Cuba: No existe ninguna restricción política para ampliar el acceso a Internet

FOTO: Roberto Suárez

FOTO: Roberto Suárez

Por: Daynet Rodríguez Sotomayor/Redacción Cubasí

El viceministro cubano de Comunicaciones, Wilfredo González, ratificó la voluntad estatal de multiplicar el acceso a internet en la Isla, en un encuentro con estudiantes y profesores de la Universidad de la Habana.

El viceministro cubano de Comunicaciones, Wilfredo González, ratificó la voluntad estatal de multiplicar el acceso a internet en la Isla, en un encuentro sostenido este miércoles con estudiantes y profesores de la Universidad de la Habana.

En un foro debate sobre Subversión y Nuevas Tecnologías, inserto en las jornadas de celebración en Cuba del Día mundial de los Derechos Humanos, el vicetitular expresó que “no existe ninguna restricción política para ampliar el acceso a Internet, y en la medida que las posibilidades económicas lo permitan vamos a ampliar esas posibilidades”, incluido el acceso inalámbrico desde los hogares.

En su intervención ante los jóvenes, González abordó algunos desafíos que caracterizan a Cuba en el tema: hoy el país se ubica en el lugar 14 en cuanto a preparación de sus habitantes para el uso de las Nuevas Tecnologías, y sin embargo se sitúa en una posición 153, de 157 naciones, en materia de infraestructura.

En Cuba existe hoy una brecha digital real, dijo en alusión a esa distancia entre conocimientos y capacidades económicas, y aseguró que el enemigo usa esa brecha para aumentar la subversión ideológica contra el proyecto social en la isla. En ese sentido ejemplificó con los intentos del Zunzuneo y el Piramideo, creados y financiados para desestabilizar a la Revolución y dirigidos, fundamentalmente, a los jóvenes.

González también recordó lo que el país ha venido haciendo para disminuir esa brecha y seguir propiciando la informatización de la sociedad, al precisar que hoy se contabilizan unas 400 mil cuentas abonadas al servicio Nauta de correo electrónico.

Además, “en junio del 2013 se ampliaron los servicios con 118 salas de acceso a Internet y ya estamos en 154, y pronto vamos a incorporarlo a los Joven Club de Computación”, afirmó como una muestra de esa voluntad de continuar llevando los beneficios de las nuevas tecnologías a todo el pueblo.

Nuevas tecnologías: la cultura como resistencia

En el foro-debate, los jóvenes universitarios de la más antigua Casa de Altos Estudios de Cuba, mostraron sus inquietudes y sugerencias sobre el uso de las Nuevas Tecnologías, internet y subversión a un panel de intelectuales compuesto además por Abel Prieto, asesor del presidente cubano, el escritor y profesor Raúl Capote, y el rector Gustavo Cobreiro, entre otros.

Hansell Oro, estudiante de quinto año de la Facultad de Comunicación, se refirió a la necesidad de fomentar un pensamiento crítico y una nueva alfabetización tecnológica, mientras Ernesto Domínguez, de la carrera de Matemática, reflexionó sobre qué hacer como consumidores ante la avalancha de información y el caos digital.

Raúl Capote, a propósito de la intervención de los jóvenes, habló desde su experiencia como escritor y ex-agente CIA en Cuba sobre el concepto de democracia del consumo del capitalismo, los numerosos intentos de guerra cultural contra la isla a través de las nuevas tecnologías y la promoción de un patrón de éxito basado en el culto falso a los objetos.

Según Capote, se trata de fomentar en la isla una masa acrítica, de seres incapaces de cuestionarse el poder del capital.

“Es importante usar las Nuevas Tecnologías sin deslumbramiento y sin adicción”, recomendó Abel Prieto a los universitarios. En su opinión, “es ridículo luchar contra las nuevas tecnologías”. Al contrario, “hay que seguir preparando a los jóvenes en su uso y explotación”.

El asesor del presidente cubano y ex-ministro de Cultura, coincidió con los estudiantes en la necesidad de revisar los espacios que se han dejado a la mediocridad, y de potenciar la producción de contenidos nacionales, hechos por los jóvenes.

Abel manifestó su preocupación por el retroceso de la lectura ante la avalancha tecnológica en el mundo y sugirió a los estudiantes como estrategia de elección regresar siempre al cine, a los libros, a la “poderosa cultura popular” que nos ha permitido resistir.

Recomendó, igulamente, una mirada inteligente ante la superficialidad. “Es un momento de estar muy alertas y al mismo tiempo darle instrumentos a la gente para aumentar el debate”, concluyó.

En el foro se conoció que la Universidad de La Habana es una de la instituciones quizás en mejores condiciones de conectividad en Cuba, según explicó el rector Gustavo Cobreiro, quien adelantó que ya se trabaja en la instalación de la red inalámbrica en el centro, para uso educacional de estudiantes y profesores.

La jornada por el día internacional de los Derechos Humanos estimuló el desarrollo de debates en centros como el Instituto Superior de Diseño, la Uni­versidad de Ciencias Médicas de La Ha­bana, el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echevarría, la Universidad de Cien­cias de la Cultura Física y el Deporte Manuel Fajardo, el Instituto Superior de Arte, la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona, entre otras.

“Monstruoso” que EEUU utilice programa contra VIH para cambio de régimen en Cuba

María Isela Lantero Abreu, jefa del Departamento de infecciones de transmisión sexual y VIH/Sida del MINSAP. Foto: René Pérez Massola/ Trabajadores.

María Isela Lantero Abreu, jefa del Departamento de infecciones de transmisión sexual y VIH/Sida del MINSAP. Foto: René Pérez Massola/ Trabajadores.

Utilizar la epidemia de VIH/SIDA como pretexto para espiar e intervenir políticamente en un país es monstruoso, denunció una alta funcionaria del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) de Cuba, a propósito de un programa encubierto del gobierno de los EEUU que utilizó como pretexto la prevención del flagelo para incitar una rebelión en la Isla.

The Associated Press reveló esta semana detalles de un proyecto de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), que empleó a jóvenes de Costa Rica, Perú y Venezuela para viajar a la Isla y obtener información de inteligencia a través de talleres contra el VIH.

A un costo millonario, el programa de la USAID funcionó desde octubre de 2009 hasta el 2011, a partir de un contrato con la firma Creative Associates International, una compañía basada en Washington. De acuerdo con otra investigación de AP, esa misma empresa desarrolló el “Twitter cubano”, una red de mensajes de texto conocido como ZunZuneo, destinada también a la subversión política.

María Isela Lantero Abreu, jefa del Departamento de infecciones de transmisión sexual y VIH/Sida del MINSAP, lamentó este tipo de hechos que pone en riesgo la credibilidad de los proyectos de intercambio de salud de Estados Unidos, con Cuba y con el resto del mundo.

“Evidencia el grado de deshumanización de los programas políticos de cambio de régimen del gobierno (de EEUU), a diferencia de la actitud de ciudadanos e instituciones de ese país que de buena fe han ayudado por años a Cuba para prevenir la epidemia”, dijo.

Recordó que “no pocos de los primeros contagiados por el VIH, causante del SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida),  se trataron con medicamentos que donaron ONGs y ciudadanos estadounidenses, cuando Cuba aún no producía sus antirretrovirales, y gracias a ellos algunas de esas personas siguen hoy vivas.”

Con ayuda internacional, como el Instituto Humanista de Cooperación al Desarrollo de Holanda (Hivos) y Médicos sin fronteras, el sistema sanitario cubano “no solo se esfuerza en prevenir la infección, sino mejorar la calidad de vida de las personas seropositivas de forma tal que no desarrollen la enfermedad o mueran. El proyecto de la USAID es una ofensa para las personas e instituciones que cooperan noblemente para mejorar nuestra salud”, aseguró.

“Lo paradójico –añadió la funcionaria- es que se utilice como excusa la prevención de la epidemia para cambiar al gobierno del país que tiene una de las tasas más bajas de la región, menor incluso que la de Estados Unidos y Canadá.”

Cuba invierte más de 100 millones de dólares al año en programas de promoción, prevención y también en la aplicación de los llamados “cócteles” retrovirales, que han permitido que más del 90 por ciento de los portadores del VIH cubanos haya sobrevivido.

El aumento de las pesquisas, la divulgación de mensajes contra las enfermedades sexuales en general por radio y televisión, y la activación de líneas telefónicas “discretas” son algunos de los recursos para mantener a raya la expansión del virus.

Aún cuando cada año en la Isla se diagnostican nuevos casos, la epidemia mantiene una baja prevalencia en  la población cubana, con una tasa del 0,2 por ciento (en América Latina es del 0,4 por ciento y el Caribe, 0,9 por ciento).  En Estados Unidos y Canadá la tasa es de 0,6%.

Entre jóvenes de 15 a 19 años, Cuba tiene el índice más bajo de las Américas,  0,02 por ciento y, según Lantero, la nación está optando para ser certificada como el primer país de la región que ha eliminado la transmisión por vía genética de la sífilis y del VIH.

“Esto es posible porque llevamos más de 20 años en la prevención de este flagelo y conocemos palmo a palmo a nuestra población. ¿Qué derecho tiene EEUU para manipular una campaña de salud en un tema tan sensible y privado para cualquier persona?”, concluyó.

(Tomado de  Cubadebate )

La USAID está financiando la red social LaCubanada para la subversión en Cuba

La USAID o agencias similares de la Unión Europea están financiando la red social LaCubanada para la subversión en Cuba, para crear un ambiente hostil hacia la Revolución, afirma el periodista de Radio Reloj, Noel Martínez Martínez.

© AFP Wathiq Khuzaie

© AFP Wathiq Khuzaie

Martínez recuerda que esta red social, creada en el 2011 y administrada por los cubanos Clive Rudd Fernández, residente en Londres, Reino Unido, y Alexis Ferrer, residente en Estocolmo, Suecia, recientemente anunció la ampliación de sus servicios para ayudar a los propietarios de los teléfonos móviles dentro de Cuba a usar la red sin necesidad de conexión a Internet.

Según el periodista, LaCubanada “convoca a usuarios de la telefonía celular en Cuba a llamar a un número asociado al proyecto, desde donde recibirá un mensaje de voz, estando ahí precisamente el anzuelo para difundir las ideas subversivas que se esconden tras LaCubanada”.

“Con este nuevo proyecto se trata de poder influir entre los cubanos, moviendo por la red celular ideas y propuestas que ayuden a crear un ambiente político favorable para futuras acciones. LaCubanada es el clásico lobo vestido con piel de cordero y una variante suave del ZunZuneo“, afirma Martínez.

Recuerda que los fondos de LaCubanada no son públicos. Detrás de la red está el portal CasienCuba.com, una empresa radicada en España. “Resulta sospechoso que en su sección ‘Patrocinadores’, la información es nula, en un esfuerzo por mantener en el anonimato sus fuentes de financiamiento”, subraya el periodista de Radio Reloj.

http://actualidad.rt.com/

Cuba no tolerará ningún tipo de actividad subversiva ni de intromisión en sus asuntos internos

Nuestra población y la opinión pública norteamericana e internacional han recibido en las últimas semanas abundante información sobre las revelaciones que la agencia de prensa estadounidense Associated Press (AP) realizó el pasado 3 de abril acerca de “Zunzuneo”, proyecto ilegal diseñado, financiado e implementado por el Gobierno de Estados Unidos para subvertir el orden interno en Cuba.

El artículo de AP titulado “Estados Unidos creó secretamente un ‘Twitter cubano’ para provocar inestabilidad”, permitió confirmar la implicación directa del Gobierno de Estados Unidos, a través de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), en la planeación, financiamiento y ejecución de este proyecto clandestino, consistente en la creación de una plataforma especial de servicios de telecomunicaciones ilícitos hacia Cuba desde el exterior, con el objetivo de enviar a usuarios cubanos mensajes de contenido político para influir en sus posiciones y alentarlos a actuar en contra del gobierno.

El carácter secreto de este proyecto quedó en evidencia al conocerse que fue ejecutado a través del empleo de una extensa  red de contratistas privados, empresas fachada, servidores informáticos y cuentas bancarias en varios países, con el propósito deliberado de ocultar la participación activa de agencias gubernamentales norteamericanas en su consecución.

No hay dudas de que estamos en presencia de una operación encubierta que, según la definición contenida en la legislación norteamericana, en particular en la Ley de Autorización de Gastos de Inteligencia de 1991, significa cualquier actividad del Gobierno de EE.UU., para influir en las condiciones políticas, económicas o militares en el exterior, que se realice de manera tal que el papel de ese gobierno no sea evidente o se reconozca públicamente.

Al respecto, llama la atención que este proyecto viola la letra de la legislación norteamericana sobre las operaciones encubiertas, que establece que el Presidente debe aprobar previamente por escrito este tipo de actividades y que las agencias involucradas deben informar íntegramente al Congreso sobre su implementación, algo que no ocurrió en este caso.

La concepción y puesta en práctica de este proyecto, que ha tenido una gran repercusión en Estados Unidos y otros países, sobre todo en aquellos cuyos territorios fueron usados sin su anuencia para esta afrenta contra Cuba, constituye una violación flagrante de la soberanía de nuestro país.

Infringe, además, las regulaciones internacionales referidas al uso de mensajes Spam y a la privacidad de la información y las comunicaciones personales, al apoyarse en la obtención ilegal de datos de usuarios cubanos y en el envío de mensajes SMS a sus celulares, sin su conocimiento y consentimiento previo. El Reglamento de Telecomunicaciones Internacionales, adoptado en diciembre del 2012, en el marco de la Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales, establece en su artículo 5B que los estados miembros deben procurar tomar las medidas necesarias para evitar la propagación de comunicaciones electrónicas masivas no solicitadas y minimizar sus efectos en los servicios internacionales de telecomunicaciones y los alienta a cooperar en este sentido.

Vale señalar que el Gobierno de EE.UU., nunca permitiría la ejecución de un proyecto como “Zunzuneo” en su territorio, sin autorización expresa. Hacer algo así violaría las leyes anti-Spam, que protegen a los usuarios de telefonía móvil de la recepción de mensajes no deseados, así como las que prohíben de manera absoluta la realización de actividades políticas, incluyendo la promoción de material informativo de corte político en función de los intereses de un Estado o institución extranjera, si la persona o entidad que pretende realizarlas no se registra ante el Departamento de Justicia como agente extranjero.

Las informaciones expuestas por la agencia AP sobre “Zunzuneo” confirman las reiteradas denuncias del gobierno cubano y demuestran, una vez más, que el Gobierno de Estados Unidos no ha renunciado a sus planes subversivos contra Cuba, que tienen como objetivo crear situaciones de desestabilización en el país para provocar cambios en su ordenamiento político, económico y social, y a los cuales continúa destinando presupuestos multimillonarios cada año, que desde que fueran oficialmente instituidos, en virtud de la sección 109 de la Ley Helms-Burton de 1996, superan la cifra de los 260 millones de dólares, de los cuales, más de 95 millones  han sido aprobados durante el mandato del presidente Barack Obama.

Pero “Zunzuneo” no es el único programa de esta naturaleza que se ha diseñado por el Gobierno de EE.UU., contra Cuba en fecha reciente. Los fondos millonarios del Programa Cuba de la USAID han sido destinados para iniciativas similares como “Conmotion”, herramienta desarrollada por el Instituto de Tecnología Abierta (OTI) de la New America Foundation, con sede en Washington, originalmente para uso militar, y que consiste en la creación de redes inalámbricas independientes en forma de “malla” para enlazarse con el exterior, fuera de cualquier control gubernamental, lo cual permite desinformar a los usuarios sobre la situación en su país y convocarlos a manifestaciones.

Otras entidades del Gobierno de EE.UU., como la Oficina de Transmisiones a Cuba, implementan proyectos ilegales como “Piramideo”, que es también una plataforma de comunicación que promueve el envío de mensajes masivos a usuarios en nuestro país. A este tipo de iniciativas y a las emisoras Radio y TV “Martí”, le han sido asignados bajo el gobierno de Obama 142 millones de dólares del presupuesto federal, y más de 770 millones de dólares desde la fecha de su creación.

El Gobierno de EE.UU., brinda igualmente pleno respaldo al proyecto de la bloguera contrarrevolucionaria Yoani Sánchez, de crear un medio de prensa digital, el cual es financiado totalmente con dinero proveniente del exterior y tiene como propósito fundamental alimentar las campañas de desinformación y difamación contra Cuba.

Para justificar la ejecución y promoción de proyectos de esta naturaleza contra Cuba, el Gobierno de EE.UU., argumenta, entre otras razones, su interés en facilitar “el libre flujo de información al pueblo cubano”, cuando es el propio gobierno y el Congreso de ese país los que a lo largo de los años han promulgado leyes, regulaciones y políticas, que impiden precisamente el libre acceso a la información del pueblo de Cuba.

Entre las múltiples restricciones que EE.UU., impone al “libre flujo de la información”, se encuentran las siguientes:

• La política de bloqueo económico, comercial y financiero prohíbe las exportaciones de tecnología y equipamiento de telecomunicaciones.

• La Ley Torricelli de 1992 y la Ley Helms-Burton de 1996 prohíben cualquier tipo de inversión por parte de entidades estadounidenses en los servicios nacionales de telecomunicaciones de Cuba.

• El bloqueo también prohíbe a Cuba la adquisición de licencias de productos de software y niega el acceso de entidades y ciudadanos cubanos a sitios y a servicios en Internet, incluyendo sitios de información y herramientas técnicas como PC Tools y Netbeans; y otras aplicaciones. Nombres reconocidos mundialmente como Microsoft, Mozilla, Adobe, Sourceforge y Google, instrumentan desde la Red de redes las prohibiciones del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba. En el caso de Google, los cubanos no pueden acceder a herramientas como Google Analytic, Google Earth, Google Decktop Search y Google Toolbar. Estas restricciones se hacen extensivas al uso de software libres y de su navegador más popular Sourceforge por parte de Cuba, lo cual viola las premisas de la Open Source Initiative, organización dedicada a la promoción del software libre: la no discriminación contra personas o grupos y la no discriminación contra esferas de actividad. Incluso, se impide el acceso desde Cuba a aplicaciones que son ofrecidas gratuitamente por sus autores en Internet, como son los casos de mathwork.com, ti.com, digikey.com, microchip.com y wmware.com.

• Cuba no puede conectarse a las decenas de cables submarinos de fibra óptica que circundan la isla, lo cual obliga al país a buscar alternativas más costosas para incrementar la conectividad a Internet. Paradójicamente, el Gobierno de EE.UU., ha anunciado sus planes de llevar un cable submarino hasta el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval en Guantánamo, en franca violación de la soberanía de Cuba.

• En virtud de la política de bloqueo, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro aplica sanciones a empresas de telecomunicaciones estadounidenses y extranjeras por prestar servicios a Cuba, como son los casos de las compañías LD Telecommunications Inc., de Florida, multada en el 2010 por 21 671 dólares; y Ericsson Panamá, sancionada en el 2012 por 1 750 000 dólares.

• El Gobierno de EE.UU., ha permitido que ETECSA, como sucesora de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, EMTELCUBA, haya sido despojada de fondos depositados en bancos estadounidenses, resultantes de servicios prestados entre ambos países, los cuales fueron ilegalmente congelados como parte de la política de bloqueo.

• El Gobierno de EE.UU., es el único en el mundo que prohíbe a sus ciudadanos visitar Cuba libremente, con lo cual impide los contactos, los intercambios, la comunicación y “el libre flujo de información” entre ambos pueblos.

• La Ley Helms-Burton de 1996, en su sección 109, prohíbe todo tipo de asistencia a Cuba, salvo aquella que tenga como propósito promover la subversión interna.

El Gobierno de EE.UU., debe cesar sus acciones subversivas, injerencistas, ilegales y encubiertas contra Cuba, que atentan contra la estabilidad y el orden constitucional cubano, y respetar la soberanía cubana, el Derecho Internacional y los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

Cuba no tolerará ningún tipo de actividad subversiva ni de intromisión en sus asuntos internos y, como país soberano, continuará defendiéndose y denunciando la naturaleza injerencista de estos programas.

Cabecilla de ZunZuneo, empleado de la Usaid, tenía su base en Costa Rica

zunzuneoEL escándalo desatado a raíz de las revelaciones que sacaron a la luz los móviles perversos del plan subversivo ZunZuneo sigue acaparando titulares exclusivos en torno a este nuevo capítulo de la ciberguerra contra Cuba.

Luego que el diario La Nación, de Costa Rica, confirmara que el cabecilla de ZunZuneo, Joseph (Joe) Duke McSpedon, empleado de la Usaid, tenía su base en la nación tica sin que esta estuviera al tanto de esa red ilegal, otras revelaciones continúan llegando desde Centroamérica, específicamente, ahora, de Nicaragua.

El diario La Prensa devela las conexiones de la Embajada de Estados Unidos en Managua con el proyecto desestabilizador. Resulta que, según el rotativo, Mario Bernheim, identificado por la investigación de la AP como uno de los implicados en el proyecto, trabaja en la misión diplomática de Estados Unidos en Managua.

Bernheim, de acuerdo con la publicación, vive en Managua «pero constantemente viaja a Estados Unidos. Se le considera un “genio de las computadoras” y en una entrevista a un diario local se definió como “programador de sistemas de seguridad, también cracker, hacker, phreaker, y ahora (en retiro) hace consultorías a base de freelancing de programación”».

Según había citado AP, Bernheim fue subcontratado por su hermana Noy Villalobos, gerente de Creative Associates International, bajo el auspicio de la Agencia Estadounidense para la Ayuda al Desarrollo (Usaid).

Se sabe que otros países han sido víctimas de la misma aviesa estrategia.

El periodista Glenn Greenwald en un artículo del 4 de abril, en el periódico digital The Intercept, afirma que según documentos de alto perfil secreto publicados por ese diario, este tipo de operación se promueve con frecuencia en las agencias de inteligencia occidentales, que usan los medios sociales de manera encubierta para la propaganda, el engaño, la mensajería masiva y la construcción de historias falsas.

Estas ideas —las discusiones sobre la forma de explotar Internet, en especial las redes sociales para difundir subrepticiamente puntos de vista favorables a los intereses occidentales y difundir información falsa o perjudicial sobre los objetivos— aparecen repetidamente en todo el archivo de los materiales proporcionados por el denunciante de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), Edward Snowden, afirma.

Los documentos preparados por la NSA y su homólogo británico, el Government Communications Headquarters (Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno), más conocido como GCHQ, detallan varios de estos programas, incluyendo una unidad dedicada en parte al descrédito de los enemigos de las agencias con información falsa difundida en línea, escribió Greenwald.

El artículo, rebotado este lunes por distintos medios de prensa como el diario mexicano La Jornada, hace referencia a documentos filtrados por Snowden, de los que se evidencia que el pretendido «Twitter cubano» era solo uno de muchos proyectos que se han contemplado e implementado por agencias de EE.UU. y otros países de Occidente.

Este martes la atención estará concentrada en el testimonio que debe ofrecer el jefe de la Usaid, Rajiv Shah, ante la Comisión de Asignaciones del Senado; una sesión que inicialmente se preveía se centrara únicamente en la discusión del presupuesto de la agencia, y que algunos vaticinan pudiera ser un interrogatorio sobre el plan ZunZuneo.

Tomado de Juventud Rebelde

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