La USAID contrató a raperos cubanos para la subversión en Cuba

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Por: AP

A principios de 2009, un contratista de una entidad federal de Estados Unidos envió a un promotor musical a Cuba con la orden de reclutar a uno de los raperos más conocidos de La Habana para desatar un movimiento juvenil en contra del gobierno cubano.

Se trataba de un proyecto, en la Cuba comunista, que podía haber llevado a la cárcel al promotor serbio Rajko Bozic. Así que cuando le hizo su propuesta al artista Aldo Rodríguez, Bozic no le mencionó sus verdaderas intenciones, ni que estaba trabajando para la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

Con su peinado rasta, su cuerpo musculoso y tatuado, Aldo era un héroe en el mundo ‘underground’ del hip-hop cubano por las letras de sus canciones que protestaban por el control del gobierno cubano sobre aspectos de la vida diaria, en piezas como “El rap es guerra”, palabras que tiene escritas en un antebrazo.
El y su grupo, Los Aldeanos, estaban a punto de caer, sin saberlo, en un enfrentamiento entre Washington y La Habana, según muestran miles de páginas de documentos obtenidos por The Associated Press y decenas de entrevistas. En momentos que el gobierno cubano volvía su mirada al grupo de Aldo —su primer disco se llamó “Censurado”— Bozic fue enviado a subirle el volumen a sus canciones de protesta.

El proyecto secreto de la USAID y los artistas hip-hop cubanos trataba de diseminar una “revolución democrática”, pero como otras operaciones estadounidenses en la isla, fue implementado por simples aficionados.

Documentos muestran que USAID puso en peligro a cubanos inocentes y a sus propios contratistas a pesar de que había claras señales de alerta. Las autoridades detuvieron o interrogaron a músicos o a operativos de USAID y les confiscaron varias veces sus computadoras y unidades de memoria, que en algunos casos contenían material que los vinculaba con entidad federal estadounidense.

En una declaración escrita, USAID dijo que estos programas eran parte de un contrato de cuatro años que terminó en 2012, pero negó que fueran clandestinos.

“Cualquier afirmación de que nuestro trabajo es secreto o encubierta simplemente es falso”, dijo USAID en un comunicado el miércoles. Sus programas estaban orientados a fortalecer a la sociedad civil “a menudo en lugares donde la participación ciudadana es oprimida y donde las personas son acosadas, arrestadas, sometidas a lesiones físicas o peor”.

Creative Associates se abstuvo de hacer comentarios.

La operación funcionó de manera simultánea con otros dos programas de USAID revelados por la AP previamente este año: el lanzamiento de una especie de “Twitter cubano”llamado ZunZuneo y otro programa que envió a la isla jóvenes latinoamericanos a provocar disensión, y que también incluyó elaborados subterfugios, como la creación de una organización de fachada y un exótico entramado financiero para ocultar la participación norteamericana.

USAID enfocó sus esfuerzos en algunos de los más destacados músicos cubanos, entre ellos dos de sus íconos con vínculos con el gobierno, Silvio Rodríguez y Pablo Milanés e, incluso, a un miembro de la familia de Fidel Castro.

Rajko Bozic

Rajko Bozic

Todo giraba en torno a una estrategia de manipulación sutil. Bozic, con su cabello negro corto y su sonrisa sarcástica, fue contratado por Creative Associates International, una compañía que suscribió un contrato multimillonario con USAID. Su objetivo: hacerse al mando del movimiento hip-hop de la isla “para ayudar a la juventud cubana a romper el bloqueo informativo” y crear “redes juveniles para el cambio social”, según muestran los documentos.

Los contratistas de Creative contratarían a Aldo y a otros músicos cubanos para proyectos que aparentemente eran iniciativas culturales pero que en realidad estaban dirigidos a impulsar su visibilidad y estimular a sus fans para retar al gobierno cubano. El truco era hacerlo sin que los arrestaran.

Aunque parece inverosímil que Estados Unidos echara mano de la música para generar resistencia al gobierno de Raúl Castro, había un precedente: el proyecto de Bozic se inspiró en conciertos de protesta del movimiento estudiantil que ayudó a derrocar al entonces presidente serbio Slobodan Milosevic en 2000.

Bozic había estudiado el entorno hip-hop cubano y llegó a la conclusión de que por ser una fuente de disenso, ofrecía una oportunidad poco común y con un potencial para desarrollar la misión de promoción de la democracia de USAID.

“Permanentemente, algunos de los artistas interpretan canciones que rebosan de enojo, que critican con fuerza al régimen”, escribió Bozic tras un viaje en 2009. 

Pero el proyecto hip-hop era difícil de ocultar. Bozic trabajaba en escenarios públicos en un país donde la música está inextricablemente unida a la política y la vida cotidiana.

El gobierno ya estaba cancelando las presentaciones de hip-hop e incluso había creado una agencia para regular el hip-hop: La Agencia Cubana del Rap.

“No debemos subestimar el potencial del gobierno para reconocer el peligro”, dijo Bozic a Creative en un memorando.

Bozic notó que los músicos cubanos estaban abiertos a recibir ayuda del extranjero, pero se mostraban recelosos de Estados Unidos. Cualquiera que fuera sorprendido participando en una operación de USAID podía ir a la cárcel. La financiación era un asunto “a discutirse sólo con contactos de alta confidencialidad”, escribió Bozic.

Así que el serbio le dijo a Aldo que trabajaba en medios alternativos y mercadotecnia. Los dos hablaron en un apartamento en un tercer piso desde donde se podía ver el Zoológico de la Habana y que Aldo compartía con su madre. Pero se fueron a un bar para evitar la molestia del teléfono del rapero, que no cesaba de sonar. Parecía que todos tenían algo que pedirle a Aldo.

Para los abrumados raperos, la propuesta de Bozic de financiar un proyecto televisivo que mostrara el trabajo de estos jóvenes músicos, sonaba sincero. La música se distribuiría en el entorno underground cubano en DVD y unidades de memoria. Era una propuesta atractiva y Aldo aceptó, informó Bozic a Creative.

Artistas traviesos

Los Aldeanos se presentaron en el poblado de Candelaria el 5 de junio de 2009. Frente a unos 150 fans, rapearon sobre la censura y el hecho de que les prohibieran presentarse en público en la capital. Bozic y su equipo grabaron la presentación del concierto.

La policía llegó después de la última canción. Buscaban a los músicos que estaban cantando “cosas contrarrevolucionarias”. Mientras los raperos discutían con los uniformados, Bozic y su equipo de extranjeros se escabulleron. Aldo y el camarógrafo pasaron la noche en la cárcel por “perturbar al público”, informó el serbio.

Para Bozic, la tensión con las autoridades era parte del plan. El entorno hip-hop, escribió, era “lo suficientemente subversivo para ser extremadamente atractivo, pero al mismo tiempo no demasiado peligroso para jugar en él”.
Y nivel menor de represión funcionaría a su favor, dijo a Creative: “Las concentraciones para confrontar la censura al hip-hop tienen un gran potencial”. Eso salió directamente de su experiencia con los estudiantes serbios en 2000.

En una entrevista con AP en Belgrado, Bojan Boskovic, quien trabaja con Bozic, dijo que los conciertos de protesta estudiantiles comenzaron como algo puramente cultural pero gradualmente comenzaron a incluir mensajes políticos. Al final, dijo, “todas las bandas que tocaban decían ‘necesitamos salir de este gobierno, y ustedes pueden hacerlo, vamos”’.

Boskovic declinó comentar sobre su trabajo en Cuba pero los documentos dejan en claro que la visión de Creative era a largo plazo. Cuba estaba muy lejos de tener la situación política que había existido en Serbia. Cuando inició el proyecto de Cuba, un gerente de Creative habló de estar a mitad de camino en un esfuerzo que tardaría una década.

De manera que Creative vio una oportunidad importante cuando el cantante colombiano Juanes, una estrella de rock, anunció que tocaría en un concierto en La Habana en septiembre de 2009.

Los gerentes de Creative convocaron a una sesión de dos días en sus oficinas en San José, Costa Rica, para explorar cómo conseguir la colaboración de Juanes y otros artistas, entre ellos los conocidos cantautores Silvio Rodríguez y Pablo Milanés. Pensaron que vincular a Aldo con estrellas internacionales reduciría las probabilidades de que los cubanos terminaran presos por sus letras contrarrevolucionarias.

La sesión fue liderada por Xavier Utset, un veterano de los esfuerzos anticastristas que había manejado el programa para Creative Associates.
Su agenda decía: “¿qué material necesitamos para hacer que Juanes ‘venda’ nuestra idea?”.

Creative echó mano de su naciente programa de medios sociales, ZunZuneo, para enviar cientos de miles de mensajes de texto que preguntaban a los cubanos si Los Aldeanos debían tocar con Juanes en el concierto. Ni siquiera los raperos conocían el origen de los mensajes.

La superestrella colombiana se abstuvo de invitarlos al concierto pero aceptó reunirse con ellos tras el espectáculo.

El día del concierto, la gerente del grupo los invitó a su habitación. Era la primera vez que los raperos entraban a un hotel, dijo ella.

“Se divertían muchísimo duchándose y ordenando comida a la habitación”, recordó Melisa Riviere en una entrevista. Aldo quedó tan impresionado que más tarde grabó una canción llamada “Hotel Nacional”.

Cuando Juanes cerró el concierto, agradeció a Los Aldeanos, algo que Creative esperaba los ayudara a protegerse de la presión del gobierno. Posteriormente, el artista colombiano los invitó a su habitación de hotel, donde Riviere tomó una foto de él posando con Aldo, su colega rapero Bian Rodríguez y su colaborador intermitente Silvito “El libre” Rodríguez, hijo del legendario trovador Silvio Rodríguez.

Fue un momento estelar para ellos: Los Aldeanos ya no eran una banda local desconocida. Ahora tenían una foto para probarlo.

“Eso dio a de inmediato a Los Aldeanos una prominencia sin precedentes”, dijo Riviere, quien ese momento no se dio cuenta que la imagen encajaba perfectamente en los planes de Bozic.

Aunque se habían reunido varias veces, el serbio había hecho un gran esfuerzo por ocultar sus conexiones a todos los involucrados.

Creative estaba girando cientos de miles de dólares en salarios y en costos operativos, incluidos los equipos de video y las computadoras.

Para ocultar el dinero que se entregaba al serbio, Creative creó una compañía pantalla en Panamá llamada Salida, dirigida por un abogado en Liechtenstein. Bozic no aparecía por nombre, pero tenía un poder notarial según un documento que debía permanecer secreto pero que la AP consiguió.

“Un problema grande”

A pesar de su nueva fama, Aldo fue arrestado de nuevo la semana siguiente al concierto de septiembre de 2009. Esta vez fue por posesión ilegal de una computadora.

El equipo de Creative se enteró de la noticia por Adrián Monzón, un productor y presentador cubano de videos que era el “contacto de mayor confianza” en la isla, según muestran los documentos.

Adrian Mozon

Adrian Mozon

Monzón, a quien los documentos señalan como el único cubano que sabía lo que estaba sucediendo y a quien Creative le pagaba, informó del arresto de Aldo durante un chat con sus supervisores.

“TIENES QUE CAMBIAR TU clave/nombre de chat por si te incautan la computadora, eso es un PROBLEMA GRANDE”, escribió el supervisor.
Mientras los contratistas de USAID estudiaban cómo sacar a Aldo de la cárcel, tuvieron otro golpe de suerte.

Silvio Rodríguez, el padre del colaborador musical de Aldo, llamó a solicitud de un familiar del rapero y sin conocer el trasfondo del tema, a un amigo en el Ministerio de Cultura, recordó el trovador en una entrevista con la AP en La Habana. Silvio pidió que le devolvieran la computadora al joven, diciendo: “Mira, si hay algún problema, diles que la computadora fue un regalo mío”.

Eso consiguió sacar a Aldo de la cárcel, pero los documentos muestran que la policía se demoró un tiempo antes de devolverle la computadora. A Creative le preocupaba que hubiera correos electrónicos que provocaran sospechas sobre el proyecto televisivo. Aunque Aldo no sabía lo que sucedía, las autoridades cubanas tal vez se darían cuenta.

Entonces le tocó al turno a Bozic. En noviembre de 2009 fue detenido cuando llegaba a Cuba con “todo lo que Best Buy vende en su mochila”, computadoras y equipos de video para artistas y videógrafos, le dijo Bozic a un ex contratista de la USAID, quien narró la conversación a condición de no ser identificado para no afectar su trabajo.

La policía incautó el equipo, incluida una unidad de memoria con documentos “que tenían mucha información”, escribió un gerente de Creative. Bozic se marchó antes de lo planeado. En un chat a principios de diciembre, Creative le dijo a Monzón que el serbio no volvería a la isla.

Pocas semanas después que Bozic saliera de Cuba, las autoridades de la isla arrestaron al ciudadano estadounidense Alan Gross, otro contratista de la USAID que trabajaba en otro programa secreto. Gross fue sentenciado a 15 años de prisión.

Como Bozic se había marchado, el proyecto quedaba en manos de Monzón, el único contacto de Creative en la isla que conocía su verdadera misión.

Monzón se puso manos a la obra. Viajó por la isla en busca de artistas. A final de cuentas, identificó a unos 200 “jóvenes con conciencia social” y los conectó con una red llamada TalentoCubano.net. Los gerentes de Creative esperaban que el “mapa”, como lo llamaban, pudiera crear un “movimiento social”.

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Sin embargo, para enero de 2010 Monzón ya sentía la presión: después que un fotógrafo que trabajaba en el proyecto fue detenido, Monzón recibió una visita de la policía.

“BB se despertó”, dijo Monzón en un chat, usando el código del equipo para referirse a la Seguridad del Estado cubano.

Las autoridades lo llevaron a una visita no tan voluntaria a un museo de La Habana para hablar. Les preocupaba el Festival EXIT, el festival de música anual que Bozic ayudaba a producir en Serbia y tenían sospechas sobre TalentoCubano, reportó Monzón al serbio. “El hecho es que están MUY preocupados por ustedes” y la posibilidad de que sea un plan de la CIA para “destruir la revolución”.

Más tarde ese mes, Monzón viajó por avión con un grupo de músicos jóvenes de su proyecto TalentoCubano para una “capacitación de liderazgo” en Europa, cuando en realidad era para preparar activistas. Monzón promovió su portal de internet en una actividad pública, calificada por un documento de Creative de “una gran pantalla (para protegerse) de las autoridades en la isla”.

Los jóvenes músicos, que no sabían del verdadero objetivo del proyecto, pasaron un mes en Amsterdam y Madrid estudiando temas como encuestas y mercadotecnia guerrillera, y les enseñaron cómo realizar campañas de pintas de grafitos que destacaran sensibles temas políticos.

Cuatro meses después, en julio de 2010, Los Aldeanos llegaron a Serbia para participar en el Festival EXIT, su primer viaje fuera de la isla. También recibieron la capacitación.

“¿Crees que el training consiguió enfocarlos un poco más en su rol como actores de movilización social?”, preguntó Utset en un chat con Monzón.

“Sí”, respondió este. “Ahora vieron que hay otras gentes en otros lugares luchando igual e incluso en condiciones peores”.

Y agregó: “los serbios todo el tiempo te dicen ‘si lo hicimos en Serbia SEGURO que lo pueden hacer en Cuba”’.

Una conexión “alucinante”

El equipo de Creative decidió entonces infiltrar un festival artístico y musical local organizado por la familia del conocido trovador Pablo Milanés.

Los contratistas pagaron 15.000 dólares para financiarlo y así se pudiera destacar a los artistas de TalentoCubano. La misión verdadera era sembrar “nuevas ideas en la mente de los organizadores” y persuadirlos de enviar “mensajes de alto impacto” a la audiencia, decía un informe.

El esfuerzo casi se descarrila en agosto de 2010 cuando Bozic hizo una transferencia bancaria desde Europa. El programa de la USAID era tan secreto que, incluso, sorprendió al Departamento del Tesoro de Estados Unidos que frenó la transacción por sospechas de que violaba el embargo a la isla.

Sin embargo, el gobierno cubano ya estaba desbaratando el plan. Suylen Milanés, hija de Pablo Milanés, dijo que funcionarios llegaron el día antes del festival y le advirtieron que se estaba juntando con personas indeseables. Incluso le mostraron copias de los correos de Bozic, que calificaron de sospechosos, recordó en una entrevista. Pablo Milanés declinó comentar al respecto.

Posteriormente, Creative puso la mira en un plan aún más audaz: persuadir a una institución oficial cubana de que participara en el Festiva EXIT en Serbia enviando a un miembro de la familia de Fidel Castro.

Bozic había conocido a un pariente de la hija de Raúl Castro, Mariela Castro, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX).

En un chat con Creative, Bozic propuso aliarsee con ella, lo que causó sensación. “Esto es asombroso, pensar que podamos trabajar con la propia familia de Raúl”, escribió un gerente.

El CENESEX aceptó participar sin saber del plan secreto, muestran los documentos.

Utset pensó que era algo grande. El Festival EXIT resultaría mucho menos sospechoso para las autoridades cubanas, escribió, si una funcionaria cubana lo respaldaba.

Mariela Castro dijo a la AP que el instituto que ella dirige envío a dos representantes al festival pero que no se involucraron más porque ese evento “no tenía nada que ver con nuestro trabajo”.

¡Viva Cuba Libre!

De regreso en La Habana, Los Aldeanos fueron invitados a actuar en el Festival Rotilla, el mayor de música electrónica en la isla que se celebra en agosto.
El festival de tres días había crecido de una fiesta en la playa cerca de La Habana en 1998 a considerarse el mayor festival independiente de música de la isla.

En agosto de 2010, Rotilla atrajo la mayor multitud de su historia, unas 15.000 personas.Los Aldeanos no se contuvieron y criticaron a funcionarios del gobierno con palabrotas del argot popular, además de burlarse de la policía, que ciertamente los estaba observando.

“La policía me inspira pena en vez de odio, porque son tan comemierdas que ni siquiera se dan cuanta que son víctimas del sistema. Viva Cuba Libre”, raleó el colega de Aldo. Y la multitud vitoreaba.

Para Creative fue un triunfo… pero duró poco.

Hacia 2011 las sospechas del gobierno les dificultaban operar. Pero a pesar de las señales claras de alerta de que las autoridades cubanas estaban al tanto de la situación, el equipo siguió corriendo riesgos y cometiendo los mismos errores.

Incluso en Miami les preocupaba que la inteligencia cubana los estuviera vigilando.Monzón viajó a esa ciudad a una reunión en abril y Utset dijo que iba sigilosamente a una oficina arrendada para que no lo vieran con los otros conspiradores, muestran los documentos.

Como era de esperar, Monzón fue detenido a su regreso a Cuba. Le incautaron la computadora y una unidad de memoria. Una vez más los conspiradores no sabían en los dispositivos había información que los comprometía.

Pero siguieron adelante y crearon un laberíntico método para financiar a los artistas de TalentoCubano en secreto.

Bozic quería que Creative le diera dinero a un amigo croata que lo “donaría” a la organización caritativa de un amigo británico. Esa organización entonces enviaría el dinero a Monzón para los músicos, sin informar a la junta directiva de la entidad caritativa.

Pero a Creative se le estaba acabando la suerte. El plan se desbarató y pronto ocurrió lo mismo con el proyecto del hip-hop.

Cuando a Monzón le devolvieron sus equipos, notó un contrato que no había visto y que lo vinculaba claramente tanto con Creative como con la compañía fachada de Panamá. Su plan secreto había quedado al descubierto.

El pecado original

En 2010, el Festival Rotilla parecía uno de los logros que valía la pena continuar desarrollando. Pero antes que la edición siguiente pudiera celebrarse, las autoridades cubanas informaron a los organizadores que tomarían el control del mismo.

Un contratista de Creative advirtió que las autoridades cubanas sabían que Bozic y sus colegas “estaban recibiendo dinero de USAID” y que trataban de socavar al gobierno como hicieron con Milosevic en 2000.

El Festival Rotilla tenía raíces independientes pero los documentos muestran que Bozic y la fundación EXIT lo estaban apoyando desde 2006, un período en el que creció mucho.

En una entrevista el domingo en La Habana, el fundador de Rotilla, Michel Matos, aseguró que se sentía orgulloso de su papel en el festival pero quedó asombrado de saber que el serbio estaba trabajando para la USAID y dijo que nunca hubiera tomado a sabiendas dinero del gobierno de Estados Unidos para actividades con fines políticos.

“Si yo trabajo con un norteamericano, recibo dinero del gobierno norteamericano… para hacer acciones culturales en Cuba… no es que yo tenga un problema sólo con el gobierno cubano, tengo un problema con los cubanos. Ese es el pecado original en Cuba”, dijo Matos.

Silvio Rodríguez también se mostró igualmente sorprendido.

“Me sorprende completamente. Nunca me imaginé que pudiera existir (un programa así). Cuando a uno le revelan que uno podría estar en medio de una conspiración, uno se sorprende”.

Rotilla había sido exactamente lo que el gobierno estadounidense trataba de impulsar: una iniciativa cultural orgánica independiente de las autoridades cubanas. En su lugar, USAID le dio al gobierno cubano una razón para acabarlo.
Pronto, Aldo se dio cuenta de que vivir como rapero en la isla era imposible. El gobierno intensificó la censura dijo en entrevistas recientes, y prohibió actuar a Los Aldeanos. Hoy, el entorno del hip-hop cubano, que llegó a su cumbre con ese grupo, ha perdido impulso.

Aldo, que ahora tiene 31 años, se mudó a Tampa, Florida, donde todavía canta, pero su música es ahora menos dura.

Aldo declinó discutir por qué lo vincularon al proyecto. “Tengo la conciencia tranquila”, le dijo a la AP.

Adrián Monzón se mudó a Miami, donde trabaja en un Papa John’s.

Bozic, el serbio, continuó trabajando en proyectos en Túnez, Ucrania, Líbano y Zimbabue. Declinó comentar sobre su operación en Cuba.

Xavier Utset, el organizador de los proyectos del “Twitter cubano” y la penetración del entorno del hip-hop en la isla, declinó comentar. Dejó su empleo en Creative por un empleo federal.

Ahora se fue a trabajar con USAID.

Alan Gross no es inocente

Uno de los documentos entregados por USAID a Eaton, muy censurado.

Uno de los documentos entregados por USAID a Eaton, muy censurado.

Por. Iroel Sánchez

Todavía hay medios de comunicación que insisten en que el “contratista” Alan Gross, preso en Cuba por actividades subversivas, es inocente y que venía a dar Internet  a los judíos cubanos, quienes por cierto ya la tenían antes de que él llegara. 

El periodista estadounidense Tracey Eatonlogró que, después de varias negativas, la Agencia de Estados Unidos para la Ayuda al Desarrollo (USAID) le diera acceso a algunos de los documentos relacionados con el caso aunque muy censurados. 

Etaon acaba de publicar en su blog Along the malecón esa información que deja muy mal parados a quienes siguen defendiendo una inocencia imposible. Esta es la versión en español que hace el bloguero de Miami Emilio Ichikawa de lo que publicó Eaton en su blog en inglés:   

Para convencer (nuevamente) a la USAID de que él era la persona adecuada para hacer determinado trabajo en Cuba, el subcontratista Alan Gross tuvo al menos una reunión con la agencia de los EEUU en el año 2008, donde le expuso el siguiente razonamiento:

1-EEUU ha asumido (como “obligación” o deber) que tiene que propiciar un cambio democrático en la isla

2-Una de las principales razones es que si no propicia ese cambio a una democracia solvente se puede crear una catástrofe humanitaria masiva (“massive humanitarian catastrophe”) en la ancha frontera marítima con Cuba.

3-Pero hay un problema: Los activistas (opositores y disidentes) cubanos no tienen la capacidad para impulsar ese cambio democrático.

Contundente: Si hay cosas de tal rango que los activistas anticastristas cubanos no pueden hacer, ahí está Alan Gross (y la agencia que lo acredita) para asumir la tarea. De manera que Gross es (re)enviado a Cuba, detenido en el 2009, juzgado y condenado a 15 años de cárcel.

En el 2010, bajo la “Freedom of Information Act”, el periodista Tracey Eaton presentó una solicitud de los documentos con la propuesta de Gross, y otros relacionados con la USAID.

La solicitud fue denegada en el 2011.

Eaton volvió a la carga. Apeló y el martes 30 de septiembre (2014) recibió una comunicación de la USAID reconsiderando la negativa. La agencia estaba liberando información relacionada con los argumentos “técnicos” de Gross. La USAID fue amable y le explicó al periodista que el problema estuvo en que tenía muchas solicitudes acumuladas.

La DAI (Development Alternatives Inc), la compañía en Bethesda (Maryland) que subcontrató a Alan Gross, escribió para persuadir a la USAID un proyecto titulado “Cuba Democracy and Contingency Planning Program” con el que iba a competir en la licitación contra otro solicitante: elManagement Systems International (MSI), en Arlington, Virginia.

Sobre el proyecto de la DAI la USAID liberó información parcial; y sobre el proyecto de MSI no soltó prenda. Aunque consta en record que el MSI ha recibido 223 millones de dólares de la USAID desde el año 1988. Menos que la DAI, que anda por los mil millones recibidos de la USAID para unos 72 proyectos.

La tesis de la DAI para sostener el tumbe a la USAID es que en Cuba, de hecho, la transición se está produciendo ya; pero hacen falta algunos retoques: Pulir los nuevos líderes, desarrollar la sociedad civil, apoyar los nuevos partidos políticos, producir ciudadanos, etc.

Los listísimos licitadores de la DAI le dijeron a la USAID que si algunos de estos puntos faltaran, Cuba podría “regresar” o derivar a otra forma de autoritarismo; con la consecuente pérdida de tiempo y recursos.

La picarona DAI le dice a la USAID que ya tiene sus “reformistas” identificados (“identified reformers”); aunque por supuesto insistió en que dichos reformistas no pueden manejarse por sí solos ni están preparados para liderar la propuesta democratizadora; al menos por el momento.

Ichikawa llama “tumbe” (engaño) al modo en que este documento demuestra se obtiene el dinero del gobierno estadounidense para derrocar la Revolución cubana y por esta vez lleva razón. 

( Tomado de La Pupila Insomne )

“Monstruoso” que EEUU utilice programa contra VIH para cambio de régimen en Cuba

María Isela Lantero Abreu, jefa del Departamento de infecciones de transmisión sexual y VIH/Sida del MINSAP. Foto: René Pérez Massola/ Trabajadores.

María Isela Lantero Abreu, jefa del Departamento de infecciones de transmisión sexual y VIH/Sida del MINSAP. Foto: René Pérez Massola/ Trabajadores.

Utilizar la epidemia de VIH/SIDA como pretexto para espiar e intervenir políticamente en un país es monstruoso, denunció una alta funcionaria del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) de Cuba, a propósito de un programa encubierto del gobierno de los EEUU que utilizó como pretexto la prevención del flagelo para incitar una rebelión en la Isla.

The Associated Press reveló esta semana detalles de un proyecto de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), que empleó a jóvenes de Costa Rica, Perú y Venezuela para viajar a la Isla y obtener información de inteligencia a través de talleres contra el VIH.

A un costo millonario, el programa de la USAID funcionó desde octubre de 2009 hasta el 2011, a partir de un contrato con la firma Creative Associates International, una compañía basada en Washington. De acuerdo con otra investigación de AP, esa misma empresa desarrolló el “Twitter cubano”, una red de mensajes de texto conocido como ZunZuneo, destinada también a la subversión política.

María Isela Lantero Abreu, jefa del Departamento de infecciones de transmisión sexual y VIH/Sida del MINSAP, lamentó este tipo de hechos que pone en riesgo la credibilidad de los proyectos de intercambio de salud de Estados Unidos, con Cuba y con el resto del mundo.

“Evidencia el grado de deshumanización de los programas políticos de cambio de régimen del gobierno (de EEUU), a diferencia de la actitud de ciudadanos e instituciones de ese país que de buena fe han ayudado por años a Cuba para prevenir la epidemia”, dijo.

Recordó que “no pocos de los primeros contagiados por el VIH, causante del SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida),  se trataron con medicamentos que donaron ONGs y ciudadanos estadounidenses, cuando Cuba aún no producía sus antirretrovirales, y gracias a ellos algunas de esas personas siguen hoy vivas.”

Con ayuda internacional, como el Instituto Humanista de Cooperación al Desarrollo de Holanda (Hivos) y Médicos sin fronteras, el sistema sanitario cubano “no solo se esfuerza en prevenir la infección, sino mejorar la calidad de vida de las personas seropositivas de forma tal que no desarrollen la enfermedad o mueran. El proyecto de la USAID es una ofensa para las personas e instituciones que cooperan noblemente para mejorar nuestra salud”, aseguró.

“Lo paradójico –añadió la funcionaria- es que se utilice como excusa la prevención de la epidemia para cambiar al gobierno del país que tiene una de las tasas más bajas de la región, menor incluso que la de Estados Unidos y Canadá.”

Cuba invierte más de 100 millones de dólares al año en programas de promoción, prevención y también en la aplicación de los llamados “cócteles” retrovirales, que han permitido que más del 90 por ciento de los portadores del VIH cubanos haya sobrevivido.

El aumento de las pesquisas, la divulgación de mensajes contra las enfermedades sexuales en general por radio y televisión, y la activación de líneas telefónicas “discretas” son algunos de los recursos para mantener a raya la expansión del virus.

Aún cuando cada año en la Isla se diagnostican nuevos casos, la epidemia mantiene una baja prevalencia en  la población cubana, con una tasa del 0,2 por ciento (en América Latina es del 0,4 por ciento y el Caribe, 0,9 por ciento).  En Estados Unidos y Canadá la tasa es de 0,6%.

Entre jóvenes de 15 a 19 años, Cuba tiene el índice más bajo de las Américas,  0,02 por ciento y, según Lantero, la nación está optando para ser certificada como el primer país de la región que ha eliminado la transmisión por vía genética de la sífilis y del VIH.

“Esto es posible porque llevamos más de 20 años en la prevención de este flagelo y conocemos palmo a palmo a nuestra población. ¿Qué derecho tiene EEUU para manipular una campaña de salud en un tema tan sensible y privado para cualquier persona?”, concluyó.

(Tomado de  Cubadebate )

Programa de la USAID contra Cuba: “nunca debería sacrificar el suministro de programas sanitarios o cívicos en favor de objetivos de espionaje”

Senador Patrick J. Leahy Foto: Along the Malecon.

Senador Patrick J. Leahy Foto: Along the Malecon.

Activistas de salud y legisladores estadounidenses criticaron el martes el plan del gobierno estadounidense de usar una campaña contra el VIH en Cuba para activismo político, afirmando que tales operaciones clandestinas ponen en riesgo los programas sanitarios de EEUU en todo el mundo.

El programa, financiado y supervisado por la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID) envió a una decena de jóvenes latinoamericanos a Cuba a reclutar líderes para conducir una rebelión en la Isla.

El senador demócrata Patrick Leahy, titular de una comisión que supervisa el presupuesto de la USAID, declaró el lunes que será “peor que irresponsable” si la agencia “tramó” para inventar una campaña contra el VIH para fines políticos.

Entretanto, InterAction, una alianza de varios grupos de asistencia internacional, dijo que el uso de un grupo contra el VIH para actividades de espionaje es “inaceptable”.

Añadió que el gobierno estadounidense, “nunca debería sacrificar el suministro de programas sanitarios o cívicos en favor de objetivos de espionaje”.

La investigación de la AP halló que el programa apuntaba deliberadamente a reclutar a una joven generación de opositores al gobierno cubano, que no sabían que estaban siendo objeto de un programa financiado por el gobierno de los EEUU. Documentos preparados para el programa patrocinado por USAID dicen que el taller de VIH era la “excusa perfecta” para realizar actividad política.

Leahy dijo en respuesta a las conclusiones de AP que “tal vez fue un buen negocio para el contratista de USAID, pero mancha la larga trayectoria de USAID como líder en asuntos de salud global”.

La Casa Blanca aún debe responder a preguntas sobre un proyecto, antes secreto, de crear un “Twitter cubano” llamado ZunZuneo. Ese programa, lanzado por USAID en 2009 y descubierto por la AP en abril, creó una red social violando la legalidad cubana y sin que sus usuarios supieran que participaban de un proyecto para el cambio de régimen en Cuba. El inspector general de USAID lo está investigando.

En cuanto a los proyectos de salud, meses atrás la CIA prometió dejar de usar los programas de vacunación -como el de Pakistán que buscaba a Osama bin Laden- para reunir información.

( Tomado de Cubadebate) 

Cuba: Declaración de la Directora General de EE.UU. del Ministerio de Relaciones Exteriores

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Una vez más se confirman las reiteradas denuncias del gobierno cubano sobre los planes subversivos que el Gobierno de los Estados Unidos continúa llevando a cabo contra Cuba.

En un artículo publicado el 4 de agosto, que da seguimiento a un reportaje del pasado mes de abril sobre el proyecto encubierto “Zunzuneo”, la agencia de prensa norteamericana Associated Press (AP) documenta otro de estos planes financiados por la Agencia para el Desarrollo Internacional de los EE.UU. (USAID), con el objetivo de influir negativamente sobre la juventud cubana. Este proyecto, cuya autoría y ejecución el Gobierno de los Estados Unidos ha aceptado desvergonzadamente, pretendía convertir en actores políticos a jóvenes cubanos, previamente identificados por emisarios latinoamericanos reclutados con este fin, y organizarlos para actuar contra el gobierno cubano.

Estos hechos ratifican que el Gobierno de los Estados Unidos no ha desistido de sus planes hostiles e injerencistas contra Cuba, que pretenden crear situaciones de desestabilización para provocar cambios en nuestro ordenamiento político y a los cuales dedica millones de dólares cada año.

El Gobierno de los Estados Unidos debe cesar de una vez todas sus acciones subversivas, ilegales y encubiertas contra Cuba, violatorias de nuestra soberanía y de la voluntad expresa del pueblo cubano de perfeccionar nuestro modelo económico y social, y consolidar nuestra democracia.

La Habana, 5 de agosto de 2014.

USAID envió a jóvenes latinos a Cuba a montar complot

Sin título-1

Fernando Murillo es el perfecto ejemplo del tipo de latinoamericanos que una agencia nacional del gobierno de Estados Unidos envió a Cuba a trabajar de incógnito. Tenía muy poco entrenamiento para sortear los peligros que implican trabajar en operaciones encubiertas o cómo evadir a uno de los servicios de contra-inteligencia más sofisticados del mundo.

Su tarea consistía en reclutar a jóvenes cubanos para que hicieran activismo en contra del gobierno comunista de la isla, cuya misión ejecutó organizando programas que estaban disfrazados de actividades cívicas, incluyendo un taller de prevención sanitaria. Murillo tenía instrucciones de comunicarse cada 48 horas y lo podría hacer usando una serie de códigos de seguridad acordados. “Tengo dolor de cabeza”, por ejemplo, significaba que este costarricense creía que los cubanos estaban observando sus pasos y que la misión encomendada debía suspenderse.

Al menos en los últimos dos años, la agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USIAD), mejor conocida por manejar el envío de miles de millones de dólares en ayuda humanitaria estadounidense a países necesitados, envió a una docena de jóvenes inexpertos de Venezuela, Costa Rica y Perú para fortalecer a la oposición política cubana. Para USAID el peligro era evidente, pero ni hablar para estos latinoamericanos: uno de los contratistas en la nómina de la agencia, el estadounidense Alan Gross, acababa de ser encarcelado en una prisión cubana. Todavía se encuentra allí.

USAID contrató a la firma Creative Associates International, una compañía basada en Washington, para provocar disenso entre los cubanos como parte de un programa cívico en un esfuerzo de Estados Unidos en contra del gobierno comunista de Cuba. La misma empresa fue fundamental para la creación de una especie de “Twitter cubano”, una red de mensajes de texto llamada ZunZuneo que fue descubierta al público por The Associated Press en abril, y que estaba diseñada para que estuviera al alcance de cientos de miles de cubanos.

De acuerdo con documentos internos obtenidos por la AP y entrevistas realizadas en seis países distintos, los jóvenes viajeros de USAID se hicieron pasar por turistas cuando estaban en los campus universitarios cubanos y, en un caso, utilizaron como fachada un evento que podría socavar la credibilidad de USAID en sus importantes esfuerzos por prevenir enfermedades contagiosas en el mundo: montaron un taller de prevención del VIH que, según ellos, era “la excusa perfecta” para reclutar para su causa a activistas políticos, de acuerdo con un reporte hecho por el grupo de Murillo. Por asumir todos esos riesgos, algunos jóvenes viajeros les pagaron muy poco, cinco dólares la hora.

El programa de jóvenes viajeros empezó a operar cuando la recién instalada administración de Barack Obama estaba hablando de un “nuevo comienzo” con Cuba, después de décadas de desconfianza, lo que plantea interrogantes sobre si el gobierno estadounidense tiene una política coherente con la nación caribeña.

A la fecha, no hay evidencia de que este programa efectivamente hubiera creado un movimiento político en contra del actual gobierno del presidente Raúl Castro. La empresa Creative Associates declinó hacer comentarios al respecto y refirió cualquier pregunta a USAID.

USAID no quiso decir cuánto costó el programa de jóvenes viajeros, establecido en Costa Rica. En respuesta a las preguntas de la AP, la entidad sólo emitió un comunicado que dice: “USAID y el gobierno de Obama se han comprometido a apoyar el deseo del pueblo cubano de que determinen libremente su propio futuro. USAID trabaja con grupos de jóvenes independientes en Cuba en proyectos de servicio comunitario, de salud pública, de artes y en otros temas que involucran al público, de conformidad con nuestros programas de fomento de la democracia en todo el mundo”.

Pero la investigación de la AP reveló que la ejecución del programa coqueteó con el fracaso de manera constante: las autoridades cubanas pusieron en duda la fuente de financiación del proyecto de los viajeros y los jóvenes trabajadores estuvieron a punto de arruinar su peligrosa misión de “identificar a actores sociales que pudieran impulsar un cambio social en la isla”. Los inexpertos muchachos tampoco tenían una red de seguridad que los respaldara cuando estuvieran realizando actividades que son explícitamente ilegales en Cuba.

“A pesar de que nunca hay certeza total, confíe en que las autoridades no intentan hacerle daño físico, sino asustarlo (a)”, decía un memorando dirigido a los jóvenes que obtuvo la AP. “Recuerde que el gobierno cubano prefiere evitar malos reportajes de prensa en el exterior por lo que un extranjero golpeado no les conviene”.

Después de que Gross fuera arrestado, USAID le comunicó a sus contratistas, en privado, que debían considerar suspender los viajes que tuvieran previstos hacer a Cuba, de acuerdo con mensajes de correo electrónico obtenidos por la AP.

“Valoramos su seguridad”, dijo un alto funcionario de USAID en un correo electrónico días después de que Gross fuera arrestado. “La directriz se aplica a TODOS los viajeros a la isla, no sólo a los ciudadanos estadounidenses”, dijo otro funcionario.

Y sin embargo, cuatro meses después, en abril de 2010, Murillo fue enviado a La Habana.

“ES SIMPLEMENTE EQUIVOCADO”

Murillo, que entonces tenía 29 años, era el carismático jefe de una organización de derechos humanos en Costa Rica llamada Fundación Operación Gaya Internacional. Fue contratado por Creative Associates con la misión de convertir a los apáticos jóvenes cubanos en actores políticos efectivos.

Se dirigió a Santa Clara, una ciudad ubicada a tres horas de La Habana, donde Murillo se conectó con un grupo cultural que se hacía llamar “Revolución”, una modesta agrupación de artistas que se dedicaban a la música electrónica y la producción de vídeo.

Murillo no llevaba mucho tiempo en el lugar cuando Carlos Pozo, un policía de seguridad estatal cubana, se dio cuenta de su presencia; un hecho que Murillo reportó a Creative Associates, según documentos.

Si la idea era llevar a cabo una serie de seminarios para reclutar a nuevos “voluntarios”, Murillo necesitaba una temática que fuera atractiva tanto a potenciales miembros y que fuera aprobada por el estado cubano. Eso era: un taller de prevención del VIH podría servir.

Meses más tarde, en noviembre de 2010, el taller atrajo a 60 jóvenes. El agente Pozo también participó lo que prueba, dijo Murillo entonces, que la fachada del taller estaba funcionando.

El taller supuestamente iba a ofrecer clases de educación sexual a sus asistentes para que supieran como prevenir el contagio del VIH. Por ejemplo, se les iba a enseñar cómo usar apropiadamente un condón.

“Los cubanos expresaron su deseo por informarse y recibir un taller sobre la prevención del VIH y el taller ayudó a satisfacer esas necesidades”, dijo USAID en respuesta a preguntas escritas por la AP.

Pero el motivo ulterior, documentos demuestran, era el uso del taller como una oportunidad para reclutar a jóvenes enseñándoles cómo organizarse a sí mismos.

Esta fue la estrategia que los jóvenes viajeros esperaban que se expandiera por toda Cuba: que los jóvenes recién organizados abordaran a una comunidad o un problema social, lograran solucionarlo, hacerse a una “pequeña victoria”, y finalmente darse cuenta de que ellos eran dueños de su propio destino.

Cuando fue contactado en San José, Costa Rica, Murillo dijo que no podía hablar sobre los detalles de su incursión a Cuba porque había firmado un acuerdo de confidencialidad que le prohíbe divulgar cualquier información. Dijo que lo único que intentó hacer en la isla fue enseñarle a la gente cómo usar condones correctamente.

“Yo nunca le dije a un cubano que tenía que hacer algo contra el gobierno”, dijo Murillo. “Si era la misión de otros, yo no lo sé… Yo nunca le dije a un cubano lo que tenía que hacer”.

Sin embargo, en el informe de seis páginas que Murillo envío a Creative Associates sólo mencionó una vez el taller de prevención del VIH para resaltar que se trataba de la “excusa perfecta en el tratamiento del tema de fondo”. En otro aparte del reporte, Murillo revela otro de los objetivos del programa: “la generación de una red de voluntarios para la transformación social”.

Manuel Barbosa, uno de los fundadores del grupo de artistas Revolución, dijo en reciente entrevista en Santa Clara que los costarricenses nunca le dijeron que ellos estuvieran trabajando para USAID.

Dijo también que no tenía inclinación alguna en contra del gobierno cubano y que, de hecho, su abuelo era un “mártir de la revolución (cubana)”.

Montar como fachada un taller de prevención de esa enfermedad para propiciar una especie de subversión en contra de un gobierno extranjero arroja sospechas sobre la misión que pregona USAID en materia de prevención de enfermedades, incluyendo el programa de VIH, que tiene un presupuesto anual de 3.000 millones de dólares y que la agencia dice que ha ayudado a unas 50 millones de personas en casi cien países del mundo.

Recientemente, la CIA dejó de usar programas de vacunación de personas para reunir información de inteligencia, como el que montó en Pakistán y que tenía como objetivo dar con Osama bin Laden.

Una evaluación del proyecto preparada por Creative Associates para USAID dijo que talleres habían sido un “éxito”. El informe final del grupo señaló que los talleres que se adelantaron se usarán como un modelo a aplicar en toda la isla.

“Estos programas de USAID están en la imperiosa necesidad de que sean supervisados por un adulto”, dijo el senador Jeff Flake, viejo crítico de los programas que adelanta esa agencia en Cuba. “Si usted está usando un taller de prevención de SIDA como un fachada para hacer otra cosa, eso es… No sé qué decir… es simplemente equivocado”.

“PROPICIAR UNA REBELIÓN”

Mientras Murillo y otros viajeros costarricenses se centraron en montar el taller de prevención de VIH y otros programas, los jóvenes viajeros venezolanos y peruanos fueron enviados a las universidades de Cuba. Su misión, según documentos y entrevistas, era reclutar a estudiantes con el objetivo a largo plazo de que se volvieran en contra de su gobierno.

A finales de 2009, Creative Associates contrató a la abogada venezolana Zaimar Castillo, que entonces tenía 22 años, y que dirigía una organización llamada Renova. Castillo declinó hacer cualquier comentario pero la administradora pasada de la organización, Yajaira Andrade, dijo que ella y otras fueron llevadas a San José, Costa Rica, para recibir cursos de entrenamiento.

“Nos dieron una semana de cursos para decirnos qué era lo que íbamos a hacer, y cómo lo íbamos a hacer”, dijo Andrade, que se autodenominaba la “mamá” de las jóvenes activistas.

En ese momento, el presidente de Venezuela era el hoy fallecido Hugo Chávez, quien era el aliado más cercano de Castro; lo que duplicaba el riesgo para Renova al adelantar su misión. Crearon una cuenta bancaria en Panamá, un paraíso de la banca anónima, para que la organización recibiera su pago en dólares.

“Aquí nos hicimos (simulamos) que el gobierno no sabía que estábamos viajando para Cuba y que estábamos trabajando con los grupos”, dijo Andrade. “Porque en este momento estaba Chávez, y si él se había dado cuenta que nosotros _ unos venezolanos estaban haciendo un trabajo de rebelión _ nos habíamos metido preso (sic)”.

El 24 de abril, tres trabajadores de Renova aterrizaron en La Habana para una visita prevista para un mes. La historia que les iba a servir de “fachada”, según un documento interno, era que viajaban a la isla a visitar a amigos que tenían en Cuba.

“Es fundamental que ellas no se obsesionen”, dijo en tono de advertencia un gerente de Creative Associates en una conversación en Skype. “De lo contrario, en el terreno se van a paralizar… o se van a traicionar entre ellas… y ambas cosas serían fatales”.

Los venezolanos visitaron las residencias estudiantiles en el recinto de una universidad en Santa Clara y viajaron los fines de semana a conocer a las familias de los estudiantes. Otro grupo de jóvenes peruanos, independiente de éste, fue enviado a otra universidad en dicha ciudad.

En una bitácora de viaje que se lee como un informe de inteligencia, los venezolanos describieron a los alumnos y las instalaciones del campus con mucho detalle y tomaron nota de sus quejas y presuntos problemas de equidad que podrían ser utilizados. Los estudiantes que podrían reclutarse fueron listados por nombre, luego se les elaboró un perfil y sus cualidades como líderes se evaluaron en una hoja de Excel.

Luego, el reporte pasó a describir la cultura política de la universidad, enumeró el rol de la Juventud Comunista, que buscaba a los mejores y más brillantes estudiantes para nombrarlos en cargos en el Partido Comunista después de graduados. Las quejas de los alumnos también fueron detalladas: mala comida, servicio de agua y electricidad intermitentes, goteras en los techos. Los estudiantes temían al estado, de acuerdo con la bitácora, no estaban satisfechos con su realidad económica, pero igualmente eran políticamente apáticos.

El hecho de que los estudiantes constantemente criticaran al régimen, dice uno de los informes, “nos asegura tener beneficiarios con la mente clara en cuanto a los objetivos que perseguimos”.

Después de visitar dos universidades en dos ciudades, los consultores venezolanos identificaron a un “grupo-meta (grupo objetivo)” que estaría en oposición al gobierno y que tenía habilidades organizativas, pues adelantaron actividades como un campamento y un “festival universitario”, según muestran documentos.

“Ellos estaban haciendo su grupo, y había un grupo de 30 personas, hubo un grupo de científicos jóvenes, de universidad, para dar la rebelión contra el gobierno”, dijo Yahaira Andrade, la administradora de Renova. No hay evidencia de si los objetivos políticos se realizaron. De hecho, los estudiantes cubanos contactados dijeron en entrevistas realizadas recientemente por la AP que se sorprendieron al descubrir que sus amigos extranjeros estaban actuando en representación del gobierno de Estados Unidos.

“Eran nuestros amigos”, dijo el cubano Héctor Baranda, quien encabezaba la lista de los posibles rebeldes que habían hecho los venezolanos.

Baranda cree que el grupo de venezolanos confundió el quejarse del estado de las cosas, actitud del pueblo cubano, con el asumir tendencias disidentes. Las autoridades cubanas tienen poca tolerancia con una oposición contra-revolucionaria, pero las cartas al editor del periódico del Partido Comunista, Granma, están abarrotadas de quejas por baches en la calles sin rellenar, por basura sin recolectar y por la impenetrable burocracia cubana. “El cubano siempre dice `ahhh’ siendo grandes o pequeños (los problemas)”, dijo Baranda.

LOS CUBANOS SE DAN CUENTA

Cuba considera subversivas todas las actividades de promoción de la democracia por parte de USAID y las castiga hasta con diez años de prisión. Para los viajeros era una actividad peligrosa.

Con el tiempo, Creative Associates ajustó su estrategia de seguridad: abandonó el uso de discos portátiles de memoria cifrados con la palabra obviamente reveladoras como “Ironkey”, que constituía casi una confesión para los agentes de seguridad del aeropuerto. Se alentó a los viajeros a archivar en sus computadoras portátiles fotos e información personal para ocultar el material de la misión.

En caso de un arresto, el nombre de Creative Associates no se mencionaría, decía un reporte, y los jóvenes viajeros debían contactar a la embajada de su país en Cuba.

Si los interrogaban, Creative Associates aconsejó a los viajeros que se mantuvieran relajados. Debían recordar que “nada de lo que usted ha hecho durante su viaje es ilegal, de ninguna manera, en ninguna sociedad democrática y abierta. De esa manera, logrará mantener una apariencia calmada durante el interrogatorio”.

Pero a pesar de esfuerzos por ocultar sus intenciones, hacía finales del 2010 había señales de que las autoridades cubanas estaban dándose cuenta de lo que ocurría.

Un oficial de seguridad le preguntó a Murillo, el costarricense, sobre el origen del financiamiento del proyecto. Creative Associates concluyó que el interrogatorio “no deja duda sobre el interés que generaron en la policía estatal”.

Peor aún, un informe de seguridad de diciembre sugirió que las autoridades cubanas se habían dado cuenta que Estados Unidos estaba usando a jóvenes en vez de miembros conocidos de la oposición, que ya son mayores. Cuando un cubano le preguntó a uno de los viajeros por qué estaba interesado en su país, el joven le respondió que su organización trabajaba en muchos países.

“Por supuesto, esto no es exacto”, indicó un informe. Si las autoridades cubanas hubieran verificado los hechos, habrían conocido que era una mentira.

El tres de septiembre de 2010, Irving Pérez, un gerente de Creative Associates, convocó a una reunión por Skype para anunciar un cambio de estrategia.

“Nuestro programa no va a impulsar más viajes a la isla, o al menos no como columna vertebral de la operación”, dijo Pérez a los viajeros en la charla por Skype. Varias de las asignaciones de dinero se eliminarían, entre ellas la de los venezolanos.

En vez de viajar a Cuba, ellos tratarían de ayudar a ciertos “contactos estrella” cubanos a que recibieran una visa de salida y a capacitarlos en otro país. Los “beneficiarios” cubanos que quedaban en la isla recibirían pagos en efectivo para financiar las actividades de reclutamiento. Subcontratistas de Creative Associates llevarían el dinero a la isla usando “mulas”, término adoptado del narcotráfico.

Ellos “tratarían de manejar el proyecto a control remoto”, explicó Pérez. Pero esa estrategia tenía sus peligros.

UN ATAQUE AL CORAZÓN

Durante un mes, Pérez le había estado pidiendo un informe a un par de estudiantes universitarios cubanos, pues estaba ansioso por presentar sus informes a USAID.

Los alumnos estaban usando el sistema de correo electrónico cifrado Hushmail, lo que pudo haber sido una señal de alerta para las autoridades cubanas, que vigilan las comunicaciones en internet.

“Tenemos razones para creer que han estado bajo fuertes presiones de las autoridades universitarias”, dice un informe de Creative Associates. “No se recomienda en este momento que se trate de contactarlos nuevamente”.

La asignación de fondos a los costarricenses se acabó con el tercer viaje de Murillo a la isla en junio de 2011. Creative Associates quería que Murillo entregara dinero, compilara reportes y ayudara a solicitar las visas de salida de los cubanos. A los jefes del proyecto en San José les preocupaba que Murillo fuera indiscreto. “¿Por qué no usan Hushmail?”, se lamentó uno.

Para entregar el dinero, los contratistas discutieron la posibilidad de enviarlo con familiares de Murillo. Uno de los gerentes del proyecto en San José escribió: “hay que recordar que la `mula’ no sabe exactamente para qué es ese dinero ni de dónde proviene”.

Al final, la “mula” era un amigo de infancia de Murillo, quien contó su experiencia a la AP en una entrevista con la condición de no ser identificado. El amigo, quien vive en San José, dijo que su asociación con la agenda política de USAID en Cuba podía poner en peligro su empleo.

Explicó que su capacitación de seguridad la hizo por Skype y demoró media hora. “Se me aclara que tengo que tener cuidado porque el dinero que llevamos es gringo”, dijo. Después de llegar a La Habana, Murillo y su amigo viajarona Santa Clara a reunirse con el grupo artístico “Revolución”. Uno de los integrantes, no Barbosa, les dijo que le entregaran el dinero que llevaban.

“Nos amenazó directamente con que si no le dábamos el dinero iba a las autoridades a denunciarnos”. Murillo declinó comentar al respecto.

Preocupados, los viajeros se apresuraron a regresar a La Habana, e invocando uno de los códigos de seguridad desde un hotel, abandonaron el proyecto. El amigo estaba aterrorizado.

“Si me llegan a detener, o sólo interrogar, me hubiera muerto de un ataque al corazón del susto”, dijo.

La USAID enviaba a Cuba a jóvenes encubiertos para incitar una rebelión

 

Sin título-1

Al menos en los últimos dos años, la USAID, conocida por manejar el envío de millones de dólares en ayuda humanitaria estadounidense a países necesitados, envió a una docena de jóvenes inexpertos de Venezuela, Costa Rica y Perú para fortalecer a la oposición política cubana, informa AP.

La USAID contrató a la firma Creative Associates International, una compañía con sede en Washington, para crear disenso entre los cubanos como parte de un programa cívico en un esfuerzo de Estados Unidos en contra del Gobierno de Cuba.

La misma empresa fue fundamental para la creación de una especie de ‘Twitter cubano’, una red de mensajes de texto llamada ZunZuneo que fue revelada al público por The Associated Press en abril, y que estaba diseñada para que estuviera al alcance de cientos de miles de cubanos.

De acuerdo con documentos internos obtenidos por AP y entrevistas realizadas en seis países distintos, los jóvenes enviados por la USAID se hicieron pasar por turistas cuando estaban en los campus universitarios cubanos y, en un caso, utilizaron como fachada un evento que pone en tela de juicio la credibilidad de la agencia en sus importantes esfuerzos por prevenir enfermedades a nivel mundial al montar un taller de prevención del VIH que, según ellos, era “la excusa perfecta” para reclutar activistas políticos, según un reporte hecho por uno de los grupos.

Según AP, el programa en el que participaban estos jóvenes empezó a operar cuando la recién instalada Administración de Barack Obama empezó a hablar de un “nuevo comienzo” en sus relaciones con Cuba, después de décadas de desconfianza.

Hasta la fecha, no hay evidencia de que este programa efectivamente hubiera creado un movimiento político en contra del actual Gobierno del presidente Raúl Castro. La empresa Creative Associates declinó hacer comentarios al respecto y refirió cualquier pregunta al USAID.

 

La USAID está financiando la red social LaCubanada para la subversión en Cuba

La USAID o agencias similares de la Unión Europea están financiando la red social LaCubanada para la subversión en Cuba, para crear un ambiente hostil hacia la Revolución, afirma el periodista de Radio Reloj, Noel Martínez Martínez.

© AFP Wathiq Khuzaie

© AFP Wathiq Khuzaie

Martínez recuerda que esta red social, creada en el 2011 y administrada por los cubanos Clive Rudd Fernández, residente en Londres, Reino Unido, y Alexis Ferrer, residente en Estocolmo, Suecia, recientemente anunció la ampliación de sus servicios para ayudar a los propietarios de los teléfonos móviles dentro de Cuba a usar la red sin necesidad de conexión a Internet.

Según el periodista, LaCubanada “convoca a usuarios de la telefonía celular en Cuba a llamar a un número asociado al proyecto, desde donde recibirá un mensaje de voz, estando ahí precisamente el anzuelo para difundir las ideas subversivas que se esconden tras LaCubanada”.

“Con este nuevo proyecto se trata de poder influir entre los cubanos, moviendo por la red celular ideas y propuestas que ayuden a crear un ambiente político favorable para futuras acciones. LaCubanada es el clásico lobo vestido con piel de cordero y una variante suave del ZunZuneo“, afirma Martínez.

Recuerda que los fondos de LaCubanada no son públicos. Detrás de la red está el portal CasienCuba.com, una empresa radicada en España. “Resulta sospechoso que en su sección ‘Patrocinadores’, la información es nula, en un esfuerzo por mantener en el anonimato sus fuentes de financiamiento”, subraya el periodista de Radio Reloj.

http://actualidad.rt.com/

Cuba no tolerará ningún tipo de actividad subversiva ni de intromisión en sus asuntos internos

Nuestra población y la opinión pública norteamericana e internacional han recibido en las últimas semanas abundante información sobre las revelaciones que la agencia de prensa estadounidense Associated Press (AP) realizó el pasado 3 de abril acerca de “Zunzuneo”, proyecto ilegal diseñado, financiado e implementado por el Gobierno de Estados Unidos para subvertir el orden interno en Cuba.

El artículo de AP titulado “Estados Unidos creó secretamente un ‘Twitter cubano’ para provocar inestabilidad”, permitió confirmar la implicación directa del Gobierno de Estados Unidos, a través de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), en la planeación, financiamiento y ejecución de este proyecto clandestino, consistente en la creación de una plataforma especial de servicios de telecomunicaciones ilícitos hacia Cuba desde el exterior, con el objetivo de enviar a usuarios cubanos mensajes de contenido político para influir en sus posiciones y alentarlos a actuar en contra del gobierno.

El carácter secreto de este proyecto quedó en evidencia al conocerse que fue ejecutado a través del empleo de una extensa  red de contratistas privados, empresas fachada, servidores informáticos y cuentas bancarias en varios países, con el propósito deliberado de ocultar la participación activa de agencias gubernamentales norteamericanas en su consecución.

No hay dudas de que estamos en presencia de una operación encubierta que, según la definición contenida en la legislación norteamericana, en particular en la Ley de Autorización de Gastos de Inteligencia de 1991, significa cualquier actividad del Gobierno de EE.UU., para influir en las condiciones políticas, económicas o militares en el exterior, que se realice de manera tal que el papel de ese gobierno no sea evidente o se reconozca públicamente.

Al respecto, llama la atención que este proyecto viola la letra de la legislación norteamericana sobre las operaciones encubiertas, que establece que el Presidente debe aprobar previamente por escrito este tipo de actividades y que las agencias involucradas deben informar íntegramente al Congreso sobre su implementación, algo que no ocurrió en este caso.

La concepción y puesta en práctica de este proyecto, que ha tenido una gran repercusión en Estados Unidos y otros países, sobre todo en aquellos cuyos territorios fueron usados sin su anuencia para esta afrenta contra Cuba, constituye una violación flagrante de la soberanía de nuestro país.

Infringe, además, las regulaciones internacionales referidas al uso de mensajes Spam y a la privacidad de la información y las comunicaciones personales, al apoyarse en la obtención ilegal de datos de usuarios cubanos y en el envío de mensajes SMS a sus celulares, sin su conocimiento y consentimiento previo. El Reglamento de Telecomunicaciones Internacionales, adoptado en diciembre del 2012, en el marco de la Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales, establece en su artículo 5B que los estados miembros deben procurar tomar las medidas necesarias para evitar la propagación de comunicaciones electrónicas masivas no solicitadas y minimizar sus efectos en los servicios internacionales de telecomunicaciones y los alienta a cooperar en este sentido.

Vale señalar que el Gobierno de EE.UU., nunca permitiría la ejecución de un proyecto como “Zunzuneo” en su territorio, sin autorización expresa. Hacer algo así violaría las leyes anti-Spam, que protegen a los usuarios de telefonía móvil de la recepción de mensajes no deseados, así como las que prohíben de manera absoluta la realización de actividades políticas, incluyendo la promoción de material informativo de corte político en función de los intereses de un Estado o institución extranjera, si la persona o entidad que pretende realizarlas no se registra ante el Departamento de Justicia como agente extranjero.

Las informaciones expuestas por la agencia AP sobre “Zunzuneo” confirman las reiteradas denuncias del gobierno cubano y demuestran, una vez más, que el Gobierno de Estados Unidos no ha renunciado a sus planes subversivos contra Cuba, que tienen como objetivo crear situaciones de desestabilización en el país para provocar cambios en su ordenamiento político, económico y social, y a los cuales continúa destinando presupuestos multimillonarios cada año, que desde que fueran oficialmente instituidos, en virtud de la sección 109 de la Ley Helms-Burton de 1996, superan la cifra de los 260 millones de dólares, de los cuales, más de 95 millones  han sido aprobados durante el mandato del presidente Barack Obama.

Pero “Zunzuneo” no es el único programa de esta naturaleza que se ha diseñado por el Gobierno de EE.UU., contra Cuba en fecha reciente. Los fondos millonarios del Programa Cuba de la USAID han sido destinados para iniciativas similares como “Conmotion”, herramienta desarrollada por el Instituto de Tecnología Abierta (OTI) de la New America Foundation, con sede en Washington, originalmente para uso militar, y que consiste en la creación de redes inalámbricas independientes en forma de “malla” para enlazarse con el exterior, fuera de cualquier control gubernamental, lo cual permite desinformar a los usuarios sobre la situación en su país y convocarlos a manifestaciones.

Otras entidades del Gobierno de EE.UU., como la Oficina de Transmisiones a Cuba, implementan proyectos ilegales como “Piramideo”, que es también una plataforma de comunicación que promueve el envío de mensajes masivos a usuarios en nuestro país. A este tipo de iniciativas y a las emisoras Radio y TV “Martí”, le han sido asignados bajo el gobierno de Obama 142 millones de dólares del presupuesto federal, y más de 770 millones de dólares desde la fecha de su creación.

El Gobierno de EE.UU., brinda igualmente pleno respaldo al proyecto de la bloguera contrarrevolucionaria Yoani Sánchez, de crear un medio de prensa digital, el cual es financiado totalmente con dinero proveniente del exterior y tiene como propósito fundamental alimentar las campañas de desinformación y difamación contra Cuba.

Para justificar la ejecución y promoción de proyectos de esta naturaleza contra Cuba, el Gobierno de EE.UU., argumenta, entre otras razones, su interés en facilitar “el libre flujo de información al pueblo cubano”, cuando es el propio gobierno y el Congreso de ese país los que a lo largo de los años han promulgado leyes, regulaciones y políticas, que impiden precisamente el libre acceso a la información del pueblo de Cuba.

Entre las múltiples restricciones que EE.UU., impone al “libre flujo de la información”, se encuentran las siguientes:

• La política de bloqueo económico, comercial y financiero prohíbe las exportaciones de tecnología y equipamiento de telecomunicaciones.

• La Ley Torricelli de 1992 y la Ley Helms-Burton de 1996 prohíben cualquier tipo de inversión por parte de entidades estadounidenses en los servicios nacionales de telecomunicaciones de Cuba.

• El bloqueo también prohíbe a Cuba la adquisición de licencias de productos de software y niega el acceso de entidades y ciudadanos cubanos a sitios y a servicios en Internet, incluyendo sitios de información y herramientas técnicas como PC Tools y Netbeans; y otras aplicaciones. Nombres reconocidos mundialmente como Microsoft, Mozilla, Adobe, Sourceforge y Google, instrumentan desde la Red de redes las prohibiciones del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba. En el caso de Google, los cubanos no pueden acceder a herramientas como Google Analytic, Google Earth, Google Decktop Search y Google Toolbar. Estas restricciones se hacen extensivas al uso de software libres y de su navegador más popular Sourceforge por parte de Cuba, lo cual viola las premisas de la Open Source Initiative, organización dedicada a la promoción del software libre: la no discriminación contra personas o grupos y la no discriminación contra esferas de actividad. Incluso, se impide el acceso desde Cuba a aplicaciones que son ofrecidas gratuitamente por sus autores en Internet, como son los casos de mathwork.com, ti.com, digikey.com, microchip.com y wmware.com.

• Cuba no puede conectarse a las decenas de cables submarinos de fibra óptica que circundan la isla, lo cual obliga al país a buscar alternativas más costosas para incrementar la conectividad a Internet. Paradójicamente, el Gobierno de EE.UU., ha anunciado sus planes de llevar un cable submarino hasta el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval en Guantánamo, en franca violación de la soberanía de Cuba.

• En virtud de la política de bloqueo, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro aplica sanciones a empresas de telecomunicaciones estadounidenses y extranjeras por prestar servicios a Cuba, como son los casos de las compañías LD Telecommunications Inc., de Florida, multada en el 2010 por 21 671 dólares; y Ericsson Panamá, sancionada en el 2012 por 1 750 000 dólares.

• El Gobierno de EE.UU., ha permitido que ETECSA, como sucesora de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, EMTELCUBA, haya sido despojada de fondos depositados en bancos estadounidenses, resultantes de servicios prestados entre ambos países, los cuales fueron ilegalmente congelados como parte de la política de bloqueo.

• El Gobierno de EE.UU., es el único en el mundo que prohíbe a sus ciudadanos visitar Cuba libremente, con lo cual impide los contactos, los intercambios, la comunicación y “el libre flujo de información” entre ambos pueblos.

• La Ley Helms-Burton de 1996, en su sección 109, prohíbe todo tipo de asistencia a Cuba, salvo aquella que tenga como propósito promover la subversión interna.

El Gobierno de EE.UU., debe cesar sus acciones subversivas, injerencistas, ilegales y encubiertas contra Cuba, que atentan contra la estabilidad y el orden constitucional cubano, y respetar la soberanía cubana, el Derecho Internacional y los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

Cuba no tolerará ningún tipo de actividad subversiva ni de intromisión en sus asuntos internos y, como país soberano, continuará defendiéndose y denunciando la naturaleza injerencista de estos programas.

Cabecilla de ZunZuneo, empleado de la Usaid, tenía su base en Costa Rica

zunzuneoEL escándalo desatado a raíz de las revelaciones que sacaron a la luz los móviles perversos del plan subversivo ZunZuneo sigue acaparando titulares exclusivos en torno a este nuevo capítulo de la ciberguerra contra Cuba.

Luego que el diario La Nación, de Costa Rica, confirmara que el cabecilla de ZunZuneo, Joseph (Joe) Duke McSpedon, empleado de la Usaid, tenía su base en la nación tica sin que esta estuviera al tanto de esa red ilegal, otras revelaciones continúan llegando desde Centroamérica, específicamente, ahora, de Nicaragua.

El diario La Prensa devela las conexiones de la Embajada de Estados Unidos en Managua con el proyecto desestabilizador. Resulta que, según el rotativo, Mario Bernheim, identificado por la investigación de la AP como uno de los implicados en el proyecto, trabaja en la misión diplomática de Estados Unidos en Managua.

Bernheim, de acuerdo con la publicación, vive en Managua «pero constantemente viaja a Estados Unidos. Se le considera un “genio de las computadoras” y en una entrevista a un diario local se definió como “programador de sistemas de seguridad, también cracker, hacker, phreaker, y ahora (en retiro) hace consultorías a base de freelancing de programación”».

Según había citado AP, Bernheim fue subcontratado por su hermana Noy Villalobos, gerente de Creative Associates International, bajo el auspicio de la Agencia Estadounidense para la Ayuda al Desarrollo (Usaid).

Se sabe que otros países han sido víctimas de la misma aviesa estrategia.

El periodista Glenn Greenwald en un artículo del 4 de abril, en el periódico digital The Intercept, afirma que según documentos de alto perfil secreto publicados por ese diario, este tipo de operación se promueve con frecuencia en las agencias de inteligencia occidentales, que usan los medios sociales de manera encubierta para la propaganda, el engaño, la mensajería masiva y la construcción de historias falsas.

Estas ideas —las discusiones sobre la forma de explotar Internet, en especial las redes sociales para difundir subrepticiamente puntos de vista favorables a los intereses occidentales y difundir información falsa o perjudicial sobre los objetivos— aparecen repetidamente en todo el archivo de los materiales proporcionados por el denunciante de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), Edward Snowden, afirma.

Los documentos preparados por la NSA y su homólogo británico, el Government Communications Headquarters (Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno), más conocido como GCHQ, detallan varios de estos programas, incluyendo una unidad dedicada en parte al descrédito de los enemigos de las agencias con información falsa difundida en línea, escribió Greenwald.

El artículo, rebotado este lunes por distintos medios de prensa como el diario mexicano La Jornada, hace referencia a documentos filtrados por Snowden, de los que se evidencia que el pretendido «Twitter cubano» era solo uno de muchos proyectos que se han contemplado e implementado por agencias de EE.UU. y otros países de Occidente.

Este martes la atención estará concentrada en el testimonio que debe ofrecer el jefe de la Usaid, Rajiv Shah, ante la Comisión de Asignaciones del Senado; una sesión que inicialmente se preveía se centrara únicamente en la discusión del presupuesto de la agencia, y que algunos vaticinan pudiera ser un interrogatorio sobre el plan ZunZuneo.

Tomado de Juventud Rebelde

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