Cuba: Ministerio de Salud Pública informa sobre lamentable suceso asociado a vacunación

A continuación transmitimos una información del Ministerio de Salud Pública

Información del Ministerio de Salud Pública

Entre el 7 y el 8 de octubre del presente año, se diagnosticaron tres niños de un año de edad, con un evento adverso asociado a la vacunación con PRS, la que protege contra la Parotiditis, Rubéola y Sarampión, ésta se aplica según esquema oficial a los niños de uno y seis años de edad.

Todos habían sido vacunados el 7 de octubre en el Policlínico “Betancourt Neninger” del municipio Habana del Este, provincia La Habana, e inmediatamente después de aparecer los síntomas, fueron ingresados y recibieron atención médica por profesionales de alto nivel científico en los Hospitales Pediátricos “Borrás Marfán” y Centro Habana.

Mediante la pesquisa activa realizada a todos los niños vacunados en esa Área de Salud, se detectaron dos niños más con sintomatología, lo que motivó su ingreso.

Dolorosamente el 9 de octubre en horas de la noche, fallece la niña Paloma Domínguez Caballero, de un año de edad, ingresada en el Hospital “Borrás Marfán” como consecuencia de las complicaciones. Los restantes cuatro niños se mantienen ingresados: una con atención intensiva, la cual se encuentra estable y los otros evolucionan favorablemente.

El sistema de vigilancia activa de los eventos asociados a la vacunación que se realiza en el país, no ha identificado ningún otro niño con síntomas.

La vacuna PRS se ha usado durante años en Cuba, se importa desde la India, está avalada por la Organización Mundial de la Salud y certificada por el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CECMED).

Una Comisión del Ministerio de Salud Pública investiga las causas que ocasionaron este lamentable suceso.
Ministerio de Salud Pública

El bloqueo y la salud en Cuba

A partir de 1962, como consecuencia del bloqueo de los EEUU, la adquisición de productos farmacéuticos, equipos médicos y materias primas requeridas para su fabricación en laboratorios o empresas cubanas es muy difícil y ha afectado todas las actividades del sistema de salud

Foto: Roberto Suárez/Juventud Rebelde

Foto: Roberto Suárez/Juventud Rebelde

 

El Peso inconvertible, el dólar paralelo y los “subsidios” estatales al sector privado

Por: Eddy (@eddyElGallo Especial para Pensando Américas)

De pelota como de economía, en Cuba, todos son expertos. O al menos creen serlo. Innumerables son los debates que empiezan con las inquisidoras frases: “en cualquier lugar del mundo…”, “eso pasa porque en este país…”, “lo que hay que hacer es…”. Frases proféticas que anuncian tajantemente que los problemas económicos de Cuba se resuelven haciendo esto o aquello, casi siempre algo bien simple. ¿Será que durante tantos años a ningún dirigente político y/o económico en Cuba se le habrá ocurrido implementar tan evidentes y geniales ideas?

Desgraciadamente en la mayoría de las profecías subyace un gran desconocimiento de las normas básicas que rigen la economía en general y de aquellas normas particulares que solo se aplican en Cuba por aquello de ser un país bloqueado por el mayor imperio que haya existido en la historia de la humanidad. Tema, este último, siempre ausente de los más acalorados debates, que coincidentemente suelen ser los más errados. Con este post en tres tomas no pretendo dar una clase de economía, pero si quisiera dar mi opinión sobre tres temas que considero son muy importantes y necesarios de estudiar bien antes de iniciar cualquier debate que pretenda ser medianamente serio sobre la economía cubana.

Toma I: El peso inconvertible

En Cuba todos saben que circulan dos monedas, el peso cubano o CUP y el peso cubano convertible, conocido como CUC. No ahondaré en la historia de ambos, solo diré que el origen de esta bicefalia monetaria no fue un capricho de algún economista, ni fue un sueño trasnochado. Fue el resultado de un análisis bien profundo de las alternativas políticas y económicas existentes en la Cuba de 1993. Una década, la de los noventa, que todos recuerdan con tristeza pero que nunca ha sido fielmente descrita, ni tampoco correctamente analizados los milagros económicos que se realizaron en aquellos tiempos titánicos de resistencia de todo un pueblo. Solo gracias a aquellos milagros económicos (el CUC incluido), diseñados por brillantes economistas liderados por un gigante, nuestro querido Fidel, se puede explicar el hecho que hayamos resistido y que aún estemos aquí, frase esta última que se repite bastante y con orgullo, pero muchas veces sin entender realmente cómo fue posible. Quien diga lo contrario insulta la inteligencia colectiva.

No obstante, lo cierto entonces y ahora es que ni el CUP ni el CUC eran, ni son, convertibles internacionalmente. O sea cualquier entidad cubana, sea estatal o privada, que desee importar algún producto del mundo para venderlo luego en Cuba, no puede hacerlo con CUP o CUC.

Un pequeño ejercicio mental sobre el ciclo importador nos ilustra fácilmente como cualquier entidad cubana sea estatal o privada compra fuera en divisas y luego vende en Cuba en monedas inconvertibles. La única forma de repetir ese proceso y hacerlo rentable es cambiando sus ganancias en CUC y CUP por divisas realmente convertibles. Este simple y último paso es clave para entender la trampa del importador: el importador nunca genera divisas sino que las extrae del sistema. O lo que es lo mismo, el importador, en dependencia de sus prioridades y sus intereses, usa las divisas que generó otro para traer algo que puede ser útil o no, que puede ser prioritario o no para el país. O sea la disyuntiva en la que se encuentra el gobierno cubano es permitir que las pocas divisas que generan sus empresas estatales se usen para importar ropa, zapatos, gafas y cuanta gangarria de marca “Supreme” exista desde Haití, Guyana o Panamá o que se usen para importar comida, medicinas, guaguas y petróleo desde Vietnam, China y Venezuela.

La trampa del importador es tan generalizada como países existen en el mundo dado que monedas inconvertibles son la mayoría. Es inconvertible el peso argentino, es inconvertible el real brasileño, es inconvertible la lira turca, es inconvertible el rand sudafricano, es inconvertible el rublo ruso, es inconvertible won sudcoreano y muchas monedas más que harían muy largo este párrafo. Solo alrededor de 10 miembros tiene el selecto club de monedas convertibles internacionales.

Entonces si es tan común este problema ¿cómo funcionan otros países con monedas inconvertibles? La respuesta es muy sencilla, la mayoría de los gobiernos del mundo solo se preocupan por el 1% de su población, así es muy fácil gobernar. Son bien conocidas las mafias importadoras que explotan a los países de América Latina y se dedican a aplastar el desarrollo de la industria nacional por mezquinos intereses privados. Muchos de esos países están quebrados debiéndole al FMI o a otros más del 100% de su PIB. La mayoría de los gobiernos del mundo no podrían gobernar si les tocara ocuparse del desarrollo de sus países y del bienestar del 100% de su población como hace Cuba.

Los pocos países responsables del mundo, como Cuba, que se preocupan por el 100% de su población deben, casi siempre enfrentando además una guerra económica impuesta por EE.UU., implementar medidas que impidan una fuga descontrolada de capitales, de acuerdo a su situación concreta. El control y equilibrio del flujo de divisas que salen y entran de un país es vital para mantener la salud de cualquier economía. Gracias a ello se pueden utilizar esas divisas para satisfacer las necesidades básicas y crecientes de la población. En el caso de Cuba comprar gangarrias marca “Supreme” es lo menos importante.

Desconocer o negar esta verdad económica absoluta no es síntoma de agudeza o brillantes, sino más bien de todo lo contario. Plantear que una de las soluciones mágicas para Cuba o para cualquier país es permitir la salida libre de las divisas para comprar cualquier cosa, es tan absurdo como pretender apagar el fuego con gasolina. Permitir una fuga de capitales descontrolada equivale a quebrar al país, cualquier país. Los ejemplos sobran pero el caso de Argentina es tan gráfico que no es necesario poner otro.

El componente político de estas “brillantes ideas” no es menor pues la implementación de alguna de ellas significa un retroceso en el camino hacia  la construcción de esa sociedad mejor por la que tanto se ha luchado. Propuestas tan “visionarias” como privatizar el comercio, tanto interno y externo, han sido históricamente rechazadas puesto que el consenso popular y político existente  en cada momento ha determinado que están fuera de los límites de lo que concebimos por Socialismo.

La Habana no es Cuba y Cuba funciona por consenso, por lo tanto antes de implementar cualquier medida, primero hay que crear el consenso. Las propuestas del párrafo anterior les pueden gustar a algunos pero son rechazadas por gran parte del pueblo cubano.

La podredumbre que rodea a Trump

Por: AMANDA MARS/ El País (España)

Un consejero de Seguridad Nacional que piensa que la ONU “no existe” y defiende el derecho a un ataque preventivo de contra de Corea del Norte; un secretario de Estado que pide la pena de muerte para Edward Snowden y se pregunta en público si Dios escogió a Donald Trump “como a la reina Esther para ayudar a salvar a los judíos de la amenaza iraní”; un representante para el conflicto de Venezuela que se define como un “gladiador” de la era Reagan o un asesor para asuntos cubanos detractor a ultranza de la política de deshielo del Gobierno anterior. Estados Unidos ha entrado en una escalada de tensión en múltiples frentes de la mano de viejos y nuevos neoconservadores.


Mike Pompeo (delante) y John Bolton. NICHOLAS KAMM (AFP/GETTY IMAGES)

El coro de voces que modela la actual política exterior estadounidense está formado por una cuadrilla de nuevos y viejos halcones más que dispuestos a ejercer el viejo papel de policía del mundo. Hay que regresar a la era de George W. Bush para encontrar una influencia comparable del movimiento neoconservador en la Administración. El oído al que ahora susurran sus apóstoles, sin embargo, es el de un presidente que supuestamente defendía un giro aislacionista. Corren tiempos extraños en Washington.

El regreso del ardor guerrero se encarna muy especialmente en John Bolton,consejero de Seguridad Nacional y miembro de la Administración de Bush hijo. Firme defensor de la invasión de Irak y convencido en 2002 –equivocadamente- de que Cuba estaba fabricando armas biológicas, es ahora la voz de fuego de EEUU en el conflicto de Venezuela. Un día amenaza con enviar a Nicolás Maduro a Guantánamo, otro deja ver -supuestamente por accidente- unas notas en las que habla de enviar tropas a Colombia, y otro señala con nombres y apellidos a tres miembros del régimen chavista que supuestamente estaban conspirando con la oposición.

Bolton llegó a la Casa Blanca para sustituir al más moderado general H. R. McMaster hace un año, cuando, además, Mike Pompeo, entonces director de la CIA, se convirtió en secretario de Estado. Pompeo es un destacado militar, primero de promoción por West Point y muy religioso, que se convirtió en congresista por Kansas aupado por la ola ultraconservadora del Tea Party. Fue de los primeros detractores del acuerdo nuclear con Irán, del que se retiró Trump, reforzó las operaciones encubiertas en Afganistán durante su breve mandato en Inteligencia y considera que habría que ejecutar al exanalista de seguridad Snowden.

La línea dura se reforzó en los meses posteriores con la incorporación de Mauricio Claver Carone, un abogado cubanoamericano criado en España, que se destaca entre las voces más duras del anticastrismo. Y la elección de Elliott Abrams, el gladiador de la doctrina reaganiana para Centroamérica, como nuevo enviado especial para Venezuela, marcó la pauta final en el caso latinoamericano. A esta corriente ha contribuido el vicepresidente, Mike Pence, muy centrado en los asuntos latinoamericanos y cercano a los legisladores de Florida como el senador Marco Rubio y el congresista Mario Díaz Balart.

“La diferencia con la época de Bush, [Dick] Cheney o [Donald] Rumsfeld es que ahora ves que es el presidente quien les está parado los pies a ellos. Al principio de esta Administración, eran los otros tipos –asesores, generales- los que, digamos, frenaban a Trump en muchas cosas, pero ahora estos han sido reemplazados por neoconservadores, con verdaderos halcones, y parece que él les está diciendo algo así como: ‘Un momento, no quiero empezar una nueva guerra”, reflexiona Fernando Cutz, que fue asesor senior del Consejo de Seguridad Nacional con Barack Obama y ahora trabaja como consultor estratégico en Cohen Group. Esta tensión ha estallado en el caso venezolano con la queja de Trump, tal y como avanzó esta semana The Washington Post, cuestionando la estrategia tras la fallida operación del 30 de abril, en la que fue liberado Leopoldo López pero el ejército siguió bajo control de Maduro.

El Trump candidato encajaba bien con el neoconservadurismo antiglobalista, reacio a la cooperación multilateral, pero no tanto con el dispuesto a empuñar el fusil –metafórico o literal- ante ciertas tiranías con las que el magnate neoyorquino ha mostrado comprensión o viejos enemigos de la Guerra Fría como Rusia. Para el historiador de Columbia Stephen Wertheim, estudioso de la supremacía global estadounidense a partir de la Segunda Guerra Mundial, Trump le ha dado su particular vuelta de tuerca a esta corriente neocon: la de caracterizar a Estados Unidos como “una víctima global”.

El difícil equilibrio entre el antiglobalismo conservador y el intervencionismo cristalizó en la crisis que llevó a la sonada dimisión del jefe del Pentágono, Jim Mattis, el pasado diciembre. Para Mattis, un general del cuerpo de marines muy duro con Irán, la gota que colmó el vaso fue la retirada de tropas de Siria anunciada por Trump, que el militar consideró una traición a los aliados.

La escalada de tensión con Irán, Venezuela o Cuba está inquietando a loa aliados de EE UU

Wertheim, que no ve a Trump como un detractor del intervencionismo, cree que su política exterior se asemeja a la que hubiese llevado a cabo “un Dick Cheney presidente”. “Es verdad que la generación previa de neoconservadores favoreció guerras en Oriente Próximo en nombre de la transformación de la región en democracias, pero incluso entonces muchas gente de la órbita neoconservadora, como el propio Cheney [vicepresidente con Bush hijo], estaba menos interesada en la promoción de la democracia que en el castigo de los enemigos de EE UU, promocionar su fuerza militar y alinearse con Israel y otros aliados”, señala. A su juicio, “la Administración de Trump está revitalizando el nuevo conservadurismo, solo que está restando énfasis a la retórica de la democracia y elevando el ‘globalismo’ como su enemigo”.

La escalada de tensión con Irán, Venezuela o Cuba está inquietando a los aliados de EE UU. La Unión Europea denunció la ruptura del pacto nuclear por parte de Trump y ha advertido de que habrá represalias por las sanciones a empresas europeas en la isla caribeña. Y España, por ejemplo, ya ha alzado la voz públicamente contra la actitud estadounidense en la crisis venezolana, pese a que se encuentran en el mismo bando: reclaman la salida de Maduro y reconocen a Juan Guaidó como presidente interino. El ministro de Exteriores, Josep Borrell, se quejó de que Washington actúa “como el cowboy del oeste, diciendo ‘miren que desenfundo”. Los tipos duros también regentan los frentes comerciales con China y la Unión europea, de la mano de veteranos como Bob Lighthizer o Peter Navarro. Los cowboys también cabalgan en Bolsa.

Tomado de El País

Declaración del Ministerio de Salud Pública: Cuba ha tomado la decisión de no continuar participando en el Programa Más Médicos

El Ministerio de Salud Pública de la República de Cuba, comprometido con los principios solidarios y humanistas que durante 55 años han guiado la cooperación médica cubana, participa desde sus inicios en agosto de 2013 en el Programa Más Médicos para Brasil. La iniciativa de Dilma Rousseff, en ese momento presidenta de la República Federativa de Brasil, tenía el noble propósito de asegurar la atención médica a la mayor cantidad de la población brasileña, en correspondencia con el principio de cobertura sanitaria universal que promueve la Organización Mundial de la Salud.

Este programa previó la presencia de médicos brasileños y extranjeros para trabajar en zonas pobres y apartadas de ese país.

La participación cubana en el mismo se realiza a través de la Organización Panamericana de la Salud y se ha distinguido por ocupar plazas no cubiertas por médicos brasileños ni de otras nacionalidades.

En estos cinco años de trabajo, cerca de 20 mil colaboradores cubanos atendieron a 113 millones 359 mil pacientes, en más de 3 mil 600 municipios, llegando a cubrirse por ellos un universo de hasta 60 millones de brasileños en el momento en que constituían el 80 por cientode todos los médicos participantes en el programa. Más de 700 municipios tuvieron un médico por primera vez en la historia.

La labor de los médicos cubanos en lugares de pobreza extrema, en favelas de Río de Janeiro, Sao Paulo, Salvador de Bahía, en los 34 Distritos Especiales Indígenas, sobre todo en la Amazonía, fue ampliamente reconocida por los gobiernos federal, estaduales y municipales de ese país y por su población, que le otorgó un 95 por ciento de aceptación, según estudio encargado por el Ministerio de Salud de Brasil a la Universidad Federal de Minas Gerais.

El 27 de septiembre de 2016 el Ministerio de Salud Pública, en declaración oficial, informó próximo a la fecha de vencimiento del convenio y en medio de los acontecimientos en torno al golpe de estado legislativo-judicial contra la presidenta Dilma Rousseff que Cuba “continuará participando en el acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud para la aplicación del Programa Más Médicos, mientras se mantengan las garantías ofrecidas por las autoridades locales”, lo cual se ha respetado hasta este momento.

El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, con referencias directas, despectivas y amenazantes a la presencia de nuestros médicos, ha declarado y reiterado que modificará términos y condiciones del Programa Más Médicos, con irrespeto a la Organización Panamericana de la Salud y a lo convenido por esta con Cuba, al cuestionar la preparación de nuestros médicos y condicionar su permanencia en el programa a la reválida del título y como única vía la contratación individual.

Las modificaciones anunciadas imponen condiciones inaceptables e incumplen las garantías acordadas desde el inicio del Programa, que fueron ratificadas en el año 2016 con la renegociación del Término de Cooperación entre la Organización Panamericana de la Salud y el Ministerio de Salud de Brasil y el Convenio de Cooperación entre la Organización Panamericana de la Salud y el Ministerio de Salud Pública de Cuba. Estas inadmisibles condiciones hacen imposible mantener la presencia de profesionales cubanos en el Programa.

Por tanto, ante esta lamentable realidad, el Ministerio de Salud Pública de Cuba ha tomado la decisión de no continuar participando en el Programa Más Médicos y así lo ha comunicado a la Directora de la Organización Panamericana de la Salud y a los líderes políticos brasileños que fundaron y defendieron esta iniciativa.

No es aceptable que se cuestione la dignidad, la profesionalidad y el altruismo de los colaboradores cubanos que, con el apoyo de sus familias, prestan actualmente servicios en 67 países. En 55 años se han cumplido 600 mil misiones internacionalistas en 164 naciones, en las que han participado más de 400 mil trabajadores de la salud, que en no pocos casos han cumplido esta honrosa tarea en más de una ocasión. Se destacan las hazañas de la lucha contra el ébola en África, la ceguera en América Latina y el Caribe, el cólera en Haití y la participación de 26 brigadas del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Desastres y Grandes Epidemias “Henry Reeve” en Pakistán, Indonesia, México, Ecuador, Perú, Chile y Venezuela, entre otros países.

En la abrumadora mayoría de las misiones cumplidas los gastos han sido asumidos por el gobierno cubano. Igualmente, en Cuba se han formado de manera gratuita 35 mil 613 profesionales de la salud de 138 países, como expresión de nuestra vocación solidaria e internacionalista.

A los colaboradores se les ha mantenido en todo momento el puesto de trabajo y el 100 por ciento de su salario en Cuba, con todas las garantías laborales y sociales, como al resto de los trabajadores del Sistema Nacional de Salud.

La experiencia del Programa Más Médicos para Brasil y la participación cubana en el mismo demuestra que sí se puede estructurar un programa de cooperación Sur-Sur bajo el auspicio de la Organización Panamericana de la Salud, para impulsar sus metas en nuestra región. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la Organización Mundial de la Salud lo califican como el principal ejemplo de buenas prácticas en cooperación triangular y la implementación de la Agenda 2030 con sus Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Los pueblos de Nuestra América y del resto del mundo conocen que siempre podrán contar con la vocación humanista y solidaria de nuestros profesionales.

El pueblo brasileño, que hizo del Programa Más Médicos una conquista social, que confió desde el primer momento en los médicos cubanos, aprecia sus virtudes y agradece el respeto, sensibilidad y profesionalidad con que le atendieron, podrá comprender sobre quién cae la responsabilidad de que nuestros médicos no puedan continuar prestando su aporte solidario en ese país. 

La Habana, 14 de noviembre de 2018

Cuba como destino turístico arriba a la cifra de 4 millones de visitantes internacionales

Hoy 10 de noviembre de 2018, Cuba como destino turístico arriba a la cifra de cuatro millones de visitantes internacionales, lo que ocurre cuatro días posteriores a la fecha en que se alcanzó el pasado año.

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FOTO: Roberto Suárez/Juventud Rebelde

Estos resultados se obtienen a pesar de las campañas mediáticas para desacreditar al turismo cubano y en medio de las medidas de recrudecimiento del bloqueo contra Cuba por parte del Gobierno de los Estados Unidos, siendo éste el único País del Mundo cuyos ciudadanos por Ley, no pueden viajar libremente como turistas a nuestra Isla.

Constituye además una demostración de la confianza hacia nuestro País como Destino Turístico, por su seguridad, por la hospitalidad de nuestro pueblo y por los atributos naturales y culturales, así como por la preservación y belleza de nuestras azules playas.

Se proyecta crecimientos en lo que resta del trimestre, lo que permitirá sobrepasar la cifra alcanzada el año anterior.

 

Ministerio de Turismo de Cuba

Se reunieron delegaciones de Cuba y Estados Unidos

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El 14 de junio de 2018, tuvo lugar en Washington, D.C., Estados Unidos, la VII Reunión de la Comisión Bilateral entre Cuba y los Estados Unidos. Aún en las actuales circunstancias, la Comisión permanece como espacio de diálogo oficial para la discusión directa de las diferencias y el seguimiento de los temas en los que existe cooperación e interés mutuo.

El encuentro sirvió para pasar revista a las áreas de intercambio y cooperación en las que se desarrollaron actividades en los meses más recientes y para constatar potencialidades de avance en otros sectores.

La delegación cubana rechazó el retroceso impuesto por el gobierno de los Estados Unidos en las relaciones bilaterales y llamó la atención sobre sus consecuencias negativas para ambos pueblos, la emigración cubana y para el entorno regional e internacional. Reiteró que el bloqueo económico, comercial y financiero continúa siendo el obstáculo fundamental para cualquier perspectiva de mejoramiento en las relaciones bilaterales, a la vez que denunció su recrudecimiento con la adopción, en particular, de medidas financieras adicionales de agresivo carácter extra-territorial.

Se refirió al impacto negativo de las acciones políticas y diplomáticas promovidas por los Estados Unidos desde el último encuentro de este tipo celebrado en septiembre de 2017, incluyendo la pretensión de injerencia en los asuntos internos de Cuba, con la abierta manipulación del tema de los derechos humanos, que la aplicación del bloqueo viola de manera flagrante, masiva y sistemática.

La delegación de Cuba instó al gobierno de Estados Unidos a desistir de la continua manipulación política de los alegados casos de salud que devinieron pretexto para la adopción de nuevas medidas unilaterales que afectan el funcionamiento de las respectivas embajadas, en particular la prestación de servicios consulares de los que dependen cientos de miles de personas.

Reclamó, además, la eliminación de la arbitraria “alerta de viajes” que obstaculiza los intercambios científicos, académicos, culturales, religiosos y empresariales, así como las visitas de estadounidenses a un país internacionalmente reconocido como seguro y saludable.

La delegación cubana reconoció los avances alcanzados en los compromisos bilaterales en materia migratoria, a la vez que alertó sobre el riesgo de incumplimiento por parte de Estados Unidos de las obligaciones vigentes conforme a los acuerdos suscritos.

Asimismo, reafirmó que ha sido demostrado que se puede cooperar y convivir civilizadamente, respetando las diferencias y promoviendo aquello que beneficie a ambos países y pueblos. Expresó la voluntad de Cuba de continuar el diálogo bilateral y de trabajar en los temas de interés común con la implementación activa, sobre la base de propuestas concretas, de los acuerdos bilaterales suscritos como los referidos a protección del medio ambiente, la aplicación y cumplimiento de la ley, salud, agricultura, hidrografía y geodesia, entre otros.

La delegación cubana estuvo presidida por Carlos Fernández de Cossío Domínguez, director general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, y la estadounidense por John Creamer, subsecretario adjunto del Departamento de Estado para el Hemisferio Occidental.

(Tomado de Cubaminrex)

Nuevos detalles de la investigación que se realiza tras el accidente aéreo del pasado 18 de mayo en la La Habana

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Especialistas cubanos recolectan evidencias en el lugar donde ocurriera el accidente aéreo del vuelo de Cubana de Aviación. Foto: ACN.

Autoridades del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba (IACC), dieron a conocer nuevos detalles del proceso investigativo que se realiza tras el accidente aéreo del pasado 18 de mayo en las cercanías del Aeropuerto Internacional de La Habana.

Adys Sánchez Agüero, jefa del Departamento de Asesoría Legal del IACC reiteró que se trata de un proceso complejo en el que se evalúan todos los registros técnicos, incluyendo las cajas negras.

“El descifraje de estos dispositivos se realiza de común acuerdo entre todas las partes que participan en la investigación de accidentes. Esta comisión está compuesta por el estado donde ocurre el siniestro (Cuba), el estado de matrícula y explotador (México) y el estado de fabricación y diseño del aeronave que es Estados Unidos”.

Explicó además que por consenso la investigación de las cajas negras se realizará en los EEUU ya que en Cuba no existe el equipamiento técnico acorde con el modelo de esta aeronave.

“Tenemos que tener en cuenta que Estados Unidos es el país de construcción y diseño del avión, por lo tanto, cuenta con los laboratorios, la técnica y el equipamiento para llevar a cabo estos estudios”, agregó.

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Mercedes Vázquez (I), directora de Transporte Aéreo y Relaciones Internacionales del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba (IACC), y Adis Sánchez (D), jefa del departamento de Asesoría Legal del IACC, durante su intervención en la conferencia de prensa . Foto: Abel Padrón/ ACN.

La jefa del Departamento de Asesoría Legal del IACC manifestó que ya fueron identificados los parámetros en el tiempo de las cajas negras y que ahora se procede a modelar los mismos.

“Se construye sobre la base de estos registros y a partir del empleo de modelos matemáticos las acciones realizadas en el vuelo. Luego se comparan con los resultados obtenidos del resto de las investigaciones ejecutadas sobre el las partes del aeronave recuperadas”.

Por su parte, Mercedes Vázquez González, Directora de Transporte Aéreo y Relaciones Internacionales del IACC añadió que se recopiló la información proporcionada por la torre de control y el aeropuerto.

“Se analiza también los testimonios de los testigos del accidente y el personal de la aerolínea que se encontraba en Cuba. Las partes de la aeronave que han sido recuperadas fueron trasladadas a un hangar para su protección y examen”.

Vázquez González  advirtió que hasta que no se culminen todas las investigaciones no se podrá conocer las causas del accidente, “pues no solo con la información preliminar de las cajas negras se puede dar una conclusión”.

Excepto los trabajos de recuperación de los registros de voz y datos del Boeing-737, que como ya se informó se realizan en los Estados Unidos, el resto de los trabajos se están ejecutando en Cuba sin inconvenientes, aseguró Adys Sánchez Agüero, jefa del Departamento de Asesoría Legal del IACC. También aclaró que el lugar del siniestro se preserva.

“La investigación es un proceso complejo que puede durar varios meses, se trabaja de manera ininterrumpida para poder llegar a la conclusión en el menor tiempo posible”.

La comisión encargada de esclarecer el siniestro del pasado 18 de mayo está compuesta por expertos de todas las especialidades aeronáuticas. También son miembros de esta comisión peritos de diferentes campos del Ministerio del Interior.

“Forman parte además dos funcionarios de la Aeronáutica Civil de México y dos investigadores de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte de los Estados Unidos”, dijo Sánchez Agüero.

Por su parte Vázquez González, directora de Transporte Aéreo y Relaciones Internacionales del IACC aclaró que la imputación de responsabilidades en materia laboral, administrativa o penal, se llevará a cabo en correspondencia con lo establecido por las legislaciones vigentes y los resultados de la investigación.

Los directivos de del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba reafirmaron que el avión contratado a la aerolínea Damojh SA contaba con las certificaciones establecidas por la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI), emitidas por la Autoridad Aeronáutica de México, la cual al igual que Cuba es miembro de la OACI.

  • Proceso complejo en el que se evalúan todos los registros técnicos, incluyendo las cajas negras
  • Por consenso la investigación de las cajas negras se realizará en los EEUU ya que en Cuba no existe el equipamiento técnico acorde con el modelo de esta aeronave
  • Ya fueron identificados los parámetros en el tiempo de las cajas negras y ahora se procede a modelar los mismos.
  • Se analiza también los testimonios de los testigos del accidente y el personal de la aerolínea que se encontraba en Cuba
  • Las partes de la aeronave que han sido recuperadas fueron trasladadas a un hangar para su protección y examen
  • Excepto los trabajos de recuperación de los registros de voz y datos del Boeing-737, el resto de los trabajos se están ejecutando en Cuba sin inconvenientes
  • La comisión encargada de esclarecer el siniestro del pasado 18 de mayo está compuesta por expertos de todas las especialidades aeronáuticas
  • El avión contratado a la aerolínea Damojh SA contaba con las certificaciones establecidas por la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI)

En vídeo, fragmento de las declaraciones sobre el proceso de investigación

Tomado de Cubadebate

Cuba y Estados Unidos acordaron implementar el intercambio de correo postal

Cuba y Estados Unidos acordaron hoy implementar el intercambio de correo postal entre ambos países de manera permanente y en vuelos directos. 

Correo Postal Cuba-EE.UU. Foto: PL

El anuncio de Correos de Cuba indique que la decisión de adoptó después de la implementación por más de un año del Plan Piloto para el intercambio directo entre las dos naciones, tal y como se anunciara en marzo del 2016.

De acuerdo con el Grupo Empresarial Correos de Cuba y el Servicio Portal de los Estados Unidos, la ejecución del servicio en su formato actual comenzó el 16 de abril de 2018 y toma en cuenta los requerimientos técnicos, operativos y de seguridad identificados por las partes durante la ejecución del Plan Piloto.

El restablecimiento de este servicio permite realizar envíos postales en vuelos directos entre Cuba y los Estados Unidos de correspondencia, encomiendas postales, mensajería expresa, a través de las oficinas de correos de ambos países.

A través del sitio web http://www.correos.cu de Correos de Cuba, las personas interesadas podrán obtener toda la información que requieran sobre los servicios, tarifas y regulaciones, señala la nota de la Dirección de Comunicación Institucional de la entidad.

Al mismo tiempo, se podrá realizar el rastreo y seguimiento de los envíos con código de registro, entre otras bondades, e incluye la posibilidad de descargar y tener dicha web en los dispositivos móviles con sistema operativo Android.

Cubanos se han visto imposibilitados de asistir a eventos culturales, deportivos, científicos y académicos en EE.UU.

Cuba Estados Unidos

Agradezco otra vez al Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI), a su Equipo de EE.UU. y a la Dra. Soraya Castro Mariño, por la organización de este magnífico evento anual sobre las relaciones Cuba-EE.UU., el más importante que se realiza en nuestro país acerca de este tema, y por la invitación que me extendieron para clausurarlo, lo cual me honra hacer ante tan selecta audiencia de los más destacados expertos estadounidenses y cubanos en la materia.

Durante las cuatro semanas que siguieron a la realización de este mismo Taller, en diciembre de 2016, nos vimos envueltos en un intenso trabajo con el anterior Gobierno de EE.UU., que nos permitió suscribir, tan solo en ese breve período, 10 nuevos acuerdos en áreas de interés común, algunos de particular relevancia para las relaciones bilaterales, como la Declaración Conjunta sobre temas migratorios y el Memorando de Entendimiento para la cooperación en materia de aplicación y cumplimiento de la ley.

Como cuando nos reunimos aquí el año pasado no había concluido el gobierno del presidente Obama, me permito ahora hacer un resumen sintético de los resultados alcanzados en las relaciones bilaterales en los dos últimos años de su mandato:

•    Se solucionaron importantes asuntos para Cuba: la liberación y el regreso de tres de los Cinco cubanos encarcelados; la exclusión de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo; la eliminación de la política de pies secos-pies mojados y del Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos, y la renovación del registro de la marca de ron Havana Club en EE.UU., entre otros.

•    Hubo avances importantes en la esfera diplomática: el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la reapertura de las embajadas; 3 encuentros entre los presidentes de los dos países; 25 visitas de alto nivel en ambas direcciones; y la creación de la Comisión Bilateral Cuba-EE.UU.

•    Se registraron progresos significativos en la esfera de la cooperación: 22 instrumentos bilaterales suscritos, 54 encuentros técnicos y acciones de cooperación en temas de interés mutuo; y 25 reuniones en el marco de diversos diálogos sobre asuntos bilaterales y multilaterales.

•    Crecieron exponencialmente los viajes de los estadounidenses a Cuba (76% en 2015 y 74% en 2016), así como los intercambios entre ambos países (más de 1200 acciones en 2016) y se concretaron los primeros acuerdos económico-comerciales en más de 50 años.

Quedaron cuestiones muy importantes para Cuba pendientes de solución, algunas de las cuales estaban en manos del Ejecutivo, como el desmantelamiento de una buena parte del bloqueo mediante un uso más amplio de las prerrogativas del Presidente y la suspensión de los programas de cambio de régimen; mientras que otras dependen de decisiones del Congreso, como el levantamiento total del bloqueo, la eliminación de las transmisiones radiales y televisivas, el fin del financiamiento a los proyectos subversivos y la devolución del territorio ocupado por la Base Naval de EE.UU. en Guantánamo.

En esos dos años quedó demostrado que Cuba y EE.UU. pueden intentar construir una relación de nuevo tipo, basada en el respeto y la igualdad, que a la vez que reconozca las diferencias existentes, no haga de ellas el centro de nuestros vínculos, sino que estos descansen esencialmente en los beneficios que puedan reportar a los dos países y pueblos.

Durante el presente año, se ha consumado un retroceso significativo en las relaciones entre Cuba y EE.UU., con respecto al nivel en que estas se encontraban en el mes de enero de 2017, y se ha deteriorado el clima bilateral en su conjunto, como resultado de las decisiones adoptadas por el gobierno del presidente Donald Trump.

Los primeros indicios de este retroceso se pusieron de manifiesto en la recta final de la campaña a las elecciones presidenciales de 2016, cuando el entonces candidato republicano, que anteriormente había apoyado el acercamiento a Cuba, amenazó con revertir totalmente la política de Obama.

Este proceso se puso en marcha poco después de asumir la presidencia, cuando el mandatario estadounidense ordenó, el 3 de febrero de 2017, una revisión de la política de EE.UU. hacia Cuba y, entretanto, la paralización de la inmensa mayoría de los intercambios oficiales y de los mecanismos de cooperación bilateral establecidos. Como resultado, varios encuentros técnicos inicialmente previstos en el área de aplicación de la ley (enfrentamiento al narcotráfico y al terrorismo, y asistencia judicial en materia penal) fueron cancelados y solo se mantuvieron los intercambios referidos a la migración, la seguridad de la aviación, y búsqueda y salvamento. Un poco antes, durante el período de transición del gobierno, la parte estadounidense había declinado la propuesta de Cuba de sostener en La Habana las reuniones planificadas de dos de los grupos de trabajo del Diálogo Económico (propiedad intelectual, y comercio, inversiones y cooperación económica).
El retroceso tuvo su primera expresión formal en el “Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el Fortalecimiento de la Política de los Estados Unidos hacia Cuba”, firmado y dado a conocer por el presidente Trump el 16 de junio de 2017, en Miami. Mediante este documento, que derogó la directiva de Obama del 14 de octubre de 2016, titulada “Normalización de las Relaciones entre los Estados Unidos y Cuba”, quedó claramente evidenciado que la política del gobierno de EE.UU. en lo adelante no sería normalizar los vínculos bilaterales, sino retornar a la vieja política fracasada de recrudecimiento del bloqueo y la subversión contra Cuba.

El estado de las relaciones bilaterales se agravó sensiblemente, a partir de las decisiones adoptadas en septiembre y octubre por el Gobierno de EE.UU., de reducir de forma sustancial el personal de su Embajada en La Habana y de expulsar, de manera unilateral, infundada y arbitraria, a 17 funcionarios de la Embajada de Cuba en Washington, con el pretexto de los alegados incidentes que habrían afectado la salud de algunos de sus diplomáticos y familiares, y de que el gobierno cubano no había adoptado todas las medidas adecuadas para garantizar su protección y seguridad.

Pero esto no fue suficiente y el Gobierno de EE.UU. escaló en su reacción: emitió una advertencia a los viajeros para disuadirlos de visitar Cuba y publicó un aviso sobre restricción de alojamiento en algunos hoteles de La Habana. Previamente, había suspendido todos los viajes de delegaciones oficiales y de funcionarios gubernamentales a Cuba.

Estas medidas son injustificadas y políticamente motivadas, pues no se basan en evidencias ni en resultados investigativos concluyentes.

Reitero hoy que el gobierno cubano no tiene responsabilidad alguna en los incidentes reportados. Cuba, que ha sido víctima en el pasado de atentados contra miembros de su personal diplomático, que fueron asesinados, desaparecidos, secuestrados o agredidos en el ejercicio de sus funciones, cumple con todo rigor sus obligaciones, muestra un historial impecable en la protección de los agentes diplomáticos y jamás permitiría la realización de acciones contra su integridad física y moral.

La investigación que llevan a cabo las autoridades cubanas, que hasta ahora han recibido una cooperación muy limitada y poco efectiva de EE.UU., ha arrojado que no existe evidencia alguna sobre la ocurrencia de los alegados incidentes, ni de las causas de las afecciones de salud notificadas, ni de que estas hayan sido causadas por un ataque de cualquier naturaleza. Vale señalar que las agencias especializadas estadounidenses tampoco tienen pruebas que permitan confirmar la ocurrencia de “ataques”, ni hipótesis sobre el origen de los problemas de salud de sus diplomáticos.

Las decisiones del Gobierno de EE.UU. han repercutido negativamente en el funcionamiento de la Embajada de Cuba en Washington, en particular del Consulado, y han causado serias afectaciones en nuestros servicios a los cubanos residentes en EE.UU. que desean visitar a sus familiares en Cuba y a los ciudadanos estadounidenses interesados en viajar a nuestro país. También, al desmantelar la Oficina Económico-Comercial, han dejado sin interlocutor al empresariado de EE.UU. que mantiene interés en explorar e identificar oportunidades de negocios.

A su vez, la reducción drástica del personal diplomático estadounidense y la suspensión del otorgamiento de visas en el Consulado, hecho sin precedentes desde la apertura de una oficina en La Habana en 1977, ha paralizado los trámites de los ciudadanos cubanos para emigrar o visitar EE.UU., los cuales han sido transferidos a terceros países, haciéndolos totalmente inviables.

Estas medidas han tenido también un impacto negativo en la cooperación bilateral en temas de interés mutuo, los intercambios y los viajes entre los dos países, los vínculos familiares y las relaciones migratorias.

Los primeros efectos adversos ya se hacen sentir: no se autorizaron por el Departamento de Estado los viajes de funcionarios del Servicio Geológico de EE.UU. y del Centro de Control de las Enfermedades para participar en eventos científicos y de expertos en Cuba; se postergó un encuentro técnico sobre agricultura acordado inicialmente para septiembre; se ha paralizado la cooperación en materia de salud; no se han concretado las acciones de cooperación sobre medioambiente, con excepción de algunas expediciones científicas; y se pospusieron y reprogramaron para Washington las reuniones originalmente previstas en La Habana, de la Comisión Bilateral, la ronda migratoria y varios grupos de trabajo del Diálogo de Aplicación y Cumplimiento de la Ley.

Muchos cubanos se han visto imposibilitados de asistir a eventos culturales, deportivos, científicos y académicos en EE.UU., al no poder recibir sus visas en La Habana, y se han cancelado las visitas de decenas de grupos estadounidenses, incluyendo de estudiantes universitarios.

En cifras globales, por los efectos acumulativos de los primeros meses del año, los viajes de EE.UU. a Cuba aún muestran un incremento significativo entre enero y noviembre de 2017, en comparación con igual período de 2016 (579 288 viajes de estadounidenses para el 248,7% de crecimiento; y 386 388 viajes de cubanos residentes en EE.UU. para el 140% de crecimiento; en total, en los once primeros meses de 2017, hemos recibido a 965 676 visitantes de EE.UU., para un 189,7% de crecimiento). Sin embargo, en las últimas semanas se aprecia una disminución notable del ritmo de crecimiento, por el impacto combinado de la insólita advertencia del Departamento de Estado y las medidas del gobierno contra los viajes.

En este contexto, entraron en vigor el 9 de noviembre, las regulaciones para implementar las medidas anunciadas por el presidente Trump en junio, que endurecen el bloqueo, generan confusión en cuanto a lo que es permitido o no y tienen, por ende, un efecto intimidatorio y disuasivo. Estas no han hecho más que confirmar el serio retroceso que ha tenido lugar en los vínculos entre ambos países.

La emisión de una lista arbitraria de “entidades cubanas restringidas”, supuestamente vinculadas, de manera infundada, al sector de defensa y seguridad nacional, con las que en lo adelante quedan prohibidas las transacciones de EE.UU., y de prohibir los viajes individuales de los estadounidenses en la categoría de intercambios “pueblo a pueblo”, no solo dañan a la economía cubana y a sus sectores estatal y privado, sino también a los ciudadanos estadounidenses, cuyo derecho a viajar a Cuba se restringe aún más, y a sus empresarios, que se ven privados de interesantes oportunidades de negocios frente a su competencia.

Todos estos pasos han sido acompañados de reiterados pronunciamientos irrespetuosos y ofensivos hacia Cuba del presidente Trump y otros altos funcionarios de su gobierno, que retoman la retórica hostil de los períodos de mayor confrontación, añadiendo un componente negativo adicional que enrarece el clima bilateral.

Si el retroceso en las relaciones no ha sido mayor, como se ha dicho era el deseo de elementos de extrema derecha de origen cubano y algunos aliados dentro del gobierno, se ha debido a la fuerte oposición de miembros del Congreso de ambos partidos y de numerosos sectores, incluyendo empresarios, académicos, militares retirados, entidades científicas y educacionales, agencias de viajes, organizaciones diversas, cubanos residentes e, incluso, agencias gubernamentales, que durante dos años constataron y recibieron los beneficios de una relación diferente con Cuba.

Según se ha publicado, esto fue lo que hizo posible que la directiva de política anunciada por el presidente Trump, preservara en su texto la cooperación con Cuba en temas de interés mutuo y mantuviera sin cambios otras de las regulaciones promulgadas en época del presidente Obama para modificar la aplicación de algunos aspectos del bloqueo.

En esta compleja coyuntura, el gobierno cubano ha reiterado varias veces su voluntad de continuar el diálogo respetuoso y la cooperación en temas de interés mutuo, así como la negociación de los asuntos bilaterales pendientes con el Gobierno de EE.UU., sin imposiciones ni condicionamientos.

Pero, ello no ha quedado en el plano declarativo, sino que en correspondencia con esta posición, Cuba ha dado pasos concretos para mantener una relación civilizada y mutuamente beneficiosa con EE.UU.

Entre otras acciones, en los últimos meses, hemos presentado al Departamento de Estado 7 planes para la implementación de los memorandos de entendimiento suscritos sobre cooperación en materia de hidrografía y geodesia, áreas terrestres protegidas, sismología, meteorología, control del cáncer, sanidad animal y vegetal, y hermanamientos de parques nacionales.

Hemos reiterado las propuestas de bases para la cooperación bilateral en el enfrentamiento a la trata de personas, el terrorismo, el tráfico de personas y el fraude migratorio, y el lavado de activos, así como ayudas a la navegación y mapificación topográfica.

Estamos a la espera de las respuestas de las autoridades estadounidenses.

Al mismo tiempo, en medio de los retos que nos impone el marco restrictivo de las regulaciones y las leyes del bloqueo, que es el obstáculo principal para las relaciones económicas, comerciales y financieras entre los dos países, el interés y la persistencia de empresas cubanas y estadounidenses han hecho posible concretar algunos nuevos negocios en sectores de prioridad, como el transporte, equipos para infraestructura y agricultura, y el turismo. A su vez, se avanza en las negociaciones de nuevos acuerdos en otros importantes sectores como la salud, la energía y la biotecnología.
Pero, no basta con la voluntad de una de las partes.

En diciembre del año pasado, al clausurar este mismo Taller, me referí a la entonces posibilidad de que se revirtiera parte o todo el proceso iniciado hacia la mejoría de las relaciones y afirmé: “El futuro Gobierno de EE.UU. tiene la palabra. Veremos si triunfa el sentido común o si prevalecen los viejos hábitos que por tantos años no nos llevaron a ninguna parte”.

En lo que nos compete, seguiremos trabajando con todas las personas de buena voluntad en EE.UU., conscientes de que existe un consenso generalizado en las sociedades cubana y estadounidense a favor de mejores relaciones entre nuestros dos países y pueblos.

Muchas gracias.

(Tomado de http://www.minrex.gob.cu/)

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