Directora de la OMS se muestra sorprendida por sistema de salud cubano

Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y Carissa F. Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), recorrieron diversas instituciones de salud en Cuba.

Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y Carissa F. Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), recorrieron diversas instituciones de salud en Cuba.

“Tengo un sueño: que los productos médicos sean bienes públicos en todo el mundo, de modo que los sistemas de salud puedan responder a las verdaderas necesidades de los pueblos”.

Así expresó la doctora Margaret Chan, directora general de la Or­ga­nización Mundial de la Salud (OMS), quien se encuentra por tercera ocasión de visita en La Habana, en esta ocasión junto a la doctora Carissa F. Etienne, directora de la Organiza­ción Paname­rica­na de la Salud (OPS).

“Siempre que vengo a Cuba descubro algo nuevo. Una de las cosas que me ha impactado muchísimo, es el hecho de comprobar que el sistema de salud pública cubano funciona no solo como una interfaz con el paciente, sino que establece una estrecha relación con el proceso de investigación y desarrollo de la industria farmacéutica y biotecnológica”.

“Se asume un enfoque intersectorial para el tratamiento de las diferentes afecciones, y las autoridades rectoras se preocupan por la educación y promoción de salud. En muchas na­ciones es el sistema educacional el que se encarga de la formación y educación de los médicos, y no pocas veces está ajeno a las necesidades reales del sistema sanitario. En Cuba el principal objetivo es brindar servicios a la población”, dijo la experta de Naciones Unidas.

Acompañadas por el doctor Ro­berto Morales Ojeda, ministro de sa­lud de Cuba; José Luis di Fabio, representante de las OPS/OMS en el país, y otras autoridades del sector, Chan y Etienne visitaron en la mañana del lunes el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, donde conocieron detalles sobre el Programa Nacional para la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles.

Manuel Santín Peña, director na­cional de Epidemiología, explicó que este programa busca reducir los índices de mortalidad y la importante carga de enfermedades asociadas al cáncer, la diabetes, la hipertensión arterial y los padecimientos cardiovasculares y respiratorios crónicos, a partir del trabajo sistemático en la atención primaria de salud con énfasis en la intersectorialidad y la participación comunitaria.

La tercera encuesta nacional de Factores de Riesgo, del año 2010, señaló la incidencia del consumo de alcohol, el sedentarismo, la insuficiente ingestión de frutas y vegetales, el tabaquismo y el elevado consumo de grasas y sal, en la aparición de estas enfermedades.

En ese sentido, y para ilustrar la respuesta que en el control de estos padecimientos tienen los sectores de innovación tecnológicos y productivos del país, se les presentó a las expertas un resumen del trabajo del Grupo Em­presarial BioCu­baFarma, que agrupa a 38 empresas y 78 fábricas en todo el país.

Gustavo Sierra, director de investigación y desarrollo de este conglomerado, dijo que la organización garantiza como producción nacional 592 productos de los 888 que conforman el cuadro básico de medicamentos.

“Con exportación a más de 50 países, BioCubaFarma trabaja para el control de diferentes patologías como el cáncer, donde ha tenido gran impacto el anticuerpo monoclonal humanizado Nimotuzumab, registrado en cerca de 30 países y que constituye un ejemplo de la soberanía tecnológica de la industria biofarmacéutica cubana”, apuntó.

Asimismo, Sierra destacó el He­berprot-P, producto único en el mundo para el tratamiento de las úlceras del pie diabético y con el cual se han atendido ya más de 27 mil pacientes cubanos, lográndose disminuir significativamente el número de amputación por esa causa.

Las doctoras Chan y Etienne re­corrieron además las instalaciones del Centro de Inmunoensayo, principal institución productora de kits y equipos de diagnóstico de reactivos pa­ra la detección de enfermedades transmisibles y no transmisibles, a par­tir de la tecnología cubana de Sistema Ultra Micro Analítico (SUMA).

Por último, la agenda de trabajo incluyó la visita al Centro de Inmu­nología Molecular, donde pudieron constatar el trabajo que se realiza para la investigación básica, el desarrollo y la fabricación de productos biotecnológicos, entre ellos las vacunas terapéuticas contra el cáncer y los anticuerpos monoclonales.

La directora general de la OMS insistió durante su recorrido en la importancia de contraer puentes de colaboración en la región y en el mundo que faciliten la elaboración de productos biotecnológicos de calidad y accesibles para el tratamiento de las enfermedades crónicas no transmisibles, que son hoy un flagelo para la salud mundial.

La doctora Margaret Chan aludió a la triste realidad de muchos países, donde la industria farmacéutica es solo una “máquina de hacer dinero”.
“Nadie debe morir hoy a causa de enfermedades prevenibles solo porque sean mujeres o pobres. Si las personas no tienen acceso real, en­tonces no estamos construyendo un mundo justo. Cuba ha demostrado que es posible tener salud y bie­nestar para todos”.

Sin salud no hay desarrollo sostenible

¿Continuarán siendo importantes los objetivos de mejorar la salud pública mundial después del 2015? Preguntaba retóricamente al auditorio la doctora Margaret Chan, directora general de la OMS, al iniciar una conferencia magistral en la sede del Ministerio de Salud Pública este lunes sobre la agenda de desarrollo mundial post 2015.

La respuesta, decía, sigue siendo sí. “Si la salud no se incluye como prioridad algo está mal, porque es una condición previa al desarrollo, y es preocupante que en los últimos 50 años, esta sea la peor etapa en cuanto al crecimiento de las desigualdades en el acceso a los servicios de salud en el mundo”.

La experta de Naciones Unidas señaló que en el siglo XXI, definido por los desafíos del cambio climático, los retos en la salud son aún más complejos. “Cualquier agenda de desarrollo tiene que prestar atención a los problemas socioeconómicos y ambientales determinantes para la salud nuestra y del planeta”, expresó.

“Al mismo tiempo el crecimiento económico y la urbanización se han vuelto una puerta de entrada a estilos de vida de riesgo —en contextos donde los mercados se vuelven atractivos para el consumo de tabaco, alcohol y alimentos poco saludables— que fomentan las enfermedades crónicas no transmisibles. Hoy estos padecimientos han sobrepasado a las enfermedades infecciosas y constituyen la principal causa de morbimortalidad a nivel mundial. La comida chatarra se ha convertido en el principal producto alimenticio; y no podemos seguir cometiendo este error en los procesos de modernización de nuestras ciudades”, señaló.

La directora de la OMS llamó a cambiar el centro de atención de la salud pública, de la cura a la prevención y actuar de conjunto e integradamente con el resto de los sectores de la sociedad.

“Prevenir es la mejor opción. Las causas básicas de las enfermedades crónicas no transmisibles están en otros sectores, y aunque salud es quien debe asumirlas, muchas veces tiene poco control sobre los factores de riesgo. Los gobiernos no pueden asumir que las enfermedades crónicas no transmisibles son solo un problema de salud. Se necesitan políticas preventivas coherentes y cohesionadas, que cambien los entornos y posibiliten a los consumidores adoptar decisiones sa­ludables”.

La experta puntualizó que la mayoría de los sistemas de salud en el mundo se diseñaron para la atención de eventos breves, no para pa­decimientos a largo plazo, los cuales representan una carga para los sistemas de salud.

También advirtió sobre no descuidar las enfermedades infecciosas, pues “el reciente brote del virus ébola en África Occidental, y el chikungunya en la región de las Américas, por ejem­plo, es un recordatorio de la ame­­naza que representan”.

La doctora Margaret Chan felicitó nuevamente a los médicos y trabajadores de la salud cubanos por su arduo trabajo, solidaridad y compromiso con los pueblos del mun­do y a Cuba por su excelente gestión en la recién celebrada 67 Asam­blea Mun­dial de la Salud.

Lisandra Fariñas Acosta / Granma

Cuba publica decretos que hacen más flexibles los registros de patentes (+ Gaceta)

* Descargue la Gaceta que regula registro de patentes PDF (422 Kb)

Cuba flexibilizó el registro de patentes a inventores locales, al tiempo que prohibió algunas  aplicaciones científicas, como la clonación de seres humanos, publicó hoy la Gaceta Oficial.

“Pueden solicitar patentes y registros ante la Oficina, las personas naturales y jurídicas, nacionales y extranjeras, con capacidad legal para ejercer sus derechos y realizar actos jurídicos”, se lee en uno de los incisos de tres nuevos decretos.

Entre las prohibiciones dictadas en la esfera de las investigaciones científicas por los nuevos decretos figuran la clonación de seres humanos y los de órganos, tejidos y sus partes o elementos y los procedimientos de modificación de la identidad genética germinal del ser humano.

“La nueva legislación debe posibilitar contrarrestar el ejercicio abusivo de los derechos que se adquieran o el recurso a prácticas que limiten de manera injustificada el comercio”, expuso una de las explicaciones sobre los nuevos decretos.

Cuba posee una potente industria biotecnológica creadora de productos únicos en el campo de la medicina, entre ellos vacunas que mejoran las condiciones físicas de enfermos de cáncer.

( Tomado de Cubadebate.cu)

Cuba: Arrecia el combate contra el cáncer

El cáncer es la segunda causa de muerte  en Cuba, con alrededor de 18.000 muertes  y unos 28.000 nuevos  enfermos al año.

Estimados locales afirman que la incidencia de esa enfermedad  en este país de 11.000.000 de habitantes está en ascenso a  partir de fenómenos como el tabaquismo y el alcoholismo, y malos  hábitos de alimentación.

Cuba desarrolló una amplia, y exitosa, rama biotecnológica  que en gran parte dedicó sus investigaciones por años a  conseguir vacunas terapéuticas y tratamientos diversos para  combatir ese azote mundial.

Entre las líneas de desarrollo de la ciencia cubana está la  de ampliar la producción nacional de productos de uso  oncológico: citostáticos, medicamentos de soporte y nuevos  productos de la biotecnología.

Estudios locales consideran que Cuba, a partir de medios y  programas contra el cáncer, tiene un potencial de evitar mas de  10.000 casos nuevos por año. Las campañas de prevención juegan  un gran papel en  la búsqueda de ese objetivo.

Los llamados a dejar de fumar y a limitar el consumo del  alcohol, se unen hace algunos años con sugerencias médicas de  cambios de estilos de vida que puedan aliviar la incidencia de  tumores malignos de la próstata y colon.

Pero las mayores esperanzas de Cuba en la lucha  anticancerígena está en su industria biotecnológica, de gran  reputación en el mundo.

La semana pasada ese sector estableció con China acuerdos  para el desarrollo conjunto de vacunas y otros productos  biomédicos.

Los convenios incluyen acciones bilaterales para la  prevención, diagnóstico precoz y control del cáncer, de acuerdo  con un reporte el fin de semana de la televisión cubana.

Con Brasil, un gigante sudamericano en la rama, Cuba cumple  programas de colaboración en la producción de medicamentos que  sin reducir la calidad son más baratos en el mercado  internacional en comparación con los precios de la gran  industria farmaceútica internacional.

 

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