Cuba: Equipo de béisbol de Villa Clara se coronó campeón de la LII Serie Nacional

Los Naranjas se coronan reyes de la pelota cubana tras 18 años de espera al vencer a Matanzas en el quinto juego de la gran final

Equipo de béisbol de Villa Clara se coronó en la noche de este martes campeón de la LII Serie Nacional tras derrotar a Matanzas.

Equipo de béisbol de Villa Clara se coronó en la noche de este martes campeón de la LII Serie Nacional tras derrotar a Matanzas.

Por: Raiko Martín

SANTA CLARA.— La lluvia solo pospuso la fiesta. Más nada, ni nadie, pudo evitar la «explosión naranja», el grito de toda una provincia tantas veces ahogado. Villa Clara, con absoluto merecimiento, es desde este martes el nuevo campeón del béisbol cubano gracias a una espectacular victoria que sentenció su serie frente a los aguerridos Cocodrilos de Matanzas.

Se consagraron los dirigidos por Ramón Moré de la mejor forma posible: frente a los miles de aficionados —entre quienes estuvo René González Sehwerert, Héroe de la República de Cuba, junto a su familia— que volvieron a repletar el graderío del estadio Augusto César Sandino de esta ciudad, para ser cómplices directos de la coronación.

Caía la tarde, y sin rastros de las inoportunas precipitaciones, matanceros y villaclareños saltaron al diamante con similares objetivos: los anfitriones el triunfo definitorio; los visitantes el éxito de la supervivencia.

«Mordieron» primero los yumurinos con el largo y solitario cuadrangular de Ariel Sánchez ante los envíos del zurdo Misael Siverio —otra vez tibio en el arranque—, quien sorteó con dificultades el camino hasta el quinto episodio.

Pero los locales armaron el contrataque en el segundo inning a partir de una polémica decisión arbitral. Una más y no la única de la noche. El intento de sacrificio de Dairon Varona, según el principal, fue sacado hacia zona foul por el abridor Joel Suárez, y los naranjas pusieron hombres en primera y segunda. Entonces cumplió Danel Castro con la misión de adelantar a los corredores, y tras el boleto intencional a Pestano para llenar las almohadillas, Andy Sarduy dejó caer una suave línea en lo corto del jardín derecho para fletar el empate y la ventaja.

Poquísimo duró esa diferencia porque el hit de Lázaro Herrera, el doblete de Santoya y el fly de sacrificio de Yadiel Hernández se sumaron para lograr un equilibrio en la balanza que peligró en la siguiente entrada.

Fue cuando, con las bases llenas y un solo out, Moré echó mano a Jonder Martínez, su salvavidas para todas las tormentas. Gracial le conectó un fly a la pradera derecha, Heredia intentó convertirlo en sacrificio con una endemoniada carrera desde tercera, pero el árbitro Juan de Dios León se lo impidió.

Solo un minuto después, y tres tomas de cámara lenta mediante, quedó clara la validez del esfuerzo del jardinero matancero. Era lo peor que podía pasarle al partido.

Sin embargo, una noche así merecía mejor suerte, y ese guiño de la fortuna sucedió en la parte baja del sexto capítulo, cuando Danel empujó la ventaja y dejó las bases llenas, una escena lista para el delirio.

El Sandino completo aguardaba desde hace rato por el desenlace de una novela con muchos meses de argumento. Y Ariel Pestano, sin dudas el jugador fetiche de la afición local, el que unas veces a gritos y otras veces a puros lances tira del carro naranja, le desapareció la pelota por el jardín izquierdo al relevista Maykel Martínez. Lo que siguió fue, simplemente, indescriptible.

Hay que reconocer que si el campeonato se decidiera por garra y deseos, el equipo de Matanzas fuera el campeón indiscutible. La tropa de Víctor Mesa, una vez más, se negó a bajar los brazos. Intentó la remontada y le descontó tres a Jonder, quien a pesar de esto recibió toda la confianza para lanzar los últimos outs de la temporada. Lo del diestro artemiseño también merece grandes titulares.

Para agrandar aún más el jolgorio —si eso fuera posible— Andy Sarduy puso el puntillazo con otro solitario vuelacercas. Después del último lance, sucedió lo inevitable. Un mar de pueblo inundó la grama y levantó en brazos a sus campeones. Y esta ciudad fue más Naranja que nunca.

Ganó: J. Martínez (8-5) Perdió: J. Suárez (15-5) HR: A. Sánchez, A. Pestano, A. Sarduy

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Víctor Mesa: “El show soy yo”

Por: Carlos Manuel Álvarez, Tomado de OnCuba

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Víctor Mesa no quiere conversar conmigo, ni con nadie. Pero eso es imposible. Es como pedirle peras al olmo. Víctor Mesa no sabe vivir sin conversar. Es un logocentrista, le gusta oírse, y en un entorno como el beisbol cubano, donde la gente se cuida y no habla o habla un conjunto de naderías sin sustancia alguna, eso ya es, de por sí, suficiente mérito.

Lo he atrapado en un mal momento. Mesa acaba de perder el Clásico Mundial al frente del equipo Cuba, y el martes pasado, en la reanudación de la Serie Nacional, durante el primer encuentro Matanzas contra Industriales, fue echado del Latinoamericano ante miles de espectadores y millones de televidentes.

El país entero presenció, secuencia a secuencia, cómo Mesa se propasaba con el árbitro, cómo intentaba retirar a su equipo del terreno y subía al box a un jugador de posición, en franco desafío a la autoridad de Melchor Fonseca, el principal, quien segundos antes había expulsado al pitcher matancero Yasiel Lazo, por propinar dos dudosos deadball con el juego más que abierto. Aunque, todo sea dicho, sin advertencia previa.

Ese mismo día, la Comisión Nacional había publicado un decreto donde se regulaba la especialización en el uso de los lanzadores, por lo que la decisión de Mesa fue tomada como un doble ultraje. Los medios nacionales formaron coro, las publicaciones en Internet, los blogs, la gente en la calle, todos repudiaron la actuación del manager, y Mesa, acostumbrado como nadie a merodear por el vórtice del huracán, se encuentra ahora, en la mañana del jueves 28 de marzo, particularmente molesto, enardecido con los medios de comunicación, dispuesto a batirse solo, con su carácter, su intuición, su poder y, si fuere necesario, su membruda testarudez por delante.

CM-Buenos días –digo–. Mesa chequea el entrenamiento de su equipo, disperso por la grama del Latinoamericano-. Vengo por la entrevista que acordamos.

VM-Buenos días. De qué vas a preguntar, a ver.

CM-Bueno, vamos a hablar de la actuación del Clásico, del equipo Cuba.

VM-No, de eso no. De eso ya me ha preguntado todo el mundo.

CM-¿Quién lo ha entrevistado? Yo no he visto ninguna entrevista.

VM-No, no, qué va. No hay nada nuevo que decir del Clásico. Ya me lo han preguntado todo.

CM-Pero yo le voy a hacer una entrevista diferente, las preguntas que no le han hecho.

VM-¿Sí? ¿Qué pregunta tú me vas a hacer, a ver? Dime ahí.

Mesa me coge fuera de sitio. No sé qué contestarle. Saco una agenda. Echo un vistazo a las preguntas y no hay ninguna especialmente distinta.

CM-Bueno, pero vamos a sentarnos, a conversar –busco tiempo.

VM-Qué va, deja eso. Todos me han dicho lo mismo, y después yo leo lo que escriben.

CM-En el tercer partido del play off contra Industriales, a Ariel Sánchez se le cae un fly empezando el juego y tú comentaste que justo en ese momento supiste que no ganabas. ¿Hubo un momento así contra Holanda?

VM-No, yo sabía que le ganaba a Holanda. Eso es lo malo. Yo nunca pensé que perdía.

CM-¿Y cuando Simmons da el jonrón y empata?

VM-Tampoco. Yo sabía que si metíamos el escón le hacíamos la carrera.

CM-¿Si metíamos el escón en el final del noveno?

VM-También. Pero tú viste todo lo que pasó. Pasaron dieciocho cosas, ustedes tienen siete u ocho, pero pasaron dieciocho, y eso es muy difícil para un equipo de pelota. Es como que aquel muchacho no coja un fly –señala precisamente a Edel Tamayo, quien la noche anterior entró a cubrir el left field, ahora entrena en esa posición y el martes, rocambolescamente, se paró en la lomita para sorpresa del público- cuando yo los cojo todos. ¿Cómo yo voy a coger un fly y Tamayo no? Ayer se le cayeron dos, cuatro carreras entraron por él.

CM-¿Igual que los errores de Yulieski Gourriel en tercera?

VM-No, ya eso no. Es como que el padre hable del hijo. No puedo hablar. Mira, dame un abracito, yo te quiero, pero no puedo hacerte la entrevista, no puedo. Si es de otra cosa, lo hacemos, pero del Clásico, Gourriel, Holanda… lo mismo no. ¿Qué vamos a ganar? ¿Qué voy a decir yo que pueda salir bueno en la entrevista esa? Acuérdate, para que aprendas, que como periodista tienes que meter un palo.

CM-¿Qué cree usted de la prensa cubana?

VM-No, yo no puedo hablar de eso, no me toca, pero nunca se queda bien con ustedes.

CM-No puede enjuiciarme a mí por el trabajo de otros. Es como que yo hiciera lo mismo con usted.

VM-No, a mí me puedes enjuiciar, qué me importa que me enjuicien. Pero todos son iguales, nadie pone lo que le falta a la casa, ni que el techo se está cayendo. Todos son iguales. Es la misma película. ¿Qué edad tú tienes?

CM-Veintitrés.

VM-Yo tengo cincuenta y seis. Hasta los que están muertos han dicho eso que tú estás diciendo. No hay de quien hablar y hablan de mí.

CM-A lo mejor si le traigo algún trabajo mío se convence.

VM-Tráemelos.

CM-He hablado bien de usted, soy matancero.

VM-No, yo no quiero que hables bien. A mí me gustan las críticas.

CM-El día que haga algo que no me guste, lo digo también.

VM-Búscame esa entonces. Mira ahora, todos contra mí. Pero estoy acostumbrado. Me gusta luchar solo.

CM-Perfecto, no hablemos del Clásico. ¿Qué ocurrió el martes?

VM-¿El martes? Nada. Yo soy el director y hago lo que entienda. Tú me quitas el pitcher sin advertencia… ah, bueno, yo te pongo pitcher sin advertencia. Me botó. ¿Y qué pasó ayer miércoles? No vino nadie. Ahora hoy se vuelve a llenar, porque la gente viene a verme a mí, a gritarme, a meterse conmigo, no le importa el frío. El show soy yo.

CM-¿No le parece que a veces se exalta demasiado, que se equivoca?

VM-¿Ves? Ese es tu problema. Si tú piensas así, escríbelo.

CM-No, yo no pienso nada, yo solo pregunto.

VM-Mira, te voy a dar una sola respuesta y ya no voy a hablar más. Si hago lo que decía la gente, poner un pitcher el martes, yo no gano ayer. Ayer puse a todos los pitchers que tenía, y por poco no gano el juego de pelota. Quiere decir que si lo hago el día anterior, yo ni gano el martes ni gano el miércoles y hoy no tuviera a nadie tampoco. Esto es para clasificar, apenas empieza, entonces los periódicos ponen que la gente está esperando. ¿Esperando qué cosa? Ese fue un juego más de la serie. La gente no está esperando nada. Ya el Clásico se acabó. Y yo tengo que clasificar. Para clasificar, tengo que poner al pitcher que yo entienda.

CM-¿Y por qué tocaste bola con los sluggers en el Cuba?

VM-¿Y por qué tú no le preguntas al manager de Dominicana por qué tocó bola en el primer inning con el cuarto bate?

CM-Porque el manager de mi país es usted, no el de Dominicana.

VM-Ve y pregunta allá primero y después yo te contesto. Toco porque soy el director y hago lo que entienda. Aquí estuvieron tocando desde julio. Si no sabes tocar, es tu problema. Aparte, te digo, esto es un ratico. Busca la segunda opción, de esto solo no vas a vivir –señala mi agenda, se refiere al periodismo-. La segunda opción. Y no es la jeva ni es la casa. Interpreta si puedes. Si me sacan de aquí, yo tengo para donde ir. Hasta para Estados Unidos me están buscando, imagínate, y estoy aquí. Hasta para Estados Unidos. Mira a ver si te quieren llevar a ti. ¿Entonces?

CM-¿Vas a seguir en el equipo Cuba?

VM-Si me ponen, voy. Y si me quitan, me quitan. Mientras tanto lo voy a disfrutar. Donde sí voy a seguir es en mi casa.

Mesa se aleja, camina hasta el cajón de bateo, evalúa a Tamayo. Esta mañana, Tamayo tiene que entrenarlo todo. Mesa le dice que apriete duro la mano derecha cuando empuña el bate. Le pega fuerte a la bola y Mesa le dice que ahí. No es más nadie, le dice, eres tú. Por qué rolling a segunda, dice, por qué. Batea para el hueco. El hombre eres tú, repite. Asume.

Sube las gradas y se sienta encima del banco de visitador. Lo persigo.

CM-Usted siempre dice que sabe qué pelotero sirve para cada momento. Quién tiene temple y quién no. ¿Ya tenía pensado, ante alguna eventualidad, subir a José Miguel Fernández al tercer turno?

VM-Esa es la pregunta que me haría mi hijo. Por supuesto que lo tenía pensado. Todo está pensado. ¿O tú también crees que yo hago las cosas a lo loco?

CM-Pero el toque con los hombres de poder parecía pensado, y le salió mal.

VM-Aquí tocaron durante meses, y lo hicieron bien. El problema es que tú no sabes. Abreu empezó en los jardines, y es el que mejor toca en el equipo. Pero tú no viste eso, hijo, tú tenías diez años, no has visto pelota, ¿qué puedes saber tú?

CM-Sí, yo sé, Abreu empezó muy joven. Pero si no se entrena, se olvida. El Clásico no es para aprender.

VM-Qué cosa esta, tú. Preguntándome por qué mando a tocar la bola un muchacho. Por eso es que estamos ahí parados, y no caminamos.

CM-Yo le pregunto para que me explique.

VM-No, yo no. Eso te lo pueden explicar los mismos colegas tuyos.

CM-¿No hay ningún periodista cubano que le parezca bueno?

VM-Todos son buenos, lo que a veces no saben lo que hablan.

CM-¿No hay uno que rescate?

VM-Ya. No tengo nada que hablar. Ya te dije que no tengo nada que hablar.

Me callo un rato. Mesa conversa de otra cosa: del país, por ejemplo, y de Edel Tamayo, que ha vuelto a los jardines.

VM-Mira -dice-, esa que cogió es más difícil. Pero no hay gente, no hay televisión. Eso va en la sangre. ¿Cómo Víctor Víctor las cogía todas anoche? Ah, pero cuando yo lo puse me dijeron que lo estaba apresurando. Ya no. Ya no me dicen nada. Ahora hice bien. Es así. Ayer Urgellés se me acercó para hablarme del muchacho.

CM-¿Usted lleva recio a su hijo?

VM-No quieras saber.

CM-¿Más recio que a los demás?

VM-No, yo los llevo a todos igual. ¿Por qué senté a (Ariel) Sánchez anoche? Porque tú no puedes manotearle a un coach, qué es eso. Me costó más trabajo ganar, pero gané. Además, es preferible perder que ganar con malos métodos. Ganar así no sirve. Esto no es un partido, es un campeonato. Y te digo más. Si no clasifico, si no quedo entre los cuatro, ¿qué pasó? Dime, ¿qué pasó? No pasa nada. Lo mío es educar, formar peloteros, que aprendan a jugar como se debe.

CM-¿Y por qué sentó a Cheíto (Rodríguez)?

VM-No porque se haya equivocado –Cheíto mandó a doblar a Sánchez hacia home y el right field tenía la bola en la mano-. Cualquiera se equivoca. Lo senté por no haber sentado a Sánchez. No tengo que venir yo desde el túnel, expulsado, a sancionar la indisciplina, no.

CM-Ve, esa es una respuesta convincente. ¿Por qué no lo explica en una entrevista? -Mesa saca el celular y empieza a leerme un mensaje. Otra petición de otro periodista-. Yo sé quién es ese -digo.

VM-(Michel) Contreras, claro. Yo conozco a cada periodista por la forma en que redacta. Si me lo hubiera pedido antes, yo lo atiendo, pero ahora no. ¿Ahora? ¿Después que dijo que nosotros le ganamos a cocineros chinos? Hay que respetar al equipo, no desmoralizarlo.

CM-Yo empecé con Michel.

VM-Mira para eso. Buen periodista. Mándale mis saludos.

CM-Pero aproveche el espacio.

VM-Yo no quiero espacio. El espacio que yo quiero ya me lo van a dar, el país es sabio. -Mesa habla conmigo, pero sin mirarme. Abajo, un grupo de siete u ocho trabajadores, que riegan la yerba y apisonan la grama del Latino, lo escucha extasiado. Cerca de Víctor Mesa nadie lo critica o lo encara con la rudeza con que lo hacen en la calle. Es una mezcla inquieta de autoridad, carisma y tozudez. Parece acosado pero también inexpugnable-. Ojalá que un día te pongan a dirigir un equipo de pelota. Seis meses nada más, para que veas dónde vas a terminar. Cuando salgas vas a ir directo para donde trabajaba Ordaz (hospital psiquiátrico). Completo vas para allá. Estate quieto… al que te pasa por alante con una botella de ron… no es fácil. Dale, métete aquí. No, así con camisita blanca y escribiendo es fácil. Eso es jamón.

CM-Si tú me llevas –le cambio el tono-, yo voy contigo.

VM-No, tú alante, jefe de la tropa, yo voy de coach.

CM-Pero eso es lo tuyo, el periodismo también tiene sus cosas, que tú no las sabes.

VM-Yo sí sé, cómo no voy a saber, si el primo mío era Ramón Gainza, periodista de Juventud Rebelde. Tú ni debes saber quién era Ramón Gainza.

CM-¿Era buen periodista?

VM-Hizo buenos trabajos, pero no fue, cómo decirte, consistente. Se murió joven.

CM-¿Michel es mejor?

VM-Más crítico. Pero no es que sea mejor, es el espacio que te den. Si no lo lleva a la televisión, no puede decir lo que dice.

CM-Pero Michel dice lo que no dice nadie. Hay quien tiene el espacio y calla. No todo el mundo dice lo que tú dices con un micrófono delante.

VM-Ya te digo que es valiente, mi problema es que me desmoraliza a la gente. Vamos a poner que tenga razón, que le ganamos a cocineros chinos. ¿Tú eres cubano o dominicano? ¿Cómo vas a hablar así del equipo de tu país? –Hago silencio, no recuerdo haber leído esa línea-. Lo que hay que hablar es que tienen que darles dinero a los peloteros. ¿Cuándo le van a pagar dinero a los peloteros en Cuba? Eso no lo dijo.

CM-¿Tú crees que pagando más dinero se puede elevar el techo de la pelota cubana?

VM-Claro que se puede elevar.

CM-¿Y salir a jugar afuera?

VM-Todo se puede hacer.

CM-¿Pero estás de acuerdo o no estás de acuerdo?

VM-Yo estoy de acuerdo con todo lo que sea positivo.

CM-¿Y eso sería positivo?

VM-Muchas cosas son positivas.

CM-¿Entonces no me vas a dar la entrevista?

VM-¿Pero qué puedo decirte yo que sea noticia? Ya el Clásico no funciona. No vamos a sacar un trabajo que no sirva, que no diga nada.

CM-Si el Clásico no funciona, ¿que crees tú que sea ahora mismo un palo periodístico?

VM-¿Ahora? Nada.

CM-¿Pero tú mismo no dijiste que eras el show? Entonces cualquier cosa que digas la gente la va a leer.

VM-Voy a decirte la verdad. Me estoy reservando para la televisión, un programa especial. No puedo hablar.

CM-Pero nosotros sabemos cómo es la televisión, no te van a preguntar nada polémico.

VM-A mí no me hace falta que me pregunten. Si yo quiero hablar, hablo. ¿Tú no viste el último Al duro y sin guante? ¿No me viste? En el estudio había aire acondicionado y los comentaristas estaban sudando. Descuida, que yo hablo. ¿Quieres poner algo?

CM-Sí.

VM-Pon que no me voy de Cuba, que es una promesa hecha a mi madre.

Doce horas después, ya en la noche, Víctor Mesa parece otro. Es un hombre extremadamente temperamental. Le ha ganado a Industriales, agenciándose, desde que dirige Matanzas, la primera subserie particular entre los dos conjuntos. Su hijo impulsó tres carreras, y fildeó todo lo que batearon por el center field.

CM-Vine a verte –le digo.

VM-Coño, periodista. Estuve pasándome mensajes todo el día con Contreras. Gastamos como diez dólares. Si no estuviera apurado, te los enseñaba.

CM-Voy a ir al Victoria de Girón, todavía falta.

VM-Tú eres matancero –dice, pero no entiendo lo que eso significa.

Luego firma gentilmente un par de autógrafos, balbucea algo, y esgrime esa larga sonrisa que todos conocemos, y que nadie sabe tampoco lo que quiere decir.

Cuba: VICTOR MESA SOBREPASO LOS LIMITES DE LO PERMISIBLE

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Grosero, malcriado, mal educado, prepotente, desconsiderado, indisciplinado, demente…todos esos adjetivos escuché esta mañana de aficionados avileños refiriéndose a Víctor Mesa por el triste espectáculo que protagonizó anoche ante miles de aficionados en el estadio LAtinoamericano y otros cientos de miles que veíamos el juego por la televisión.

No comparto las faltas de respeto ni ofendo a nadie en Faceboook, pero lo de Víctor Mesa anoche rebazó todo límite y, como él no respeta a nadie, no podemos respetarlo a él.

Una persona así tiene que estar fuera del deporte cubano.

Tomado de Idania Periodista Avileña ( Facebook )

NOTA: Y esto fue lo que publico el diario Juventud Rebelde

Raiko Martín → Lo más lógico sería comentar aquí sobre desempeños, jugadas, estrategias, resultados. Pero cuando suceden cosas como las vistas en la noche del martes sobre la grama del estadio Latinoamericano, existen los suficientes argumentos éticos y morales, y por demás lógicos, para soslayar todo lo relacionado con el juego de pelota. Es lamentable, pero toca.

La actitud soberbia y desafiante adoptada por Víctor Mesa frente a quienes son sus pupilos en el equipo de Matanzas, frente a varios de los que dirigió durante el reciente Clásico Mundial, frente a los no pocos aficionados que se olvidaron del frío para disfrutar de un buen espectáculo, y frente a los miles de televidentes sentados frente a sus pantallas para ver lo que prometía ser un buen juego de pelota, merece, cuando menos, una crítica del tamaño de un rascacielos.

En temas de estrategia, una decisión puede ser cuestionable de acuerdo a gustos y formas particulares de asumir el béisbol. Pero en términos de comportamiento, no hay medias tintas. Las cosas se hacen bien o mal, y algunas veces, como ahora, hasta peor.

Siempre queda una mínima posibilidad de que los lanzamientos del zurdo Yasiel Lazo se les escaparan, que no llevaran el propósito de golpear a Chirino y Correa. También, que el «descontrol» fuera su única posibilidad de escapar —con una expulsión— del castigo al que estaba siendo sometido, sin que asomara la más mínima intención de relevarlo.

Por eso, hiló fino Melchor Fonseca, e hizo lo que debía: sacarlo del juego. Y estuvo mucho mejor el experimentado umpire al no permitir a Víctor cuestionar su autoridad con frases y gestos totalmente fuera de lugar. Se puede estar de acuerdo o no con una decisión arbitral, pero las formas para protestar no pueden, bajo ningún concepto, traspasar los límites de la disciplina, el respeto y la cordura.

Lo que no pudo Melchor —las reglas no se lo permitieron— fue evitar que el ahora director de la novena yumurina «saboteara» el partido, y en un arranque de irresponsabilidad profesional, enviara al box a un jugador de cuadro para continuar la faena monticular.

Dos días después que la Comisión Nacional anunciara medidas para normar la utilización de los lanzadores, tal decisión roza la falta de respeto, no solo a la afición, sino también al órgano que debiera regir los destinos del béisbol cubano.

Le toca a sus federativos tomar cartas en el asunto y actuar responsablemente por el bien del pasatiempo de millones de cubanos. El béisbol en la Isla necesita ingentes reformas conceptuales y estructurales, pero hoy necesita con urgencia una pizca de sensatez.

El caso Pestano: Incógnitas de una exclusión

Escrito por Lemay Padrón Oliveros. Especial para Cubasi

398062_437868692953203_3934950_nLa receptoría demanda experiencia, porque no es solamente recibir lanzamientos y evitar robos de base, hay que dirigir el pitcheo, y en eso el villaclareño es un maestro.

Cada vez que se confecciona un equipo Cuba de béisbol hay polémica, es algo tan inherente a nuestro pasatiempo nacional que nadie se extraña por el revuelo causado cada vez que sucede. Ocurre incluso cuando se hacen los equipos de cada provincia, y en algunos casos hasta en equipos de municipios.

Sin embargo, no han pasado muchas horas y me atrevo a asegurar que el conjunto nominado al III Clásico Mundial, si no es el más polémico de la historia, está entre ellos. Tradicionalmente los criterios se enfocan sobre dos o tres jugadores, pero esta vez se manejan muchos más, y eso que todavía está acabadita de salir.

Reconozco que Pestano no es perfecto, con el bate en la mano tiene grandes carencias, sobre todo para realizar el juego táctico que tanto le gusta a Víctor, pero de los otros, solamente Eriel ha jugado regular anteriormente en un equipo Cuba, y no fue calzando los arreos.

Por eso quisiera analizar las cosas por partes, y empiezo por la receptoría, donde se apreció una de las mayores sorpresas: la ausencia por primera vez en más de 10 años del villaclareño Ariel Pestano.

En cuanto a rendimiento, Pestano tiene más average, jonrones, impulsadas, sluggin y OPS que su compatriota Yulexis La Rosa, aunque ha jugado 12 juegos menos. En cuanto a los robos, le han estafado tres bases y ha capturados a dos, mientras que La Rosa tiene un ladrón exitoso y seis fracasados.

No acepto ninguna de las justificaciones dadas por Víctor Mesa para dejarlo fuera. Por rendimiento es verdad que no tiene grandes números para estar, tanto ofensiva como defensivamente, sobre todo porque ha jugado poco, pero en cuanto a experiencia y maestría, pocos pueden ponerle un pie delante. En una entrevista Víctor dijo veladamente que otra razón era porque se acostumbró a perder (en otras palabras), pero entonces debió dejar fuera a Yuliesky, Cepeda, Eriel, Despaigne, José Dariel, etc.

Para mí esta posición estaba segura. Reconozco que Pestano no es perfecto, con el bate en la mano tiene grandes carencias, sobre todo para realizar el juego táctico que tanto le gusta a Víctor, pero de los otros, solamente Eriel ha jugado regular anteriormente en un equipo Cuba, y no fue calzando los arreos.

La receptoría demanda experiencia, porque no es solamente recibir lanzamientos y evitar robos de base, hay que dirigir el pitcheo, y en eso el villaclareño es un maestro. Si se quiere dar paso a figuras jóvenes (Eriel tiene 37 años y Yulexis 33), el momento es concluido un ciclo, o sea, después de unos Juegos Olímpicos, un Mundial o un Clásico, no un mes antes.

En cuanto a rendimiento, Pestano tiene más average, jonrones, impulsadas, sluggin y OPS que su compatriota Yulexis La Rosa, aunque ha jugado 12 juegos menos.

Aclaro, no tengo nada contra los nominados, incluso se dice que esto es preliminar -aunque me huele a definitivo-, pero estoy expresando mi opinión, y para mí había dos puestos en disputa y no tres.

Otros receptores también podían ser tomados en cuenta, y aquí les dejo los números ofensivos fundamentales de otros con posibilidades. De ellos, solamente los granmenses y el pinareño Lorenzo Quintana tienes más robos que capturas (Frank Camilo y Eriel también), mientras que Peraza y Durruthy se desempeñan como designados y esto los margina.

Aquí les va:

Nombre JJ VB CA H AVE OBP 2B 3B HR TB SLU OPS BR CR CI BB K

Adir Ferrán 34 126 12 38 .302 .341 7 0 3 54 .429 .770 2 0 18 7 13
Luis A. Ferrales 32 81 7 25 .309 .352 2 0 1 30 .370 .722 0 0 8 5 9
Carlos M. Barrabí 24 44 2 14 .318 .348 1 0 1 18 .409 .757 0 0 8 2 3
Ángel M. Tamayo 26 65 7 25 .385 .403 2 1 1 32 .492 .895 1 0 5 0 4
Luis A. Castro 34 128 13 41 .320 .364 4 0 1 48 .375 .739 1 0 22 9 9
Frank C. Morejón 30 78 5 21 .269 .321 2 0 0 23 .295 .616 0 0 6 4 5
Danger Guerrero 31 99 11 38 .384 .488 8 0 3 55 .556 1.044 0 0 23 20 5
Yosvany Peraza 34 124 15 40 .323 .437 7 0 4 59 .476 .913 0 0 24 20 19
Lorenzo Quintana 33 126 16 39 .310 .343 8 2 0 51 .405 .748 1 3 23 5 14
Alexis Durruthy 17 41 9 15 .366 .460 2 0 5 32 .780 1.240 0 0 12 6 3
Eriel Sánchez 31 114 15 34 .298 .352 5 0 6 57 .500 .852 0 0 29 9 8
Ariel Pestano 17 45 3 11 .244 .382 1 0 2 18 .400 .782 0 0 6 10 2
Yulexis La Rosa 29 83 6 17 .205 .256 2 1 1 24 .289 .545 0 0 12 4 11

Cuba: Equipo preliminar que asistirá al Clásico Mundial de Béisbol

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Por: Raiko Martín

En un encuentro con la prensa especializada realizado en el salón Adolfo Luque del estadio Latinoamericano, las máximas autoridades del béisbol cubano anunciaron la conformación preliminar del equipo que asistirá al venidero Clásico Mundial.

Bajo la dirección de Víctor Mesa, el elenco estará integrado por los receptores, Yulexis La Rosa, Frank Camilo Morejón y Eriel Sánchez.

Como jugadores de cuadro fueron escogidos José Dariel Abreu, José Miguel Fernández, Erisbel Arruebarruena, Yulieski Gourriel, Luis Felipe Rivera y Andy Ibañez.

Los jardineros incluidos fueron Frederich Cepeda, Alfredo Despaigne, Alexei Bell, Rusney Castillo, Guillermo Heredia y Yadiel Hernández.

El cuerpo de lanzadores estará conformado por Freddy Asiel Álvarez, Vladimir García, Ismel Jiménez, Odrisamer Despaigne, Norberto González, Darién Núñez, Yander Guevara, Yulieski González, Wilber Pérez, Alexander Rodríguez, Vicyohandri Odelín, Danny Betancourt y Raciel Iglesias.

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Víctor Mesa: Estamos pensando que jueguen siete años y vengan a Japón

Por Reynaldo Cruz/Universo Béisbol

Unas 24 horas antes del primer partido de la serieSamurai Japan Match 2012, entre Cuba y Japón, el mentor criollo, Víctor Mesa, dio una conferencia de prensa en la que respondió varias interrogantes, pero sin dudas lo más interesante fue su afirmación de que Cuba marcha camino a autorizar a los peloteros cubanos a firmar contratos con conjuntos profesionales de Japón, Taipéi de China o Corea del Sur.

Acompañado de Alfredo DespaigneYulieski Gourriel y Rusney Castillo, Mesa respondió a las preguntas que le hicieron varios periodistas japoneses y tuvo hasta tiempo de bromear con algunas de ellas.

En un inicio, el ambiente estuvo calmado, concentrándose sobre todo en aspectos de juego, preguntas sobre los jugadores de uno y otro elenco, aunque el mentor criollo prefirió no hacer comentarios sobre ninguno de sus rivales en particular.

Víctor elogió el hecho de que los japoneses hayan ganado los dos primeros Clásicos Mundiales, y confesó que en la pelota internacional la gente ha vuelto a enamorarse del llamado juego chico gracias al éxito de los japoneses,  “Alguien en el mundo veía el juego japonés muy extraño —dijo— Ahora ven que el juego japonés es (de fabricar) carrera tras carrera… y le está gustando al mundo que hay que hacer carreras para poder ganar… estoy hablando de Cuba, por ejemplo le está gustando el juego japonés, en América, en Estados Unidos… En la misma práctica: en América Latina se está tocando la bola a partir del tercer inning, segundo inning, que eso nunca se hacía. Quiere decir que si lo miramos bien, la gente antes se reía. Ahora la gente se está dando cuenta de que tenían la razón los japoneses, porque carrera por carrera se ganaba. Y cosas como esa las estamos haciendo ahora nosotros”.

La situación pareció ponerse tensa cuando alguien habló sobre la experiencia de  Omar Linaresy levantó la interrogante de qué posibilidad había de que Cuba mandara peloteros a jugar a la Liga Japonesa (NPB: Nippon Professional Baseball).

Víctor comentó entonces que en Cuba se están haciendo cambios muy positivos, y que “en un futuro cercano nuestros jugadores podrán estar jugando en otros países ya, de un momento a otro.”

Aclaró que Japón, Taipéi de China y Corea del Sur están en el horizonte, y descartó a Estados Unidos sobre todo por el bloqueo económico y las sanciones económicas que Washington impone sobre La Habana, al tiempo que explicó que producto de una invitación hecha por laCPBL, el año viene se volverá a jugar en Taipéi de China, y agradeció y elogió la forma en la que la delegación cubana fue tratada en Taiwán.

Además, el controversial piloto de la selección cubana aseguró que en Cuba se está analizando la posibilidad de establecer un proceso parecido al Posting System, y que en el caso de la Isla los peloteros cubanos tengan que jugar siete (7) Series Nacionales antes de poder firmar con los profesionales: “Es un proceso que está caminando bastante bien: en Japón se juegan ocho años y se puede ir a América, allá estamos pensando en que jueguen siete años y que puedan venir a Japón.”

Aparte de ello, confesó que para empezar con este proceso Japón era “el mejor lugar”.

El Show Mesa aseguró a pesar de que puedan firmar contratos con la pelota profesional japonesa, taiwanesa o coreana, los peloteros cubanos siempre van a participar con el equipo Cuba, al tiempo que criticó calificó como algo “negativo” la decisión de algunos jugadores de no participar junto a Japón en el Clásico Mundial.

“Creo que es importante la bandera —comentó—, aparte del dinero, y de las cosas que puedas tener.”

De concretarse lo que comenta el directivo, habrá una considerable disminución en la cifra de los peloteros que abandonan el país en busca del béisbol rentado, y contrario a los que muchos piensan, aumentará la calidad de la Serie Nacional, pues los peloteros verán más expandidas sus posibilidades de jugar una pelota a un nivel más alto y recibir una remuneración mayor por ello.

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