Cubanos se han visto imposibilitados de asistir a eventos culturales, deportivos, científicos y académicos en EE.UU.

Cuba Estados Unidos

Agradezco otra vez al Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI), a su Equipo de EE.UU. y a la Dra. Soraya Castro Mariño, por la organización de este magnífico evento anual sobre las relaciones Cuba-EE.UU., el más importante que se realiza en nuestro país acerca de este tema, y por la invitación que me extendieron para clausurarlo, lo cual me honra hacer ante tan selecta audiencia de los más destacados expertos estadounidenses y cubanos en la materia.

Durante las cuatro semanas que siguieron a la realización de este mismo Taller, en diciembre de 2016, nos vimos envueltos en un intenso trabajo con el anterior Gobierno de EE.UU., que nos permitió suscribir, tan solo en ese breve período, 10 nuevos acuerdos en áreas de interés común, algunos de particular relevancia para las relaciones bilaterales, como la Declaración Conjunta sobre temas migratorios y el Memorando de Entendimiento para la cooperación en materia de aplicación y cumplimiento de la ley.

Como cuando nos reunimos aquí el año pasado no había concluido el gobierno del presidente Obama, me permito ahora hacer un resumen sintético de los resultados alcanzados en las relaciones bilaterales en los dos últimos años de su mandato:

•    Se solucionaron importantes asuntos para Cuba: la liberación y el regreso de tres de los Cinco cubanos encarcelados; la exclusión de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo; la eliminación de la política de pies secos-pies mojados y del Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos, y la renovación del registro de la marca de ron Havana Club en EE.UU., entre otros.

•    Hubo avances importantes en la esfera diplomática: el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la reapertura de las embajadas; 3 encuentros entre los presidentes de los dos países; 25 visitas de alto nivel en ambas direcciones; y la creación de la Comisión Bilateral Cuba-EE.UU.

•    Se registraron progresos significativos en la esfera de la cooperación: 22 instrumentos bilaterales suscritos, 54 encuentros técnicos y acciones de cooperación en temas de interés mutuo; y 25 reuniones en el marco de diversos diálogos sobre asuntos bilaterales y multilaterales.

•    Crecieron exponencialmente los viajes de los estadounidenses a Cuba (76% en 2015 y 74% en 2016), así como los intercambios entre ambos países (más de 1200 acciones en 2016) y se concretaron los primeros acuerdos económico-comerciales en más de 50 años.

Quedaron cuestiones muy importantes para Cuba pendientes de solución, algunas de las cuales estaban en manos del Ejecutivo, como el desmantelamiento de una buena parte del bloqueo mediante un uso más amplio de las prerrogativas del Presidente y la suspensión de los programas de cambio de régimen; mientras que otras dependen de decisiones del Congreso, como el levantamiento total del bloqueo, la eliminación de las transmisiones radiales y televisivas, el fin del financiamiento a los proyectos subversivos y la devolución del territorio ocupado por la Base Naval de EE.UU. en Guantánamo.

En esos dos años quedó demostrado que Cuba y EE.UU. pueden intentar construir una relación de nuevo tipo, basada en el respeto y la igualdad, que a la vez que reconozca las diferencias existentes, no haga de ellas el centro de nuestros vínculos, sino que estos descansen esencialmente en los beneficios que puedan reportar a los dos países y pueblos.

Durante el presente año, se ha consumado un retroceso significativo en las relaciones entre Cuba y EE.UU., con respecto al nivel en que estas se encontraban en el mes de enero de 2017, y se ha deteriorado el clima bilateral en su conjunto, como resultado de las decisiones adoptadas por el gobierno del presidente Donald Trump.

Los primeros indicios de este retroceso se pusieron de manifiesto en la recta final de la campaña a las elecciones presidenciales de 2016, cuando el entonces candidato republicano, que anteriormente había apoyado el acercamiento a Cuba, amenazó con revertir totalmente la política de Obama.

Este proceso se puso en marcha poco después de asumir la presidencia, cuando el mandatario estadounidense ordenó, el 3 de febrero de 2017, una revisión de la política de EE.UU. hacia Cuba y, entretanto, la paralización de la inmensa mayoría de los intercambios oficiales y de los mecanismos de cooperación bilateral establecidos. Como resultado, varios encuentros técnicos inicialmente previstos en el área de aplicación de la ley (enfrentamiento al narcotráfico y al terrorismo, y asistencia judicial en materia penal) fueron cancelados y solo se mantuvieron los intercambios referidos a la migración, la seguridad de la aviación, y búsqueda y salvamento. Un poco antes, durante el período de transición del gobierno, la parte estadounidense había declinado la propuesta de Cuba de sostener en La Habana las reuniones planificadas de dos de los grupos de trabajo del Diálogo Económico (propiedad intelectual, y comercio, inversiones y cooperación económica).
El retroceso tuvo su primera expresión formal en el “Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el Fortalecimiento de la Política de los Estados Unidos hacia Cuba”, firmado y dado a conocer por el presidente Trump el 16 de junio de 2017, en Miami. Mediante este documento, que derogó la directiva de Obama del 14 de octubre de 2016, titulada “Normalización de las Relaciones entre los Estados Unidos y Cuba”, quedó claramente evidenciado que la política del gobierno de EE.UU. en lo adelante no sería normalizar los vínculos bilaterales, sino retornar a la vieja política fracasada de recrudecimiento del bloqueo y la subversión contra Cuba.

El estado de las relaciones bilaterales se agravó sensiblemente, a partir de las decisiones adoptadas en septiembre y octubre por el Gobierno de EE.UU., de reducir de forma sustancial el personal de su Embajada en La Habana y de expulsar, de manera unilateral, infundada y arbitraria, a 17 funcionarios de la Embajada de Cuba en Washington, con el pretexto de los alegados incidentes que habrían afectado la salud de algunos de sus diplomáticos y familiares, y de que el gobierno cubano no había adoptado todas las medidas adecuadas para garantizar su protección y seguridad.

Pero esto no fue suficiente y el Gobierno de EE.UU. escaló en su reacción: emitió una advertencia a los viajeros para disuadirlos de visitar Cuba y publicó un aviso sobre restricción de alojamiento en algunos hoteles de La Habana. Previamente, había suspendido todos los viajes de delegaciones oficiales y de funcionarios gubernamentales a Cuba.

Estas medidas son injustificadas y políticamente motivadas, pues no se basan en evidencias ni en resultados investigativos concluyentes.

Reitero hoy que el gobierno cubano no tiene responsabilidad alguna en los incidentes reportados. Cuba, que ha sido víctima en el pasado de atentados contra miembros de su personal diplomático, que fueron asesinados, desaparecidos, secuestrados o agredidos en el ejercicio de sus funciones, cumple con todo rigor sus obligaciones, muestra un historial impecable en la protección de los agentes diplomáticos y jamás permitiría la realización de acciones contra su integridad física y moral.

La investigación que llevan a cabo las autoridades cubanas, que hasta ahora han recibido una cooperación muy limitada y poco efectiva de EE.UU., ha arrojado que no existe evidencia alguna sobre la ocurrencia de los alegados incidentes, ni de las causas de las afecciones de salud notificadas, ni de que estas hayan sido causadas por un ataque de cualquier naturaleza. Vale señalar que las agencias especializadas estadounidenses tampoco tienen pruebas que permitan confirmar la ocurrencia de “ataques”, ni hipótesis sobre el origen de los problemas de salud de sus diplomáticos.

Las decisiones del Gobierno de EE.UU. han repercutido negativamente en el funcionamiento de la Embajada de Cuba en Washington, en particular del Consulado, y han causado serias afectaciones en nuestros servicios a los cubanos residentes en EE.UU. que desean visitar a sus familiares en Cuba y a los ciudadanos estadounidenses interesados en viajar a nuestro país. También, al desmantelar la Oficina Económico-Comercial, han dejado sin interlocutor al empresariado de EE.UU. que mantiene interés en explorar e identificar oportunidades de negocios.

A su vez, la reducción drástica del personal diplomático estadounidense y la suspensión del otorgamiento de visas en el Consulado, hecho sin precedentes desde la apertura de una oficina en La Habana en 1977, ha paralizado los trámites de los ciudadanos cubanos para emigrar o visitar EE.UU., los cuales han sido transferidos a terceros países, haciéndolos totalmente inviables.

Estas medidas han tenido también un impacto negativo en la cooperación bilateral en temas de interés mutuo, los intercambios y los viajes entre los dos países, los vínculos familiares y las relaciones migratorias.

Los primeros efectos adversos ya se hacen sentir: no se autorizaron por el Departamento de Estado los viajes de funcionarios del Servicio Geológico de EE.UU. y del Centro de Control de las Enfermedades para participar en eventos científicos y de expertos en Cuba; se postergó un encuentro técnico sobre agricultura acordado inicialmente para septiembre; se ha paralizado la cooperación en materia de salud; no se han concretado las acciones de cooperación sobre medioambiente, con excepción de algunas expediciones científicas; y se pospusieron y reprogramaron para Washington las reuniones originalmente previstas en La Habana, de la Comisión Bilateral, la ronda migratoria y varios grupos de trabajo del Diálogo de Aplicación y Cumplimiento de la Ley.

Muchos cubanos se han visto imposibilitados de asistir a eventos culturales, deportivos, científicos y académicos en EE.UU., al no poder recibir sus visas en La Habana, y se han cancelado las visitas de decenas de grupos estadounidenses, incluyendo de estudiantes universitarios.

En cifras globales, por los efectos acumulativos de los primeros meses del año, los viajes de EE.UU. a Cuba aún muestran un incremento significativo entre enero y noviembre de 2017, en comparación con igual período de 2016 (579 288 viajes de estadounidenses para el 248,7% de crecimiento; y 386 388 viajes de cubanos residentes en EE.UU. para el 140% de crecimiento; en total, en los once primeros meses de 2017, hemos recibido a 965 676 visitantes de EE.UU., para un 189,7% de crecimiento). Sin embargo, en las últimas semanas se aprecia una disminución notable del ritmo de crecimiento, por el impacto combinado de la insólita advertencia del Departamento de Estado y las medidas del gobierno contra los viajes.

En este contexto, entraron en vigor el 9 de noviembre, las regulaciones para implementar las medidas anunciadas por el presidente Trump en junio, que endurecen el bloqueo, generan confusión en cuanto a lo que es permitido o no y tienen, por ende, un efecto intimidatorio y disuasivo. Estas no han hecho más que confirmar el serio retroceso que ha tenido lugar en los vínculos entre ambos países.

La emisión de una lista arbitraria de “entidades cubanas restringidas”, supuestamente vinculadas, de manera infundada, al sector de defensa y seguridad nacional, con las que en lo adelante quedan prohibidas las transacciones de EE.UU., y de prohibir los viajes individuales de los estadounidenses en la categoría de intercambios “pueblo a pueblo”, no solo dañan a la economía cubana y a sus sectores estatal y privado, sino también a los ciudadanos estadounidenses, cuyo derecho a viajar a Cuba se restringe aún más, y a sus empresarios, que se ven privados de interesantes oportunidades de negocios frente a su competencia.

Todos estos pasos han sido acompañados de reiterados pronunciamientos irrespetuosos y ofensivos hacia Cuba del presidente Trump y otros altos funcionarios de su gobierno, que retoman la retórica hostil de los períodos de mayor confrontación, añadiendo un componente negativo adicional que enrarece el clima bilateral.

Si el retroceso en las relaciones no ha sido mayor, como se ha dicho era el deseo de elementos de extrema derecha de origen cubano y algunos aliados dentro del gobierno, se ha debido a la fuerte oposición de miembros del Congreso de ambos partidos y de numerosos sectores, incluyendo empresarios, académicos, militares retirados, entidades científicas y educacionales, agencias de viajes, organizaciones diversas, cubanos residentes e, incluso, agencias gubernamentales, que durante dos años constataron y recibieron los beneficios de una relación diferente con Cuba.

Según se ha publicado, esto fue lo que hizo posible que la directiva de política anunciada por el presidente Trump, preservara en su texto la cooperación con Cuba en temas de interés mutuo y mantuviera sin cambios otras de las regulaciones promulgadas en época del presidente Obama para modificar la aplicación de algunos aspectos del bloqueo.

En esta compleja coyuntura, el gobierno cubano ha reiterado varias veces su voluntad de continuar el diálogo respetuoso y la cooperación en temas de interés mutuo, así como la negociación de los asuntos bilaterales pendientes con el Gobierno de EE.UU., sin imposiciones ni condicionamientos.

Pero, ello no ha quedado en el plano declarativo, sino que en correspondencia con esta posición, Cuba ha dado pasos concretos para mantener una relación civilizada y mutuamente beneficiosa con EE.UU.

Entre otras acciones, en los últimos meses, hemos presentado al Departamento de Estado 7 planes para la implementación de los memorandos de entendimiento suscritos sobre cooperación en materia de hidrografía y geodesia, áreas terrestres protegidas, sismología, meteorología, control del cáncer, sanidad animal y vegetal, y hermanamientos de parques nacionales.

Hemos reiterado las propuestas de bases para la cooperación bilateral en el enfrentamiento a la trata de personas, el terrorismo, el tráfico de personas y el fraude migratorio, y el lavado de activos, así como ayudas a la navegación y mapificación topográfica.

Estamos a la espera de las respuestas de las autoridades estadounidenses.

Al mismo tiempo, en medio de los retos que nos impone el marco restrictivo de las regulaciones y las leyes del bloqueo, que es el obstáculo principal para las relaciones económicas, comerciales y financieras entre los dos países, el interés y la persistencia de empresas cubanas y estadounidenses han hecho posible concretar algunos nuevos negocios en sectores de prioridad, como el transporte, equipos para infraestructura y agricultura, y el turismo. A su vez, se avanza en las negociaciones de nuevos acuerdos en otros importantes sectores como la salud, la energía y la biotecnología.
Pero, no basta con la voluntad de una de las partes.

En diciembre del año pasado, al clausurar este mismo Taller, me referí a la entonces posibilidad de que se revirtiera parte o todo el proceso iniciado hacia la mejoría de las relaciones y afirmé: “El futuro Gobierno de EE.UU. tiene la palabra. Veremos si triunfa el sentido común o si prevalecen los viejos hábitos que por tantos años no nos llevaron a ninguna parte”.

En lo que nos compete, seguiremos trabajando con todas las personas de buena voluntad en EE.UU., conscientes de que existe un consenso generalizado en las sociedades cubana y estadounidense a favor de mejores relaciones entre nuestros dos países y pueblos.

Muchas gracias.

(Tomado de http://www.minrex.gob.cu/)

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¿Quién es el senador Marco Rubio?

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El senador cubanoamericano, Marco Rubio luego de perder en las primarias ante Donald Trump, apoyó al magnate y le presionó para cambiar las relaciones con Cuba. Foto: Rainier Ehrhardt/ AP.

Las elecciones de medio término en el 2010 hicieron saltar a la vida política nacional estadounidense a Marco Rubio, quien se convirtió en Senador republicano por el estado de Florida.

Su carrera, de rápido ascenso, transcurrió por canales que lo vinculan directamente con el ala más conservadora de lo que podríamos calificar como extrema derecha cubanoamericana.

Nació en 1971 en Estados Unidos, es hijo de inmigrantes cubanos que se marcharon del país antes del triunfo de la Revolución. Mientras estudiaba Derecho trabajó para la congresista Ileana Ros-Lehtinen. También colaboró en 1996 con la campaña de Bob Dole, candidato presidencial republicano que perdió ante William Clinton.

Rubio fue comisionado de la ciudad de West Miami entre 1998 y el 2000, y miembro de la Cámara de Representantes de Florida entre el 2000 y el 2008. Sus credenciales incluyen además estrechas relaciones con Jeb Bush, a quien describió como “el hombre que más admira en la política floridana”.

No obstante, su discurso público sobre el hijo y hermano de los expresidentes cambió en las últimas elecciones generales de Estados Unidos, cuando tuvo que competir contra él para aspirar a la candidatura republicana.

Como parte de la narrativa de su vida, que lo ayudó a llegar al Senado, insistía en ser el hijo de “exiliados cubanos que habían huido de la dictadura de Castro”. No obstante, documentos publicados en el 2011 por el diario The Washington Post demostraron que sus padres habían emigrado por razones económicas en la década del 50 para buscar trabajo en Estados Unidos.

Su formación y estrechos vínculos con el Partido Republicano en Florida, unido a los cambios en la vida política estadounidense en el 2010, ayudaron a que Marco Rubio se vinculara al Tea Party, movimiento conservador que ganó fuerza en Estados Unidos a partir del 2009, y que en las elecciones legislativas del año siguiente logró colocar en el Congreso a algunos de sus seguidores. Marco Rubio ganó el calificativo de “príncipe de la corona” de ese grupo, aunque con los años ha intentado desmarcarse del movimiento.

Dentro del Congreso integra los comités de Inteligencia; Envejecimiento; Asignaciones; Pequeños negocios y empresarios; y Relaciones exteriores, donde preside el subcomité para los asuntos del Hemisferio Occidental.

Desde ese puesto ha impulsado proyectos para sancionar a países como Irán y Venezuela, y recrudecer el bloqueo contra Cuba. Durante el 114 Congreso (2015-2016) presentó 69 proyectos de ley, relacionados tanto con la política exterior como con los asuntos internos.

Los registros de sus votaciones lo ubican en el ala conservadora del espectro político estadounidense, tanto en lo social como en lo político y lo económico. Por ejemplo, se opone al aborto, al aumento de impuestos a los más ricos, al control de armas, y a la ley de salud conocida como Obamacare. Asimismo, en el 2011 apoyó la agresión militar contra Libia.

Por otro lado, aunque considera que el cambio climático es real, cuestiona la medida en que los humanos estamos contribuyendo a ello, y considera que otros países como China son los principales responsables.

En materia de inmigración, apoya el fortalecimiento de las fronteras, aunque ha propuesto ofrecer un camino a la ciudadanía para algunas personas que hayan llegado ilegalmente a Estados Unidos. Formó parte del conocido como grupo de los ocho, integrado por cuatro senadores demócratas y cuatro republicanos, que durante la presidencia de Barack Obama elaboraron un proyecto de reforma migratoria, que no fue aprobado por el Congreso.

Solo en el 2016 recaudó para su campaña más de 52 millones de dólares, y entre sus donantes principales destacan nombres de instituciones bancarias como Goldman Sachs, Morgan Stanley y Bank of America.

Después de ser derrotado por Donald Trump como aspirante a la candidatura republicana, se presentó a reelección como Senador, y venció con el 52 % de los votos. En el 2022 deberá luchar nuevamente por su puesto en el Capitolio.

  • Edad: 46 años
  • Lugar de nacimiento: Miami, Florida, Estados Unidos
  • Cargo: Senador de Estados Unidos (2011-…)
  • Afiliación política: Partido Republicano

(Tomado de Granma)

El tétrico interior en la ilegal base de EE.UU. en Guantánamo ( + Fotos )

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El fotógrafo de la agencia Reuters Lucas Jackson visitó la cárcel norteamericana de alta seguridad situada en la base naval en la bahía de Guantánamo, Cuba, y tomó varias fotografías de las instalaciones de la prisión y de las condiciones en que viven los reclusos.

La publicación de las fotos de Guantánamo coincidió esta semana con la histórica visita del presidente estadounidense, Barack Obama, a Cuba.

En el primer encuentro en más de 80 años de un presidente estadounidense y su homólogo cubano, Barack Obama y Raúl Castro dieron pasos para mejorar las relaciones entre los países. En el marco del encuentro, el presidente cubano abordó el tema preocupante sobre la cárcel de Guantánamo, foco de discordia entre La Habana y Washington desde la Revolución Cubana en 1959.

A pesar de que la prisión se interpone en las relaciones bilaterales entre Cuba y Estados Unidos, el asesor presidencial para la Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes, afirmó este lunes que Estados Unidos no entregará la base naval de Guantánamo a Cuba. Rhodes, que reconoció que el Gobierno cubano insiste en que la presencia de EE.UU. en Guantánamo “es una violación a su soberanía”, subrayó, no obstante, que la discusión “no está sobre la mesa”.

Pese al plan del presidente norteamericano de clausurar la prisión, EE.UU. desea mantener su base naval en la bahía de Guantánamo, según afirmó en febrero el secretario de Defensa norteamericano, Ashton Carter, porque “está situada en un lugar estratégico, nos pertenece desde hace tiempo y nos resulta importante”.

En cualquier caso, la normalización completa de las relaciones entre ambos países no será posible mientras las autoridades norteamericanas no eliminen, una por una, las leyes unilaterales que impiden el desarrollo económico de la isla.

La cárcel de Guantánamo, abierta en enero de 2002 por el expresidente republicano George W. Bush para acoger a extranjeros detenidos por terrorismo tras los atentados del 11S, ha albergado a un total de 783 prisioneros desde 2002 hasta 2016, y en la actualidad se mantiene allí a 91 reos, lo que supone grandes costes de mantenimiento. Los norteamericanos pagan 4.085 dólares anuales por el alquiler del recinto, un dinero que Cuba se niega a aceptar porque insisten en que los militares estadounidenses deben abandonar el lugar, si bien la Casa Blanca hace oídos sordos a esta reclamación.

¿A qué se debe la triste fama de la cárcel de Guantánamo?

Según el informe internacional del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) de 2007, entre las torturas aplicadas a los presos de la cárcel de alta seguridad en Cuba figuraban la asfixia por agua, golpes y patadas, confinamiento en una caja, desnudez prolongada, privación del sueño, la exposición a música alta, a temperaturas fría o a agua fría y el uso prolongado de esposas y grilletes.

Además, muchos de los prisioneros liberados han denunciado los interrogatorios, la restricción prolongada en posiciones incómodas, la humillación sexual y cultural, así como las inyecciones y alimentaciones forzadas y otras formas de maltrato físico y psicológico durante su detención.

Según Amnistía Internacional, defensores de derechos humanos de la ONU, antiguos presos y representantes de los encarcelados, los detenidos que hacen huelga de hambre son amenazados con largos periodos de aislamiento y alimentaciones forzosas.

En este proceso se emplean dolorosos procedimientos de alimentación en los que tubos nasales son introducidos y retirados de forma brutal, efectuándose una alimentación excesiva como medida represiva. También se conocen casos de hemorragias como consecuencia del procedimiento, ya que las retenciones tienen lugar en camas y sillas especiales, donde los reos permanecen fuertemente atados de pies, manos, torso y frente.

Esta política llevada a cabo para tratar las huelgas de hambre se llevó a cabo, supuestamente, por prescripción médica, a pesar de que el artículo 5 de la declaración de Tokio de 1975 prohíbe a los médicos de Estados Unidos hacerlo.

El artículo establece que “el prisionero que rechace alimentos y a quien el médico considere capaz de comprender racional y sanamente las consecuencias de dicho rechazo voluntario de alimentación, no deberá ser alimentado artificialmente”.

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( Tomado de http://laiguana.tv/ )

Eliminará Cuba gravamen del 10 por ciento al dólar estadounidense

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Foto: Abel Rojas Barallobre

Cuba dejará de aplicar el gravamen del 10 por ciento al dólar estadounidense a su entrada al país, anunció hoy en esta capital el Canciller Bruno Rodríguez Parrilla.
En conferencia de prensa desde el Salón de los Embajadores del Hotel Habana Libre de La Habana, el Ministro de Relaciones Exteriores de la mayor de las Antillas dijo que esta decisión soberana, llega dos días después de que Estados Unidos anunciara la decisión de permitir que Cuba utilice el dólar en sus transacciones financieras internacionales.
Aclaró que aunque se tomó la decisión de suspender la aplicación del gravamen, dicha medida solo entrará en vigor cuando Cuba compruebe que finalmente ha cesado la persecución a sus transacciones financieras en el mundo.
Rodríguez Parrilla dijo que la aplicación del gravamen del 10 por ciento comenzó en 2004, ante la feroz persecución del gobierno norteamericano a las transacciones de Cuba y como protección al hostigamiento que sufre la banca nacional por tal motivo.

(Tomado de la ACN)

ETECSA ACUERDA INTERCAMBIO DE TRÁFICO DE VOZ INTERNACIONAL ENTRE CUBA Y EE.UU

logo_etecsaLa Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. (ETECSA) y Verizon Partner Solutions, la unidad mayorista de la compañía norteamericana Verizon Communications Inc., han concluido las negociaciones y firmado un Acuerdo de interconexión directa para el intercambio de tráfico de voz internacional entre Estados Unidos y Cuba.

Este Acuerdo permitirá inicialmente ofrecer servicios de llamadas telefónicas, a través de la interconexión directa entre ambos países y entrará enoperaciones, una vez que culmine el período de implementación y pruebas técnicas que realizan ambos operadores.

Verizon, una compañía radicada en Nueva York, proporciona servicios de comunicaciones globales.

Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, ETECSA S.A., La Habana 14 de marzo de 2016.

Nuevo grupo de migrantes cubanos llegó a México

El Instituto Nacional de Migración de México recibió este lunes en Ciudad Juárez,Chihuahua, el cuarto vuelo proveniente de Panamá con migrantes cubanos que buscan llegar a Estados Unidos.

Las 145 personas recibieron un documento provisional de visitante por razones humanitarias que les otorga 20 días antes de salir del territorio mexicano.

Como otros grupos llegados de Costa Rica y Panamá, los cubanos pretenden acogerse a beneficios que por razones políticas les otorgan políticas migratorias de Estados Unidos que, a la vez, discriminan a ciudadanos de otros países.

México recibe a los cubanos varados en Centroamérica de manera excepcional, por acuerdo alcanzado con los gobiernos de Costa Rica, Guatemala, El Salvador y Panamá.

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Foto: EFE (Archivo)

(Tomado de Cubadebate )

Impone Estados Unidos nueva multa a compañía francesa por relacionarse con Cuba

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Reafirma que el bloqueo se mantiene en vigor y sigue siendo el principal obstáculo al desarrollo de Cuba.

CUBA, 22 de febrero de 2016.- El Departamento de Tesoro de Estados Unidos impuso una nueva multa –la segunda que aplica este año–  por violaciones de las regulaciones del bloqueo a Cuba.

En esta ocasión, la compañía francesa CGG Services S.A. fue la nueva víctima de la persecución económica, comercial y financiera contra las transacciones cubanas.

Según el informe de la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento de Tesoro, la penalidad, ascendente a 614 mil 250 USD, de debió a que, entre 2010 y 2011, CGG Services S.A. y varias de sus subsidiarias proveyeron servicios, piezas de repuesto y equipamiento de origen estadounidense para exploración de gas y petróleo a embarcaciones que operaban en aguas territoriales cubanas. Además, señaló que la subsidiaria venezolana de la sucursal de CGG Services S.A. en Estados Unidos realizó cinco transacciones relacionadas con el procesamiento de información para investigaciones sísmicas, conducidas por una entidad cubana en la Zona Económica Exclusiva de nuestro país.

Esta sanción confirma el alcance extraterritorial del bloqueo y su efecto disuasivo hacia entidades extranjeras e incluso estadounidenses, que aún en el marco limitado de las regulaciones vigentes pudieran interesarse en realizar negocios  con Cuba.

Según el texto emitido por la OFAC al dar a conocer esta multa, las transacciones realizadas por la compañía francesa “ocasionaron un daño significativo a los objetivos del programa de sanciones al proveer un beneficio económico sustancial a Cuba”, lo cual ratifica que el bloqueo es el principal obstáculo para el desarrollo de la economía cubana.

Esta medida, adoptada a escasos días de la visita a Washington del ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca, quien entre otras actividades, inauguró la segunda reunión entre funcionarios de Cuba y Estados Unidos sobre el alcance de las regulaciones vigentes del bloqueo y los recientes cambios realizados para modificar algunos aspectos de su implementación, es incongruente con el contexto actual de las relaciones entre los dos países y corrobora que para poder avanzar hacia la normalización de los vínculos bilaterales es esencial el levantamiento del bloqueo.

El Che, un médico comunista

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por: @eddyElGallo

Bastante se ha escrito y opinado sobre la decisión del Gobierno Revolucionario de Cuba que entra en vigor hoy 7 de diciembre: incorporar a los médicos especialistas en la categoría de personal indispensable para el país. Pertenecer a esa selecta lista no significa prebenda alguna, más bien todo lo contrario. Significa que para viajar por motivos particulares debe tramitarse un permiso especial.

Haciendo un poco de historia debo confesar que desde el momento en que se anunció la reforma migratoria en 2013 creí que esta categoría de médicos eran indispensables y como tal serían clasificados. Sin embargo, no fue así. La política de saboteo activo de las misiones médicas cubanas por parte del Gobierno de EE.UU. no fue considerada elemento de peso suficiente y a los médicos más valiosos de Cuba se les aplicó la política general, o sea, libertad total para viajar.

Desde el comienzo de la Revolución, como suele suceder, Cuba ha estado acosada constantemente por EE.UU., mediante la mayor y más larga guerra económica en la historia de la humanidad. Superar esta enorme agresión ha exigido cuotas extras de heroísmo y de sacrificio del pueblo cubano en su afán colectivo de ser libre e independiente.

En una sociedad en tránsito al socialismo, el objetivo superior del Estado debe ser el bienestar colectivo. No cabe duda entonces que en momentos de crisis los individualismos perecen ante el empuje de la marea popular. Es el antiguo y totalmente veraz concepto de fortaleza sitiada. Sin embargo, el Estado no puede pretender alcanzar ese futuro colectivo mejor a costa del bien individual eternamente, pues se tensa el pacto social.

Es cierto que la medida tomada por el Gobierno de Cuba restringe la capacidad de viajar libremente a esta categoría de médicos, lo cual la hace impopular. Estoy convencido que los dirigentes cubanos lo saben y que lo pensaron varias veces antes de tomarla. En la Cuba prospera y sostenible, en mí Cuba socialista y sin bloqueo no tienen cabida este tipo de medidas. Desgraciadamente no estamos aún en esa Cuba. No tengo dudas de que quienes tomaron la decisión comparten mi criterio, entiendo entonces lo difícil que fue para ellos tomarla, como lo hubiera sido para mí si me hubiera tocado.

Ambas opciones eran impopulares pero muy claras: la salud de la sociedad entera o los planes individuales de algunos médicos. Para el Estado cubano, preocupado por su pueblo como ninguno, una vez más la decisión era obvia.

Los repetidores de consignas contra Cuba, conscientes o no, pretenden desviar el foco del problema y quieren convencernos de un absurdo: el problema son las misiones médicas. Esas que gratuitamente salvan vidas en diversos países pobrísimos, mientras que con los otros, los menos pobres, se ingresan las divisas que tanto necesita el país. Exportación cubana de servicios que tanto quisieran destrozar los enemigos del la Revolución y para ello inventan programas de deserciones, campañas difamatorias y muchas mentiras.

Es cierto que los hospitales no tienen las mejores condiciones de trabajo, que ser médico implica un gran sacrificio personal y que los salarios no alcanzan. Pero también es cierto que a la Salud se le dedican millonarias cifras del presupuesto estatal, que a los profesionales de todas las ramas se les exigen sacrificios y que, aunque insuficiente aún, el de los médicos no es el peor salario de un profesional en Cuba.

Me niego a pensar que los héroes que derrotaron al Ébola no entiendan estas razones. No tengo dudas de que sí las entienden los más de 15 mil valientes dispuestos a arriesgar su propia vida en África. Estoy convencido de que aquellos que renunciaron voluntariamente a los 10 mil dólares mensuales de la OMS apoyan esta medida.

Este es uno de esos momentos en los que el ejemplo del Che parece inmenso y a la vez alcanzable. Este es uno de esos momentos en los que se necesita que el hombre nuevo asuma su propia Sierra Maestra. No es momento de discursos y arengas, es momento de que cada cual honre la frase que tanto repitió cuando pionero y… sea como el Che, un médico comunista.

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex) de la República de Cuba

Aborda que en los últimos días, se ha creado una compleja situación, a raíz de que más de mil ciudadanos cubanos han estado arribando a Costa Rica desde otros países de la región con la intención de viajar hacia los Estados Unidos

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En los últimos días, se ha creado una compleja situación, a raíz de que más de mil ciudadanos cubanos han estado arribando a Costa Rica desde otros países de la región con la intención de viajar hacia los Estados Unidos.

Estas personas han salido de Cuba de manera legal hacia diferentes países de América Latina, cumpliendo todos los requisitos establecidos por las regulaciones migratorias cubanas. En el intento de llegar a territorio de los Estados Unidos se han convertido en víctimas de traficantes y de bandas delincuenciales, que de manera inescrupulosa lucran a partir del control del paso de estas personas por Sudamérica, Centroamérica y México.

Las autoridades cubanas se han mantenido en permanente contacto con los gobiernos de los países implicados, con el objetivo de encontrar una solución rápida y adecuada, que tome en consideración el bienestar de los ciudadanos cubanos.

El Ministerio de Relaciones Exteriores desea enfatizar que estos ciudadanos son víctimasde la politización del tema migratorio por parte del Gobierno de los Estados Unidos, de la Ley de Ajuste Cubano y, en particular, de la aplicación de la llamada política de “pies secos-pies mojados”, la cual confiere a los cubanos un tratamiento diferenciado y único en todo el mundo, al admitirlos de forma inmediata y automática, sin importar las vías y medios que utilizan, incluso si llegan de manera ilegal a su territorio.

Esta política estimula la emigración irregular desde Cuba hacia los Estados Unidos y constituye una violación de la letra y el espíritu de los Acuerdos Migratorios en vigor, mediante los cuales ambos países asumieron la obligación de garantizar una emigración legal, segura y ordenada.

El Ministerio de Relaciones Exteriores denuncia que el gobierno estadounidense mantiene también en vigor el llamado “Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos”, aprobado en el año 2006, por el presidente George W. Bush, para alentar a médicos y otro personal cubano de la salud a abandonar sus misiones en terceros países y emigrar a los Estados Unidos. Esta es una práctica censurable dirigida a dañar los programas de cooperación cubanos y a privar de recursos humanos vitales a Cuba y a muchos países que los necesitan.

El Ministerio de Relaciones Exteriores reitera una vez más que la política de “pies secos-pies mojados” y el “Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos”, son incongruentes con el actual contexto bilateral, obstaculizan la normalización de las relaciones migratorias entre Cuba y los Estados Unidos y crean problemas a otros países.

El Ministerio de Relaciones Exteriores ratifica que los ciudadanos cubanos que hayan salido legalmente del país y cumplan con la legislación migratoria vigente tienen derecho a retornar a Cuba, sí así lo desean.

El Ministerio de Relaciones Exteriores reafirma el compromiso del gobierno de Cuba con una emigración legal, segura y ordenada.

La Habana, 17 de noviembre de 2015

Bush padre rompe el silencio sobre W.

Otra reseña sobre el libro de Bush, la publica el diario argentino Página/12

na24fo011A los 91 años Bush padre, que ocupó la oficina oval de 1989 a 1993, rompió su silencio sobre el controvertido mandato doble de su hijo (2001-2009), en un libro de entrevistas que saldrá a la venta la semana próxima (Destiny and Power: The American Odyssey of George Herbert Walker Bush), en un momento en el que su otro hijo, Jeb Bush, tiene la esperanza de perpetuar la dinastía familiar e ingresar él también a la Casa Blanca en enero de 2017.

George H. W. Bush critica con contundencia a Dick Cheney, al que llama “culo de hierro”, y señala la arrogancia de Donald Rumsfeld, ambos funcionarios clave en la presidencia de su hijo George W. La cadena Fox News, que adelantó extractos del libro, aborda este episodio inaudito en Bush padre, quien siempre había mantenido un tono muy respetuoso al hablar de las presidencias de sus sucesores, pero que en esta ocasión se despacha contra dos figuras que “sirvieron mal al presidente (su hijo)”.

El ex vicepresidente Dick Cheney fue acusado de haber construido su “propio imperio” y el ex secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, “sirvió mal al presidente”, según algunas páginas adelantadas el jueves por The New York Times y Fox News.

En esa obra biográfica, Bush padre reprocha a Cheney haber adoptado una “línea dura” para convencer a su hijo de recurrir a la fuerza militar estadounidense en Irak y en Afganistán, dos conflictos que traumatizaron a Estados Unidos y contribuyeron a la victoria en noviembre de 2008 del demócrata Barack Obama, elegido en parte para poner fin a esas guerras.

Bajo la presidencia de Bush junior, “me preocupaba la retórica de esa época. Una parte emanaba de él (Bush hijo), es posible, y una parte venía de la gente a su alrededor”, confía así Bush padre al autor del libro, el biógrafo Jon Meacham. El ex mandatario llegó a insinuar que las posturas más radicalizadas de Cheney fueron causadas por la influencia de su esposa Lynne y de su hija Liz.

“Es bastante fácil ocupar los titulares de la actualidad con una retórica inflamada pero eso no necesariamente soluciona los problemas diplomáticos”, añadió el dirigente republicano, que fue un mandatario popular cuando inició la primera Guerra del Golfo en enero de 1991, antes de ser derrotado por el demócrata Bill Clinton en noviembre de 1992.

Bush padre hace referencia a un discurso de su hijo sobre el Estado de la Unión, en 2002 ante el Congreso, que ingresó a los anales por la invención del “eje del mal”, por el cual Irak, Irán y Corea del Norte eran señalados como los enemigos de Estados Unidos. “Volver sobre ese ‘eje del mal’ y ese tipo de cosas, creo que podría probarse históricamente que no resulta beneficioso”, sostiene el expresidente.

George H. W. Bush había trabajado con Cheney, que fue su secretario de Defensa cuando tuvo lugar la operación Tormenta del Desierto, cuando una coalición internacional dirigida por Estados Unidos expulsó de Kuwait en 1991 al ejército del presidente iraquí Saddam Hussein.

Pero 10 años después, a fines de 2001, bajo el terrible impacto de los atentados del 11 de septiembre, Dick Cheney, entonces vicepresidente de Bush hijo, se había vuelto “defensor de la línea dura, muy diferente al Dick Cheney que conocía y con el que había trabajado”, aseguró el veterano político. El número dos de la Casa Blanca se había transformado en “un duro”, afirma.

El padre no absuelve de todas formas a su hijo. “¿El error del presidente?”, se pregunta. Haberle dejado demasiado margen de maniobra a Cheney, que había montado su propia célula de política exterior, competidora con el Departamento de Estado.

Su otro hijo, Jeb, es uno de los precandidatos republicanos que compite por la presidencia en la elección de noviembre de 2016. Pero es superado en las encuestas por el magnate inmobiliario Donald Trump, el cirujano retirado Ben Carson y los senadores Marco Rubio y Ted Cruz. Jeb Bush, quien se siente el candidato más calificado según dijo a la CNN aún no leyó el libro de su padre, informó The Washington Post.

(Tomado de 

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