momento, además de la baja calidad del servicio brindado a través de él.

A mediados de 1988 se obtienen las autorizaciones para tender el cable submarino sin dejar de aplicar el bloqueo tecnológico a Cuba, pues se trataba de un tramo de cable de tecnología anticuada,  recuperado del fondo del mar después de ser sustituido en el Atlántico, y con una capacidad de sólo 143 circuitos, cuando las necesidades por el tráfico existente eran muy superiores. No obstante esta discriminación tecnológica, el gobierno cubano también autorizó el tendido en un esfuerzo más por mantener las comunicaciones.

En 1989 después de varios meses destinados a los trabajos de prospección, proyección, preparación, tendido del cable y puesta a punto de las estaciones, se concluye la instalación del sistema del cable submarino analógico entre Cuba-EE.UU., denominado  cable No 7.

Este cable nunca se puso en servicio ya que el gobierno estadounidense no aprobó un acuerdo de servicios de telecomunicaciones justo, razonable, equitativo y conforme a las normas internacionales vigentes entre las operadoras de uno y otro país.

En los últimos tiempos el gobierno norteamericano ha evitado que Cuba se conecte a  las redes internacionales de telecomunicaciones por medio de cables de fibra óptica que pasan cerca de la isla, algunos a escasos 30 kilómetros,  obligando a utilizar las conexiones basadas en los satélites que no sólo son más costosas sino que son de banda menos ancha, haciendo las conexiones más lentas.

Cuando se puso en marcha el proyecto del cable submarino con Venezuela, los medios de comunicación capitalistas comenzaron a decir que era la panacea que resolvería todos los problemas de comunicación de Cuba, y además,  las “restricciones” que impone el gobierno cubano al acceso a la comunicación e información pero callaron el bloqueo tecnológico que dura ya 55 años.

( Tomado de http://www.cubahora.cu/ )

Cuba: Cuentapropistas serán la novedad del próximo Directorio Telefónico

Un segmento dedicado a los cuentapropistas, será una de las novedades de la última edición de las Páginas Amarillas del Directorio Telefónico, informó este miércoles en La Habana una fuente oficial.

Patricia Soler Silva, de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S. A. (ETECSA), señaló en conferencia de prensa que más de 500 cuentapropistas en el país contrataron la inserción en ese espacio de anuncios publicitarios.

La tirada de casi un millón de ejemplares para toda la Isla se distribuye en estos momentos en cuatro variantes, según la región a la que se dirige: La Habana, Occidente, Centro y Oriente.

Soler Silva, jefa de grupo del Directorio Telefónico, recordó que en diciembre de 2011, ETECSA anunció a ese sector la posibilidad de insertar sus promociones, en un segmento especialmente dedicado a ellos dentro de las Páginas Amarillas del directorio telefónico.

Desde entonces se les explicó que tenían como opción dos modalidades de contrato, la inscripción y la venta de espacios publicitarios, y que se realizarían en CUC.

La primera de las modalidades consiste en publicar la información básica del anunciante y formas de contactarlo; y la segunda, es la inclusión de promociones con mayor cantidad de datos e impacto visual.

Soler Silva puntualizó que la tarifa de las inscripciones es 10.00 CUC, y la de publicidad varía en dependencia del espacio contratado y su complejidad.

A inquietudes de la población por el cobro de este servicio en moneda convertible, la especialista respondió que fue necesario para compensar los gastos de la confección de una tirada tan grande y su distribución gratuita a los sectores residencial y comercial.

Quienes deseen solicitar el servicio para posteriores ediciones y conocer más detalles sobre el proceso, pueden acceder a esta información mediante el número telefónico 118, acotó.

ETECSA: Cuba aligera normas en traspaso de titularidad telefónica

Cuba aligeró las normas en el traspaso de la titularidad telefónica al admitirlas en caso de muerte, presunción de fallecimiento o abandono del país, de acuerdo con una legislación publicada hoy en la Gaceta Oficial.

Antes de la vigencia de la resolución 82 de 2012 -firmada por el ministro de la Informática y las Comunicaciones, Medardo Díaz- ante casos de muerte o salida definitiva del país la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa) daba baja al cliente.

El texto consigna que en caso de no existir designación previa a un tercero, la titularidad se tramitará por ese orden entre cónyuges, hijos y demás descendientes (con iguales derechos), padres, abuelos, tíos, hermanos, sobrinos y primos.

Cuando no tenga familiares, el servicio telefónico fijo quedará a nombre del propietario o residente de la vivienda donde está instalado, con lo que Etecsa se actualiza ante la posibilidad existente desde el año pasado de comprar y vender inmuebles.

La resolución, suscrita el pasado día 21, pretende contribuir a la eliminación de condiciones que propicien la ocurrencia de indisciplinas e ilegalidades en torno al tema.

Igualmente mediante la normativa las personas naturales podrán ser titulares de servicios en una vivienda de residencia permanente y en otra destinada al descanso.

Cuba cerró el año pasado con más de 1,15 millones de líneas fijas en servicio (800 mil en el sector residencial), con lo que clasifica entre los de más baja densidad telefónica del mundo.

Cuba: Bloqueo de EE. UU. obstaculiza exportación de software cubano

La comunidad de las telecomunicaciones en Cuba reclama el levantamiento del bloqueo norteamericano, que en el último año ha causado pérdidas de 44 millones de dólares en ese sector.

En rueda de prensa, funcionarios de distintas empresas pertenecientes al Ministerio de la Informática y las Comunicaciones argumentaron cuánto ha afectado esta política obsoleta, que desde el triunfo de la Revolución Cubana ha ocasionado daños por 4mil 500 millones en dicha esfera.

Correspondencia entre EEUU y Cuba

Eliécer Blanco, presidente de Correos de Cuba partió de que la primera afectación radica en la inexistencia de una comunicación directa entre uno y otro país, lo cual dilata la llegada de correspondencia, aumenta los costos y disminuye la calidad de un servicio, donde los más perjudicados son los ciudadanos de ambas naciones.

Ambos gobiernos son miembros de la Unión Postal Universal, o sea, están obligados a brindar el servicio, sin embargo EEUU no lo cumple.

Desde que se interrumpió el correo directo entre los dos países en 1963, esta prestación ha tenido muchas irregularidades, pues hay que trabajar con intermediarios. Actualmente se hace a través de Panamá. El gobierno americano ha empleado México y Jamaica, mientras la parte cubana ha acudido a Canadá y países europeos.

Esto ha provocado muchos inconvenientes por la falta de control sobre los envíos, no hay seguridad en el servicio, reitera Blanco, quien señala que la existencia de un tercero impide el cobro de gastos terminales (pagos en las administraciones postales para la distribución de correo). Esto deja de ser ganancia para la Isla, y Correos de Cuba tiene que sufragar el proceso, a pesar de que desde 2006 ha aumentado el envío de allá hacia acá .

Zoraya de la Caridad Bravo, vicepresidenta de Operaciones de la empresa, apuntó que los usuarios de Cuba y Estados Unidos no tienen acceso al servicio expreso (vía rápida) ni de encomienda (es la correspondencia con contenidos, mercadería, diversos objetos).

Por tanto, los clientes que mandan este tipo de paquete deben hacerlo por una vía ordinaria que no dispone de las condiciones necesarias para que llegue adecuadamente a su destino. Muchas veces estos terminan con averías y en condiciones deplorables, lo cual genera un gran número de reclamaciones e inconformidades.

El 42 % de la correspondencia que llega a Cuba proviene de Estados Unidos. Las pérdidas por no sufragar gastos ascienden a 700 mil dólares anuales y los gastos adicionales por emplear un país de tránsito son de 30 mil.

Radio Cuba

Radio Cuba es la empresa encargada de la difusión de señales de radio y TV en el territorio nacional y de onda corta en el mundo. Su director general, Justo Moreno García expuso a la prensa los inconvenientes por incremento de costos en los últimos años, a causa del bloqueo.

Los precios en adquisición de equipamiento para garantizar la señal han aumentado de un 5 – 30 %, ya que la tecnología se compra a través de terceros países. Por estas limitaciones muchas veces nuestro gobierno se ve obligado a comprar módulos completos de tecnología, en vez de acceder a componentes discretos que son los que muchas veces necesitamos.

La política extraterritorial de la Casa Blanca penaliza a empresas foráneas que comercien con Cuba. Además prohíben la participación en las ferias internacionales, realizadas en su territorio, donde se expone lo más novedoso de las tecnologías en informática y de las comunicaciones.

Solo en frenar las interferencias mediáticas de Estados Unidos en nuestra señal, la empresa gastó un millón de dólares desde 2010.

Jesús Visoso, director de Mantenimiento de Radio Cuba, comentó que si bien se trabaja con proveedores alternativos como Japón, hay muchos equipos fabricados en Estados Unidos o con componentes norteamericanos que no pueden vendernos, “entonces la solución es llevar esas unidades tecnológicas hasta Japón lo cual aumenta mucho los precios”.

No se puede mantener una misma marca en el equipamiento porque siempre estamos a expensas de que alguna empresa nos cierre el contrato, eso nos obliga a diversificar la tecnología pero para ello es necesario tener disponibles muchas piezas de repuestos de distintas marcas. También eso hace más caro el proceso.

Comercialización de softwares

La empresa ALBET, exportadora de soluciones tecnológicas diseñadas en la Universidad de las Ciencias Informáticas, también sufre las afectaciones del bloqueo norteamericano. Daisy Oropeza, directora general, explicó cómo la exportación de softwares cubanos se ha visto obstaculizada por esta política.

Esta entidad igualmente tiene que acceder a terceros países para adquirir la tecnología necesaria para concretar un proyecto, por lo que se demora la entrega al cliente final.

Estos intermediarios nos cuestan 10 millones, en las transferencias financieras por manejo internacional del dólar gasta 2 millones, y calculamos que de habernos incluido en el mercado norteamericano, ya habríamos obtenido unos  5 millones en exportaciones, aseguró.

“Nuestro trabajo siempre corre el riesgo de que las empresas proveedoras corten el contrato a mitad de proyecto y este obligatoriamente se detenga. Eso definitivamente daña la imagen de la empresa y causa daños que no pueden ser cuantificados”.

Ha habido proyectos con más de un año de atraso porque hemos tenido que cambiar de proveedores inesperadamente. Además, tenemos que pagar un costo adicional en la compra de materiales por ser un “país de riesgo”.

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