Mientras haya bloqueo, Cuba emitirán una resolución anual y la enviarán a Nueva York

ONU_sesión-755x490

Por: Javier Ortiz

En el Departamento de Estado, el corresponsal Matthew Lee siempre hace una pregunta sobre la votación en Naciones Unidas acerca del bloqueo a Cuba. En años anteriores, el portavoz de turno escuchaba y respondía “nuestra política sigue en pie” o cualquiera otra frase cortante.

En 2012, la situación se alteró un poco. Lee, un tan apasionado, quiso saber cuándo iban a comprender que el resto del mundo veía esa política es “un bodrio.” El incidente queda registrado para la posteridad en YouTube.

Este año, se ahorraron la reprimenda y le adelantaron la respuesta. Matthew Lee es uno de los dos periodistas de Associated Press a quienes un funcionario estadounidense confirmó en anonimato por qué su gobierno votará mañana contra la resolución presentada por Cuba a la Asamblea General de la ONU sobre la necesidad de levantar las sanciones y restricciones a su economía que Estados Unidos mantiene en vigor.

“El proyecto [se refiere al proyecto de Resolución presentado por Cuba] en su forma actual no refleja completamente el nuevo espíritu del compromiso entre los antiguos enemigos de la Guerra Fría” explica la nota publicada por AP. El oficial gubernamental citado sugiere que están abiertos a una negociación en el tema y que la primera opción considerada era la abstención.

La gran novedad contenida en el documento preparado por los diplomáticos de La Habana es el análisis crítico de las medidas adoptadas desde Washington respecto al bloqueo durante el 2015 y una lista con trece prerrogativas que el presidente de Estados Unidos puede tomar por su cuenta para modificar esa política sin recurrir al Congreso.

¿Por qué otra vez la ONU?

Josefina Vidal, la funcionaria que encabeza por Cuba la comisión bilateral, lo advirtió al principio de las negociaciones: mientras haya bloqueo, emitirán una resolución anual y la enviarán a Nueva York. Desde el punto de vista de la Directora General de EE.UU. de la cancillería cubana, el muro de sanciones y restricciones económicos contra su país permanece casi intacto: a lo largo de 2015, el presidente Barack Obama y las agencias federales de su administración solo decretaron ligeras modificaciones que no alteran la esencia de la guerra económica que la Oficina de Control de Activos Extranjeros libra desde las oficinas del Departamento del Tesoro.

Quien no se lo crea, puede consultar las 183 páginas del informe trilingüe que el Ministerio cubano de Relaciones Exteriores (MINREX) entregado al despacho del Secretario General de las Naciones Unidas, como es costumbre desde hace casi un cuarto de siglo.

Por primera vez, la política internacional de Cuba y Estados Unidos coinciden, ¿por qué los diplomáticos estadounidenses no votarán a favor de una resolución que, en apariencia, repite las mismas directrices que ha enviado de su Presidente? Un estudio de la versión 2015 del documento enviado a la ONU explicaría en parte la resistencia de Washington y su cambio de opinión (originalmente, planeaban abstenerse, repito).

El problema no sería votar contra el bloqueo mismo, sino a favor de una resolución que considera insuficientes las medidas adoptadas hasta ahora y pide a la Administración Obama el uso de acción ejecutiva para levantar parcialmente la mayor parte de las sanciones y restricciones contra el país caribeño. Una solicitud que coincide con las propias palabras del inquilino de la Casa Blanca.

“Por ahora,  hemos dicho que iremos paso por paso en busca de áreas y oportunidades dentro de nuestra autoridad”, admitió el Presidente estadounidense acerca de sus prerrogativas para modificar la mayor parte de los aspectos del bloqueo durante una ronda empresarial en septiembre pasado. “Mientras el Congreso mantenga el embargo, hay ciertas cosas que no podemos hacer. Pero hay algunas que sí, por ejemplo, en las telecomunicaciones y vamos a buscar oportunidades allí.”

Tanto Obama como Raúl Castro aclararon desde el principio que la normalización estaría cargada de diferencias. Las contradicciones están a la orden del día, y mantienen algunos de los hábitos anteriores a la reconciliación. Con su voto negativo, el gobierno de Estados Unidos expresaría al mundo su criterio acerca de las demandas  inmediatas por parte de las autoridades de Cuba, interesadas en saltarse el Congreso y obtener los primeros capítulos del posbloqueo por decreto.

(Tomado de OnCuba)

Sobre las elecciones en Cuba (+ Infografías)

guia-minima-elecciones-cuba-1024x567

El próximo 19 de abril unos 8 millones de cubanos irán a las mesas electorales para elegir los delegados a las asambleas municipales del Poder Popular. Esta votación forma parte de un proceso que lleva por nombre Elecciones Parciales y se realiza cada dos años y medio.

Aunque los niveles de abstención en Cuba son bastante bajos (menos del 10 por ciento) y la mayoría votamos puntualmente, la verdad es que cuando marcamos con una X junto al futuro delegado es más bien un acto reflejo y no el producto consciente de nuestro poder ciudadano. Porque, con honestidad ¿qué tanto sabemos de las elecciones en Cuba?

Discover Cuba-US ha realizado este dossier con el objetivo de describir el no muy conocido -y en ocasiones complicado- proceso electoral del Poder Popular en Cuba. Partimos de la premisa de que comprenderlo es una de las garantías para votar con sentido, es decir, un acto político que va mucho más allá de la asistencia a la urna.

Un tema como el de las elecciones está estrechamente relacionado con conceptos como los de participación y democracia, pero no es objetivo de este trabajo un análisis que incluya estas cuestiones. Nuestro reto es explicar de la forma más comprensible posible cómo se elige en Cuba y cuál es el contexto de dicho proceso.

Para ello nos apoyamos en materiales infográficos que exponen el diseño del sistema político cubano, la composición de la actual legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el proceso electoral en sí mismo, un esbozo histórico de las elecciones en Cuba luego de 1959, así como una compilación de documentos (leyes, artículos periodísticos, ensayos) en los que el lector interesado puede hallar más información sobre los temas aquí tratados.

Sistema Político Cubano

Para empezar, qué son los delegados municipales del Poder Popular. O mejor, vayamos más atrás, qué cosa es el Poder Popular (PP). De acuerdo al investigador cubano Jesús García Brigos, “el Poder Popular es un sistema de órganos, organismos y dependencias estatales intervinculados entre sí. Es la forma concreta que ha adoptado la organización del Estado cubano. Y lo integran los órganos de poder (algunos de los cuales ejercen a la vez Gobierno), el Consejo de Ministros- órgano de Gobierno de la Nación-, los órganos de administración locales (Consejos de la Administración provinciales y municipales), las instituciones judiciales y las fiscalías y los institutos armados del país.”

En esta infografía mostramos cómo está estructurado dicho sistema (se han omitido algunas instituciones como el Partido Comunista de Cuba y el Consejo de Defensa Nacional, en aras de facilitar la compresión del sistema).

organizacion-estado-cubano-580x1428

Proceso Electoral

En Cuba, cada dos años y medio, se realizan las elecciones parciales para elegir a los candidatos a delegados de las asambleas municipales del Poder Popular -como ocurrirá el próximo 19 de abril-. La importancia de este órgano está dada no solo por ser la forma de gobierno a nivel local sino por el papel estratégico que ocupa en las elecciones de los delegados de las Asambleas Provinciales y la Nacional, al ser quien aprueba las candidaturas de estas instancias.

Y la Asamblea Municipal la componen los delegados de circunscripción del Poder Popular (sí, son importantes). Estos, que no reciben salario por esa función, son la primera y más cercana representación de la ciudadanía en el Poder Popular. Entre sus obligaciones están transmitir a la Asamblea y a la administración municipal los problemas de sus electores, así como dar cuenta periódicamente de las medidas adoptadas para su solución o de las dificultades que se presentan para resolverlas (cualquier cubano ha vivido alguna reunión de rendición de cuentas en las que esta escena es recurrente).

elecciones-cuba-PARCIALES-Y-GENERALES-580x4193

Un pequeño recorrido histórico

El 1ro. de enero de 1959, la Revolución sacudió hasta sus cimientos la vida de los cubanos. El nuevo poder provisional que se comenzó a construir tenía también la misión de deconstruir el sistema político y de gobierno de la República anterior. Hizo falta además organizar la economía y fortalecer las fuerzas militares ante las amenazas concretas de los Estados Unidos.

Por tanto, entre 1959 y 1976 no se desarrollaron elecciones y el poder legislativo recayó en el Consejo de Ministros y en su Primer Ministro (Fidel Castro, desde febrero de 1959). Sin embargo, en esos años varias leyes fueron consultadas y aprobadas en referendo popular. El poder ejecutivo estuvo en manos del Presidente del país (Osvaldo Dorticós, desde julio de 1959). Sobre esta etapa, conocida en la historia como Período de Provisionalidad, Fidel Castro dijo: “La Revolución no se apresuró en dotar al país de formas estatales definitivas. No se trataba simplemente de cubrir un expediente sino de crear instituciones sólidas, bien meditadas y duraderas que respondieran a las realidades del país.”

En 1974 el Gobierno decidió llevar a cabo un experimento sobre el establecimiento de los Órganos del Poder Popular en la provincia de Matanzas. El 3 de mayo, la ley No. 1268 del Consejo de Ministros aprobó constituir esta experiencia a través de elecciones.

En febrero de 1976 fue aprobada en referendo popular la Constitución de la República de Cuba. En ella quedó definida la nueva forma de Gobierno y el sistema eleccionario, a partir de los resultados del experimento de 1974. Así, la Asamblea Nacional del Poder Popular es el órgano supremo del poder del Estado, y el único con potestad constituyente y legislativa en la República.

Además, designa a los miembros y presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros, que tiene el poder ejecutivo. En la Constitución se definen también las Asambleas Provinciales y Municipales del Poder Popular como órganos locales.

Sobre el sistema eleccionario la Constitución norma principios generales:

todos los ciudadanos, con capacidad legal para ello, tienen derecho a intervenir en la dirección del Estado, bien directamente o por intermedio de sus representantes elegidos para integrar los órganos del Poder Popular, y a participar, con este propósito, en la forma prevista en la ley, en elecciones periódicas y referendos populares, que serán de voto libre, igual y secreto.

Pero los métodos y las formas de funcionamiento debían ser recogidos en una Ley Eleccionaria. En octubre de 1976, el Consejo de Ministros aún en funciones aprobó la ley 1305 para legitimar el proceso que conformaría los primeros Órganos del Poder Popular. Dicha ley rigió las elecciones hasta 1982, año en que aprobada por la II legislatura de la Asamblea Nacional entró en vigor la ley 37.

Estas leyes son muy similares, las diferencia sobre todo la forma en que están estructuradas. Ambas regulan la elección de los delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular; la elección, por las Asambleas Municipales, de los delegados a las Asambleas Provinciales y de los Diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular; la constitución de las Asambleas Municipales y Provinciales del Poder Popular y la elección por éstas de sus Comités Ejecutivos; la constitución de la Asamblea Nacional del Poder Popular y la elección por ésta de su Presidente, Vicepresidente y Secretario, así como del Consejo de Estado; la revocación del mandato de los elegidos por sus electores; las elecciones para cubrir cargos vacantes y la votación popular en los Referendos convocados por la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Sin embargo, en la aprobada por la Asamblea Nacional del Poder Popular en 1982 también se definen por escrito los tipos de elecciones que se realizarán:

-Elecciones generales, en las que se renuevan todos los órganos del Poder Popular y se celebran cada cinco años.

-Elecciones de órganos locales, en que se elige a los delegados a las Asambleas Provinciales y Municipales del Poder Popular y sus Comités Ejecutivos y se celebran cada dos años y seis meses.

-Elecciones especiales, para cubrir los cargos vacantes por cesar en sus funciones los Diputados a la Asamblea Nacional y los delegados a las Asambleas Provinciales y Municipales del Poder Popular.

Entre 1976 y 1992 hubo tres elecciones generales y por tanto tres legislaturas de la Asamblea Nacional del Poder Popular: la I (1976 -1981) tuvo como presidente a Blas Roca Calderío; la II (1981 -1986), a Flavio Bravo Pardo, y la III (1986 -1993), a Flavio Bravo Pardo, Severo Aguirre del Cristo y Juan Escalona Reguera. Para las dos primeras se siguieron los pasos recogidos en la ley 1305 de 1976 y luego, para la conformación de la III, lo aprobado en la Ley 37 de 1982. Durante esos años hubo además tres elecciones locales.

El 29 de octubre de 1992 la ANPP aprobó la Ley electoral No.72. Con esta ley todos los cubanos comenzaron a votar en las elecciones para los delegados a la Asamblea Provincial y los diputados a la Nacional. Antes sólo votaban los delegados a la Asamblea Municipal.Además, introdujo otros cambios en el sistema eleccionario del país y es la que ha regido los procesos eleccionarios hasta hoy.

En ella se establece que los procesos electorales son de dos tipos:

a) Elecciones generales, en las que se elige a los Diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular, su Presidente, Vicepresidente y Secretario al Presidente, Primer Vicepresidente, Vicepresidentes, Secretario y demás miembros del Consejo de Estado a los Delegados a las Asambleas Provinciales y Municipales del poder Popular y a su vez Presidentes y Vicepresidentes. Cada cinco años.

b) Elecciones parciales, en las que se elige a los Delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular y sus Presidentes y Vicepresidentes. Cada dos años y medio.

Otros cambios importantes fueron:

-La creación de los Consejos Populares, conformados por los delegados del grupo de circunscripciones que integre, las instituciones económicas y sociales y los líderes de la sociedad civil.

-La sustitución de los Comités Ejecutivos por los Consejos de Administración, que a diferencia de los anteriores no tienen que estar integrados exclusivamente por delegados de circunscripciones.

-La Asamblea Nacional y las Asambleas provinciales deben estar conformadas por delegados de base hasta el 50 por ciento. Antes de 1992, más del 50 por ciento debían ser delegados de circunscripciones.

De 1992 hasta la fecha han ocurrido cinco elecciones generales y por tanto se han sucedido cinco legislaturas, todas bajos los principios establecidos por la Ley No. 72. De la IV a la VII (1993 – 2013) el presidente fue Ricardo Alarcón de Quesada. La VIII legislatura, constituida en febrero del 2013, aún está vigente. Su presidentes es Esteban Lazo Hernández. Durante estos años también se efectuaron cinco elecciones parciales.

timeline-graficos-arreglados1-580x1710

Documentos para descargar

(Tomado de Discover Cuba-US)

Bruno Rodriguez :El bloqueo daña a Cuba pero daña también a los EE.UU.

 

DISCURSO DEL MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES DE CUBA, BRUNO RODRIGUEZ PARRILLA BAJO EL TEMA 40, TITULADO “NECESIDAD DE PONER FIN AL BLOQUEO ECONÓMICO, COMERCIAL Y FINANCIERO IMPUESTO POR LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA CONTRA CUBA”, DEL SEXAGÉSIMO NOVENO PERIODO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU. NUEVA YORK, 28 DE OCTUBRE DE 2014.

 

Señor Presidente:

 

Distinguidos Representantes Permanentes:

Señores Delegados:

bruno.jpg_1718483346La Asamblea General de las Naciones Unidas considera hoy por vigésima tercera ocasión este tema tan importante para la comunidad mundial porque atañe al Derecho Internacional que protege a los Estados grandes y pequeños, ricos y pobres y es la garantía de la independencia de todos, así como al ejercicio de la soberanía nacional que es la base de la igualdad soberana.

También tiene una relación directa con el disfrute de los derechos humanos por todas las personas  y por todos los pueblos.

Este asunto concierne  a la libertad de comercio y navegación que protege los intereses de los Estados, las compañías y los ciudadanos.

Sin embargo, nos reunimos en una coyuntura internacional muy peculiar caracterizada por graves amenazas a la paz y seguridad internacionales, guerras atroces y actos terroristas de extraordinaria crueldad, por el peligro que significa la existencia de enormes arsenales nucleares, por los insólitos gastos en armamentos, inútiles para resolver ninguno de los grandes problemas de la población mundial que rápidamente se acerca a los 8 mil millones.

Es un momento crucial en el impacto del cambio climático que, entre otras  circunstancias catastróficas, puede provocar inéditas hambrunas, pobreza extrema generalizada en regiones enteras y masivas oleadas migratorias.

Vivimos en una época marcada por la crisis global sistémica y la superposición de sus componentes económico, alimentario, energético e hídrico.

Junto a la pobreza, que cobra más vidas que la guerra, aumenta el riesgo de graves enfermedades como la del ébola, que si no se detiene y resuelve en las hermanas naciones afectadas de África Occidental, con la cooperación urgente y eficaz de todos, podría convertirse en una de las peores pandemias de la historia.

Como declaró recientemente el presidente Raúl Castro Ruz, “ese noble y urgente objetivo reclama el esfuerzo y el compromiso indispensables de todas las naciones del mundo, según las posibilidades de cada una. Consideramos que debe evitarse cualquier politización de este grave problema que nos desvíe del objetivo fundamental, que es la ayuda en el enfrentamiento a esta epidemia en África y en la prevención en otras regiones”.

Se trata de un conjunto sin precedentes de problemas nuevos y viejos que tienden a hacer insostenible la vida humana. Ninguno de ellos puede resolverse si no cambia nuestra actitud, nuestra manera de encarar y transformar la realidad, para cooperar genuinamente en aras de la supervivencia de la Humanidad.

Como escribió en días recientes el compañero Fidel Castro, “cualquier persona consciente sabe que las decisiones políticas que entrañan riesgos para el personal, altamente calificado, implican un alto nivel de responsabilidad por parte de quienes los exhortan a cumplir una peligrosa tarea. Es incluso más duro todavía que la de enviar soldados a combatir e incluso morir por una causa política justa, quienes también lo hicieron siempre como un deber.

“El personal médico que marcha a cualquier punto para salvar vidas, aun a riesgo de perder la suya, es el mayor ejemplo de solidaridad que puede ofrecer el ser humano…”

 

Señor Presidente:

Es un hecho que, en el último período se ha recrudecido el bloqueo económico, comercial y financiero de  los Estados Unidos contra Cuba  y también, que se ha intensificado su aplicación extraterritorial en todas las regiones, especialmente mediante la imposición de enormes e insólitas multas por 11 mil millones de dólares contra 38 bancos, como el francés  BNP Paribás, que realizan transacciones con Cuba y otros países.

Los daños económicos acumulados, enormes para una economía pequeña, alcanzan 1 billón 112 mil 534 millones de dólares, calculados al valor del oro, el cual está siendo manipulado por los creadores del nefasto sistema monetario imperante que sufre ya los efectos de una crisis insuperable que golpea a los países más pobres.

Los daños humanos del bloqueo crecen. Son ya el 77% de los cubanos los que nacieron bajo estas circunstancias. El sufrimiento de nuestras familias no puede contabilizarse. Son muchas las convenciones internacionales que lo prohíben, incluida la de Ginebra de 1948 contra el genocidio. Se afecta el ejercicio de los derechos humanos de un pueblo entero. Se obstaculiza seriamente el desarrollo económico del país.

Aunque  nuestros sistemas de atención social y salud logran impedir las pérdidas de vidas, ninguna persona honesta, en el mundo ni en los Estados Unidos, podría apoyar sus devastadoras consecuencias.

Pese a todo, nuestra cultura nacional, la educación y la garantía de derechos e iguales oportunidades nos permiten ser una sociedad instruida y solidaria.

 

Señor Presidente:

A ambos lados del Estrecho de la Florida, los pueblos de Estados Unidos y Cuba han tenido siempre profundos vínculos.

A pesar de las sistemáticas campañas de mentiras, contra nuestro país, a lo largo de medio siglo, el pueblo estadounidense apoyó la devolución a su familia del niño cubano secuestrado en 1999.

Cuba ofreció toda la ayuda a su alcance, desde las primeras horas, ante los terribles actos terroristas del 11 de septiembre del 2001, cuando miles de aviones no tenían dónde aterrizar y luego para paliar la falta de antibióticos cuando se produjeron ataques con ántrax en los Estados Unidos.

Sinceramente preocupados por los daños que estaba provocando el huracán Katrina, en 2005, ofrecimos cooperación médica al pueblo de Nueva Orleans y de allí, surgió el Contingente Médico Especializado en Desastres y Epidemias Henry Reeve, un heroico joven norteamericano que luchó en el siglo XIX por la independencia de Cuba, el cual está ahora desplegado en Sierra Leona, Liberia y Guinea. Su prestigioso nombre identificó aquel destacamento que en el 2005 asistió a Paquistán a raíz del terremoto, y continuó una fructífera cooperación con los médicos militares estadounidenses, iniciada en El Salvador después del sismo de 2001 y en Guatemala, en los años 2002 y 2003 durante el tratamiento de la oncocercosis o “ceguera de los ríos”.

En el 2010, a raíz del sismo en Haití, Estados Unidos y Cuba cooperaron igualmente a favor de esa sufrida nación.

El Gobierno cubano, invariablemente, compartió con el de Estados Unidos informaciones sobre planes de actos terroristas o atentados dirigidos contra este.

Pese a las viejas tensiones y los intentos de extremistas violentos y grupos terroristas de provocarla, no ha habido una guerra, ni han muerto jóvenes norteamericanos en Cuba. Aunque se le ha calumniado, Cuba jamás ha sido una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos.

No hay hostilidad entre nuestros pueblos. Cuba acoge hospitalariamente a los pocos norteamericanos a los que su gobierno permite visitarla o que asumen los riesgos legales de hacerlo, y a quienes vienen a brindarnos ayuda humanitaria, como los “Pastores por la Paz” o a estudiar medicina en nuestro país.

Son conocidos los sondeos de opinión que muestran el apoyo creciente y mayoritario de absolutamente todos los sectores de la sociedad norteamericana al levantamiento del bloqueo y a la normalización de las relaciones bilaterales. Es particularmente notorio que ello ocurre aun más marcadamente en la Florida, donde también lo confirma la tendencia del voto electoral en las últimas elecciones presidenciales.

Figuras políticas de las más diversas tendencias y académicos relevantes reconocen que esta política ha fracasado en sus propósitos y no responde a los intereses nacionales de esa potencia. Basta leer los editoriales del New York Times de las últimas semanas.

Líderes religiosos plantean legítimas e inobjetables razones éticas y humanitarias para pedir el cambio.

Los norteamericanos reclaman la libertad de viajar al único lugar del planeta al que se les prohíbe hacerlo y el derecho a recibir información directa y personal de la realidad cubana.

Organizaciones empresariales y hombres de negocios consideran que el bloqueo perjudica sus intereses económicos. La mayoría de la opinión pública se opone a mantener el rumbo actual y lo expresa de forma cada vez más crítica.

La emigración cubana, ha sufrido medidas discriminatorias y numerosos obstáculos a la reunificación familiar, los viajes en ambas direcciones,  los costos excesivos que se le imponen, la manipulación política e incluso, violencia terrorista, y desea mayoritariamente paz y bienestar para sus familias y su pueblo y vínculos normales con su nación de origen.

¿Por qué alentar el uso ilegal de las tecnologías de la información en vez de autorizar negocios en materia de telecomunicaciones mutuamente provechosos? ¿Por qué impedir la conexión de Cuba a los cables submarinos cercanos lo que limita y dificulta nuestra conectividad?

El bloqueo daña a Cuba pero daña también a los Estados Unidos.

La absurda y ridícula inclusión de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo internacional, que sirve para justificar sanciones financieras adicionales, desprestigia a los Estados Unidos.

Los 16 años de injusta y fraudulenta prisión impuesta a los tres luchadores antiterroristas cubanos no los han debilitado. Por el contrario, los han convertido en héroes y ejemplo para las futuras generaciones de cubanos y motivo de orgullo para los que con sus sacrificios, forjaron el camino de la nueva Cuba.

La decisión de eliminar el bloqueo sería bienvenida a escala mundial y resultaría una influencia unitaria, a favor de la paz y la solución pacífica de los conflictos y las diferencias.

Después de las medidas limitadas pero positivas del 2009 y 2011 sobre las visitas familiares, las remesas de los cubanos asentados en su territorio y los viajes de determinadas categorías de ciudadanos estadounidenses para intercambios de diversa índole,  se ha ampliado a otros temas el diálogo a nivel técnico y se ha incrementado la cooperación en áreas como el enfrentamiento al narcotráfico, al delito trasnacional, al tráfico de personas, en la prevención de derrames de petróleo, en la búsqueda y salvamento de personas, en la seguridad aérea y de la aviación o ante hechos específicos.

La reacción de la sociedad norteamericana e internacional a estos modestos progresos ha sido de apoyo y aliento.

El Presidente Barack Obama tiene todas las prerrogativas constitucionales, sin ir al Congreso, para modificar aspectos determinantes del bloqueo e introducir una dinámica nueva y decisiva en la relación bilateral.

 

Señor Presidente:

Invitamos al gobierno de los Estados Unidos a una relación mutuamente respetuosa, sobre bases recíprocas, basada en la igualdad soberana, los principios del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.

Podemos intentar encontrar solución a las diferencias, mediante el diálogo respetuoso y la cooperación en aspectos de común interés. Podemos vivir y relacionarnos, de forma civilizada,  dentro de nuestras diferencias.

Cuba nunca renunciará a su soberanía ni al camino libremente escogido por su pueblo para construir un socialismo más justo y eficiente, próspero y sostenible. Tampoco desistirá en la búsqueda de un orden internacional distinto ni dejará de luchar por “el equilibrio del mundo”.

 

Señor Presidente:

Distinguidos Representantes Permanentes:

Señores Delegados:

Debo pedirles en esta difícil y especial coyuntura internacional, votar a favor del proyecto de Resolución A/69/L.4 titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, para apoyar la idea de que los graves problemas de este momento plantean a la Humanidad el imperativo de cambiar nuestra forma de relacionarnos para poder resolverlos, para preservar la paz, para preservar la vida humana.

Muchas gracias.

La presidenta argentina Cristina Fernández obtuvo el domingo su reelección

La presidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner, emitió su voto en la mesa 529 de la Escuela Nuestra Señora de Fátima, de la localidad de Río Gallegos, en la provincia de Santa Cruz, Argentina, el 23 de octubre de 2011. /Raul FORZA/TELAM/

La presidenta argentina Cristina Fernández obtuvo el domingo su reelección al vencer ampliamente en los comicios con un 55 por ciento de los votos, según un sondeo a boca de urna encargado por el Gobierno.

El gobernador socialista de Santa Fe, Hermes Binner, quedó segundo con un 14 por ciento de los sufragios, según el sondeo realizado en base a unas 30.000 entrevistas.

De confirmarse el resultado, la mandataria recibiría un fuerte respaldo popular para continuar con sus políticas intervencionistas, que la mayoría de los argentinos ven con agrado pero que generan fuertes críticas de empresarios e inversores.

Unas 28,8 millones de personas estaban habilitadas para votar en las elecciones, en las que además de presidente y vicepresidente se eligieron nueve gobernadores provinciales, 130 diputados y 24 senadores.

La elección permitiría que la rama peronista que lidera Fernández recupere el control del Congreso, con mayoría propia o con la ayuda de aliados.

La expresiva votación de Fernández convertiría a la mandataria en la más votada en la historia de la democracia argentina desde 1973, cuando Juan Perón, fundador de su partido, obtuvo más del 60 por ciento para llegar a su tercer período de Gobierno.

( Tomado de cubadebate.cu )

A %d blogueros les gusta esto: